Cuando Dios corta la cabeza de tu ídolo

En 1 Samuel 5, entre el nacimiento de Samuel y la unción de Saúl como rey, encontramos una historia un poco extraña.

Los filisteos (enemigos del pueblo de Dios) capturaron el Arca del Pacto. Esto fue un golpe bajo para el pueblo de Dios, porque el Arca representaba la presencia de Dios. Esto fue una gran victoria para los filisteos, y ellos no estaban preocupados sobre la presencia del Dios de Israel- al menos, no al inicio.

En vez de adorar al Dios verdadero, los Filisteos adoraban muchos dioses, uno de los cuales se llamaba Dagón. Dagón era el dios de la tormenta, y los Filisteos pensaban que de todos sus dioses, él era el mejor. (Si te estás empezando a sentir como si estuvieras en una clase de historia, debes estar tranquila. ¡Esta historia está por ponerse buena!)

Los filisteos llevaron el Arca al templo de Dagón y la pusieron junto a una estatua de Dagón. La mañana siguiente, cuando los adoradores entraron al templo, ellos encontraron algo extraño. Dagón estaba boca abajo al lado del Arca.

Tal vez alguien lo empujó.

Tal vez una fuerte brisa sopló.

Tal vez olvidamos ponerlo en su altar, ellos pensaron.

Ellos buscaron excusas sobre el hecho de que Dagón estaba boca abajo ante la presencia de Dios. Estar boca abajo es una postura de adoración mencionada comúnmente en la Biblia. El falso dios de los filisteos estaba adorando al único Dios verdadero.

Ya que ellos no entendieron el mensaje, Dios subió la apuesta. Mira como ellos encontraron a su ídolo el día siguiente:

Pero al levantarse temprano al día siguiente, he aquí que Dagón había caído rostro en tierra delante del arca del Señor. Y la cabeza de Dagón y las dos palmas de sus manos estaban cortadas sobre el umbral; solo el tronco le quedaba a Dagón. (1 Samuel 5: 4)

Dagón todavía estaba adorando a Yaveh. Pero esta vez Dios cortó su cabeza. ¡El dios más poderoso de los filisteos fue hecho inútil e impotente por nuestro Dios poderoso!

Cuando Dios corta la cabeza a tu ídolo

Tal vez no te has encontrado con una estatua sin cabeza y sin manos boca abajo en tu iglesia, pero eso no significa que Dios no esté en guerra con tus ídolos.

Vemos esto en el primero de los Diez Mandamientos: "No tendrás otros dioses delante de mí." (Éxodo 20:3) y en versos como estos:

Los que confían en vanos ídolo su propia misericordia abandonan (Jonás 2:8)

Hijos, guardaos de los ídolos. ( 1 Juan 5:21)

Se multiplicarán las aflicciones de aquellos que han corrido tras otro dios;
no derramaré yo sus libaciones de sangre, ni sus nombres pronunciarán mis labios. (Salmos 16:4)

Un ídolo es todo aquello que tenga tu alabanza, afecto, atención y adoración más que Dios. Nosotros somos muy propensos a adorar a ídolos. Nuestra inclinación natural es poner algo, lo que sea, en el trono de nuestros corazones, otra cosa que no sea Dios. Cuando esto pasa, Él podría cortar la cabeza de nuestro ídolo.

Eso podría lucir como..

-Una ruptura con el chico con el cual querías pasar el resto de tu vida.

-Una lesión que te pone al margen del equipo del cual eres la estrella.
-Una pelea en la relación de amistad en donde se encuentra todo tu valor.
-Una carta de rechazo de la universidad en la cual siempre soñaste que ibas a ir.
-Un examen que arruina tu índice en 4.0

Y de repente, la cosa o la persona o el logro que tenía más de ti que Dios ahora no tiene poder.

No es divertido cuando esto pasa. De hecho, es desgarrador. Pero es un regalo. Los filisteos tuvieron que enfrentar el hecho de que su dios no podía salvarlos. La posición lamentable de Dagón en el universo era obvia. En ese cruce de caminos, ellos debían elegir si volverse al todopoderoso, al que todo lo sabe, amoroso, misericordioso Dios del universo. (Para averiguar si lo hicieron, continúa leyendo 1 Samuel 5-7)

Dios va a la guerra contra nuestros ídolos porque Él nos ama demasiado. Él sabe que Él es el único que puede llenar nuestras necesidades más profundas. (Ningún deporte, o nota, o chico lo podrá hacer). Nuestros (d en minúscula) dioses no nos pueden salvar. Cuando Dios los quita de nosotros, es un acto de misericordia y de gracia, porque esto nos da la oportunidad de volvernos hacia el ÚNICO que puede.

Uniéndonos a Dios en la guerra en contra de nuestros ídolos

Como Dios toma la idolatría tan en serio, nosotros también deberíamos. Unámonos a Él en la guerra contra cualquier cosa que tome Su lugar en nuestros corazones. Aquí hay algunas formas de pensar para ver los posibles ídolos en tu vida:

1. Termina la oración, "Yo no puedo vivir sin ______________________."
2. Observa detenidamente tu horario. ¿Qué toma la mayor parte de tu tiempo y de tu atención?
3. ¿Hay algo que Dios te está pidiendo hacer, pero a lo que tú te rehúsas? ¿Por qué?

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Sobre el autor

Erin Davis

Erin Davis

Erin ama a las mujeres jóvenes. Fundó Ministerios Graffiti en respuesta a su exposición a las niñas adolescentes que luchan en las áreas de la identidad, la autoestima, y la verdadera belleza. Erin es la autora de varios libros que aplican la verdad de Dios a grandes temas como la belleza, la pureza y la maternidad. Erin y Jason son padres de dos niños adorables, Eli and Noble.

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