Abro mi Biblia, pero no sé qué hacer después. ¿Cómo puedo estudiarla?
R: Quizás lees la Biblia con cierta frecuencia, pero al terminar no sabes explicar qué acabas de leer. O tal vez deseas profundizar, pero no sabes qué preguntas hacer, qué recursos utilizar ni por dónde comenzar. Frente a un libro compuesto por sesenta y seis libros, escrito a lo largo de unos mil quinientos años por más de cuarenta autores humanos, estudiar la Biblia puede parecer intimidante.
Sin embargo, conocer la Biblia es esencial para crecer en nuestra relación con Dios. Como dice Nancy DeMoss Wolgemuth:
«Tu relación con Dios nunca será mayor que tu relación con Su Palabra. No puedes afirmar que conoces a Dios si no conoces Su Palabra. No puedes decir que amas a Dios si no amas Su Palabra. No puedes decir que obedeces a Dios si no obedeces Su Palabra».¹
No necesitas estudiar en un seminario para comenzar a comprenderla. Dios ha dado Su Palabra a Su pueblo y nos ha dado Su Espíritu para iluminar nuestro entendimiento. Esto no significa que comprenderemos cada pasaje inmediatamente o que no necesitaremos la ayuda de maestros y buenos recursos, sino que podemos acercarnos a las Escrituras con humildad, confianza y disposición para aprender.
Entonces, ¿por dónde puedes comenzar?
Si deseas conocer mejor la Palabra de Dios, agradece ese deseo y pídele al Señor que lo fortalezca. Él no solo nos llama a buscarlo, sino que obra en nosotras para producir el querer y el hacer.
Mantén lo principal
Antes de empezar un nuevo estudio bíblico o descargar otro plan de lectura para motivarte a leer la Palabra, detente un momento y pregúntate: ¿por qué quiero estudiar la Biblia?
Es cierto que la Biblia funciona como un espejo que nos ayuda a vernos con claridad y que nos da sabiduría para nuestra vida diaria. Pero hay algo que no podemos perder de vista: la Biblia no es, principalmente, un libro acerca de nosotras. La Biblia es un libro acerca de Dios.
El propósito de las Escrituras es mostrarnos quién es Dios.
Así que, cuando abras tu Biblia, piensa en lo que estás buscando:
- ¿Tu principal deseo es conocer mejor el carácter de Dios?
- ¿Ves el mundo a través de la Palabra de Dios, o interpretas la Biblia a través de lo que dice el mundo?
- ¿Buscas la Biblia principalmente cuando necesitas sentirte mejor, encontrar consuelo o inspiración?
- Cuando lees un pasaje, ¿qué preguntas le estás haciendo al texto?
Algo cambia cuando abrimos la Palabra de Dios con el deseo de conocerlo más a Él, y no con la búsqueda de conocernos mejor a nosotras mismas. Y, quiero decirte que, mientras más lo conocemos a través de Su Palabra, más crece nuestro deseo de seguir conociéndolo.
Llena tu caja de herramientas
Piensa en esas cosas que siempre tienes cerca porque sabes que tarde o temprano las vas a necesitar. Quizás tienes un cargador extra porque tu celular siempre decide quedarse sin batería en el peor momento, ligas para el cabello, cinta adhesiva o cualquier otra cosa que alguna vez te ha sacado de apuros.
Los imprevistos pasan. Y cuando ya tienes las herramientas que necesitas, resolverlos es mucho más fácil. No tienes que empezar desde cero cada vez que algo sale mal.
Con el estudio de la Biblia pasa algo parecido. Es bueno tener tu propia caja de herramientas para acercarte a la Palabra de Dios. Así, cuando te cueste concentrarte, sientas que has perdido las ganas de leer o simplemente no entiendas lo que estás leyendo, tendrás recursos que pueden ayudarte a seguir adelante.
Estas son algunas herramientas que recomendamos:
Estudia por tema
Piensa en un área de tu vida espiritual en la que sabes que necesitas crecer y tómate un tiempo para buscar al Señor en oración. Después, puedes seguir estos pasos:
- Empieza con humildad. Tal vez ya sabes algunas cosas sobre el tema, pero reconoce que todavía tienes mucho que aprender y, sobre todo, que aplicar a tu vida.
- Busca qué dice la Biblia. Usa una concordancia para encontrar diferentes pasajes relacionados con el tema. Ve poco a poco: consulta algunas referencias a la vez y anota lo que observas, las preguntas que surgen y cómo se conectan unos pasajes con otros.
- Guarda los pasajes que más llamen tu atención. Puedes escribirlos en tarjetas, en un diario o donde puedas volver a ellos fácilmente. Úsalos para memorizar la Palabra y meditar en ella con más profundidad.
- Busca buenos recursos. Investiga libros y comentarios bíblicos confiables que hablen sobre el tema. No los leas solo por encima; úsalos como herramientas para estudiar y profundizar en lo que estás aprendiendo.
- Haz muchas preguntas. Sé curiosa mientras lees la Biblia, hablas con otras personas y oras a lo largo del día. No tengas miedo de detenerte y preguntar: «¿Qué significa esto?», «¿Por qué?» o «¿Cómo debería cambiar mi vida?».
- Habla de lo que estás aprendiendo. Comparte con otras personas lo que Dios te está enseñando. Ser honesta sobre las áreas en las que necesitas crecer puede animar a otras personas a buscar también una mayor madurez espiritual.
Estudia un texto completo o un libro de la Biblia
Si quieres profundizar en una sección completa de la Biblia, puedes probar el método inductivo de estudio bíblico. Aunque el nombre puede sonar un poco complicado, en realidad se trata de responder tres preguntas muy sencillas:
- ¿Qué dice este pasaje?(Observación)
- ¿Qué significa?(Interpretación)
- ¿Qué debo hacer?(Aplicación)
Consejos para observar el texto
- Haz un resumen. Después de leer el pasaje, intenta ponerle un título. Identifica un versículo clave que capture la idea central y escribe un breve resumen con los puntos principales.
- Dilo con tus propias palabras. Intenta explicar el pasaje como si se lo estuvieras contando a alguien más. Esto puede ayudarte a descubrir si realmente entendiste lo que leíste.
- Haz preguntas
- ¿Quién escribió este pasaje?
- ¿De quién está hablando?
- ¿A quién se dirige?
- ¿Qué está pasando?
- ¿Cuáles son los acontecimientos principales?
- ¿Cuáles son los temas principales?
- ¿Cuándo fue escrito?
- ¿Dónde ocurrieron estos hechos?
- ¿Por qué fue escrito?
- Busca patrones. Presta atención a las palabras, ideas o frases que aparecen varias veces. Si algo se repite, probablemente el autor quiere que prestes atención.
- Conecta con otros pasajes. Mientras más conozcas la Biblia, más comenzarás a notar cómo diferentes textos se conectan entre sí. Mientras lees, el Espíritu Santo puede traer a tu mente otros versículos que confirman, amplían o arrojan más luz sobre lo que estás estudiando.
Consejos para interpretar el texto
Ahora pregúntate qué significa realmente lo que acabas de leer y qué verdades puedes aprender de ese pasaje:
- ¿Qué me enseña este pasaje acerca de Dios?
- ¿Qué me enseña acerca del evangelio?
- ¿Qué me enseña acerca del ser humano?
- ¿Hay alguna promesa que deba creer y comprender en su contexto?
- ¿Hay algún mandamiento que deba obedecer?
- ¿Hay algún ejemplo que deba seguir?
- ¿Hay algún pecado que deba evitar?
Consejos para aplicar el texto
Después de descubrir qué dice el pasaje y qué significa, llega el momento de preguntarte: «¿Y ahora qué hago con esto?».
No se trata solo de saber más de la Biblia, sino de permitir que la Palabra transforme la manera en que vives. Puedes preguntarte:
- A la luz de esta verdad, ¿qué necesita cambiar en mi vida?
- ¿Qué paso concreto puedo dar para vivir de acuerdo con lo que acabo de aprender?
No necesitas dominar todas estas herramientas desde el primer día. Comienza con una porción breve, haz preguntas al texto y pídele al Señor que te ayude a comprender y obedecer lo que lees. La meta no es simplemente acumular conocimiento bíblico, sino conocer más profundamente al Dios que se ha revelado en Su Palabra y permitir que Su verdad transforme tu vida.
BUSCA RESPUESTAS EN LA PALABRA DE DIOS
- Salmo 119
- 2 Timoteo 3:14–17
- Santiago 1:22–25
¿Quieres recordar estas verdades durante la semana? Descarga la tarjeta con las preguntas y respuestas. Puedes imprimirla o guardarla en tu teléfono para volver a ella cuando lo necesites.
Ayúdanos a llegar a otras
Como ministerio nos esforzamos por hacer publicaciones de calidad que te ayuden a caminar con Cristo. Si hoy la autora te ha ayudado o motivado, ¿considerarías hacer una donación para apoyar nuestro blog de Joven Verdadera?
Donar $3¡Hey chicas! Nos encanta escuchar de ustedes, pero nos sentimos limitadas por las formas en que podemos ayudarlas.
Si buscas consejo te animamos a hablar primero con tu pastor o una mujer piadosa en tu vida, ya que ellos sabrán más detalles de ti y te darán seguimiento y ayuda.Lo publicado en la sección de comentarios no necesariamente refleja el punto de vista de Aviva Nuestros Corazones.
Nos reservamos el derecho de remover opiniones que puedan no ser de ayuda o inapropiadas. Puede ser que editemos o removamos tu comentario si: * Requiere o contiene información personal como emails, direcciones, teléfonos. *Ataca a otras lectoras. * Utiliza lenguaje vulgar o profano.

Únete a la conversación