Podcast Aviva Nuestros Corazones

Patricia de Saladín: ¿Te suena esto familiar?  Necesitas ir al supermercado pero no te queda presupuesto, no tienes fondos para esto.

Hola soy Patricia de Saladín.  En ese tipo de situaciones solo  hay dos cosas que puedes hacer: tratar de ganar más dinero de alguna forma, o tratar de recortar tus gastos  para tener más dinero para ir al supermercado. O incrementas tus ingresos o reduces tus gastos. ¿Sabías que lo  mismo sucede con ministerios como Aviva Nuestros Corazones?  Con la diferencia  de que nuestros ingresos provienen de nuestros oyentes.

En Aviva Nuestros Corazones,  nuestro año fiscal cierra en el mes de mayo. Y al  igual que el escenario que acabo de describir  necesitamos hacer planes para el año que tenemos por delante, pero nuestras finanzas están cortas en un 20% de lo que necesitamos. Estamos comprometidos a utilizar con sabiduría los recursos que Dios nos ha provisto. No nos endeudamos. Pagamos todas nuestras cuentas,  De ser necesario vamos a recortar algunos de los planes del ministerio para el próximo año.  Pero si nuestros oyentes dan un paso en ayudarnos a cubrir nuestras necesidades financieras, vamos a poder seguir adelante con  increíbles oportunidades de ministerio.

Sabemos que es posible que no puedas apoyarnos con tu donación en este momento. Está bien. ¡Pero puedes orar! Pidele a Dios que nos provea exactamente lo que Él quiere que tengamos. Y si en tu caso, eres de aquellas que Dios ha bendecido económicamente y  puedes cooperar, ¿le pedirías al Señor que te muestre como El quiere que nos apoyes?

Hacer una donación es muy fácil, solo vas  a AvivaNuestrosCorazones.com o a la aplicación, y haz clic  en la sección de “Donaciones” y sigue las instrucciones. ¡Gracias por tus oraciones y gracias por tu apoyo!

Bueno, y ahora escuchemos el programa de hoy de Aviva Nuestros Corazones.

Annamarie Sauter: “ESTÉN PREPARADAS” —Más que un lema, es una necesidad. Aquí está Nancy DeMoss de Wolgemuth.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Pudiéramos estar enfrentando en el mundo los días más difíciles que hayamos podido experimentar en nuestra vida. ¿Estás pensando en cómo preparar a tus hijos para el sufrimiento?

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

A medida que cambian las estaciones del año, las mamás están pensando, "¿Tienen mis hijos ropa suficiente para esta primavera y para el verano?" Es un trabajo duro hacer que los niños vayan a las tiendas a probarse cosas o sacar y organizar las cajas guardadas en el ático con ropa de segunda mano; pero cuando provees de esta manera, estás siguiendo un modelo bíblico.

Hoy Nancy explicará por qué una mujer sabia prepara a su familia para lo que vendrá.

Nancy DeMoss de Wolgemuth:  Sé que todas nosotras hemos sido retadas, en la medida en que hemos ido viendo este retrato de la mujer virtuosa, de esta excelente mujer que encontramos en Proverbios 31, y por momentos quizás nos hemos sentido convictas y retadas por todo lo que nos resta por hacer.

Pero espero que también te hayas sentido alentada y estés experimentando  esperanza a medida que vemos la gracia que Dios nos da para convertirnos en la mujer que El quiere que seamos. Así que no dejes que esto te abrume, ni llegues a  casa y digas: "Yo voy a ser esa mujer aunque me mate!" Te va a matar si estás tratando de hacer todo esto por tu propio esfuerzo. Pero por la gracia de Dios, y  Cristo viviendo en nosotras, viviendo Su vida a través de nosotras, todas las que somos hijas de Dios, un día seremos como esta mujer.

Este es un retrato acabado. Nosotras somos un retrato en construcción. Pero Proverbios 31 es el cuadro acabado de cómo nos veremos. Así que hay esperanza, no importa dónde estés en ese proceso. Y recuerda que la madurez espiritual no es tanto dónde te encuentras sino en la dirección hacia donde te diriges.

Sé que tienes el corazón para convertirte en ese tipo de mujer. Es por eso que estás aquí. Es por eso que estás escuchando estas sesiones, porque este es el corazón que deseas tener.

Hoy vamos a ver en Proverbios 31 el verso 21. Leemos que esta mujer, esta virtuosa, excelente esposa, no tiene miedo a la nieve ya que su familia, toda su familia está vestida de escarlata.

He aquí una mujer que planifica por adelantado, piensa por adelantado, y está preparada para que esas crisis no la encuentren desprevenida.

Ahora, hay una forma en que se puede abusar de esto, y hay momentos en los que pudiéramos no estar preparadas para una crisis. Algunas cosas nos toman por sorpresa y vienen de repente y no hay forma de prepararse.

Pero te puedes ir preparando en  tu corazón y en tu vida y en tu caminar con Dios, para que cuando la crisis llegue, tengas la sabiduría y el entendimiento para saber lo que Dios quiere que tú hagas cuando te enfrentes a esa situación.

Por eso esta mujer—hablando aquí específicamente del clima frío— no entra en pánico,  porque ella pensó por adelantado y ha preparado ropas para su familia. Habla de ropas escarlatas. Esta es una ilustración del tinte usado para producir el color escarlata. Era un tinte muy costoso, por tanto es de buena calidad. Es costoso pero ella ha hecho la inversión. Recuerda que ella ha hecho estas ropas con sus propias manos.

Pero ella se ha preparado para que las necesidades de su familia estén cubiertas cuando llegue la crisis. Ella anticipó las necesidades de su familia. Esta es otra expresión práctica de una mujer que  teme a Dios.

¿Ves? Tu relación con Dios afectará todas las áreas de tu vida incluyendo la forma en que planificas tus horarios, la forma en que haces planes con tu vida. Ahora, hablemos de lo obvio, de la manera que ella literalmente prepara su casa para satisfacer sus necesidades en la época de invierno o cuando hay nieve.

Haciendo esas preparaciones físicas, ella está reflejando en sus hijos y en su familia, el corazón de Dios. El es Jehovah Jireh, el Dios que provee. Ella le está enseñando a su familia cómo es Dios cuando ella provee para ellos la ropa que van a necesitar para el clima frío.

Pero hay otro sentido en la aplicación de este pasaje y es que nos habla de las mujeres en la era de la gracia. Ella ha tomado la delantera en cuanto a la preparación de su familia, no sólo la nieve del invierno en un sentido literal, sino también los prepara para el juicio venidero, y las crisis que lleguen antes de este juicio. Ella ha pensado y planificado, le oró y pidió al Señor acerca de cómo puede preparar a su familia en los días que tiene por delante.

Podemos estar enfrentando en el mundo—y probablemente estemos enfrentándolos ya— los días más difíciles que nuestras naciones hayan experimentado. ¿Estás pensando en cómo preparar a tus hijos para el sufrimiento?

Tú dices: "Eso no va a pasar aquí." Necesitamos arrepentimiento y avivamiento en nuestras naciones, porque esto  seguramente va a pasar. Ahora bien, puede o no ser durante tu vida o en las de tus hijos, pero tenemos que estar preparando los que amamos para lo que está por venir.

¿Estás preparando a tus hijos para las dificultades y desafíos de los matrimonios, mirando al futuro y pensando cómo puedes prepararlos? ¿Estás preparándolos para saber cómo responder en tiempos de pérdida? Y los estás preparando, como ya he dicho hace un momento, para el juicio final, y ver a Cristo cara a cara?

¿Estás orando y confiando en Dios que tus hijos en ese día se encontrarán vestidos con la sangre escarlata y la justicia de Jesucristo? Porque si no es así, entonces no estarán  preparados para la eternidad y pasaran la eternidad bajo la ira y el justo juicio de Dios.

Así como oras como madre por aquellos que amas, pídele al Señor: "¿Cómo puedo invertir en sus vidas de manera que ayude a prepararlos para lo que viene, que les ayude a prepararse para la eternidad?"

Ahora vemos aquí otras conversaciones acerca de la ropa del hogar de esa mujer. Y ya leímos acerca de eso. Pero ahora nos encontramos en el versículo 22 con la primera referencia, y realmente la única referencia en este capítulo, de la mujer que no hace nada por sí misma. Y en el contexto, podemos estar seguros de que su motivo es que ella pueda ser una bendición mayor para su familia y para los demás.

El versículo 22 nos dice: "Ella hace tapices para ella y su ropa es de lino fino y púrpura." La NVI traduce que, "Ella hace tapices para su cama." Esa primera frase en el versículo 22 no se refiere a su propia ropa. Se trata de los artículos que ella hace para su casa. Aquí se está refiriendo específicamente a cubrecamas.
Mientras este pasaje se desarrolla, vemos como ella ha estado cuidando de los aspectos básicos de alimento y ropa para su familia, y ahora se vuelve a adornar su casa y luego a su propia ropa. Este es el orden de prioridades que se desarrolla en este pasaje.

Su relación con su marido, por supuesto, es más primordial que con sus hijos. Ella cumplió con las necesidades de alimento y ropa para su familia. Luego ella piensa en el ambiente de su casa; en decorar su casa.

La palabra tapiz ó revestimiento habla de muebles para el hogar. Puede ser diferentes tipos de muebles para el hogar- alfombras o mantas, la tapicería, colchas, almohadas, frazadas, cortinas, tapices, manteles, manteles individuales, servilletas, toallas, sábanas. Todo este tipo de cosas que esta mujer hace por su cuenta, es con deseo de hacer de su hogar un lugar hermoso y un refugio donde su familia se nutre de  bendiciones y cuidados.

Y de nuevo, no hay que irse a los extremos ni lo hacemos para que nuestra casa sea admirada por todo el que nos rodea, sino para que nuestra casa tenga un clima propicio que sirva de crecimiento espiritual y de aliento en la vida de los demás.

Entonces vemos esta primera y única referencia a su propia ropa. Su ropa es de lino fino y púrpura. Creo que si usted toma este verso en el contexto de todo el capítulo, se hace evidente que su ropa no es su prioridad número uno, pero es una prioridad.

Ahora, el tipo de ropa que ella tiene, de lino fino y púrpura, demuestra que esta mujer en particular es de una familia “acomodada”. La tela es hecha de lino. Ella usa un tejido de alta calidad. Y luego púrpura, como hemos dicho, es algo que era raro. Era un colorante costoso que en realidad se extraía de los mariscos en cantidades muy pequeñas. Así que el hacer prendas de vestir de color escarlata o púrpura era algo que era hecho para la realeza.

Por supuesto, sabemos que Proverbios 31 son las palabras de un rey que nos está enseñando lo que su madre le enseñó al buscar una novia que sería una reina. Así que no hay nada de malo en tener ropa bonita, ropa de buena calidad, si Dios te la ha dado y lo hizo posible, y si eso va de acuerdo con la posición y el lugar en la vida que Dios te ha dado. Esas cosas no son pecaminosas.

¿Qué es pecado? Es decir: "Tenemos que tener ropa cara", o buscar ropa cara para que sea  lo que nos haga atractivas. El diseño de ropa más caro puesto en el cuerpo de una mujer que no tiene un corazón para Dios, no puede hacerla hermosa—no verdaderamente hermosa.

Annamarie: Nancy DeMoss de Wolgemuth te ha dado algunos consejos útiles y bíblicos a la hora de mirar los armarios de tus hijos y pensar en lo que vas a necesitar este verano o durante el invierno. Ella estará de regreso con la segunda mitad del programa de hoy.

Nancy acaba de hablar sobre el concepto de la belleza verdadera. Esta belleza no se proyecta por la ropa que usamos, sino por cualidades internas. Todo el tiempo somos bombardeadas con mensajes sobre la belleza, y tenemos la necesidad de crecer en cuanto a lo que la verdadera belleza es.

Y bien, con los cambios de las estaciones las madres deben empezar a pensar sobre las necesidades de su familia, como por ejemplo pensar en la ropa que se necesita, y esto puede ser un reto; cuando vas a las tiendas a veces es tan difícil encontrar ropa adecuada. Escuchemos a Nancy mientras nos ayuda a pensar un poco sobre la modestia al vestir.  Este programa es parte de la serie “La mujer contracultura”.

Nancy: ¿Sabías que la ropa que usas habla? La manera  como nos vestimos dice muchas cosas que quizás nuestras mismas palabras no expresan. ¿Alguna vez has pensado que es lo que le estás comunicando a otros –a tu esposo, a tus hijos, a tus hermanos de la iglesia, a aquellos que no conocen a Cristo? ¿Te has detenido a pensar cuál es el mensaje que estás enviando por la forma en que te vistes?

Hemos estado viendo a la mujer virtuosa, la mujer excelente de Proverbios 31. Hemos llegado al versículo 22, el único verso que menciona algo sobre su ropa. Ahora bien, hay otros versos que mencionan la ropa. Estos hacen referencia a las piezas de vestir que ella confeccionaba para su familia.  Pero en el versículo 22, solo nos dicen esto: “su ropa es de lino fino y de púrpura.”

No se nos ofrecen muchos detalles de la forma en la que ella se viste. Pero al colocar este verso junto con otros versos de la Palabra de Dios, sabemos que la forma en que vestimos comunica mucho de lo que hay en nuestro corazón. Quizás no te hayas percatado de ello y quizás te has estado vistiendo de formas que comunican algunas cosas acerca de tu corazón que no son ciertas. Debes asegurarte de tener un corazón recto y de que la forma en que vistes refleje ese corazón recto y virtuoso.

De nuevo, y debo recalcar esto a través de toda esta serie de Proverbios 31 –todo empieza con el corazón. Siempre hemos de empezar por los asuntos internos. Lo más importante de esta mujer es que ella es reverente a Dios, que ella ama al Señor y a los demás y que tiene un corazón de sierva.

Pero su corazón se expresa externamente de diversas maneras –en la forma en que ella trabaja y en la forma en que ella usa su tiempo y cómo ella habla –llegaremos a ese verso más adelante- y en este verso vemos cómo se expresa específicamente en la forma como ella se viste. Todo esto es un reflejo de su corazón.

Ahora, esta mujer, tal y como mencionamos en la sesión anterior, se viste de acuerdo a la etapa de la vida en la que está. Se viste de manera apropiada. Ella es una reina. Un viejo autor y comentarista de este libro de Proverbios, se refiere a este asunto de la ropa diciendo que podemos pecar al ponerle demasiada atención a este asunto del vestido, pero que también podemos errar al ponerle muy poca atención. De nuevo, el enemigo tratará de colocarnos en un extremo o en el otro.

El hecho de que estemos adornadas en nuestro interior con gracias espirituales, con un corazón para Dios, no implica que lo externo tenga poca importancia. De hecho, mientras más nos acercamos al corazón de Dios, más se reflejará esto externamente de diversas maneras.

El autor Charles Bridges, quien escribió sobre este libro de Proverbios dice que: “La apariencia exterior de la esposa debe continuar siendo igual o más agradable al esposo que cuando su corazón fue atraído a ella inicialmente.”*

Ese es un buen consejo para aquellas de ustedes que están casadas. Cuando ustedes estaban en la etapa de noviazgo o de cortejo con sus esposos de seguro ustedes pensaban en la ropa que se ponían. Y muy probablemente se vestían de forma que él considerara atractiva. Este autor dice que tu apariencia debe ser tan agradable o más que cuando él se enamoró de ti.

Así que al pensar en la ropa como una mujer casada, es muy importante que te preguntes, pidiéndole al Señor, y preguntándole a tu marido lo que es atractivo para él. ¿Que le agrada? Una mujer imprudente, tonta,  egocéntrica dice: "Voy a vestirme de  la manera que yo quiera, sin importar lo que piense mi marido”
Tu cuerpo no es tuyo. Tú no te perteneces. Ustedes son uno. Ustedes se pertenecen el uno al otro. Y el corazón del amor, el corazón de la devoción, el corazón generoso, dice, "¿Qué sería atractivo para él? ¿Qué sería agradable para él? "

Como esposa es muy importante que en todos los sentidos, busques agradar a tu marido. Y una de esas formas es la manera en que te vistes. Como he dicho en programas anteriores sobre otros asuntos, si no atienden a este asunto, hay mujeres que estarían encantadas de vestir de manera que sea agradable a tu marido. Tú puedes trabajar para crear un entorno agradable para tu marido, para ti y para tu casa, de nuevo para la gloria de Dios.

Ahora, déjenme decir que esto no sólo es cierto para las mujeres casadas, sino para todas nosotras como mujeres; nuestra ropa es un reflejo de nuestro carácter. Queremos vestir de una manera que revele de lo que estamos vestidas internamente. Vamos a ver, cuando llegamos al versículo 25 que esta mujer tiene el vestido de la fuerza y el honor o la dignidad. Hay formas en que hemos de vestir nuestro interior y los asuntos del corazón. Pero queremos que se refleje en nuestra  forma de vestir.

Ahora, quizás no tengas, y esta mujer quizás no tenga, un armario lleno de ropa. Pero sí sabemos que lo que ella tiene es de buena calidad; y refleja la belleza y la excelencia de Dios, y la belleza y la excelencia de su corazón  y su carácter.

Por lo que hemos leído acerca de esta mujer en todo el capítulo, sabemos y podemos asumir con seguridad, que ha invertido tiempo y esfuerzo, no en hacer de la ropa su primera prioridad, sino en convertirlo en una prioridad que pueda reflejar a los demás la belleza y la excelencia de Dios y su corazón para su familia también.

Asumimos que ella se encarga de su ropa. Podemos suponer que es limpia y que está limpia, porque esa forma es consistente con lo que esta mujer es a lo largo de todo el capítulo. Creo que el texto nos permitiría decir que ella se preocupa por los detalles. Pero ella no está obsesionada con los detalles que son menos importantes que otros detalles. Algunos son más importantes para ella que otros.

Una vez más, Dios tiene que mostrarnos la manera de conseguir este equilibrio. Ahí es donde es tan importante caminar en el Espíritu y no dejar que otra persona te diga: "Esto es lo que esto significa para ti." Pídele al Señor que te muestre cómo caminar en equilibrio y cómo ser sensible en esta etapa de tu vida a lo que  es agradable para El.

La forma en que te vistes envía un mensaje. Refleja tu propio carácter. Cuando veo a algunas de las mujeres jóvenes de hoy pienso, "No te das cuenta de lo maravilloso que es ser mujer? ¿No sabes que Dios te hizo para ser hermosa -hermosa a sus ojos, hermosa en el corazón?"

La forma en que  te vistes se refleja en los demás. En este pasaje, Proverbios 31, vemos que todo lo que esta mujer hace se refleja en su marido. Vamos a ver que él es conocido en las puertas. Él tiene una reputación. Todo en esta mujer ha ayudado a mejorar la reputación de su marido, en lugar de ir en detrimento de ella. Eso incluye su ropa.

La forma en que te vistes se refleja en tu  esposo; se refleja en tus hijos. Y lo más importante, se refleja en tu Dios. Debemos preguntarle al Señor qué es lo que le agrada. Esta mujer no quiere avergonzar a su marido. Ella no quiere influir de manera negativa sobre él,  ni quiere llamar atención excesiva a sobre ella misma. Es sólo a medida que caminamos en el Espíritu y somos sensibles a la obra de Dios en nuestros corazones que sabemos donde está la línea para nosotras.

Según vamos a la Escritura, vemos que el Nuevo Testamento nos da algunas normas claras, de hecho, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, de que nuestra ropa debe ser diferente a la de los hombres, que debería haber una distinción entre la ropa de las mujeres y de los hombres. Cuando estoy hablando de esto estoy hablando incluso de cortes de pelo, así, que queremos  vestirnos  de manera que sea claramente femenina.

Una vez más, no puedo decirte exactamente lo que esto significa en esta cultura o donde tú vives y con tu estilo de vida, pero puedo decirles que le pidan al Señor que les muestre cómo vestirse de manera femenina. Dios te hizo mujer. Disfrútalo.
Primera a Timoteo y Tito nos dicen que debemos aplicar las normas de la modestia, de sobriedad, lo que es apropiado, lo que es sensato, dentro de la moderación y la discreción.

Así que cuando mires en tu armario, pregúntate a ti misma (y si estás casada pídele a tu marido que te ayude a buscar en tu armario), "Señor, ¿qué mensaje se está enviando a través de la ropa que me pongo? ¿Estoy vistiendo de una manera que trata de dar gloria y atención a Tu nombre, o estoy vistiendo de una manera que busca llamar la atención sobre mí misma? ¿Voy a los extremos, o me visto de manera sobria, correcta, sensible como dice el Nuevo Testamento? "
Este no es el aspecto más importante de la mujer virtuosa, pero tiene mucha importancia.

Annamarie: Nancy DeMoss de Wolgemuth ha estado enseñando acerca de un tema que nos afecta a cada una de nosotras como mujeres.

“¿Qué dice mi ropa sobre el estado de mi corazón?” ¿Te has hecho esa pregunta?— ¿Alguna vez te has preguntado esto al observar la ropa que está en tu armario?  

Te animo a que sigas aprendiendo sobre este tema. Nuestro equipo ha desarrollado recursos que te ayudarán a entender un poco mejor esto de la modestia; visítanos en nuestra página web AvivaNuestrosCorazones.com, ve a la sección de recursos y encuentra numerosos artículos o programas sobre el tema del que deseas aprender.

Aviva Nuestros Corazones nos ha estado dirigiendo en la Palabra de Dios para descubrir lo que significa ser mujer. Permíteme compartir contigo el testimonio de una hermana que descubrió más a fondo la Verdad de la Biblia. 

Adriana Giraldo: Mi nombre es Adriana Giraldo, tengo 33 años, tengo cuatro años de casada y dos maravillosos hijos de 3 años y 9 meses. Conocí el ministerio de Aviva Nuestro Corazones realmente ya por el Espíritu Santo después de que una noche orando con mi esposo en nuestra oración él dijo algo que me impactó mucho, algo como "Señor ayúdame a tener a alegría en mi hogar, a sentirme motivado y feliz.

Cuando él dijo eso entendí que era en serio porque fue en medio de una oración y no entendía qué le pasaba, le preguntaba y él trataba de explicármelo pero yo no lo podía entender. Yo sentía que estaba haciendo todo bien me miré al espejo y hablé con el Señor y le dije -recuerdo ese día en mi baño- "Señor guíame Tú mismo y muéstrame lo que talvez yo no veo, yo creo que estoy en lo correcto pero sé Tú el que me guíe, Después de eso fui a Youtube y busqué el rol del esposo y de la esposa y el primer video que encontré trajo otras sugerencias y dentro de esas sugerencias encontré unos testimonio de la primera conferencia en República Dominciana para Lationamérica de Aviva Nuestros Corazones y así fue como conocí el ministerio. 

Me impacté desde ese primer momento y dije "Yo quiero ir, quiero estar en un sitio así, quiero conocer otras mujeres que les interese amar el diseño de Dios". Empecé a escuchar muchos testimonios, luego entré a la página web y durante las madrugadas de lactancia escuchaba enseñanzas y enseñanzas. Desde entonces sigo a través de la aplicacíón todos los días a Nancy con los mensajes. Realmente lo que he aprendido en este tiempo ha sido una confirmación a lo que Dios venía hablando en mi vida pero no se había revelado. Yo no entendía el diseño de Dios para la mujer, para la esposa, para la madre y estaba totalmente errada en cuanto a mi concepto de lo que significaba sumisión bíblica. Les puedo decir que el recibir esas verdadera y abrazarlas con mi corazón partió la historia de mi matrimonio en dos: antes de conoce el ministerio de Aviva Nuestros Corazones y después de conocer el ministerio.

Y lo veo reflejado en mi relación con mi esposo y mi relación con mis hijos tanto así que guíada también por el Señor y por Su Palabra (siendo la que me confirma) renuncié a mi trabajo después de 15 años de experiencia en el sector financiero, entregué un local que tenía y lo organicé en el primer piso de mi casa y empecé a organizar mi vida en torno a mis prioridades correctas y cumplir lo que la Palabra dice que la mujer es cuidados de su hogar.

Esta verdad la he estado compartiendo con un grupo de amigas y familiares y ya estamos en el proceso de seguir el estudio de En busca de Dios, ahí llevamos 15 días. Ha sido maravilloso y le doy gracias a Dio por la oportunidad de compartirlo. Oro que una revolución de mujeres se levante, que amamos a Dios y que marcamos una diferencia en nuestros hogares y en nuestra sociedad y en nuestras generaciones. Gloria a Dios por eso. 

Annamarie Sauter: Bien, ya sea que estés casada o soltera puedes ser un complemento para los hombres a tu alrededor —y no me refiero sólo a dar elogios, estoy hablando acerca de ser un complemento. Descubre cómo el lunes, cuando Nancy retome el tema , La mujer contracultura. Ahora aquí está ella para orar con nosotras.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Padre, más que nada queremos ser mujeres que se visten con  sabiduría, pureza y humildad. Queremos adornar Tu evangelio, en la forma que nos conducimos y en la forma en que nuestros corazones se expresen. Pero también reconocemos lo que nuestra vestimenta también comunica.

Oro  para que nos muestres por el poder de Tu Espíritu Santo cómo vestirnos, que nos des sabiduría en cómo Tu Palabra debe aplicarse a nuestras vidas. Muéstranos cómo vestirnos de una manera que sea femenina, modesta y apropiada. Y que nuestra motivación siempre sea traerte gloria a Tí para que el mundo pueda vernos y señalarte y decir: "Quiero conocer al Dios Señor, y Salvador al que ella le sirve." Oro esto en el nombre de Jesús, amén.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

(*)Charles Bridges, A Commentary on Proverbs (Carlisle, PA: Banner of Truth Trust, 1998).

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.