Mujer Verdadera 365 Podcast

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Día 190 | Proverbios 25 – 28

Día 190 – julio 09

Proverbios 25 – 28

Proverbios 25

Esta es una nueva sección, estos proverbios han sido organizados por los varones de Ezequías (rey de Judá), quienes recopilaron 137 proverbios en la época de este rey. Y a pesar de que el rey Ezequías tuvo sus faltas, la Biblia nos dice que fue por lo general, un rey bueno y temeroso de Dios.

Ezequías reinó desde el año 715 – 686 A.C, esto equivale a más de dos siglos después de Salomón, lo que nos dice que, aunque muchos de sus proverbios se conservaron, pasó tiempo para que se reunieran todos estos. Algunos estudiosos piensan que esta porción de proverbios comienza hablándonos de los reyes, en honor tanto a Ezequías como a Salomón.

La primera frase que encontramos en este capítulo es «Gloria de Dios es encubrir un asunto», no conocemos ni conoceremos a Dios del todo, más bien le alabamos porque Él es insondable, y dice este proverbio, que el rey trata de entenderlo. Cuantos misterios hay escondidos en Él, pero cuanta belleza podemos ver del Señor cuando conocemos a Cristo. Cristo es la gloria de Dios (Juan 1:14), Él es el resplandor de su Gloria (Hebreos 1:3), y aunque Su gloria ya nos ha sido revelada en Cristo, realmente sigue habiendo misterios de Dios.

Evidentemente estos proverbios nos ayudan a distinguir algunas cosas puntuales:

  • Diferenciar lo bueno de lo malo
  • Nos amonestan y nos advierten, de manera que podamos dar gloria a Dios, en diversas áreas de nuestra vida.
  • Nos habla de los gobernantes, quienes deberían buscar de Dios para gobernar bien.
  • Nos advierte de no hacerle halagos engañosos, ni dejarnos llevar nosotros mismos por halagos de personas que quizá tengan intenciones malvadas, más bien, que mantengamos los ojos en el Rey de reyes.

En cada uno de estos proverbios vemos la bondad de nuestro Dios. Él mismo nos dice, que es sabio aquel que sigue el consejo, y ¿qué mejor que seguir el consejo de nuestro Dios para poder andar en Sus caminos y darle la gloria?

Las advertencias que encontramos son:

  • A ser humildes, y no buscar estar entre los potentados o en lugares ostentosos.
  • A ser prudentes, a decir las palabras correctas en el momento oportuno.
  • No divulgues lo que escuches de alguien más y evita el chisme.
  • Guarda tu testimonio y reputación como Hija de Dios, tomando en cuenta cómo hablas.
  • Usa palabras suaves y precisas para dar consejo a quien lo necesita.
  • Da tu consejo a quien lo quiera escuchar y cuídate de los problemas y la difamación, sé juiciosa. No defraudes la confianza de otros.

Algo interesante es que Salomón compara a los impíos con nubes de agua que crean expectativas de lluvia, pero al final no llueve; así son los que se vanaglorian, los que hacen promesas y no las cumplen. ¿Cómo te podrías calificar en este asunto, cumples las promesas que haces a otros?

También encontramos exhortaciones acerca de las relaciones, Salomón nos advierte lo siguiente: Los excesos no son buenos, debemos siempre la prudencia. Veamos algunas cosas importantes para recordar:

Muestra bondad a tu enemigo (v. 22), quizá esto apele a su conciencia y recapacite en que él ha recibido algo bueno e inesperado. Dice el texto que Dios te recompensará, ¿qué más recompensa podríamos obtener, que tener una conciencia limpia ante Dios, y la posibilidad de que ese enemigo vea a Cristo y quiera escuchar de Él?

En el v. 23 el mensaje es contundente, una mujer que crea pleitos, que es contenciosa o chismosa, solo ocasiona resentimiento, y nadie querrá estar con ella. Seamos más bien un canal de bendición en nuestra propia casa, mostrando a nuestros esposos e hijos (o con quien vivamos), el carácter de Cristo, y convirtamos nuestro hogar en un pedazo de cielo.

Buenas noticias. Me encantó leer acerca de esto, dar buenas noticias que son refrescantes al alma. A veces una carta, un mensaje corto o una tarjeta que nos llegue sorpresivamente, puede animar a alguien que ande un poco desalentado, ¿a quién le enviarías una pequeña nota de aliento hoy? Recuerda, la noticia más maravillosa es el Evangelio de Cristo, y ¡tú la conoces! Compártela.

Proverbios 26

Proverbio 26 es un capítulo de contraste entre el necio, el perezoso, el que genera pleitos, el que usa para mal su lengua, etc., y aquel que vive una vida santa, que agrada a Dios. Debemos poner atención a ambas caras para tener claro cómo debe lucir una vida que de verdad agrade a Dios.

Aunque varios proverbios nos muestran cómo actúa el necio, los versículos del 6 al 11 nos advierte de lo peligroso que es tratar al necio como si fuera sabio, su falta de sensatez y entendimiento sólo resultará en hacer mal.

La necedad puede caracterizar a algunos que habiendo escuchado la palabra la rechazan, son como los que hace referencia 2 Pedro 2:21-22, que después de conocer de Dios regresan a su incredulidad, a la necedad de rechazar a Dios y lo compara con este acto repugnante de un perro comiendo el vómito, pues así de repugnante y destructivo es el acto de aquel que, conociendo, rechaza la Palabra de Dios.

Considero por cómo es descrito en este proverbio, que otra manera de necedad, es la flojera, por eso debe ser que la pereza es un tema recurrente en proverbios.

Aquí encontramos otro llamado a la prudencia. Sé prudente con las bromas, hay momentos para bromear; pero considera no hacerlo cuando esta broma pueda causar malos entendidos, pleitos o lastimar los sentimientos de alguien. Engañar o herir el corazón de otro, no es agradable a Dios. Hay maneras de bromear, manteniendo la gentileza y el amor por los demás.

¡Qué importante es estar alerta y pasar todo por el filtro de las escrituras! Nuestros actos y nuestras palabras y para eso están estos proverbios, examinémonos mediante estos consejos sabios. Si no edifica, ¡no lo digas! «Donde no hay chisme, se apaga el fuego», hablemos solo palabra de verdad, de perdón, de misericordia. Recuerda lo que dice Jesús en Juan 7:38, en quien mora el Espíritu Santo y tiene palabra de verdad, «...de su interior correrán ríos de agua viva». Limpiemos nuestro interior, nuestra mente y corazón con la Palabra del Señor, oremos como hizo el salmista (Salmo 51:9-10) «Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí».

Proverbios 27

Este capítulo comienza con un principio que podemos ver en la carta del apóstol Santiago en el capítulo 4 versículo 15 donde nos instruye a decir: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello». Nunca olvidemos que en el Señor están nuestros tiempos, no debemos vanagloriarnos o jactarnos, de lo que tenemos ni de lo que somos o lo que hemos logrado, pues de todo ello, toda gloria es del Señor, y si hay algo que elogiar en ti, que mejor sean otros quienes lo hagan.

Acerca de la reprensión o exhortación leemos que siempre es dolorosa, aunque busque hacerse con amor. Pero cuando viene de alguien que nos ama, debemos pensar cuán amados y bendecidos somos de tener un amigo arriesgado y valiente que nos exhorte y aunque en un principio es incómodo, una amistad sincera siempre traerá gozo al corazón. Aprendamos a ser amigos, y gran ejemplo tenemos, pues en Jesús tenemos al más íntimo y cercano amigo.

La buena instrucción

Hoy en día vemos a la juventud sin guía, a veces como si caminaran solos y perdidos bajo sus propias reglas pues no hay quien invierta en instruirlos con amor y paciencia, pero sobre todo con la palabra de Dios. Padres y maestros, no desmayen ni menosprecien en invertir en instruirlos. La juventud necesita buena instrucción para discernir cuando hay peligro y cómo evitar las consecuencias del pecado, ¡no desmayen por duro que parezca! Esto traerá también a ustedes honra y alegría.

Que terrible es tratar con alguien que se queje todo el tiempo, mujeres estemos alerta de nuestras palabras y actitudes, es tan importante que con ellas una esposa puede destruir o edificar a su esposo. Cuídate de ser rencillosa y quejumbrosa, combatelo con agradecimiento. Más adelante veremos más consejos para ser una mujer que agrada a Dios y sigue Su diseño.

El Señor nos continúa alertando acerca de la codicia, de la insaciabilidad de nuestros deseos y más. continúa leyendo y examínate:

  • ¿Dónde están tus ojos?
  • ¿Qué revela tu corazón?
  • Si el elogio llega a ti, como lo recibes; ¿dejas que se te suba a la cabeza, o desde tu corazón te centras y agradeces a Cristo?
  • ¿Has pensado que el reflejo de una vida sencilla, puede ser muestra de la abundante provisión de Dios? Mira cómo describe el salmista la sencilla vida del labrador.
  • ¿Alabarás a Dios por cada una de las maneras en que ha sustentado hasta el día de hoy tu casa y tu vida entera?

Proverbios 28

En el capítulo 28 notaremos que hay una diferencia con los versículos anteriores, aquí casi todos los proverbios cuentan con una frase que contrasta con la otra. En su mayoría, muestran temas que hemos estudiado antes en este libro, pero nos hará bien recordarlos.

En este capítulo se encuentra uno de los versículos que me ha hecho reflexionar mucho y es el versículo 13. En ocasiones, aunque sabemos de la gracia infinita de Dios y su omnisciencia, seguimos viviendo con culpa y creyendo que podemos esconder de Él nuestro pecado, y caminamos así, sin ser totalmente libres, sin disfrutar la libertad comprada a gran precio por Jesucristo para nosotros.

Seguimos cargando ese pecado y seguimos cayendo en él, pero recuerda, «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad» (1 Juan 1:8-9; Salmo 32). Además, Romanos 8:1 dice: «ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, mas conforme al espíritu». ¿No estamos llamados a creer TODA la palabra de Dios? ¡Hazlo! Apártate del pecado y hallarás la misericordia de Dios. Él lo ha dicho, no rechaza ningún corazón contrito y humillado. Ven y acércate a Cristo, acepta la libertad que ya tienes en Él. No endurezcas tu corazón, confía en Dios. Si, teme a Dios, ese es el inicio de la sabiduría, pero confía en Él, ven a Cristo y reconcíliate con él.

Medita en los siguientes versículos, y reflexiona en que hay solo dos opciones, ser sabio o ser necio, ¿qué parte de cada versículo te describiría, la del sabio o la del necio? y ve a la única fuente de vida que es Cristo, quien ya ha pagado el precio de todo pecado, y aférrate a Su Verdad.

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Sobre el maestro

Myrna Ortiz

Myrna Ortiz

Myrna es de la Ciudad de México, donde también reside, y ha sido testigo de lo que el Señor hace en esa gran y concurrida ciudad. A través del servicio a las mujeres con este ministerio y su iglesia local, Myrna aprendió a amar a las mujeres a través de la enseñanza alentándolas a adoptar la condición de mujer en cualquier época de su vida... El mandato de Tito 2 ha impactado mucho su vida y ora para que cada vez más mujeres lo adopten, por lo que la Palabra de Dios continúa siendo el mejor legado para las mujeres de las siguientes generaciones. Su mayor deleite es enseñar y aprender más acerca de quién dice Dios que es Él y ver cuán grande es su amor mientras responde al deseo de las mujeres de todo el mundo de conocerlo profundamente. Ver un avivamiento y ser una mujer de oración es el deseo de su corazón y la oración que tú puedes estar haciendo por ella. Myrna es parte del equipo de Aviva Nuestros Corazones siendo la representante para Latinoamérica del ministerio.

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