Podcast Aviva Nuestros Corazones

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Carmen Espaillat: Aquí está Nancy DeMoss de Wolgemuth.

Nancy DeMoss Wolgemuth: Imagínate esta situación: El Señor está dirigiendo a Su pueblo en una dirección emocionante y nueva.  Tú estás lista para avanzar, pero casi todos los demás tienen miedo.  ¿Qué haces? 

Carmen: Nancy nos habla acerca de dos personajes bíblicos que demostraron con acciones aquello en lo que creían.

Nancy: En los días de Caleb y Josué, había una gran cantidad de personas que decían conocer a Dios, pero sólo Josué y Caleb tuvieron la clase de fe que fue demostrada en su voluntad de seguir plenamente al Señor.  Ellos fueron los únicos que entraron en esa tierra prometida.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

Hemos estado viendo cómo luce seguir al Señor con todo el corazón, al estudiar la vida de Josué. Hoy iniciamos la cuarta parte de esta serie de enseñanzas, titulada, «Lecciones de la vida de Josué: Siguiendo el ejemplo de Dios para dirigir».

Nancy: Bueno, si has estado con nosotras durante las últimas sesiones, recordarás que hemos estado viendo lo que fue una escena muy trágica en la historia de Israel. Llegaron hasta el borde de la Tierra Prometida, la tierra que Dios tenía para que fuera un lugar de reposo para ellos, un hogar. Sí, habría batallas que enfrentar. Sí, había  gigantes en la tierra, pero Dios había prometido ir con ellos a esa tierra.

Y en lugar de creerle a Dios, los israelitas le creyeron a los diez espías que regresaron con un informe negativo, y como resultado, Dios dijo: "Volverán al desierto. Esta generación no verá la tierra prometida."  Así que durante los siguientes treinta y ocho años, por un total de cuarenta años, los hijos de Israel anduvieron en círculos en el desierto, y cuando llegamos a Números capítulo 26, vemos que un nuevo censo fue tomado de la nueva generación, porque durante esos próximos años, toda la generación adulta murió en el desierto.

Encontramos que de los 600,000 hombres que habían sido liberados de la esclavitud de Egipto, además de sus esposas y de sus hijos, un total de un millón o más de personas, ninguno de ellos quedó. Ninguno de ellos quedó para entrar en la tierra prometida, excepto como dice la Escritura, Caleb, hijo de Jefone, y Josué, hijo de Nun, los dos hombres que le creyeron a Dios. Cuarenta años antes, habían ejercitado su fe. Esa fe se convirtió en su vida, y Dios los preservó sólo a ellos de entre esa generación.

Ahora, déjame pedirte que vayas al libro de Números en el capítulo 14, y quiero concluir esta sección en Cades-barnea y la  fe de estos dos hombres y la incredulidad de todos los hijos de Israel. En el capítulo 14, la Escritura nos da una información adicional sobre por qué Caleb y Josué se salvaron del destino que tuvo el resto de los hijos de Israel, y vemos la diferencia entre Josué y Caleb y todos los demás israelitas.

Vamos a  ver Números capítulo 14, empezando en el versículo 22, el Señor dijo:

“Ciertamente todos los que han visto mi gloria y las señales que hice  en Egipto y en el desierto, y que me han puesto a prueba estas diez veces y no han oído mi voz, no verán la tierra que juré a sus padres; ni la verá ninguno de los que me desdeñaron. (vv.22-23)

¿Qué dijo Dios de los israelitas? "Ellos no han obedecido mi voz, y me han despreciado." "Pero," versículo 14,

“Pero a mi siervo Caleb, porque ha habido en él un espíritu distinto, y (quiero que captes esta frase) me ha seguido plenamente, lo introduciré a la tierra donde entró, y su descendencia tomará posesión de ella.”

Esa frase, "me ha seguido plenamente," es una frase que se utiliza varias veces en la Escritura para referirse a Josué y a Caleb, los dos únicos en su generación que le creyeron plenamente a Dios y que entraron en la tierra prometida.

Entonces avancemos unas pocas páginas a Números capítulo 32. Esto es ahora treinta y ocho años más tarde mientras los Hijos de Israel se están preparando para entrar en la tierra prometida, y Moisés está recordándoles los acontecimientos que habían tomado lugar en Cades-barnea . Números 32, versículo 10, leemos:

“Y la ira del Señor se encendió aquel día, y juró diciendo: Ninguno de estos hombres que salieron de Egipto, de veinte años arriba, verá la tierra que  juré a Abraham, a Isaac y Jacob, porque no me siguieron fielmente, sino Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo de Nun, pues ellos sí han seguido fielmente al Señor.” (vv.10-12)

Hay dos clases de personas, aquellos que siguen al Señor plenamente y aquellos que no siguen plenamente al Señor.

Ahora, avanzando unos pocos años cuando los Hijos de Israel se encuentran ahora en la tierra de Canaán. La siguiente generación ha entrado a la tierra de Canaán. Eso es lo que vamos a estar estudiando durante las próximas semanas a medida que Josué los lleva adentro.

Después de unos cuantos años en la tierra, Caleb regresa a Josué, el líder del pueblo, y Caleb dice a Josué en el capítulo 14 - escucha estas palabras: "Mis hermanos que subieron conmigo, (los otros diez espías) hicieron atemorizar el corazón del pueblo; pero yo seguí plenamente al Señor mi Dios." (v. 8).  Este fue su testimonio. "He seguido plenamente al Señor," y el versículo 9, dice: "Y aquel día Moisés juró, diciendo: Ciertamente, la tierra que ha pisado tu pie será herencia tuya, y de tus hijos para siempre, (¿por qué?) porque has seguido plenamente al Señor mi Dios.”

¿Ves ese tema recurrente aquí? Dios lo dijo de Caleb y de Josué. Moisés lo dijo de Caleb y Josué. Y ahora Caleb lo dice como su propio testimonio: "He seguido plenamente al Señor."

Vemos estos dos grupos de personas en ese día y en el día de hoy también. Hubo quienes no siguieron plenamente al Señor, quienes fueron la gran mayoría de los que habían salido de la esclavitud en Egipto, - ellos no siguieron plenamente al Señor. Dios dijo de ese grupo, "Ellos no han escuchado Mi voz, y Me han despreciado."

Ahora, si tu les hubieras preguntado a estas personas, "¿Despreciabas a Dios?" ¿Crees que ellos habrían pensado de sí mismos como personas que despreciaban a Dios? ¿No es cierto que hoy en día las personas que siguen a medias al Señor, o que le siguen la mayor parte del tiempo, pero no  todo el tiempo-  la mayoría de esas personas no dirían, "Yo desprecio a Dios." Pero Dios está diciendo de aquellos que no han seguido plenamente al Señor , "ellos me despreciaron."

Y Luego tenemos a aquellos que siguieron fiel y plenamente al Señor, y que fue la clara minoría, sólo dos hombres de toda la generación de los cuales se podía decir, "Ellos han seguido plenamente al Señor."

Esto me recuerda las palabras de Jesús. Recordemos que en el Sermón del Monte, en Mateo capítulo 7, donde Jesús dice: "Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la destrucción." Hay muchos que escogen entrar  por la puerta ancha porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

El camino de la religión es amplio, pero el camino de los que caminan por la fe en Jesús, los que siguen plenamente al Señor, ése es un camino estrecho. La Escritura dice que no son muchos los que encuentran ése camino.

Así que la evidencia de la fe de Josué y de Caleb, la evidencia que se trataba de una fe genuina  salvadora ¿cuál fue? Bueno era que ellos siguieron plenamente fielmente en pos de Jehová. Ese fue el fruto de su fe genuina, y a medida que pienso en este pasaje, me preocupo ya que me doy cuenta de que nuestro destino está determinado por el hecho de si seguimos  fiel y plenamente a Dios.

Ahora, a veces el miedo nos puede evitar  el seguir al Señor a un territorio desconocido. Nosotras no hemos estado ahí antes y nos da miedo. No sabemos qué esperar, o pensamos que puede haber peligro en ése lugar al que El Señor nos ha llamado.

Eso fue lo que sucedió con los diez espías y con los Hijos de Israel. Ellos dijeron: "Hay gigantes en la tierra." Y se asustaron. Estaban asustados, y para ellos, los gigantes parecían ser más grande que Dios.

El miedo hizo que se retrajeran, pero sabes, si nos fijamos en la vida de Josué y de Caleb, nos damos cuenta de que, en definitiva, es mucho más peligroso no seguir a Dios, como aquellos israelitas descubrieron como toda una generación pereció en el desierto innecesariamente.

Innecesariamente, una generación entera tuvo muertes prematuras. De toda esa generación, sólo dos habían sido totalmente fieles al Señor y habían vivido por fe, para llegar a experimentar la recompensa y las bendiciones de la tierra prometida.

El seguir totalmente plenamente al Señor es una de las principales características por las que Dios y otros, han recordado a estos dos hombres. Esa fue una marca en sus vidas, uno de los legados destacados de las vidas de Josué y de Caleb. Te dije que he estado estudiando la vida de Josué en el último año más o menos porque yo he querido ver, cómo Josué recorrió  todo el camino hasta la meta final y cómo logró permanecer fiel en la batalla.

Ciento diez años de edad al final de su vida, y él seguía amando a Dios fervientemente y sirviéndole de todo corazón. ¿Cómo sucedió esto? Bueno, una de las pistas que veo en  la lectura de estos recuentos es que él siguió plenamente al Señor,  Josué y Caleb le siguieron cuando nadie más lo hizo. Ellos pudieron haber cantado ese himno que dice, aunque a solas yo sigo a Cristo, no vuelvo atrás, no vuelvo atrás.

Ellos siguieron a Dios y su Palabra y sus  caminos aun cuando todas las apariencias visibles parecían estar en contra de ellos, cuando todos los pronósticos humanos parecían estar contra de ellos. Es decir, no eran más que dos en toda una generación, 

Ellos siguieron a Dios totalmente, a pesar incluso de la incredulidad de otros; a pesar de la incredulidad de  todos sus compañeros, ellos forzosamente tuvieron que soportar    el vagar en el desierto y todas las aflicciones que vinieron con ello.

Cuando experimentaron un retraso de cuarenta años antes de que pudieran disfrutar de la bendición de la tierra prometida, ellos se mantuvieron siguiendo al Señor. No hubo ninguna adversidad que pudiera hacer que ellos le dieran la espalda a Dios. Le Siguieron totalmente plenamente, y ése es el testimonio de sus vidas en su totalidad .

Entonces, ¿qué es seguir al Señor? Bueno, en primer lugar, vemos que es  parte de ser una minoría decidida. Tú nunca vas a ir con la multitud o estar en el "grupo de moda" si estás siguiendo fielmente  al Señor. ¿Podríamos decir que eso es cierto incluso dentro del mundo evangélico, que la mayor parte del llamado mundo evangélico no sigue del todo al Señor? Si tú vas a seguir plenamente a Cristo no hay vuelta atrás, no hay vuelta atrás, vas a estar en una minoría.

Y pienso en un  versículo- en un pasaje trágico en Juan capítulo 6, donde todas las multitudes se habían reunido en torno a Cristo; viendo las señales que El hacía. Vieron que proveyó carne. Ellos experimentaron esa euforia de ser parte de una multitud. Pero entonces, cuando Jesús comenzó a establecer las demandas del discipulado, lo que realmente significaba ser Su seguidor, Juan capítulo 6 dice,

Al oírlas, las demandas muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?...desde entonces muchos de sus discípulos o [llamados discípulos],  se volvieron atrás, y ya no andaban con él.(vv. 60, 66).

Ellos no estaban siguiendo plenamente a Cristo. Seguir plenamente, fielmente al Señor significa seguirlo en todo, en cada circunstancia, en cada elección. Es aferrar nuestra vida a Su Palabra, cuando el hacerlo puede parece inútil o tonto. Es  seguirle cuando nuestra esperanza de sobrevivir parece improbable o imposible. No hay manera, pero aún así decimos: "Yo sigo a Cristo."

Seguir a Cristo de todo corazón es hacerlo a largo plazo, no sólo a corto plazo, no sólo cuando es divertido, no sólo cuando tenemos amigos que van junto con nosotras, sino a largo plazo, a lo largo de toda una vida.

A menudo cuando pongo mi firmo en algunas  notas para personas cristianas les pongo,  "Que el Señor te mantenga fiel hasta la meta final." Y yo les escribo eso a ellos porque eso es lo que quiero para mí. Yo quiero ser fiel hasta la meta final. Y eso es lo que significa seguir a Cristo plenamente.

Quiero  pedirte que abras tu Biblia en el Evangelio de Lucas, en el capítulo 9, y  quiero mostrarte un contraste del Nuevo Testamento con Josué y Caleb. Josué y Caleb siguieron plenamente  al Señor lo siguieron plenamente. En Lucas 9, nos encontramos con tres personas que profesaban a querer seguir a Cristo, pero que no estaban dispuestos a seguirle totalmente plenamente.

Mira en Lucas capítulo 9, comenzando en el versículo 57 dice. " Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas." "Ahora, esa persona parecía estar hablando de todo corazón, ¿no te parece? El se acercó y dijo como dice ese himno: "Donde El me guie fiel le seguiré:"  Seguir a Cristo, no vuelvo atrás. "" Y escuchamos a alguien así y decimos "Wao dame tu autógrafo, porque tu realmente estás en esto, tú de verdad  eres una seguidora incondicional de Cristo." Y esto es debido a que sólo podemos escuchar lo que dicen con sus labios. Pero Jesús sabía lo que había en el corazón de este hombre, y Jesús desafió a este hombre en cuanto a si realmente sabía lo que estaba diciendo y lo que podía implicar. "¿Quieres seguirme-totalmente, donde quiera que vaya?"

Mira el versículo 58, "Jesús le dijo:"   Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza” ¿Qué estaba diciendo Jesús? "Vas a seguirme en cualquier lugar, dondequiera que vaya? ¿Quiere decir que estás dispuesta a seguirme si esto significa prescindir de algunas comodidades básicas? "

No puedo decirte cuántas veces a lo largo de los años, durante mis veintes y mis treinta- viajamos en el ministerio a tiempo completo prácticamente durante todo el año durante  la mayoría de todos esos años. El glamur de eso, se disipó después de los primeros tres meses. Fueron años de un hotel tras  otro, un aeropuerto tras otro, un nuevo escenario después de otro, y hubo momentos en los que honestamente lloré hasta quedarme dormida. Estaba desorientada, "¿Dónde estoy? ¿Qué estoy haciendo?" Tenía maletas y piezas de equipaje que había dejado atrás en otras ciudades. A veces me sentía como, "¿Por qué tengo que estar haciendo esto? ¿Por qué existe este costo para seguir a Cristo?" Me encantaba lo que estaba haciendo, pero la parte de viajar me molestaba a veces.

Muy a menudo, Dios traía de vuelta este versículo a mi corazón. "Jesús dijo:" Las zorras tienen guaridas. Las aves del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza "." La palabra de Dios en mi corazón era, "¿Es el siervo más que su Señor? ¿Estás dispuesta a seguirme dónde sea? "

Yo le diría, "Sí, Señor. Tú eres Señor. Estoy dispuesta a viajar. Estoy dispuesta a ir. Estoy dispuesta a gastar y gastarme, "pero tenía que hacerle frente a este reto una y otra vez. ¿Estoy dispuesta a seguirle si eso significa prescindir, si eso significa un cambio constante, si significa que lo desconocido se convierte en la norma? Jesús desafió a este hombre en cuanto a si realmente estaba dispuesto y listo para seguirle totalmente.

Pero también estaban los otros dos hombres que querían seguir a Jesús, pero tanto la segunda como la tercera persona, tenían compromisos previos, es decir, otras cosas que querían hacer antes de seguir a Jesús. El versículo 59, Lucas 9 dice,

Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios.

Sin embargo, el otro dijo: "Te seguiré, Señor, pero déjame primero despedirme de los de mi casa." Jesús le dijo: "Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el reino de Dios" (vv. 59-62).

Piensa en esa imagen de un agricultor con su arado. El agricultor que pone la mano en el arado y mira hacia atrás no puede esperar trazar el arado líneas rectas. Su arado se va a ver afectado si él está tratando de arar hacia adelante , pero está mirando las cosas que quedan atrás.

Podemos ver que,  estos hombres tuvieron relaciones que tenían preeminencia sobre el reino de Dios y el llamado de Cristo. Ambos tenían asuntos familiares que le impedían o le retrasaban  perseguir y proclamar el Reino de Dios. Ellos querían seguir, pero querían seguir no ahora sino luego. Primero, déjame hacer algo más con mi vida.

Pienso en las jóvenes que escuchan Aviva Nuestros Corazones. Están ahora mismo tomando  decisiones cruciales en sus vidas acerca de la educación, de la vocación,  el matrimonio. Están diciendo, "Señor, quiero seguirte-más tarde-cuando sea mayor, cuando tenga la edad de mis padres, después de que salga de la escuela, después de obtener mi primer trabajo. Quiero seguirte, pero primero, déjame divertirme. Primero, déjame hacerlo a mi manera. Primero, quiero tener mis amigos. Primero, quiero hacer lo mío ".

Algunas de ustedes que tienen hijos y desean seguir a Cristo, pero están pensando, "Bueno después de que los niños crezcan y se han ido de la casa, entonces yo realmente podré seguir a Cristo y estar comprometida con su reino." Tantas así- llamadas creyentes pasan la vida diciendo: "voy a seguir a Cristo plenamente más adelante, pero primero, vamos a hacer esto. Déjame hacer aquello. "

Bueno, para todos estos individuos, Jesús hizo énfasis en que la llamada el llamado  a seguirlo tenía prioridad sobre todos los demás llamados y prioridades, y El requiere una disposición a sacrificar aun las necesidades físicas más básicas si es necesario, con el fin de perseguir los objetivos eternos de Dios y Su agenda. Esto significaba una disposición a dejarlo todo y a todos detrás.

El Seguir a Cristo tiene prioridad sobre cualquier otra prioridad, sobre cualquier otro compromiso, obligación y necesidad personal. Si tú vas a ser una seguidora de Cristo, no puede haber vuelta atrás, no hay vuelta atrás.

Mira, ese tercer hombre dijo: "Te seguiré, pero. . . Ahora, el contraste de esto, es el Señor Jesús, de quien a principios de este pasaje se dice que había establecido su rostro para ir a Jerusalén, donde Él sabía que sería crucificado.

No hubo ningún "pero" de Jesús, al seguir el llamado de Dios, y Él esperaba lo mismo de los que se decían ser sus seguidores. Él esperaba que lo siguieran  así como  Él seguía a Su Padre, con todo el corazón, sin reclamos , sin competencia, sin ningún "más adelante," y sin un  "pero".

¿Hay algún "pero" en tu voluntad de seguir a Cristo? Sí, soy un seguidor de Jesús. Sí, soy un cristiano. Sí, soy un creyente, pero:

  • No me envíes allí
  • No me hagas hacer eso.
  • No me hagas que renuncie a eso.
  • No me hagas volver y hacer frente a esta situación en mi pasado.
  • No me hagas perdonar a esa persona.
  • No me hagas limpiar mi conciencia de este asunto.

Voy a seguir a Cristo. Quiero ir a la iglesia. Quiero estar con el programa. Quiero ser activo en el grupo de jóvenes o en el ministerio o en el coro o el grupo de alabanza o lo que sea que esté en tu iglesia.

Quiero dirigir estudios bíblicos. Quiero influenciar en los demás, pero, hay algo de reserva, algo que te detiene  en tu  deseo de seguir a Cristo y seguir  a Cristo plenamente está en el corazón de lo que significa ser un cristiano.

A lo largo de la Escritura podemos ver. Cuando Jesús fue y reclutó a sus discípulos, ¿qué les dijo a ellos? "Síganme. Dejen sus redes. Dejen su pesca. Dejen su pasado. Dejen aquello que demanda lealtad en sus vidas. Ríndanlo. Déjenlo ir. Síganme."

Jesús dijo: "El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí." (Mateo 10:38). Jesús le dijo al joven rico que pregunto: "¿Cómo puedo tener la vida eterna?" ¿Qué dijo Jesús? "Ve, vende todo lo que tienes, ya que lo que posees  te posee a ti, fue la implicación de su declaración, y dalo a los pobres y sígueme y tendrás un tesoro en el cielo."

Eso es lo que significa tener la vida eterna es ser un seguidor de Cristo,  haber oído su llamado y de todo corazón haber respondido a ese llamado y decir: "Sí, Señor, te seguiré." Jesús dijo, " el que me sigue no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida "(Juan 8:12).

Él dice en Juan capítulo 10: "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y ellas," ¿qué? "Ellas me siguen" (v. 27). Esa es una evidencia de que eres es una hija de Dios, que escuchas su voz, y dices: "Sí, Señor, te seguiré."

En los días de Caleb y de Josué, había una gran cantidad de personas que decían conocer a Dios, pero sólo Josué y Caleb tenían la clase de fe que fue demostrada en su voluntad de seguir plenamente al Señor. Ellos fueron los únicos que entraron en esa tierra prometida.

Hoy en día, hay millones de personas alrededor del mundo, muchos en tu iglesia y en la mía que dicen ser cristianos, pero no están siguiendo a Cristo. Yo diría lo mismo que dice  la Palabra de Dios de los que no están siguiendo plenamente a Cristo que no tienen ninguna base para tener  garantía de que su fe es genuina o salvadora.

La evidencia de la verdadera fe, de la fe salvadora es que tu corazón dice, "Señor, te seguiré," no más tarde, sino ahora, no hay peros, no hay compromisos previos, nada más tiene prioridad en mi vida. "Señor, te seguiré con todo mi corazón, por toda la vida, en todo."

. Al orar ahora para finalizar permítanme pedirles que dejen que el Señor examine  su propio corazón, ¿Desea tu corazón seguir a Cristo realmente? Ahora, Seguir a Cristo por completo no significa que nunca vas a tropezar.  no significa que nunca tendrás dudas o que nunca vas a tener la tentación de recuperar algo que le has dado a Él. significa que  la inclinación, que la dirección de tu corazón es decir, "Sí, Señor".

¿Está plenamente siguiendo a Cristo, y has decidido que el objetivo y el propósito de tu vida es seguirle? Si no es así, ahora sería un buen momento para simplemente desde tu corazón al corazón del Señor  decirle, "Señor, he oído tu voz he oído tu llamado. Soy tu hija , y quiero seguirte.

"Dame la gracia, Señor, que plenamente, en su totalidad pueda seguirte todos los días de mi vida. Sea lo que sea que esto signifique, sea lo que sea que esto requiera, lo que sea necesario, lo que parezca, Señor, por tu gracia, he decidido seguir a Cristo, no vuelvo atrás, no vuelvo atrás ".

Señor, ¿Escucharías el clamor de nuestro corazón, y nos darías la gracia por el poder de Tu Espíritu Santo para seguirte plenamente todos los días de nuestras vidas? Oro esto en el nombre de Jesús, amén.

Carmen: Amén. Nancy DeMoss de Wolgemuth nos ha estado haciendo una invitación emocionante. Bueno, en realidad es Jesús Quien la hace, y Nancy solo nos la está recordando. Ella es una aprendiz —al igual que tú y yo— invitándonos a unirnos en este peregrinaje, así como Josué exhortó a los hijos de Israel a seguir la dirección de Dios, y así como tú también puedes guiar a otros en tu círculo de influencia.

Este mensaje es parte de la serie «Lecciones de la vida de Josué: Siguiendo el ejemplo de Dios para dirigir». Esta es la cuarta parte de varias series sobre la vida de Josué. Si te has perdido cualquiera de las partes anteriores, puedes escucharla a través de nuestro sitio web, AvivaNuestrosCorazones.com. Allí también puedes leer la trascripción del programa y compartirlo fácilmente con tus amigas.

Bien, antes de concluir este programa, permíteme hacerte una pregunta: ¿Alguna vez has sentido como que tu área de servicio es demasiado pequeña como para hacer una diferencia? Bueno, si no eres fiel en los lugares pequeños donde Dios te ha puesto para servir e influir, ¿qué te hace pensar que vas a ser fiel cuando Dios te de una mayor esfera de servicio y responsabilidad? Hablaremos más de esto mañana, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.
Canciones utilizadas:  He Decidido Seguir a Cristo - Michael Stephen G. [https://www.youtube.com/watch?v=2aRWKENKU8U] Used by permission.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.