Podcast Aviva Nuestros Corazones

Preparada para una crisis

Leslie Basham: Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Si siempre vives la vida de prisa, si tu vida está siempre rodeada de ruido y de desorden, entonces tiendes a entrar en pánico en medio de la crisis. Pero si tú has almacenado una reserva, un depósito de plenitud obtenido de pasar tiempo a solas con la Palabra,  encontrarás que tienes un pozo profundo para socorrerte cuando estás en medio de la crisis. Tú tienes un lugar a donde ir.

Leslie: Estás escuchando  Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy: Bueno, hemos llegado al final de nuestra serie sobre cómo tener un corazón en calma, basado en el Salmo 131, pero espero que sea solo el comienzo de tu aprendizaje de cómo caminar en silencio, en sencillez y en humildad delante del Señor.

Mientras veíamos este pasaje, he estado pensando en el himno de Francis Havergal, que se titula,  “Cual la mar hermosa”. Ese coro ha estado pasando por mi mente:

Cual la mar hermosa es la paz de Dios, fuerte y gloriosa, es eterna paz, grande y perfecta, premio de la cruz, fruto del Calvario, obra de Jesús.

En el gran refugio de la paz de Dios, nunca hay molestias, es perfecta paz, nunca negra duda pena ni pesar vejaciones crueles pueden acosar.  

Ahora, eso no es solo un himno antiguo. Esa es la realidad actual. Cuando nuestros corazones están fijos mirando a Cristo, fijos en Cristo, podemos tener la tranquilidad y el descanso perfecto como dice el Salmo 131.  Lo cito de nuevo:

“Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; Ni anduve en grandezas, Ni en cosas demasiado sublimes para mí. En verdad que me he comportado y he acallado mi alma. Como un niño destetado de su madre; Como un niño destetado está mi alma. Espera, oh Israel, en Jehová, Desde ahora y para siempre.” (RV60)

Quiero que nos enfoquemos en la última pequeña frase. Esa pequeña frase. Las diferentes traducciones lo expresan de diferentes maneras. La Reina Valera del 60 lo dice así, "desde ahora y para siempre", a partir de ahora y para siempre. ¿Sabes lo que me dice? Nunca hay una buena razón—no ahora, no mañana, no el próximo mes, no el próximo año, no cuarenta años a partir de hoy, no hay y nunca habrá una buena razón para que los hijos de Dios se preocupen, se enfurezcan, y se inquieten, o se turben y teman.  Nunca.

El reto no es cuando estamos todas sentadas aquí escuchando la Palabra de Dios con nuestras Biblias abiertas y tomando notas. El verdadero problema es cuando te metes en tu vehículo y te ubicas en el mundo real, algo que proporcionará una gran cantidad de oportunidades para que te preocupes, te turbes, te irrites, y temas. Ahí es cuando tenemos que aconsejar a nuestros corazones y decirles:   “Confía en el Señor desde ahora y para siempre”.

Quiero concluir esta serie dándote varias sugerencias prácticas sobre cómo cultivar corazón en calma y confiado. Estas son solo algunas de las cosas que han sido de gran ayuda para mí. La número uno es la importancia de un tiempo de devoción diario y tiempos sabáticos regulares—un tiempo de quietud diario acompañado de sabáticos regulares. Con esto quiero decir que tomes tiempo de manera regular para centrar tu corazón en el Señor.

Isaías capítulo 26 versículo 3 dice: "[Tú] guardarás en completa paz a aquél cuyo pensamiento en ti persevera" (RV).  Fija tu mente en el Señor. Tomando esos momentos de tranquilidad cuando estás sola, cuando estás lejos de la multitud, cuando estás fuera de tu trabajo, cuando estás lejos de otras responsabilidades, apaga la radio, apaga el televisor—toma tiempo para simplemente estar a solas con el Señor en Su Palabra y esto te preparará para tiempos de crisis.

Esto también te provee de un depósito de dónde puedes extraer. Si tu vida siempre la vives a la carrera, si tu vida está siempre rodeada de ruido y de desorden, entonces tiendes a entrar en pánico en medio de la crisis. Pero si tú has almacenado una reserva, un depósito de plenitud obtenido de pasar tiempo a solas en la Palabra, te encontrarás que tienes un pozo profundo para socorrerte cuando estás en medio de una crisis. Tú tienes un lugar a donde ir.

Algunas de ustedes que son madres, tal vez están pensando: "¿Cuándo podré conseguir un tiempo de silencio?" Escucha, te diré algo, si tomas los momentos, los minutos que tengas, yo creo que Dios te bendecirá y multiplicará esos minutos. Dale lo que tienes, cuando tienes solo unos minutos, cuando los niños van a dormir la siesta por ejemplo, antes de que se levanten. Y tú dices, "¡Cada vez que me levanto, mis hijos se levantan!"

Tus hijos deben llegar a esa edad bien temprano en sus vidas en las que pueden aprender a estar callados y quietos por un periodo de tiempo. Necesitan aprender a tener un corazón tranquilo. Así que tus hijos, desde pequeñitos, pueden aprender, incluso si es solo por unos minutos, 15 minutos, que tienen que estar en su habitación jugando tranquilamente, y mami se va a tomar el tiempo para pasar tiempo a solas con el Señor .

Puedes hacerlo también mientras estás amamantando al bebé. Hay maneras de encontrar esos momentos. Puede ser en una sala de espera en el consultorio de un médico. Yo guardo en mi bolso un nuevo testamento pequeño que siempre puedo sacar. Cada vez que tengo unos minutos puedo leerlo, y llenar mi mente y corazón con la Palabra de Dios.

En segundo lugar debemos eliminar el desorden innecesario en nuestras vidas. Si quieres tener un corazón tranquilo, elimina lo innecesario. . . Ahora, esa palabra es importante: el desorden innecesario de nuestras vidas. Por lo que yo no recomendaría salir de aquí e ir a vender a tus hijos. Pero si te puedo decir, que todas tenemos  desorden innecesario en nuestras vidas.

Veo a algunas mujeres hoy en día, y me veo a mi misma a veces cuando me miro en el espejo y veo en los ojos de la gente este aspecto de estar estresado. Veo a las mujeres corriendo de un lado a otro como sin rumbo, y pienso: "Yo no te puedo decir qué cosas eliminar de tu vida, pero ahí tiene que haber algo que produce un desorden innecesario".

Examina tu calendario para esta etapa de la vida. Analiza, "¿Hay algunas cosas que no necesitan estar en mi vida en este momento específico?" Y eso significa que a veces (y cuando estás haciendo un programa de radio cristiano odias decirle esto a la gente), pero a veces eso significa que va a ser necesario alejarte de tu radio.

No entres en tu casa y automáticamente enciendas el televisor o enciendas la radio. Estamos tan acostumbradas a tener ruido a nuestro alrededor todo el tiempo. No se puede tener un corazón en calma si siempre hay un entretenimiento sonando en tus oídos y delante de tus ojos.

Por cierto, tus hijos necesitan aprender esto también.  El hecho de que ellos siempre estén en frente de una pantalla de computadora o con videojuegos, no los va a inclinar a tener un corazón en quietud. De nuevo, elimina el desorden innecesario de tu vida.

Y luego, cuando vengan las presiones, las interrupciones, las distracciones, firmemente rehúsa agitarte, enfurecerte o irritarte. Disciplina tu alma. Disciplina tu corazón. Di: "No voy a dejar que esto me agite, que esto me encienda o me moleste." Eso no quiere decir que nunca pasará, pero proponte en tu corazón que cuando estas cosas lleguen a tu vida, mantendrás un corazón calmado.

Aquí hay otra sugerencia. No trates de adormecer y medicar el dolor o la presión de las dificultades en tu vida con algún método que no sea Dios: como ir de compras, la comida, el entretenimiento, la TV, la música, el alcohol, las drogas, etc. Estas cosas pueden hacer que te sientas mejor y más tranquila durante unos minutos, pero el efecto pronto se va. Son de corta duración. Espera en el Señor.

Luego, ora por todo. Asegúrate de que sea el primer recurso y no el último. Di: "Señor, ¿qué debo hacer?" Hay tantos ejemplos de esto en las Escrituras.

Pienso en el rey Josafat, cuando los moabitas y los amonitas vinieron contra la nación de Judá. Josafat  inmediatamente salió afuera a clamar al Señor, y le dijo: "Señor, no podemos hacer nada contra esta gran multitud que viene contra nosotros. No sabemos qué hacer, pero nuestros ojos están sobre ti. "

Haz de esto tu primer recurso. Recibes una carta con esa noticia. Tómala, y ​​ponla delante de Jehová, y dile: "Señor, ¿qué debo hacer?"

Entonces recuerda esto: Cuando se trata de mantener un corazón tranquilo, hay que seguir haciéndolo. Tienes que seguir haciendo lo mismo.

El otro día tuve una serie de llamadas telefónicas en el transcurso de un día, y al final del día (era un viernes) recuerdo sólo una multitud de pensamientos dentro de mi corazón. Sentía una pesadez en el pecho. Esto era más de lo que yo podía soportar.

Y dije: "Voy a dar un paseo." Me levanté de la silla y salí afuera. Tenía el Salmo 131 en mi cabeza y en mi corazón, y yo empecé a citarlo, a recitarlo. Solo comencé palabra por palabra, frase por frase, a caminar a través del Salmo 131. Yo estaba meditando sobre esa Palabra.

Yo decía una frase, y luego oraba. Después cantaba un himno o una canción. Y dije en mi corazón: “Voy a caminar, voy orar, voy a citar y a cantar hasta que esta pesadez sea levantada y mi corazón esté tranquilo otra vez”.

 Y todo esto me tomó cerca de una hora, seguí caminando, diciendo: "Señor, Tú tómalo. Yo confío en Ti. " Y pude empezar a sentir esta carga como se levantaba. Pero tienes que seguir haciéndolo, y hacerlo siempre.

Eric Liddell fue famoso por los Juegos Olímpicos del 1924, cuando él se negó a correr el domingo. ¿Te acuerdas que su historia fue mencionada en la película “Carros de fuego”?. Esa película no mencionó lo que creo que es la parte más importante de su vida, ya que el al final de su vida se convirtió en un misionero en China y fue encarcelado durante la Segunda Guerra Mundial. Mientras Eric estaba en esa prisión, desarrolló un tumor cerebral y de hecho murió del tumor en el campo de prisioneros.

Cuando estaba en el hospital penitenciario, había un grupo de prisioneros con instrumentos musicales que iban por el campo tocando canciones e himnos. Cuando llegaron cerca del hospital donde Eric yacía moribundo de este tumor en el cerebro, el escribió una nota, se la entregó a una enfermera, y le pidió que lo entregara al líder de la banda.

La nota solicitaba que le  tocaran uno de los himnos favoritos de Eric Liddell. Y lo hicieron fuera de su ventana. Tú probablemente estás familiarizada con el himno.  la letra dice:

¡Calma mi alma! Contigo está El Señor; soporta con paciencia tu dolor. Deja al Señor que obre que lo veas en cada prueba. Él siempre será fiel.

Calma mi alma , tu amigo eterno es, te guiará a un lugar feliz,  calma mi alma, que Dios te guiará, en el futuro como en el ayer, fe y esperanza no debes perder, todo misterio al fin claro será. Calma mi alma, las olas,  los vientos Él rige con Su voz y Su poder. Calma mi  alma,   la hora  está  llegando  de  estar  por  siempre al lado del Señor, cesó el dolor las penas ya se han ido y Cristo reina con Su gran poder.  Calma mi alma, ya todo está en paz, ¡oh que gran gozo es vernos al final!

Así que díselo a tu alma, descansa en Él “Estate quieta, alma mía. Espera en el Señor desde ahora y para siempre”.

A medida que se inclinen nuestros corazones delante del Señor, ¿podríamos decirle a nuestra alma: “Estate quieta”?

Señor, oro para que cuando la gente mire nuestras vidas vean una paz, una tranquilidad, un descanso que el mundo no pueda entender y que no pueda experimentar, ya que no tienen el espíritu de Cristo que mora en nosotras. Creo que esta es una de las mejores maneras, Señor, que nuestra vida pueda ser una luz y un ejemplo y una bendición para el mundo agitado que nos rodea.

Creo que es una de las cosas más grandes y que pudiera atraer a más personas a Cristo. En un mundo lleno de terror, miedo y confusión, que puedan mirarnos y ver que hay paz en nuestras almas, y no porque no tenemos problemas, no porque no tenemos circunstancias difíciles, sino porque Te tenemos a Ti Señor. Tú eres suficiente para todas nuestras necesidades presentes y eternas.

Gracias, Señor, por hablar a nuestros corazones. Continúa haciéndolo y calmando nuestros corazones a través de Tu Palabra y por medio del poder de Tu Espíritu. Te lo pedimos en el nombre de Jesús,  Amén.

Leslie: Nancy Leigh DeMoss ha estado ofreciendo una perspectiva práctica para ayudarnos a cultivar un corazón en quietud. Ella regresa en un momento con la segunda mitad del programa de hoy.

Hoy concluimos con la serie, Un corazón en quietud. Si deseas que tu espíritu sea gobernado por la tranquilidad y la calma, espero que escuches toda la serie. La puedes escuchar en línea en www.AvivaNuestrosCorazones.com.

Hoy Nancy te mostró cómo tener un corazón tranquilo, incluso cuando estás estresada por temas como las finanzas. Estamos a punto de escuchar un ejemplo de una mujer que ha modelado lo que es tener un corazón en quietud durante décadas.

Jean Murphy asistió recientemente a una sesión de grabación de Aviva Nuestros Corazones, a sus 91 años. Su esposo Lloyd se fue con el Señor hace unos años. Esta pareja tomó la decisión  de invertir sus vidas en el ministerio, incluso cuando no estaba claro cómo lo harían económicamente.

Nancy habló con la señora Murphy acerca de la provisión de Dios.

Nancy: Jean, tú y Lloyd han visto como el Señor les proveyó de una manera sorprendente en los últimos años. ¿Puedes contarnos? porque hay mucha incertidumbre económica actualmente, y la gente está preocupada por cómo van a cumplir con sus compromisos financieros. Solo quiero que animes a las mujeres que nos escuchan acerca de cómo Dios ha suplido para tus necesidades a través de los años.

Jean Murphy: La verdad Nancy es que nunca hemos tenido un deseo o una necesidad que Dios no haya suplido. Claro no siempre ha sido lo que hemos pedido, pero siempre ha sido lo que hemos necesitado.

Recuerdo cuando el gobierno inició la Seguridad Social, y la entidad a la que Lloyd y yo pertenecíamos nos sugirió que nos uniéramos a esto. Eso representaba un costo de $300, y nosotros no teníamos ni siquiera  $100. Así que nos arrodillamos. Lloyd oró primero, y luego lo hice yo, y qué crees que ocurrió, mientras orábamos, el timbre del teléfono sonó.

Escuchamos al otro lado de la línea una voz que decía: "Queremos establecer una oficina allí en Goshen, en la sede, y nos hemos estado preguntando si Jean Murphy pudiera hacerlo, estamos dispuestos a pagarle $300".

Leslie: Se trataba de una iglesia en la que pastoreaba Lloyd. . .

Jean:  Sí, claro, allí estuvimos alrededor de cinco o seis años.

Leslie: Esta pareja solo devengaba un pequeño sueldo y nunca recibió un aumento.

Jean: Vivimos con ese mismo sueldo desde que llegamos hasta que nos fuimos de allí, pero Dios suplió todas nuestras necesidades, como siempre lo ha hecho y estoy convencida de que continuará haciéndolo.

Mi misión era la enseñanza de la Biblia, y mi gran satisfacción es que pude enseñar a  muchas mujeres y muchos jóvenes cuando llegamos allí, antes de irme al hogar de ancianos, imagínate que los jóvenes se me acercaban para preguntarme si podían tener conmigo un estudio de la Biblia, y sabes cúal era mi respuesta siempre: "No hay nada mejor que yo pudiera hacer que tener un estudio de la Biblia".

Nancy: ¿Y estabas dando esta enseñanza en tus 80´s?

Jean: Sí, sí.  Yo estaba en mis 80 años. Pero lo extraordinario era que ellos disfrutaban escuchar a esta pobre vieja enseñándoles.

¿Sabes algo Nancy? Guardo muchas cartas en mi archivo que dicen, "Querida señora Murphy... Y a veces me pregunto"¿Por qué será que me han amado tanto, nunca lo sabré, pero Dios lo sabe, Dios no solo suplió mis necesidades, sino que me dio sabiduría aun en mis años de vejez para que yo pudiera enseñar, y todo para Su honra y Su gloria.

Nancy: ¿Cuánto tiempo estuviste casada con Lloyd?

Jean: Estuvimos casados sesenta y seis años y medio. Y mis últimas palabras para éñ fueron: "Sabes Lloyd que te quiero mucho." ¿Y sabes lo que el me contesto? "Pero yo te quiero más."  "¿Por qué lo dices le pregunté?" Él me dijo: "Porque hay más amor de mí para ti."

Nancy: ¿Cómo hacer Jean que un matrimonio dure tanto tiempo?

Jean: Bueno en nuestra segunda cita le advertí que yo le había hecho una promesa al Señor de no salir con nadie con quien no pudiera orar. Y ¿sabes lo que me contesto?:  “Yo no voy a orar solo porque quieres que lo haga”. Entonces yo dije:  “Bueno, eso dependerá de ti”. Pues sabe que para mi sorpresa en nuestra próxima cita, él inclinó su cabeza sobre el volante, y empezó a orar y eso fue antes de que nosotros empezáramos la relación, luego a través del tiempo,  hemos orado siempre juntos a lo largo de nuestro matrimonio.

Me gustaría dar un consejo.  Aprende a orar con tu marido. Eso tiene un gran significado ante Dios. Lloyd y yo Oramos durante todo nuestro matrimonio. Una de las últimas cosas que me dijo antes de morir fue: "Cariño, ¿quieres orar conmigo?" eso me dio mucha paz y pude superar muy pronto mi soledad .Yo lo amaba mucho, muchísimo.

Nancy: Y ahora que has estado sin él tres años. ¿Cómo ha suplido  el Señor tus necesidades ahora como viuda?

Jean: Bueno, no tengo dinero, tú lo sabes, tampoco tengo ahorros pero la realidad es que no los he necesitado. Dios prometió que Él supliría todas mis necesidades. Nunca me ha fallado, y tengo muchos, muchos amigos que están orando por mí. Eso es muy importante, Dios ha provisto, he recibido bendición tras bendición tras bendición de parte de Dios. Solo le pido que hasta el último día de mi vida yo pudiera continuar sintiendome sostenida por Él.

Leslie: Jean Murphy no solo invirtió en una multitud de mujeres en su rol de esposa de pastor y profesora de estudios bíblicos. Ella también ha invertido en ti.  Ella ha apoyado fielmente Aviva Nuestros Corazones a través de los años por medio de dar sacrificialmente.  Más importante aún, ella ha orado constantemente por este ministerio.

Dios toma las oraciones y las ofrendas de nuestros oyentes y los multiplica en las vidas de las mujeres que necesitan escuchar Su Verdad.  Nancy nos da un ejemplo: Janiece de San Antonio, Texas.

Nancy:  Ella dijo:

Escribí a Aviva Nuestros Corazones hace unos años. Yo estaba luchando terriblemente. Yo estaba en una relación inmoral y me sentí demasiado atada, adicta, para salir de ella. Tengo 22 años de edad.  [Esta mujer nos escribió hace un año, cuando tenía 21 años.]

Soy soltera y hay tantas cosas que no sé. Pero Aviva Nuestros Corazones ha sido una de las principales herramientas que Dios ha usado para enseñarme.

Cuando escribí hace un año, no pensé que obtendría una respuesta, pero la tuve, una respuesta llena de gracia que incluso incluyó recursos para ayudarme.  ¡Muchas gracias!

Yo solo quería escribir para informarle al ministerio que Dios realmente me ha respondido.  Mi corazón ha sido cautivado por mi Rey con "R"mayúscula.  Vengo de padres incrédulos, de un pasado horrible, la gente me clasificaría como una niña urbana, creo.

Pero Dios en su misericordia ha cautivado mi corazón y mi alma. Yo camino en una nueva vida con un corazón totalmente sometido a mi Rey. Mis pensamientos, mi corazón, mis deseos, mis metas y mis ambiciones han cambiado milagrosamente. ¡Gracias, Jesús!

Solo quería escribir y decir: "¡Gracias, gracias, muchas gracias!" Estoy orando  y pensando en convertirme en una colaboradora del ministerio. No estoy segura exactamente cómo, pero voy a explorar la página para informarme.

Nancy:  Gracias, hermanas, de verdad gracia y paz.

¿No es esto una bendición? El poder del Evangelio para cambiar vidas. Cuando empezamos este ministerio, una de las cosas que dije hace diez años, ya que íbamos a estar en al aire fue: "Señor, ya hay demasiados—sin duda suficientes, quizás demasiados— libros, programas de televisión, programas de radio, no necesitamos otro. Pero si Tú eres el que nos está guiando a comenzar este programa para las mujeres en la radio, ¿Podrías ungir nuestros esfuerzos para que se produzcan frutos sobrenaturales y vidas transformadas?

Ha sido tan valioso ver cómo, durante estos años, el Señor ha contestado esa oración. Los correos electrónicos que recibimos de la gente que dice, “tuve que detener mi coche a un lado de la carretera, porque estaba llorando y fue tan difícil escuchar esto” o “me arrodillé en el piso de mi cocina y me arrepentí por lo que Dios me había mostrado que le había dicho a mi esposo esa mañana”. O simplemente ver cómo el Señor las detiene y les hace dar media vuelta de sus caminos.

Estoy  muy agradecida por el poder del Espíritu Santo y por las personas de nuestro equipo y por nuestras colaboradores y por mujeres que apoyan este ministerio.

No hay manera de que yo pueda llegarle a una niña urbana. Yo no hablo el mismo idioma. No tengo ese tipo de experiencia o de trasfondo o el conocimiento de cómo son ellas. Pero verdad que eso no es lo que le llega a la gente.  Es el poder del Espíritu Santo , es el poder de la Verdad lo que los hace libres.

Las animamos a escribirnos con sus propias historias de cómo Dios ha usado este ministerio para bendecirlas. Visita AvivaNuestrosCorazones.com y contáctanos por esa vía.

Leslie: Nancy Leigh DeMoss ha estado compartiendo su agradecimiento a Dios por cómo ha usado Aviva Nuestros Corazones para cambiar las vidas de las mujeres.

Te animamos a orar por el ministerio y a compartir el mensaje con otras mujeres en tu círculo de influencia.  Agradecemos tu ayuda en la divulgación del mensaje de este ministerio.

Te esperamos la próxima semana con una nueva entrega de Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Like a River Glorious, Bronn Journey, Earth Song ℗ 2000 Phileo Music.

Voz adicional: Jean Murphy, en la voz de Viola Núñez de López.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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