¿Sabes quién es Jesús realmente?
Muchas de nosotras crecimos escuchando de Jesús. Sabemos quién es en teoría. Pero si somos honestas, muchas veces vivimos como si Él fuera solo una parte importante de nuestra vida y no el centro de todo. Pero hay una diferencia entre haber escuchado de Él y haber entendido realmente quién es. Porque puedes amar a Cristo, puedes considerarlo importante en tu vida y aun así no haberlo visto como Señor de todo. Eso cambia completamente la forma en la que vivimos. Hoy queremos sentarnos a escuchar a Nancy DeMoss Wolgemuth, quien nos va a llevar a una verdad fundamental de nuestra fe: la deidad de Cristo. No como un concepto teológico distante, sino como una realidad que define todo: tu identidad, tu relación con Dios y la manera en la que respondes a Él cada día. Escúchalo con un …
Muchas de nosotras crecimos escuchando de Jesús. Sabemos quién es en teoría. Pero si somos honestas, muchas veces vivimos como si Él fuera solo una parte importante de nuestra vida y no el centro de todo. Pero hay una diferencia entre haber escuchado de Él y haber entendido realmente quién es. Porque puedes amar a Cristo, puedes considerarlo importante en tu vida y aun así no haberlo visto como Señor de todo. Eso cambia completamente la forma en la que vivimos. Hoy queremos sentarnos a escuchar a Nancy DeMoss Wolgemuth, quien nos va a llevar a una verdad fundamental de nuestra fe: la deidad de Cristo. No como un concepto teológico distante, sino como una realidad que define todo: tu identidad, tu relación con Dios y la manera en la que respondes a Él cada día. Escúchalo con un corazón abierto, no solo para entender más sino para ver a Jesús con mayor claridad.
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
¿Quién era Jesús? ¿Él es Dios o no?
- Cuando hablamos de la deidad de Cristo, esta es la pregunta que estamos abordando: la Divinidad de Cristo; el hecho de que Él es Dios.
- Cuando Jesús vino a esta tierra y nació en Belén como un pequeño bebé, Dios se manifestó como hombre, en la carne, lo que llamamos la encarnación. Esta es la doctrina de la deidad de Cristo.
- El hecho de que Él es Dios es fundamental para el cristianismo. Si eso no es cierto, entonces toda la estructura se desmorona.
- La gente está intrigada por Jesús. No pueden negarlo. No pueden eliminarlo. Pero quieren un Jesús humano o al menos uno que sea más humano que Dios. No les molesta un Jesús que sea un buen hombre, un gran maestro moral y filósofo, o incluso un profeta, pero no quieren un Jesús con toda autoridad y poder porque eso significa que tendrían que rendirle cuentas.
Evidencias de que la deidad de Cristo no fue un doctrina inventada 300 años después de Su muerte
«Porque un Niño nos ha nacido, Un Hijo nos ha sido dado… y se llamará Su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz». -Isaías 9:6
- 700 años antes de que Jesús viniera a la tierra como hombre, el profeta Isaías del Antiguo Testamento profetizó sobre el Mesías y dijo que Él sería Dios. Esto no fue inventado 300 años después de que Jesús viniera a la tierra.
Jesús mismo afirmó ser igual a Dios.
-
En el libro titulado Putting Jesus in His Place: The Case for the Deity of Christ (Poniendo a Jesús en su lugar), los autores presentan evidencia de la deidad de Cristo en cinco categorías que se organizan utilizando el acrónimo H-A-N-O-T:
- H: En primer lugar, Jesús comparte los honores debidos a Dios. Vemos en las Escrituras que el Hijo debe ser honrado, adorado y amado, así como nosotros honramos, adoramos y amamos al Padre. Él comparte los honores que le pertenecen a Dios.
- A: En segundo lugar, Él comparte los atributos de Dios. Atributos exclusivos de Dios: Su omnipotencia (Él es todopoderoso), Su omnipresencia (Él está en todas partes), Su omnisciencia (Él lo sabe todo). Estos son atributos atribuidos a Dios, pero en las Escrituras también son atributos que se atribuyen a Cristo. Él comparte los atributos de Dios.
- N: Jesús también comparte los nombres de Dios. Los nombres que se le dan a Dios en el Antiguo Testamento se le dan a Jesús en el Nuevo Testamento: Señor, Salvador, Rey, YO SOY y muchos otros. Jesús participa de los nombres de Dios.
- O: Jesús comparte las obras que Dios hace. Hay muchos hechos en las Escrituras, obras que son prerrogativa exclusiva de Dios en el Antiguo Testamento y que se atribuyen a Cristo en el Nuevo Testamento.
- T:Jesús comparte el trono de Dios. Él ejerce autoridad sobre todas las cosas. Él ejerce el juicio divino. Él es exaltado sobre todas las cosas creadas, incluyendo los ángeles. Vemos a Dios sentado en el trono ejerciendo autoridad y juicio, y vemos a Cristo sentado en ese mismo trono.
- Hay una realidad más allá de lo que podemos experimentar con nuestra mente y nuestros sentidos naturales, y parte de ese misterio es que «en Cristo habita corporalmente la plenitud, toda la plenitud de la deidad». ¡Si Jesús es quien dijo ser, entonces Él es el Señor!
¿Qué es, entonces, la deidad de Cristo?
-
Ya que Jesús es Dios:
- Eso significa que es posible que conozcamos a Dios. Podemos conocerlo a través de Cristo. No podemos ver a Dios, pero Jesús vino a esta tierra, en un cuerpo humano, para que pudiéramos ver la imagen, la «imagen viva», como decimos, del Dios invisible (Colosenses 1:15).
- Él es exaltado por encima de todos los demás hombres, gobernantes, líderes religiosos y los llamados dioses. Él es el Cristo incomparable, no hay nadie como Él. Y como tal, debe ser adorado, reverenciado, honrado y exaltado.
Para reflexionar:
- «Él fue manifestado en la carne». —1 Timoteo 3:16
- «Porque en Él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de Él y para Él… Porque agradó al Padre que en Él habitara toda la plenitud…». —Colosenses 1:16, 19
- «Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho». —Juan 1:3
- «Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en Él…». —Colosenses 2:9
- Cuando vemos a Jesús como realmente es y no como lo imaginamos, ni como lo acomodamos, no podemos quedarnos iguales. No se trata de sentirte presionada a hacer más o a hacerlo mejor. ¡Se trata de responder! Responder a un Jesús que no es solo cercano, sino soberano. No solo amoroso, sino digno de toda tu vida.
- Cuando entendemos quién es Jesús, la rendición deja de sentirse como pérdida y empieza a verse como lo que realmente es: el único lugar donde encontramos vida.
Recursos recomendados:
Episodio, Completamente hombre, completamente Dios
Episodio: Cuerpo completo de la obra: la encarnación de Cristo
Blog, El Dios que se acercó: la maravilla de la encarnación
*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la series de podcast.

Únete a la conversación