Saca fuera “lo incómodo” de la mentoría

  • ¿Cómo busco una mentora?
  • ¿De qué hablaríamos?
  • ¿Qué tipo de cosas debemos hacer cuando estamos juntas?

Me alegro de que las ruedas de tu cerebro estén girando. Puede ser difícil imaginar exactamente cómo se supone que este negocio de las mentoras se desarrollará. Antes de llegar a algunas ideas prácticas sobre qué hacer con una mentora, permíteme definir lo que es una mentora y lo que no es.

Una mentora no es un programa. No es algo que planificas o agendas por obligación o porque «mentoría» es una palabra que oyes a menudo alrededor de los círculos cristianos.

Una mentora no es una súper cristiana que lo tiene todo resuelto y que de alguna manera puede descargarlo directamente en tu vida simplemente por pasar tiempo contigo. Y hablando de pasar tiempo. . . Estar con una mentora no debe ser forzado, incómodo, o una molestia.

Una mentora es simplemente una cristiana más sabia, mayor, cuya vida tiene algo que enseñarte acerca de cómo vivir para Cristo. Aprender de una mentora no tiene que parecer una cita semanal para un café. De hecho, la mentoría está en su mejor momento cuando dos personas desarrollan su relación en el andar de su vida cotidiana y normal. Piensa en pasar tiempo con una mentora, en cómo desarrollar una amistad en lugar de una cita semanal con tu propio “gurú” bíblico de feminidad.

En Las Mentiras que las Mujeres Creen, las autoras Nancy DeMoss Wolgemuth y Dannah Gresh comparten algunas  ideas sobre cómo conectarse con una mentora. He copiado versiones ligeramente editadas de sus ideas en la lista a continuación y he añadido algunas de las mías. Una vez que estés lista para obedecer el mandato que Dios da en Tito 2 de aprender de las mujeres «mayores» y de entregarlo a las «mujeres más jóvenes», ¡elige uno de los pasos de acción de esta lista y ¡lánzate!

  1. Haz un acto inesperado de bondad siendo la ayudante de mamá. No vas a creer lo mucho que vas a aprender de una mamá joven si te presentas con un kit de canguro en la mano preguntando si puedes pasar algún tiempo ayudando con los niños. ¡Sí, te puedes ensuciar! Pero es una gran oportunidad para hacer preguntas sobre la maternidad en tiempo real.
  2. Ding-dong-trae unas galletas. Hornea galletas (¡de chispas de chocolate por supuesto!) para una mujer que admiras. En lugar de ding-dong-y dejarlas anónimamente en su puerta, entrégalas y pregunta si puedes quedarte para que las coman juntas. Utiliza ese tiempo de galletas y leche para comenzar a construir una amistad, después pregunta si pronto pueden hacer galletas juntas.
  3. Invítala a tu mundo. Una gran manera de conocer a una mentora es dejar que ella te vea en su entorno. Invítala a tu próximo concierto de pista, juego de voleibol, o concierto de coro. No asumas que ella está demasiado ocupada o no está interesada en lo que te interesa. Permítele ver tus talentos, dones y pasiones para que pueda aconsejarte sobre cómo usarlos para la gloria de Dios.
  4. Vayan de compras juntas. Pregúntale a tu mentora si puedes ayudarla en el supermercado. Te garantizo que un viaje al supermercado ya está en su lista de tareas pendientes. Obtendrás el beneficio del tiempo con tu mentora y una visión cercana de lo que se necesita para llevar un hogar: presupuesto, plan de comidas, etc, y ella pasará tiempo contigo en su espacio y pondrá tu par de manos a trabajar.
  5. Oren juntas. Quizás la mejor manera de conectarse sea a través de la oración. Hay una intimidad que viene de compartir sus necesidades de oración y orar fielmente por las necesidades de la otra. Si tú y tu mentora no hacen nada más que reunirse para orar en persona o por teléfono, es probable que te parezcas más a la imagen de Cristo como resultado. Así que, si estás buscando una mentora, la mejor manera de comenzar puede ser simplemente encontrar a una mujer y preguntarle, «¿podemos orar juntas?».

No hay manera correcta o incorrecta de aprender de una cristiana mayor. En mi vida, tener una mentora significa reunirnos para sushi dos veces al año y hablar durante horas. Para ti puede significar hacer un montón de preguntas a la mujer a la que le cuidas los niños. El punto es simplemente encontrar maneras de conectarte con las mujeres a tu alrededor que pueden mostrarte cómo aplicar la Palabra de Dios a tu vida.

Lo cual me trae de vuelta a ti:

  • ¿Cómo te comunicas con las mujeres cristianas mayores?
  • ¿Qué ideas tienes sobre cosas que las lectoras de este blog pueden hacer con una mentora?

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Sobre el autor

Erin Davis

Erin Davis

Erin ama a las mujeres jóvenes. Fundó Ministerios Graffiti en respuesta a su exposición a las niñas adolescentes que luchan en las áreas de la identidad, la autoestima, y la verdadera belleza. Erin es la autora de varios libros que aplican la verdad de Dios a grandes temas como la belleza, la pureza y la maternidad. Erin y Jason son padres de dos niños adorables, Eli and Noble.

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