Mamá, ¿qué estás contemplando?

Nuestros días están llenos de sorpresas, ¿no es así? De repente pensamos que hoy todo saldrá según lo común o lo que hemos planeado, y de repente un suceso inesperado no necesariamente toca la puerta, sino que la derriba para entrar. ¿Cómo reaccionas cuando eso ocurre? En lo que te inviertes o lo que cultivas cada día será la forma en la que responderás en esos días de «de repentes» que vienen.
Frases destacadas del episodio de hoy:
- Cuando ocurren imprevistos en nuestro día a día, no debiéramos vivir siendo reactivas. Más bien, cada día necesitamos estar contemplando el rostro del Señor en la faz de Cristo al leer la Palabra para ser más reflexivas que reactivas.
- Todo empieza con un desvío de mirada hoy, luego mañana otro poco y luego pasado otro poco. Cuando te das cuenta, ya no estás contemplando al Señor, sino …

Nuestros días están llenos de sorpresas, ¿no es así? De repente pensamos que hoy todo saldrá según lo común o lo que hemos planeado, y de repente un suceso inesperado no necesariamente toca la puerta, sino que la derriba para entrar. ¿Cómo reaccionas cuando eso ocurre? En lo que te inviertes o lo que cultivas cada día será la forma en la que responderás en esos días de «de repentes» que vienen.
Frases destacadas del episodio de hoy:
- Cuando ocurren imprevistos en nuestro día a día, no debiéramos vivir siendo reactivas. Más bien, cada día necesitamos estar contemplando el rostro del Señor en la faz de Cristo al leer la Palabra para ser más reflexivas que reactivas.
- Todo empieza con un desvío de mirada hoy, luego mañana otro poco y luego pasado otro poco. Cuando te das cuenta, ya no estás contemplando al Señor, sino lo que no tienes.
- Eva estaba paseándose por el jardín del Edén, viendo quizá por enésima vez el árbol de la ciencia del bien y del mal. Pero no fue hasta que la serpiente, Satanás, la deslumbró con lo que podía obtener de ese árbol que, entonces, y hasta entonces, le fue atractivo.
- Satanás sigue haciendo lo mismo hoy, solo que ahora, en este mundo caído, empieza volteándote la mirada para que contemples:
- Cómo otras mamás tienen más dinero que tú.
- Cómo las solteras viven mucho más felices haciendo aparentemente lo que desean y no tienen compromisos.
- Cómo esa mamá tiene a sus hijos siempre bien portados en la iglesia y los tuyos no tanto.
- Cómo puedes tener el cuerpo de esas jóvenes que están en sus veinte, treinta años.
- Todo lo que tú estás contemplando, todo lo que te hace voltear tu mirada de nuestro amado Señor, te moldea más de lo que tú piensas. ¿Y qué haces frente a todo esto? ¡Correr a Cristo, quien ha vencido el pecado en la cruz para que este ya no tenga dominio sobre ti!
- Podemos evitar la tentación al ver cómo Cristo dijo: «Escrito está», cómo Él recordó y usó la Palabra. De la misma manera, así debemos recordarnos nosotras la Palabra de Dios y las promesas.
- No pierdas tu tiempo deseando una vida que Dios, en Su bondad y soberanía, no te ha dado. Y eso no significa que tu vida sea mala. Significa que Dios te está dando lo que sabe que necesitas para formar Su propósito en ti. ¡Qué Dios maravilloso tenemos, que le importa nuestra vida y que está involucrado en nuestra vida!
- Tu presencia activa e intencional en la vida de tus hijos, te lo agradecerá:
- Tendrás palabras de bien y no de mal que decirles.
- Podrás aconsejarlos con la Palabra.
- Cuando vengan enseñanzas falsas sobre cómo criarlos, sobre cómo conducirlos, lo harás en el temor del Señor.
- Ellos también verán el gozo que reflejas por amar y seguir a Jesús.
- Pídele a Dios todos los días que quieres contemplarlo. Tú cambias, las circunstancias cambian, pero Él no. ¡Él permanece! Lo que contemplas te moldea. Por lo tanto, lo que representas a tus hijos es el resultado de esa contemplación.
- Una mamá aferrándose a Cristo, confiando en Él, contemplándolo más a Él, tendrá todo lo que necesita para las vicisitudes de su vida y de su rol como mamá. ¡Jesús ya venció en nosotras ese deseo de mirar hacia otro lado y dejar de contemplarlo!
- La realidad es que cuando estamos arraigadas a la Vid, es cuando producimos verdadero fruto que es para vida eterna, y es cuando podemos mostrarles a nuestros hijos que vale la pena seguir a Jesús.
- Ahora solo nos toca alinearnos a lo que Él ya ha dicho que podemos hacer:
- Si Él ha dicho que tú eres amada, vive como esa mujer amada, mostrándole a tus hijos que por eso los amas.
- Cuando leas la Palabra, piensa en un atributo de Dios y sostente de ese atributo respondiendo a Dios por quién es Él.
- Si Dios es fiel, entonces no temas.
- Si Dios es refugio seguro, no te afanes.
- Si Dios es castillo fuerte, no te preocupes.
- Si Dios es justo, no luches con tus fuerzas.
- Si Dios es bueno, lo que Él permite es bueno; entonces respóndele en obediencia gozosa y con fe de que un bien mayor hay para ti:ser cómo Jesús.
Pasajes bíblicos para ser alentada:
- «Una cosa he pedido al Señor y esa buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y para meditar en su templo». —Salmo 27:4.
- «¿A quién tengo yo en los cielos sino a Ti? Fuera de Ti, nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre». —Salmo 73:25-26
Recursos recomendados:
Serie, Incomparable: La persona de Cristo
Episodio, Disfruta de ser mamá con tu mirada en lo eterno
Episodio, ¿Qué aprenden tus hijos al observarte?
¡Te invitamos a unirte al canal oficial de QAASH en Instagram aquí!
*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la series de podcast.
Únete a la conversación