Nancy DeMoss Wolgemuth: En el principio existía el Verbo y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios.
Débora de Rivera: ¿Estás lista para llenarte de asombro?
Nancy: Jesús, Jehová salva, Jehová el único y verdadero Hijo de Dios, que es el Hijo del Hombre. Él es Dios con nosotros: Emmanuel. Eso significa Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Débora: Hoy damos inicio a un estudio de los nombres de Jesús.
Nancy: Quiero sugerir que no podría existir ningún otro nombre más precioso dado a Jesús que este: Amigo de pecadores. Jesús le dijo a esa mujer: «Yo soy la Resurrección y la Vida». Él es el Pan de Vida. Él es la Luz del mundo. Él es el Buen Pastor. Jesús es la Verdad, nuestro Abogado. Alfa y Omega. Varón de dolores. El Cordero de Dios. Nuestro Redentor. Jesús es Amén. …
Nancy DeMoss Wolgemuth: En el principio existía el Verbo y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios.
Débora de Rivera: ¿Estás lista para llenarte de asombro?
Nancy: Jesús, Jehová salva, Jehová el único y verdadero Hijo de Dios, que es el Hijo del Hombre. Él es Dios con nosotros: Emmanuel. Eso significa Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Débora: Hoy damos inicio a un estudio de los nombres de Jesús.
Nancy: Quiero sugerir que no podría existir ningún otro nombre más precioso dado a Jesús que este: Amigo de pecadores. Jesús le dijo a esa mujer: «Yo soy la Resurrección y la Vida». Él es el Pan de Vida. Él es la Luz del mundo. Él es el Buen Pastor. Jesús es la Verdad, nuestro Abogado. Alfa y Omega. Varón de dolores. El Cordero de Dios. Nuestro Redentor. Jesús es Amén. Él es constante. Él es invariable. Él es el mismo hoy y siempre. Él es inmutable, invariable en Su sabiduría, Su gracia, Su amor, Su poder, Su presencia con nosotros. Él es fiel. Todo, todo, todo es acerca de Él.
Débora: Bienvenida al inicio de la serie «La maravilla de Su Nombre».
Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín. Hoy 5 de octubre de 2026.
Nancy: ¿Qué hay en un nombre? Bueno, en realidad, más de lo que puedas pensar. De hecho, aprendí recientemente que existe un estudio llamado «onomástica». ¿Alguien ha estudiado onomástica? Bueno, es un campo de estudio que estudia los «nombres propios». ¿Qué significan los nombres y de dónde provienen?
Nuestros nombres son realmente importantes. Para empezar, nos distinguen de otras personas. Cuando me dices tu nombre, eso te distingue de la persona que está sentada a tu lado. Los nombres son una parte importante de nuestra identidad. Ellos dicen mucho acerca de nosotros mismos.
En la cultura judía, durante el tiempo en que las Escrituras fueron escritas, los nombres solían ser descriptivos. Podían describir los antecedentes de las personas. Podían decirte quién era el padre de esa persona, o podían decir algo acerca de las esperanzas y las aspiraciones que los padres tenían para las vidas de sus hijos: cómo llegaría a ser este niño o qué haría o cómo sería usado por Dios.
De hecho, muchos nombres del Antiguo Testamento, y del Nuevo Testamento, para el caso, terminan con las letras «ah», versiones abreviadas de «Yah». Y muchos de esos nombres están relacionados con Jehová. Las personas querían que los demás supieran que ellos amaban a Dios; que ellos estaban conectados a Dios; que ellos tenían un corazón para Dios. Así que verás todo esto y más en muchos nombres bíblicos.
Ahora, a través de las Escrituras, hay aproximadamente 350 nombres o títulos vinculados a Jesús. Eso es mucho. Y la maravilla de Sus nombres es que estos nos revelan quién es Él. Nos dicen muchas cosas acerca de Él.
- Revelan Su esplendor, Su majestad, Su exaltación.
- Algunos de Sus nombres también revelan Su humanidad y Su humillación.
- Sus nombres nos dicen por qué vino.
- Sus nombres nos hablan sobre Su obra y Su ministerio a nuestro favor.
Creo que hay tantos nombres porque no hay un solo nombre o ninguna cantidad de nombres que pueda capturar de forma adecuada o completamente la maravilla de quién es Jesús y lo que vino a hacer.
Recientemente he estado leyendo en el Evangelio de Juan en mi tiempo de quietud. Y he estado resaltando los diferentes nombres de Jesús que se encuentran en ese solo libro de la Biblia. Él es llamado el Verbo, el Hijo de Dios, el Hijo del Hombre. Él es llamado rabí o maestro. También el Profeta, refiriéndose a una profecía del Antiguo Testamento acerca del profeta que vendría. Es llamado el Mesías, Cristo, Señor, el Cordero de Dios, el Rey de Israel, el Salvador del mundo y el Santo de Dios.
Y eso es sin mencionar todos aquellos nombres de «Yo Soy». ¿Recuerdas esos nombres en el Evangelio de Juan? Yo soy la Luz del Mundo; Yo Soy el Pan de Vida; Yo Soy el Buen Pastor; Yo Soy la Vid; Yo Soy la Puerta; Yo Soy el Camino, la Verdad, la Vida. Y estos son solo algunos de los muchos, muchos nombres preciosos y maravillosos de Jesús.
Y por eso hoy estamos empezando una serie que he estado esperando. La hemos llamado «La Maravilla de Su Nombre: 32 Nombres de Jesús que cambian la Vida».
Al comenzar esta serie, quiero compartir contigo los que son algunos de nuestros objetivos, por lo que estoy orando y esperando que Dios haga en nuestras vidas.
En primer lugar, a medida que estudiamos estos maravillosos nombres de Jesús, queremos aprender más acerca de Jesús, acerca de quién Él es. Queremos «considerar a Jesús», como el autor de Hebreos nos dice que hagamos. Queremos mirar Su esplendor, su Deidad, su Humanidad, y muchas, muchas facetas de Su carácter y Su obra a favor nuestro.
Pero no queremos simplemente aprender más acerca de Jesús. Queremos llegar a conocer a Jesús personalmente. No quiero que este estudio sea solo de libros o teorías para nosotras, no solo teología, sino teología encendida en nuestros corazones para llevarnos a una relación más profunda, más íntima con El.
Cuanto más conocemos a Jesús, esto nos conducirá a una mayor alabanza y adoración, a mayor admiración y gratitud por quien Él es y lo que significa para nosotras.
Mientras mejor lo conocemos a Él, también nos llevará a un lugar de mayor humillación, ¿no es cierto? Porque cómo puedes mirar a Jesús, quien es tan maravilloso, tan increíble, y todavía pensar que nosotras somos maravillosas. Lo que quiero decir es que nos pone en el lugar correcto para ver quién es Él comparado con lo que somos nosotras.
Pero también me encanta el hecho de que Él nos levanta. Él vino a sacarnos de nuestro pecado, a rescatarnos de nosotras mismas. Así que nos da una sensación de confianza mientras nos encontramos a nosotras mismas en Cristo.
Al contemplar al Salvador, algo maravilloso ocurre. ¿Sabes lo que es? Llegamos a ser más como Él. Tomamos Su semejanza mientras contemplamos Su gloria. 2 Corintios 3:18 dice que somos transformados, transfigurados en la misma imagen de gloria en gloria. Así que queremos mirar fijamente a Cristo y que esa mirada sobre Él en las próximas semanas sea transformadora.
Tenemos en nuestro equipo una hermana que me ayuda a veces con la investigación y el estudio de antecedentes en algunas de estas series. Así que cuando empecé esta serie, le pregunté a Dawn si ella me podía hacer un trabajo. Ella es como una excavadora. Ella va y estudia las cosas, y obtiene muchísimos recursos para mí. Me envió un archivo de cada uno de estos nombres de Jesús.
Mientras ella trabajaba en este estudio, Dios hizo una obra muy dulce en su corazón. Le pregunté si podía escribirlo porque estaba compartiéndolo conmigo, y fue tan refrescante y tan completo. Permíteme leerte lo que Dawn escribió como su respuesta a este estudio:
«Cuando Nancy me pidió que la ayudara a investigar los nombres de Jesús para una próxima serie, pensé, para ser honesta: Bueno, esto será interesante, pero algo aburrido. Después de todo, ya había oído la mayoría de esos nombres desde que era niña. ¿Qué más había ahí para aprender?
Así que empecé mi investigación, pensé acerca de las palabras de Pablo, en Filipenses 3: “a fin de conocerle”. No tenía ni idea de lo que el Espíritu Santo tenía reservado para mí mientras estudiaba. Con cada nombre, mi comprensión del carácter y los roles de Jesús creció, pero aún más Su obra en mi vida.
Estaba impactada por las comparaciones. Él es al mismo tiempo mi Amigo y mi Abogado, pero también el Juez. Él es el humilde Cordero de Dios y, sin embargo, es mi Gran Sumo Sacerdote y Poderoso Capitán de las huestes del Señor.
Aprendí más sobre Jesús desde sus raíces judías, como el renuevo y el León de la tribu de Judá. Y me maravillé en Su disposición a convertirse en mi Redentor e injertarme en la familia de Dios.
Estaba segura de que sabía todo lo que había que saber sobre el buen Pastor, el gran Pastor, el Príncipe de los pastores. Así que imaginen mi sorpresa al aprender que Jesús es también mi Pastor eterno (Apocalipsis 7:17). Eso me hace sonreír. Siempre voy a ser su corderita.
Pero fue el estudio sobre el Varón de Dolores que se apoderó de mi corazón y cambió la manera en que vería a Jesús para siempre. Me sentí abrumada cuando miré más profundamente el dolor del corazón del Varón de Dolores. Vi a Jesús a través de Su vida y tantas cosas que afligieron Su amado corazón.
Vi el escarnio público y la tristeza cuando Su familia no lo entendía. Observé decepciones, profunda tristeza, soledad y desolación. Oí las horribles multitudes. Me di cuenta de Su dolor por el rechazo de Israel. Vi el miedo y el abandono de los discípulos y el hipócrita y cobarde beso de Judas.
Lloré sobre Su lucha en Getsemaní. Y luego el sufrimiento real y la separación real del Padre cuando vino al Calvario. Supe entonces que había tratado la angustia muy personal, íntima y privada de Jesús muy a la ligera. Mi corazón se rompió, se quebrantó por mi insensibilidad.
Y luego leí las palabras “por el gozo puesto delante de Él” (Hebreos 12:2). Jesús soportó todo, lo abrazó todo por el gozo. Él vio profundamente en el futuro cuando los santos, de todas las edades, se reunirán alrededor del trono de Dios y todo el cielo se regocijará.
Jesús mirará a aquellos que Él ha redimido. Y aunque Él recordará todo el dolor, nosotros lo haremos feliz. Con corazones agradecidos le alabaremos por toda la eternidad.
El Padre elevó al Cristo resucitado al lugar del más alto honor y le dio el nombre que es sobre todo nombre. Y algún día, quizás nosotros aprenderemos otro nombre que ningún hombre conoce excepto el mismo Jesús. Leemos eso en Apocalipsis 19:12.
Todo esto ha hecho que no pueda oír nada acerca de los nombres de Jesús sin llorar. Mientras estaba sentada en la iglesia escuchando al coro cantar “Tu Gran Nombre”, irrumpí en llanto y tuve que irme. Mientras conducía a casa el otro día escuchando “Jesús todo lo pagó; todo se lo debo a Él” en la radio, tuve que parquearme. Mis ojos estaban nublados de lágrimas.
Estoy muy agradecida por este estudio y estoy segura de que va a tocar corazones y nos ayudará a conocer a Jesús como nunca antes».
Bueno, no hay nada aburrido acerca del nombre de Jesús, ¿cierto? Los muchos, muchos, muchos nombres de Jesús. Y el nombre de Jesús llama a una celebración de todo corazón y una respuesta sincera de nuestra parte. Eso es lo que estoy esperando y por lo que estoy orando que hagamos durante estos próximos días.
Tú ves este tipo de respuesta visceral, este gozo, esta respuesta interna de todo corazón expresada exteriormente al nombre del Señor en toda la Escritura. El Salmo 113:1-3 dice:
«¡Aleluya! Alabad, siervos del Señor, alabad el nombre del Señor. Bendito sea el nombre del Señor desde ahora y para siempre. Desde el nacimiento del sol hasta su ocaso [eso es el día entero], alabado sea el nombre del Señor».
Y luego el salmista dice: «Nuestro socorro está en el nombre del Señor, que hizo los cielos y la tierra» (Salmos 124:8). Es un nombre poderoso que vamos a estudiar. Y luego Proverbios 18:10 dice: «El nombre del Señor es torre fuerte, a ella corre el justo y está a salvo». ¿Necesitas un lugar seguro para tu corazón en esta etapa de tu vida? Todas lo necesitamos. Hay veces que lo necesitamos más en una época que en otra. «El nombre del Señor es una torre fuerte». Es un lugar hacia donde podemos correr y encontrar seguridad.
Isaías nos dice que hemos de confiar en el nombre del Señor; que hemos de temer el nombre del Señor; que hemos de amar el nombre del Señor; y que hemos de darle gloria al nombre del Señor. Sofonías nos dice que hemos de buscar refugio en el nombre del Señor. Y Miqueas nos habla de la majestad del nombre del Señor.
Y luego, las Escrituras nos dicen una vez en el Antiguo Testamento (Joel 2:32); la cita que mencionan en el audio es Job 2, la cual no es correcta, y dos veces en el Nuevo Testamento (Hechos 2:21; Romanos 10:13): «Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo». ¿No sería maravilloso que hubiera personas en todo el país y alrededor de todo el mundo siguiéndonos por Internet que invocaran el nombre del Señor y fueran salvados durante esta serie sobre «La Maravilla de Su Nombre»? ¡Oh Señor, que así sea!
Y si tu nunca has invocado el nombre del Señor, puedes hacerlo hoy, puedes hacerlo ahora, antes de siquiera empezar esta serie. Di: «Señor, te necesito. Te pido que me salves de mis pecados, que me salves de mí misma». Invoca el nombre del Señor, y serás salva.
Hechos 9:28 nos dice que el recién convertido Saulo, quien se convirtió en Pablo, predicó con valentía en el nombre del Señor. Y luego en Hechos 19:5 leemos acerca de los creyentes en Éfeso, quienes fueron bautizados en el nombre del Señor. Y como resultado, el nombre del Señor Jesús fue exaltado en la ciudad de Éfeso.
Ves, si aquellos que dicen ser cristianos, unos con Cristo, realmente amaran y adoraran y siguieran el nombre de Jesús, me pregunto si Su nombre no sería santificado, alabado y adorado en la cultura que nos rodea.
En Hechos 21:13, Pablo dice que «él está dispuesto a morir por el nombre del Señor Jesús». Es un nombre poderoso. Es un nombre digno. En 1 Corintios 5:4, Pablo habla de aquellos que se encontraban reunidos en el nombre de Jesús. Eso es lo que nosotros hacemos cuando vamos a la iglesia. Nos reunimos en el nombre de Jesús. Es un nombre poderoso. Y oh, cuán a la ligera lo tratamos a veces. Quiero que nosotras obtengamos un nuevo sentido de la maravilla del nombre de Jesús.
La primera carta a los Corintios, versículo 6, nos dice que hemos sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo. No hay otro nombre por el cual podamos ser salvos, por el cual podamos ser justificados, hechos justos ante los ojos de Dios, que no sea el nombre de Jesús. Y Pablo les dice a los creyentes de Colosas que hagan todo en el nombre del Señor Jesús (ver 3:17). Todo. Hazlo todo en el nombre de Jesús. Y luego en Santiago 5, Santiago dice que iban a ungir a los enfermos con aceite en el nombre del Señor (ver v.14).
Bueno, ¿puedes ver que el nombre de Jesús es un nombre maravilloso? Y eso es lo que vamos a estar viendo en esta serie, «La maravilla de Su Nombre: 32 Nombres de Jesús que cambian la Vida». Hay 350, según me han dicho. No los he contado. Vamos a escoger solo 32 de esos, algunos de mis favoritos. Y espero que haya algunos de tus favoritos a medida que avanzamos a través de esta serie.
Ahora, ayer en mi tiempo de quietud estaba terminando otro viaje a través del Nuevo Testamento, y estaba leyendo en los capítulos finales del Apocalipsis. Algo me llamó la atención que no había pensado antes, y que se relaciona con el nombre de Jesús. Es este pensamiento de que, así como un esposo le da su nombre a su novia, a su futura esposa, así Jesús promete dar Su nombre a Su Novia, la Iglesia. Aquellos que pertenecen a Él recibirán Su nombre.
Ves referencia a esto en el principio y en el final del libro del Apocalipsis. En el capítulo 3 dice: «Al vencedor [que es uno que es seguidor de Cristo que persevera por la gracia hasta el final, al vencedor] escribiré sobre él el nombre de mi Dios [Jesús dijo] y mi nombre nuevo» (v. 12). Ahora, no sé todo lo que eso significa, pero sí sé que Él nos dará Su nombre.
Y luego cuando llegas a Apocalipsis 22, el último capítulo de la Biblia, donde se habla de la Nueva Jerusalén. Dice: «El trono de Dios y del Cordero estará allí, y sus siervos le servirán. Ellos verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes» (vv. 3-4).
¿No es increíble pensar que Jesús nos dará Su propio nombre? Es una marca. Es una marca permanente de pertenencia. Nosotros le pertenecemos a Él, Él lo dice. Él declara que pertenecemos a Él. Es una marca de relación. Él nos llama suyos. Él es privilegiado de ser nuestro Novio y de llamarnos Su Novia. Él nos ha tomado como suyos por los siglos de los siglos.
Así que, no solo vemos y nos maravillamos de lo maravilloso de Su nombre, sino que decimos: «Oh, qué maravilla, Señor Jesús, que Tú nos darás Tu nombre».
Débora: Has estado escuchando a Nancy DeMoss Wolgemuth en el primer episodio de la serie titulada «La maravilla de Su Nombre». Espero que te unas a nosotros en esta serie y profundices en todos estos nombres de Jesús. Nancy regresará en un momento para cerrar este episodio.
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Ahora, aquí está Nancy con una reflexión final.
Nancy: Estos maravillosos nombres de Jesús que vamos a estar mirando a lo largo de las próximas semanas son… bueno, son maravillosos. Pero no son solo para que nosotras los saboreemos y los disfrutemos. Ese es el punto de partida. Quiero que los saborees y los disfrutes. Pero hay más a lo que estamos llamadas, porque aquellas de nosotras que conocemos y amamos el nombre de Jesús somos llamadas a proclamar ese maravilloso nombre al mundo que nos rodea. Muchos en este mundo, millones y millones y millones, billones de personas quizás, no tienen conocimiento del nombre de Jesús. Y aparte de eso, no hay manera en que ellos puedan ser salvos de sus pecados.
Y luego algunos que sí conocen el nombre de Jesús, pisotean ese nombre, lo tratan casual o descuidadamente o lo usan de una manera profana. Mi oración es que, al saborear y disfrutar y maravillarnos en el nombre de Jesús, entonces comencemos a proclamar ese nombre a otros que desesperadamente necesitan conocerle a Él.
Débora: El día de mañana, Nancy nos hablará acerca del primer Nombre de los que estaremos viendo en esta serie. No te lo pierdas, te esperamos aquí en Aviva Nuestros Corazones.
Invitándote a admirarte del maravilloso nombre de nuestro Dios, Aviva Nuestros Corazones es un ministerio de alcance de Revive Our Hearts.
Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.
Dawn Wilson, Lindsay Swartz y Darla Wilkinson contribuyeron de manera significativa con la investigación para esta serie.
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