Pablo continúa dándole instrucciones a Timoteo sobre cómo debe conducirse la iglesia como «la iglesia». Después de enfatizar la importancia de preservar la sana doctrina, ahora muestra cómo esa doctrina debe reflejarse en la vida congregacional, comenzando con la oración y el orden en la adoración.
La prioridad de la oración por todos
Pablo exhorta a hacer rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todas las personas, especialmente por los gobernantes y autoridades. Aunque este pasaje menciona que es para vivir una vida tranquila, no se refiere simplemente a un bienestar personal, porque menciona: «con toda piedad y dignidad». Y nosotras sabemos que una vida así solo puede reflejarse en una persona que ha sido salvada por el mensaje del evangelio.
En nuestro mundo hoy, pareciera ser muy lejano que algunos de nuestros gobernantes pudieran arrepentirse de su pecado y rendir su vida a Cristo; sin …
Pablo continúa dándole instrucciones a Timoteo sobre cómo debe conducirse la iglesia como «la iglesia». Después de enfatizar la importancia de preservar la sana doctrina, ahora muestra cómo esa doctrina debe reflejarse en la vida congregacional, comenzando con la oración y el orden en la adoración.
La prioridad de la oración por todos
Pablo exhorta a hacer rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todas las personas, especialmente por los gobernantes y autoridades. Aunque este pasaje menciona que es para vivir una vida tranquila, no se refiere simplemente a un bienestar personal, porque menciona: «con toda piedad y dignidad». Y nosotras sabemos que una vida así solo puede reflejarse en una persona que ha sido salvada por el mensaje del evangelio.
En nuestro mundo hoy, pareciera ser muy lejano que algunos de nuestros gobernantes pudieran arrepentirse de su pecado y rendir su vida a Cristo; sin embargo, a pesar de la extrema corrupción, somos llamadas a clamar por su salvación. ¿Recuerdas quién era el gobernante máximo en ese entonces? Así es, ¡el emperador romano Nerón! Un hombre tan cruel y acérrimo perseguidor y asesino de quienes profesaban una fe en Cristo. Aun así, el apóstol le dice a Timoteo que tienen que orar por él y por todos los demás. ¿Por qué? Porque el deseo salvador del corazón misericordioso de Dios es «que todos los hombres sean salvos y vengan al pleno conocimiento de la verdad».
Aunque tú y yo pudiéramos pensar que hay personas que no podrán arrepentirse (y tal vez muchos no lo harán) porque pertenecen a cierto grupo religioso, social o político, o incluso a cierta nación perdida en sus creencias extremistas, el alcance del evangelio no está limitado; el deseo salvador de Dios se extiende a personas de toda clase y condición.
Y el apóstol explica cómo esto puede suceder a partir de una verdad fundamental de nuestra fe: «Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre».
No hay nada que podamos hacer para lograr la salvación nuestra, no existe argumento humano capaz de transformar un corazón, sino la pura gracia de la obra transformadora del Espíritu Santo para el don de arrepentimiento. Por eso nuestra responsabilidad es no dejar de orar para que la salvación de Dios llegue a sus vidas, de manera personal, en medio de nuestras iglesias, para que puedan ser abiertos sus ojos a la luz del evangelio y que puedan ver al Salvador. Solo Cristo es el único mediador porque solo Él puede reconciliar al hombre con Dios mediante Su sacrificio.
La conducta de hombres y mujeres en la adoración
Ahora bien, Pablo hace una exhortación muy importante aquí: la adoración en la iglesia debía tener orden. Y esto comienza, sin lugar a dudas, en la vida íntima y comunión personal con el Señor, y termina reflejándose en la conducta dentro de la iglesia.
Hablando sobre los varones (aunque aplica también a nosotras), el apóstol le dice a Timoteo que los hombres deben tener manos santas, es decir, debían buscar primero tener una vida agradable delante del Señor, dejando atrás sus patrones pecaminosos. Porque una persona no puede tener una vida ferviente de oración e intercesión por los perdidos si su vida está caracterizada por la ira, por las contiendas. La adoración realmente comienza con un corazón reconciliado y una vida piadosa.
Hablando sobre las mujeres, la exhortación también iba dirigida a su corazón y su carácter. Ellas tenían que trabajar no solo en su pudor y modestia dentro y fuera de la iglesia: vistiéndose y teniendo un arreglo personal decoroso al lugar donde estaban, sin la búsqueda de llamar la atención sobre ellas mismas; sino que también se les hace un llamado a vivir vidas como corresponde a la piedad, a esa devoción y obediencia genuina al Salvador. ¡Ahí es donde se encuentra la verdadera belleza!
Y entonces continúa la instrucción sobre el orden dentro de la iglesia, ahora en cuanto a la autoridad y liderazgo se refiere. Por favor, no pensemos que el apóstol estaba hablando del valor o la dignidad de hombres y mujeres, ¡para nada! Ambos fueron creados a imagen de Dios y poseen el mismo valor delante de Él, pero Dios ha establecido funciones distintas para el bienestar y el orden de Su pueblo. Y esto inició desde la creación, cuando Dios designó el orden desde el principio, cuando creó a Adán y Eva. Por eso, esta instrucción de Pablo no tenía nada que ver con la situación de esa iglesia en particular.
Pablo le dice a Timoteo que son los varones los que tienen el llamado de ser líderes y quienes pastorean y enseñan a la iglesia; mientras que las mujeres no deben usurpar ese rol dado por Dios, sino que, al igual que el resto de la congregación, son parte de la iglesia que tiene el privilegio de recibir esa enseñanza en obediencia.
Además, Timoteo debe animar a las hermanas creyentes a perseverar en la fe, el amor, la santidad y la prudencia, viviendo fielmente el llamado que Dios les ha dado. No está enseñando que la salvación de ellas depende de si tienen hijos o no. La salvación siempre es por gracia mediante la fe en Cristo; más bien, como explica MacArthur, las mujeres que levanten una generación de hijos piadosos serán preservadas o libradas del estigma que llevan de haber sido engañadas por Satanás, y que, posteriormente, entró el pecado y la decadencia en el mundo. Al ser rescatadas de la condenación eterna por medio del arrepentimiento y la fe; las mujeres ahora tienen el privilegio de impactar en sus hijos e instruirlos en el camino del Señor de tal manera que puedan llevarlos a vivir en piedad y justicia.
¡Qué hermoso es ver cómo el sabio Dios ideó un plan para salvarnos y para dirigirnos en nuestro caminar aquí; nos ha dado un diseño que, cuando lo abrazamos y obedecemos, todo funciona en armonía!
Como lo vimos en este capítulo, Él es el único Mediador entre Dios y los hombres, quien se dio a Sí mismo en rescate por los pecadores. Gracias a Su obra podemos acercarnos confiadamente al Padre en oración. Además, toda la vida de la iglesia —su adoración, su orden y su testimonio— existe para exaltar a Cristo y anunciar el evangelio al mundo.
¡Qué privilegio es obedecer, amar, servir y dar testimonio de Aquel quien nos amó primero!
Para meditar:
- ¿Estás orando de manera constante por la salvación de todas las personas, incluso de aquellas que te parecen más difíciles de alcanzar con el evangelio?
- ¿Refleja tu vida una adoración genuina por medio de un corazón piadoso, una conducta santa y una comunión constante con Dios?
- ¿Estás abrazando con humildad y gozo el llamado que Dios te ha dado, sirviendo en Su iglesia conforme a Su diseño y para la gloria de Cristo?
MacArthur, J. (1997). Biblia de Estudio MacArthur (1 Ti 2:15). Thomas Nelson.
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