Podcast Aviva Nuestros Corazones

El peligro de la inmodestia

Recursos del Episodio

Serie «Conviértete en una mujer virtuosa»

Annamarie Sauter: ¿Quieres evitar la tentación? Evita relaciones inapropiadas.

Nancy: Ten cuidado con esos escenarios románticos y con esos momentos y lugares donde puedes sentirte tentada a entregarle tu corazón a alguien que no sea tu pareja, o tentar a alguien para que te entregue su corazón cuando no te pertenece.

Una y otra vez escucho de mujeres que se han puesto en situaciones como esta y terminan tomando decisiones muy necias y fatales.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Ayer comenzamos a meditar en unos versículos del libro de Proverbios que nos retratan a una mujer necia. Hoy Nancy te mostrará cómo puedes obtener sabiduría al estudiar este retrato.

Nancy: En el programa de ayer hablamos de dos tipos de mujeres: mujeres sabias y mujeres necias. Queremos ser mujeres sabias que construimos nuestros hogares y las vidas de quienes nos rodean.

No queremos ser necias, porque la mujer necia derriba su casa. Ella derriba las vidas de las personas que la rodean.

Durante estos días, estamos haciendo un estudio a través de Proverbios 7, que es una de las descripciones más completas de una mujer necia que encontrarás en cualquier lugar de la Palabra de Dios. Hemos visto los primeros versículos, y hemos visto que este padre le está advirtiendo a su hijo acerca de un tipo de mujer que debe evitar.

Él le dice en el versículo 5, le dice a su hijo: debes mantenerte alejado de la «mujer extraña». Ahora, esa palabra extraña, hoy en día casi no se usa, es una traducción más antigua, pero la palabra que significa, «suelta; una mujer que se desvía del camino correcto». Algunas de sus traducciones dicen, «una adúltera». Es una mujer inmoral.

Hemos visto que, si bien la mayoría de nosotras no nos consideramos mujeres inmorales, no somos mujeres inmorales, hay características que vemos en este capítulo de una mujer necia o inmoral, que pueden ser ciertas de nosotras. Si tienes esas características o semillas de esos rasgos en tu corazón, aumentan las posibilidades de convertirte exactamente en la mujer que se presenta aquí.

Continuemos ahora con el versículo 5, este padre le está diciendo a su hijo, ten cuidado con esta mujer extraña, esta mujer suelta: «que lisonjea con sus palabras».

La palabra «lisonjea» significa «que habla con suavidad». Aquí vemos una mujer que habla suavemente. Este padre le está diciendo a su hijo, y es algo que los padres deben advertir a sus hijos hoy, ten cuidado con las mujeres que se acercan a ti con palabras suaves, con una forma de hablar que oculta un corazón impuro. La conversación podría sonar bien, pero lo que hay debajo es peligroso.

Es interesante para mí que la primera característica de la mujer necia que se describe en este pasaje, tiene que ver con sus palabras, con el poder de la lengua. No comienza con su comportamiento. Ni siquiera comienza con las actitudes de su corazón, y en los siguientes versículos veremos la descripción de la actitud de su corazón.

La Escritura dice que lo que está en el corazón es lo que sale de la lengua, es lo que sale por la boca. La forma en que hablamos es un claro indicio de lo que hay en nuestro corazón.

Así que si quieres saber qué hay en tu corazón, mira la forma en que hablas. Examina tu hablar.

Hay mucho sobre este tema en la Escritura, pero aquí estamos mirando particularmente a una mujer que usa su lengua, en última instancia, para atrapar a otros hombres a su alrededor. Son palabras suaves (persuasivas). Vemos aquí el poder de la lengua para destruir y derribar nuestros hogares.

La Escritura dice que «la muerte y la vida están en poder de la lengua» (Prov. 18:21). Esto es algo serio.

No conozco exactamente todas las estadísticas, pero me han dicho que nosotras las mujeres hablamos algo así como tres veces más palabras por día que los hombres. Si eso es cierto, tenemos que ser tres veces más cuidadosas con lo que decimos.

La mujer necia acaba destruyendo, con su lengua destruye y arruina la vida de los hombres que la rodean.

Una las traducciones hace referencia en este versículo a palabras seductoras. Ella halaga con sus palabras. Habla aquí de palabras seductoras. Vemos este hilo a través del libro de Proverbios.

En el segundo capítulo de los Proverbios, se habla de una mujer que halaga con sus labios. En el capítulo cinco, se hace referencia a una mujer cuyos labios destilan miel. Sus palabras son más suaves que el aceite. Son palabras suaves; parecen ser palabras dulces, pero en realidad son palabras dañinas y perjudiciales.

Hacia el final de este capítulo, leemos algo más sobre el discurso de esta mujer. Dice en el versículo 21: «Con sus palabras persuasivas lo atrae».

Ella lo conquistó con su lengua. Ella pudo haber tenido la mitad de su tamaño, pero tenía un poder increíble sobre él a causa de su lengua, de sus palabras halagadoras, de sus palabras seductoras.

«Con sus palabras persuasivas lo atrae», o como dice un traducción moderna «Lo engatusó con sus halagos» (NTV).

A medida que avanzamos en el pasaje, vemos un cuadro siendo descrito. Permíteme que te lea los versículos del 6 al 9 para empezar a obtener el contexto aquí. El autor dice,

«Porque desde la ventana de mi casa miraba por la celosía, y vi entre los simples, distinguí entre los muchachos a un joven falto de juicio, pasando por la calle, cerca de su esquina»

¿De qué esquina? De la esquina de esta mujer extraña. Él pasó por la calle cerca de la esquina.

«Iba camino de su casa, al atardecer, al anochecer, en medio de la noche y la oscuridad».

¡Qué cuadro se pinta aquí! Este es el escenario perfecto para un problema. No solo tienes una mujer necia, sino un hombre necio también. Son como imanes.

Por cierto, cuidado con el tipo de personas a las que tus hijos se sienten atraídos, porque muy a menudo «los iguales se atraen». Si encuentras que tus hijas se sienten atraídas por jóvenes insensatos, ten cuidado, y comienza a advertir a tus hijas acerca de esto.

En el caso de este joven necio y de esta mujer, se sienten atraídos el uno al otro. Él se encamina hacia su casa. Es casi como si no pudiera detenerse. Él tiene un corazón necio, por lo que está siendo atraído hacia una mujer necia.

Pero no estamos enfocadas en los hombres en esta sesión. Nos estamos enfocando en las características de la mujer. Mira lo que ella hace, ella caza hombres simples.

Este hombre es joven. Puede que no sea cronológicamente joven pero es inmaduro. Puede ser un hombre mayor de edad pero es inmaduro. Le falta buen juicio. Es descuidado. Es moralmente inestable. Es un hombre «falto de entendimiento».

Nota en esta descripción que ambos se encuentran en el lugar equivocado, en el momento equivocado. La Escritura nos da un increíble detalle aquí. En el versículo nueve dice que es en el crepúsculo, es en la noche, en la noche negra y oscura.

Quiero decir, ¿de cuántas maneras puede decir el pasaje que esto ocurre en la noche?, en un lugar oscuro. Él va camino a la casa de ella. Al parecer, sabe qué clase de mujer es. Y vamos a ver que ella está buscando hombres como él.

La forma en que aplico este versículo a mi corazón (Dios me mostró esto hace años cuando era una adolescente, y estoy muy agradecida), la aplicación es: Mantente alejada de lugares y situaciones donde lo natural sería hacer algo malo.

Puede que no hagas nada malo, pero mantente alejada del lugar donde se puedan dar las circunstancias, donde tú u otra persona pudieran verse naturalmente tentados a hacer algo malo. Enséñales a tus hijos a mantenerse alejados de ese tipo de situaciones.

Ella nunca debió haber estado a solas con un hombre que no fuera su marido, particularmente por la noche, en medio de la noche. No estando solos. Este es el escenario perfecto para un desastre.

Ten cuidado, mucho cuidado, con esos escenarios románticos y con esos momentos y lugares donde puedes sentirte tentada a entregarle tu corazón a alguien que no sea tu pareja, o tentar a alguien para que te entregue su corazón cuando no te pertenece.

Una y otra vez escucho de mujeres que se han puesto en situaciones como esta y terminan haciendo lo inmoral, tomando decisiones fatales. Déjame leerte algunos de los tipos de comentarios que algunas mujeres nos han escrito.

Una mujer dijo:

He luchado contra la adicción al internet. En un momento yo estaba en mi computadora hasta quince horas al día. Era mi manera de escapar de mi matrimonio vacío y solitario.

Por cierto, creo que eso es probablemente lo que esta mujer de Proverbios 7 estaba haciendo. Ella no conocía nada de computadoras, pero puede que esta sea tu noche oscura, tu lugar de encuentros románticos. Esta mujer sigue diciendo:

En los últimos meses he frenado mi uso de internet. Me di cuenta de que estaba descuidando a nuestros seis hijos.

(Yo pienso, ¿cómo es posible pasarse quince horas en el internet con seis hijos? ¡No puedo entenderlo!)

Decidí hacer algunos cambios. Sin embargo, conocí a un hombre maravilloso en una sala de chat. Nos hemos reunido cara a cara varias veces, y estoy considerando dejar a mi marido por este hombre.

Otra mujer escribió y dijo: «Mi pastor y yo somos muy cercanos. Ayer mismo reconoció en una sesión de consejería que se sentía muy atraído hacia mí».

Ahora, este es obviamente un hombre insensato. Con esto no quiero atacar a los pastores, ya que muchos son hombres piadosos y sabios. Pero en este caso, se trataba de un hombre en el ministerio que le dijo a esta mujer que se sentía atraído por ella, y que nunca actuaría en su deseo porque sabía que eso haría daño.

Bueno, fue una gran necedad de parte de este hombre decirle esto a esta mujer. Ella dijo: «Ahora me siento profundamente atraída hacia él. Ayúdame, Señor, a dejar esto atrás y dame la sabiduría para establecer los límites».

Ahora, si no hubiese leído la siguiente frase, podrías pensar que él era el único necio en esta ecuación. Pero entonces ella comentó, «ayúdame, Señor, para tener la sabiduría para establecer límites, porque le corto el cabello y le doy un masaje una vez al mes».

Ella es también una mujer insensata. Déjame decirte, ella era una mujer necia. Tuve la oportunidad de ponerme en contacto con esta mujer después de que ella escribió esto, y Dios hizo un hermosa obra de redención, de restauración en su vida y en su matrimonio.

Lo que ella escribió ya no es una realidad en su vida, dentro de lo que conozco. Pero lo que tuve que decirle a ella cuando hablamos por teléfono fue: «Has tomado algunas decisiones muy necias que te han puesto en una situación dañina, en una situación en la que lo natural era sentir esa atracción ilícita y pecaminosa».

Ella fue ingenua en un principio, sin darse cuenta a dónde esto la llevaría. Es por eso que tenemos que ser mujeres sabias, no ingenuas, no simples.

Encuentro que muchas mujeres hoy en día no se dan cuenta de lo necias e insensatas que son algunas de estas opciones. Es por eso que necesitamos estar en la Palabra de Dios, tener la Palabra de Dios morando en nosotras para que podamos ser iluminadas y entender lo que algunas de estas elecciones nos llevan a hacer y adónde nos llevarán y cuán destructivas serán para las personas a nuestro alrededor.

El pasaje de Proverbios 7 continúa diciendo:

«Y he aquí, una mujer le sale al encuentro, vestida como ramera y astuta de corazón. Es alborotadora y rebelde, sus pies no permanecen en casa; está ya en las calles, ya en las plazas, y acecha por todas las esquinas. Y lo agarra y lo besa, y descarada le dice: Tenía que ofrecer ofrendas de paz, y hoy he cumplido mis votos; por eso he salido a encontrarte, buscando tu rostro con ansiedad, y te he hallado... Ven, embriaguémonos de amor hasta la mañana, deleitemonos con caricias» (vv.10-15,18).

Vamos a desglosar algunos de estos versículos frase por frase, y a ver cuáles son algunas de las características de esta mujer necia, y cómo ella envuelve a este hombre para que caiga en su trampa.

Repito, no estamos diciendo que él está exento de responsabilidad. Él estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado. Él se puso en esa situación. Por eso la Escritura dice que él es «simple» o «necio».

Pero ella se convierte en la mujer que finalmente lo destruye y lo arruina.

El versículo 10 dice: «Y he aquí una mujer le sale al encuentro, vestida como ramera y astuta de corazón». A medida que avancemos en este pasaje, veremos que ella es una mujer casada. Estas características pueden ser ciertas de mujeres casadas y de mujeres solteras.

Esta mujer en particular está casada. El problema es que no está enfocando su amor, su atención, y su devoción en su marido. Creo que la razón de esto, y lo veremos en la medida que avanzamos en el pasaje, es que ella no está satisfecha con lo que Dios le ha dado.

Como resultado de ello, no está canalizando su amor, sus esfuerzos, hacia su marido. Por el contrario, ella se está ofreciendo a otro hombre.

Creo que esta mujer descubrirá que si canaliza todo ese esfuerzo, esa atención y admiración que le va a dar al hombre que no es su marido, si lo canaliza hacia su marido, podría descubrir que su propio matrimonio podría convertirse más en lo que Dios quiso que fuera.

Ahora, en el versículo 10 vemos que esta mujer está vestida con el atuendo de una ramera. Nota que no dice que es una ramera. Es una mujer casada, y vamos a ver que en realidad es una mujer religiosa, pero está vestida como una ramera.

Es interesante para mí que en este pasaje, la manifestación externa es de lo primero que se habla. Continúa diciendo que ella es astuta de corazón. Como hemos dicho antes, lo que está en el corazón siempre va a salir a la luz, no solo en la forma en que hablamos, sino también en la forma en que nos vestimos.

Y mujeres, una de las cosas que más aflige mi corazón hoy en día, es cuán pocas mujeres cristianas entienden el significado de vestir con modestia, y cómo hemos bajado el estándar.

Debido a que la cultura es tan inmodesta, tan sugestiva, nos encontramos mezclándonos con ella, tratando de encajar en la cultura en lugar de levantar el estándar, el hermoso estándar de la mujer de Dios, quien con un corazón puro lo expresa en su apariencia, en el vestir modesto, discreto y sano.

Es por eso que como padres es tan importante que enseñen a sus hijos cómo vestirse de una manera que sea modesta y adecuada.

Nunca olvidaré cuando era una adolescente y me estaba preparando para dar un recital de piano que tendríamos en nuestra casa. Bajé las escaleras vestida para el recital. Y déjenme decirles, no estaba en mi corazón ser inmodesta, por lo menos, yo no lo recuerdo, y si estaba, yo no estaba consciente de que lo era.

Pero mientras bajé toda vestida para el concierto, mi papá se acercó y en silencio me llevó aparte y me dijo: «Cariño, no creo que ese vestido sea modesto».

Ahora, no todo se trataba del vestido. Él fue un poco más específico, porque como joven que era, yo necesitaba saber lo que no era modesto acerca de ese vestido. Le doy gracias a Dios porque, aunque en el momento fue bastante incómodo para mí, tuve un padre que me amaba lo suficiente como para enseñarme los caminos de la sabiduría.

Ves, todas nacemos necias. Es por eso que tenemos que ser instruidas en los caminos de la sabiduría, para aprender un corazón de sabiduría. Ese momento años atrás, ayudó tanto mi conciencia para darme cuenta de que los hombres que nos rodean ven las cosas de formas que nosotras las mujeres no vemos.

Los hombres, podrás ver esto a través de toda la Escritura, primero son atraídos a través de la puerta de los ojos. Algo que, para mí como mujer o para ti como mujer, no pudiera lucir sugestivo o indecente, puede producir en el corazón y la mente del hombre pensamientos e ideas que no son puros.

La tendencia de las mujeres hoy en día es decir: «Ese es su problema. Ellos tienen esas mentes sucias. Tienen que superar eso».

Mujeres, esa es una forma necia de pensar. La mujer sabia dice: «Ese es mi problema. Yo soy responsable de vestir y de hablar y de comportarme de una forma que ayude a los hombres a mi alrededor a encaminarse hacia la pureza».

Ahora, ellos son responsables de lo que hacen con eso. Tienen que lidiar con sus propios problemas delante de Dios. Pero, mujeres, somos responsables por la forma en que vestimos.

Es difícil en un contexto público como este, ser tan específica y explícita como debería ser, para enseñar a nuestras hijas. Pero cuando tú hables con ellas, sé especifica.

No lo hagas de una manera que las avergüences y las señales en público. Debes estar dispuesta como mamá, a tener el coraje de mantenerte firme sobre estos asuntos, con un espíritu amable y con un corazón de amor y de compasión, sabiendo que en última instancia, estás protegiendo a tu hija de los hombres equivocados.

Seguro tu hija dirá, «¡pero, mamá!, todas las demás se visten de esa manera».

No sé cómo manejas eso en tu familia, pero en nuestra familia, cuando este tipo de asuntos se cuestionaban: «¡Pero, mamá! ¡Pero, papá!, todos los demás. . . » Déjame decirte, estábamos en una iglesia donde se predicaba la Biblia. Estábamos en una escuela cristiana.

En muchos aspectos nos encontrábamos en un ambiente muy protegido, pero mis padres tenían maneras en que creían que Dios quería que viviera nuestra familia, que eran diferentes a todos los demás que nos rodeaban. Su forma de lidiar con ese tipo de reacciones por parte nuestra era:

«Pero tú no eres la hija de los demás. Tú perteneces primero al Señor, y luego Dios te ha puesto en nuestro hogar. Dios nos ha dado la responsabilidad de dirigirte y pastorearte. Queremos lo mejor de Dios para ti. Es por eso que vamos a insistir en que, lo entiendas o no, estés de acuerdo o no, nosotros somos los padres en esta casa. Dios nos ha dado esa responsabilidad».

Tú no tienes que levantar la voz para decir eso. Tú no tienes que entrar en una discusión para decir esto. Pero tienes que ser firme y decir: «Esta es la forma en que va a ser».

Mientras lo haces, enseña a tus hijas el corazón detrás de esto, para que no solamente se conformen exteriormente, y que al momento de salir de la casa, su corazón corra a hacer lo que siempre han querido hacer.

Tu objetivo no es solo que tus hijas se vistan modestamente. Tu objetivo es hacer que tus hijas tengan un corazón que ame tanto a Jesús, que quieran reflejar en todo lo posible Su belleza, Su plenitud y Su pureza.

Ahora, vemos que esta mujer que se viste seductoramente es «astuta de corazón». Se habla de una mujer que es astuta y sigilosa en sus motivaciones y su intención. Ella tiene una agenda oculta, y en realidad se dispone a hacer caer, en su trampa a este hombre.

La mayoría de las mujeres no admitirian que hacen esto. Pero, creo que podemos ser honestas unas con otras y decir, en el fondo de nuestros corazones, existen esos momentos en que sabemos que nuestras motivaciones no son puras.

¡Oh, claro, quizás no sea para vivir la inmoralidad abiertamente, pero quizás deseamos llamar la atención hacia nosotras de una manera que no es apropiada. Así que guarda tu corazón.

Una de las oraciones que hago, probablemente con más frecuencia que cualquier otra en mi vida es: «Oh, Señor, por favor guarda mi corazón. Ayúdame a guardar mi corazón».

Porque si tú tienes un corazón puro, eso se manifestará en tu forma de hablar, en tu forma de vestir, en la forma en que te expresas no solo con los hombres sino incluso con otras mujeres, con los niños, y los demás a tu alrededor.

Annamarie: Has estado escuchando a Nancy DeMoss de Wolgemuth. Ella regresará para orar. Esta enseñanza es parte de la serie titulada, «Conviértete en una mujer discreta».

Ninguna de nosotras nació siendo una mujer discreta, todas necesitamos crecer por la gracia de Dios. Para ayudarte a esto, Nancy escribió un folleto que te ayudará a profundizar en la enseñanza de esta serie por ti misma. Este folleto digital lleva el mismo título de esta serie, «Conviértete en una mujer discreta». En la medida en la que usas este folleto para reflexionar sobre tu forma de hablar, vestir y expresarte, pídele a Dios que te muestre cualquier manera en que estés actuando como una mujer necia. Es una herramienta que Dios puede usar para enseñarte sabiduría y discreción. Obtén el enlace para descargar este folleto digital, por una donación a través de nuestro sitio web, AvivaNuestrosCorazones.com.

Bien, una de las marcas de una mujer insensata son las muchas ocupaciones. ¿Cómo nos lleva un estilo de vida frenético a tomar malas decisiones? Hablaremos sobre esto mañana.

Ahora, aquí está Nancy con un último pensamiento y para guiarnos en oración.

Nancy: Ves una mujer que va de aquí para allá y está en todos lados, envuelta en un montón de actividades. Déjame decirte, las mismas actividades de la iglesia pueden mantener tu corazón alejado de tu hogar. No hay nada malo con las actividades de la iglesia, pero si tienes que estar en la iglesia cada vez que la iglesia abre las puertas para hacer algo, y cada vez que hay una necesidad en tu iglesia debes ser tú quien corra a llenarla, quizás en el fondo estés tratando de ocultar un corazón inquieto y necio.

Ahora, no estoy sugiriendo que la mujer sabia no participará en el servicio y en el ministerio a los demás. Una vez más, se trata de: «¿Dónde está tu corazón?» ¿Estás contenta dentro de la esfera que Dios te ha asignado?

Vamos a inclinar nuestros corazones en oración. Me gustaría que nos detuviéramos aquí para dejar que Dios escudriñe nuestros corazones. Ser honestas y abiertas con él, y decirle: «Señor, ¿hay motivaciones ocultas en mi corazón? ¿Hay impureza en mi corazón? ¿Tengo motivaciones o pensamientos hacia otros hombres que no son apropiadas?»

Luego pídele al Señor que te lo muestre específicamente, incluso con relación a este tema de la vestimenta y la ropa y el pudor. Esa es un área sensible, y no quiero hablar donde la Escritura no habla.

Pero Dios te mostrará, si tienes un corazón abierto, si hay cosas que estás usando o que estás permitiendo que tus hijas usen que no son sanas, puras ni modestas.

Si Dios te muestra que el estándar que tienes en tu vida quizás se ve bien en este mundo, es posible que incluso luzca muy conservador de acuerdo a los estándares del mundo, pero que no es la norma que Dios quiere que tengas, ¿podrías una vez más ponerte de acuerdo con Dios?

Dile: «Señor, si me muestras lo que significa ser modesta, ser casta, incluso en mi forma de vestir, eso es lo que quiero que sea una realidad para mí».

¡Oh, Padre, una vez más te pedimos que nos conviertas en mujeres sabias, para que podamos edificar nuestras casas y que Tú puedas ser glorificado a través de nuestras vidas. Oramos en el nombre de Jesús, amén.

Annamarie: Escudriñando la Escritura juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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