Cansada, pero sostenida, (Parte 1)
No es un secreto para ninguna de nosotras que vivimos en un mundo donde todo parece ir demasiado rápido. Las expectativas de metas a lograr, las redes sociales, las responsabilidades, todo compite por nuestra atención y muchas veces también por nuestra paz. Y en medio de todo eso, es fácil sentirse cansada de pensar demasiado, de preocuparte por lo que viene o incluso de intentar hacerlo todo bien. Tal vez tú, que nos escuchas hoy, te sientes así. Quizás no sabes exactamente cómo explicarlo, pero sientes ese peso constante en el corazón, esa inquietud que no se apaga, esa sensación de que tu mente nunca descansa. Pero la pregunta es: ¿existe realmente paz para una mujer que vive en un mundo lleno de ansiedad? ¡Escucha más en el episodio de hoy!
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
Palabras de consuelo y ánimo para …
No es un secreto para ninguna de nosotras que vivimos en un mundo donde todo parece ir demasiado rápido. Las expectativas de metas a lograr, las redes sociales, las responsabilidades, todo compite por nuestra atención y muchas veces también por nuestra paz. Y en medio de todo eso, es fácil sentirse cansada de pensar demasiado, de preocuparte por lo que viene o incluso de intentar hacerlo todo bien. Tal vez tú, que nos escuchas hoy, te sientes así. Quizás no sabes exactamente cómo explicarlo, pero sientes ese peso constante en el corazón, esa inquietud que no se apaga, esa sensación de que tu mente nunca descansa. Pero la pregunta es: ¿existe realmente paz para una mujer que vive en un mundo lleno de ansiedad? ¡Escucha más en el episodio de hoy!
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
Palabras de consuelo y ánimo para esa chica que ya oró, ya lloró, ya le contó todo a Dios… y aun así sigue sintiéndose agotada.
- Ciertamente, este mundo es estresante y está lleno de dolor y maldad, con razones suficientes para entristecernos, drenarnos y desanimarnos. La expectativa correcta es reconocer que este es un mundo caído e imperfecto, pero la buena noticia es que, a pesar de todo eso, hay esperanza y ayuda en Cristo Jesús.
- No intentes arreglar la situación con tus fuerzas porque no podrás y te vas a cansar más. ¡Ven a los brazos del Buen Pastor! Es el manso y humilde que viene a Cristo el que encuentra descanso; aquellos que lo dejan todo y que vienen con una actitud de sumisión y de rendición a Dios, con un corazón dispuesto, reconociendo que no pueden más en sus propias fuerzas.
- Dios cuida de ti y de mí. Y cuando nos llenamos de ansiedad, simplemente no estamos creyendo que Dios cuida de nosotras y que está en control. ¡Recuerda lo valiosa que eres para Dios! Entonces entrega tus cargas ante aquel que tiene contados aun los cabellos de tu cabeza y para quien vales mucho.
- No esperes a ser perfecta y tenerlo todo resuelto para acercarte. Ven con tu corazón roto para que él te consuele y fortalezca. No te preocupes por el mañana. Déjalo todo en las manos de Dios. Sé fiel en hacer las tareas que Él te ha encomendado hoy y Él te dará de Su gracia para el día de mañana. ¡Vive un día a la vez!
¿Cómo evitamos que llevar nuestras cargas a Dios en oración con gratitud se convierta en una rutina automática sin corazón?
«Por nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús»(Filipenses 4:6-7).
- Pablo no estaba planteando aquí a los filipenses que la solución es simplemente que tú dejes de preocuparte o que tú ignores los problemas. Tienes que reemplazar esa ansiedad:
- Hay que dejar de preocuparse y en cambio debes orar a Dios,
- Debes suplicar y presentar acciones de gracias.
- «Mediante oración…»:Pablo se está refiriendo aquí al tipo de oración que es un estilo de vida, a ese estado en el que nos encontramos constantemente en una relación con Dios como un canal abierto de comunicación.
- «…Y súplica»:Se refiere por su parte a ese clamor que hacemos a Dios desde la necesidad, con fervor y humildad, reconociendo Su soberanía y confiando en Su misericordia para recibir ayuda.
- «Con acción de gracias»: Se refiere a esa actitud de agradecimiento con la que debemos hablar con Dios, porque tenemos la certeza de que nuestra oración va a ser escuchada y atendida.
- No es simplemente un cambio de hábito de que dejamos de preocuparnos a no preocuparnos, sino un contraste radical del afán que es tener una mente dividida en muchas cosas, con muchos pensamientos, con muchas preocupaciones, a, entonces, la oración en súplica y acción de gracias, que es una mente que está enfocada solamente en Dios.
- Este es un ejercicio que hacemos donde nos despojamos de nuestra autosuficiencia. Es una forma real y práctica de decirle al Señor: «Yo no puedo sola. Yo no confío en mí. Toma tú el control y busca la solución. Mi confianza, mi esperanza está puesta solo en ti».
- «La paz de Dios…»
- Este término de paz implica una plenitud, una armonía con Dios, y es estar en el mismo centro de la voluntad de Dios.
- Esa paz que viene de Dios mismo no la fabrica el hombre, sino que es una paz protectora que protege nuestras emociones y nuestros pensamientos; es la que nos permite estar gozosas en medio de la prueba.
- «…Guardará sus corazones en Cristo Jesús…»: ¡Ese es el mejor lugar en el que podemos estar! No es más nada, no es más nadie. Es el único lugar donde nadie nos puede separar, en Cristo Jesús.
- Estar en Cristo nos mueve, entonces, del afán, que es tener una mente dividida en muchas cosas, a la oración, que es una mente que está enfocada en una sola cosa, que es Dios.
- No existe un terreno neutral: o la ansiedad ocupa tu mente o la oración la ocupa. La queja, la preocupación y la ansiedad surgen cuando nos enfocamos en lo que no tenemos y nos olvidamos de todo lo que Dios ha hecho a nuestro favor.
Para reflexionar:
- «Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar». —Mateo 11:28
- «…echando toda su ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de ustedes». —1 Pedro 5:7
- «¿No se venden dos pajarillospor una monedita? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo el Padre. Y hasta los cabellos de la cabeza de ustedes están todos contados. Así que no teman; ustedes valen más que muchos pajarillos». —Mateo 10:29-31
- La expectativa correcta es reconocer que este es un mundo caído e imperfecto. Sí, hay razones reales para sentirnos cansadas, preocupadas y abrumadas. Pero la buena noticia es que, aun en medio de todo eso, hay esperanza y ayuda en Cristo Jesús.
- No fuimos llamadas a cargar solas con lo que nos pesa. Cuando intentamos resolverlo en nuestras propias fuerzas, solo terminamos más agotadas. La invitación de Jesús sigue siendo la misma: ven a Él, rinde tus cargas, confía en su cuidado y descansa en su soberanía.
- La paz no viene de controlar las circunstancias, sino de depender completamente de Aquel que ya está en control.
Recursos recomendados:
Blog, La solución sencilla de Dios para tu ansiedad
Blog, Mi historia venciendo la ansiedad
Episodio, Mi mente en guerra, mi Dios en control
*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la series de podcast.
Únete a la conversación