Fe sin resultados visibles
El tema del día de hoy es muy interesante porque hablaremos sobre esos momentos en los que estamos genuinamente obedeciendo al Señor, pero no vemos cambios, ya sea en nosotras o en nadie, y eso nos hace dudar, experimentar cansancio y, en algunos momentos, hasta amargura. Pero, ¡spoiler! Tal vez estamos midiendo el éxito en ciertas áreas de nuestras vidas de una manera incorrecta. ¡Escucha más en este episodio!
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
¿Qué hacemos cuando estamos obedeciendo… pero no vemos ningún cambio?
- Recordar que la obediencia nunca es inútil, aunque parezca invisible. Vivimos en una cultura donde todo se mide por el resultado. Teóricamente, si algo funciona, se debe notar rápido. Pero en la vida espiritual, Dios muchas veces trabaja primero en las raíces antes de mostrar el fruto.
- En lugar de preguntarnos: «¿Está cambiando …
El tema del día de hoy es muy interesante porque hablaremos sobre esos momentos en los que estamos genuinamente obedeciendo al Señor, pero no vemos cambios, ya sea en nosotras o en nadie, y eso nos hace dudar, experimentar cansancio y, en algunos momentos, hasta amargura. Pero, ¡spoiler! Tal vez estamos midiendo el éxito en ciertas áreas de nuestras vidas de una manera incorrecta. ¡Escucha más en este episodio!
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
¿Qué hacemos cuando estamos obedeciendo… pero no vemos ningún cambio?
- Recordar que la obediencia nunca es inútil, aunque parezca invisible. Vivimos en una cultura donde todo se mide por el resultado. Teóricamente, si algo funciona, se debe notar rápido. Pero en la vida espiritual, Dios muchas veces trabaja primero en las raíces antes de mostrar el fruto.
- En lugar de preguntarnos: «¿Está cambiando mi situación?», preguntémonos: «¿Está Dios transformando mi corazón en esta etapa?». La obediencia no se sostiene porque vemos resultados, sino porque confiamos en Aquel que nos llamó a obedecer.
¿Cómo podemos evitar pensar que «no está funcionando»?
- El problema es que confundimos crecimiento con velocidad.
- El hecho de seguir buscando a Dios en medio de la lucha ya es evidencia de que Él está obrando. A veces pensamos que Dios «hizo Su trabajo» cuando el problema desaparece, pero muchas veces Dios está trabajando porque nos sostiene durante el problema.
¿Por qué nos cuesta tanto confiar si no vemos resultados rápidos?
- Por naturaleza queremos controlar. La vista nos da una sensación de seguridad. Queremos saber cuánto falta, cuándo terminará el proceso y cuáles serán los resultados. Pero la fe funciona diferente.
- Dios diseñó la vida cristiana de manera que dependamos de Él y no de nuestras propias evaluaciones de resultados. Muchas veces queremos que Dios nos muestre el mapa completo antes de dar el siguiente paso, pero la confianza en Él crece precisamente cuando seguimos caminando sin tener todas las respuestas.
Dios no mide como nosotras lo hacemos
- La Biblia deja claro que Dios tiene una perspectiva completamente diferente. Por ejemplo, nosotras medimos el éxito por resultados… cuánto hemos logrado, qué tan rápido avanzamos, cuántas puertas se han abierto. Pero Dios mide cosas como la fidelidad, perseverancia, dependencia, santidad.
- Mientras el mundo ve la apariencia; Dios mira el corazón. Es posible sentirse exitosa ante los ojos del mundo y estar espiritualmente vacía. Pero también es posible sentirse estancada y estar creciendo profundamente delante de Dios.
¿Cómo influye la cultura de inmediatez en nuestra fe?
- Las jóvenes han crecido en un entorno donde casi todo es instantáneo (mensajes, compras, entretenimiento, respuestas). Sin darnos cuenta, podemos empezar a esperar lo mismo de Dios:
- Oramos hoy y queremos la respuesta mañana.
- Leemos la Biblia una semana y queremos una transformación total.
- Luchamos contra un pecado durante un mes y pensamos que deberíamos haberlo vencido por completo.
- Los procesos lentos suelen producir raíces profundas. La paciencia no es un obstáculo para el crecimiento; es una excelente herramienta que Dios usa para producirlo.
¿Dios está obrando aunque no lo veamos?
- ¡Absolutamente! La mayor evidencia de esto es la cruz. Durante el viernes de la crucifixión parecía que todo había terminado. Los discípulos vieron fracaso, pérdida y silencio y, mientras ellos pensaban que Dios no estaba haciendo nada, o incluso que había fallado, Él estaba llevando a cabo el acto de salvación más glorioso de la historia.
- Así pasa en nuestras vidas:
- Dios está trabajando en conversaciones que aún no ocurren.
- Está preparando puertas que todavía no vemos.
- Está moldeando nuestro carácter.
- Está respondiendo oraciones de maneras que ni entendemos.
- Está escribiendo una historia más grande de la que alcanzamos a percibir.
- Si sientes que estás obedeciendo, orando, esperando, permaneces fiel y no ves cambios… recuerda que la invitación del evangelio no es confiar en los resultados, es confiar en el carácter de Dios.
- Aprendamos a decir: «Aunque no vea el fruto todavía, seguiré obedeciendo. Aunque no entienda el proceso, seguiré confiando. Aunque no vea la mano de Dios, descansaré en que Su corazón sigue siendo bueno».
Para reflexionar:
- «Porque por fe andamos, no por vista». —2 Corintios 5:7, RV60
- «No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado; porque Dios no ve como el hombre ve, pues el hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón». —Samuel 16:7
- «…que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que sean perfectos y completos, sin que nada les falte». —Santiago 1:4
- «Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien». —Romanos 8:28
- «Estoy convencido precisamente de esto: que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús». —Filipenses 1:6
- Mientras nosotras estamos enfocadas en los resultados externos, Dios está obrando en lugares más profundos: formando nuestro carácter, enseñándonos a depender de Él, produciendo perseverancia, fortaleciendo nuestra fe y haciéndonos más parecidas a Cristo.
- Si hoy sientes que Dios está tardando, recuerda esto: la ausencia de resultados visibles no significa la ausencia de la obra de Dios. Nuestra tarea no es evaluar constantemente si Dios está trabajando. Nuestra tarea es seguir confiando en Él, en Su carácter, en Sus promesas y en Su Palabra.
Recursos recomendados:
Episodio, Viviendo por fe
Blog, Para cuando estés lista para tirar la toalla
Blog, La fe que persevera
*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la series de podcast.
Únete a la conversación