Cuando ella descubre su adicción a la pornografía: ayudando a las esposas a procesar el dolor

Maestras, estoy agradecida por este importante artículo de nuestra amiga de ministerio Ellen Dykas. Este es uno de esos textos que vale la pena tener siempre a la mano, pues nos equipa para ministrar, como Cristo lo haría, a las mujeres que han sido profundamente heridas por esposos que han caído en pornografía.

Durante este mes de octubre abordaremos temas difíciles, que a la vez nos animan a crecer en un liderazgo centrado en el evangelio. ¡Animándote! — Yamell de Jaramillo- Blog Maestra Verdadera

Escrito por Ellen Dykas

Otro corazón devastado por un esposo que cae en pornografía. Otro matrimonio tambaleándose en dolor y vergüenza. Seguí leyendo la entrada del diario que me envió.

Dios, vengo a ti muy débil y quebrantada, afligida por el pecado de mi esposo. Me siento consternada, traicionada, enojada, desconfiada y triste por el poder corruptor del pecado. Soy muy consciente de mi urgente necesidad de gracia mientras lo confronto a él.

Esta querida mujer sabía de la batalla de su esposo con la pornografía antes de casarse con él; sin embargo, había «asumido ingenuamente» que ya la había superado y que la «felicidad matrimonial le proporcionaría el antídoto que él necesitaba contra la tentación». Por eso, cuando descubrió que había accedido a páginas pornográficas en su computadora portátil (eludiendo todos los filtros), su sueño de un matrimonio feliz y seguro en el que ella se sentía cautivante y bella para su esposo se hizo añicos.

En medio del dolor de sus fuertes emociones y dolor, ¿qué le dirías si te buscara para contarte sobre su situación? A lo largo de los años, me he sentado con cientos de mujeres que se han enfrentado al trauma de la infidelidad sexual de un esposo. Como si ser traicionadas no fuera suficiente, muchas personas les dicen a estas mujeres cosas inútiles que acumulan más confusión y dolor a su situación.

Seamos claros. ¡Los hombres no son los únicos que dan paso a la pornografía y otras formas de pecado sexual! He tocado el tema sobre cómo las mujeres necesitan transformación en su sexualidad y deseos, y también de cómo pueden quedar atrapadas en la pornografia; pero por ahora concentrémonos en lo que muchas esposas, incluidas aquellas casadas con hombres cristianos, necesitan inmediatamente después de la dolorosa revelación de que un esposo ha sido infiel sexualmente.

Cuatro formas de lastimar a una esposa lastimada

Comencemos con cuatro cosas que nunca se deben decir a una esposa.

  1. «Si sabías que la mayoría de los hombres, incluidos los cristianos, luchan con la lujuria, ¿verdad?»
     

Este tipo de respuesta minimiza tanto la fealdad del pecado como el verdadero dolor que la esposa experimenta. Sí, las estadísticas sobre cuántas personas luchan contra la adicción a la pornografía son alarmantes. Sin embargo, por más bien intencionado que pueda ser intentar normalizar el pecado, incluida la lujuria, estas palabras herirán en lugar de ayudar a una esposa justo después de enterarse de que su esposo ha sido infiel y mentiroso. 

  1. «Sé que parece imposible, ¡pero Dios hará algo hermoso de esto!»
     

Aquellas que verdaderamente quieran ofrecer consuelo y sabiduría que estén centradas en Cristo a una esposa, deben evitar espiritualizar su dolor. Esta es una de las cosas que hacemos fácilmente cuando nos sentimos incómodas. 

Llegará un momento en el que tendremos que desafiar y exhortar a esta mujer lastimada con los propósitos redentores de Dios a través de las pruebas. Sin embargo, una esposa necesita primero ser consolada antes de que pueda comprender el panorama más amplio de Dios. Si bien siempre es una buena idea animar a alguien a mirar a Cristo, es igual de importante discernir lo que una persona traumatizada está lista para escuchar y recibir.

  1. «¡Vamos, no está tan mal! Al menos tu esposo no _________________».
     

Agravar las circunstancias difíciles de alguien rara vez conduce a un estímulo Cristo céntrico. Además, minimizar la situación específica y el dolor de una mujer descarta su nueva realidad. Comparar historias sirve para subestimar su historia.

  1. «Sé que estás sufriendo en este momento, pero ¿cómo ha sido tu vida sexual?»

¡Oh, la ira que hierve mi sangre cuando las mujeres me dicen que esto es lo que amigas y líderes espirituales les han dicho en los minutos más vulnerables, justo después de que cuentan que su esposo ha sido infiel! El amor sexual entre un esposo y una esposa es importante, pero la falta de sexo nunca es la causa de las elecciones pecaminosas de otra persona. Nunca culpes a una esposa por el pecado de su esposo.

Querida maestra, ora para que tu corazón, boca y mente sean controlados por el Espíritu al tratar con esta mujer quebrantada.

Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; soportándoos unos a otros (Col. 3:12–13).

Cuatro formas para amarla sabiamente

Ahora que hemos considerado qué no hacer, te presento cuatro maneras de amar a una mujer que se encuentra en las primeras etapas después de enfrentar el pecado sexual de su esposo.

  1. Escucha, escucha, escucha

A la mujer frente a ti le acaban de sacudir su mundo y la principal forma de amarla y ayudarla ahora es conocerla y comprender su situación. No lo minimices. ¡Este es un gran problema!

Su esposo ha pecado contra Dios y contra ella al hacer un giro de 180 grados en respuesta al mandato de Dios en Efesios 5:25. En lugar de amar a su esposa como Cristo ama a la Iglesia, él ha buscado ídolos egoístas en los que ha invertido de forma pecaminosa tiempo y energía fuera del matrimonio. Incluso el pecado «privado» de la pornografía roba al matrimonio, pues reemplaza el amor conyugal por un mundo de fantasía. ¡Eso es terrible!

No la abrumes con preguntas, consejos o acciones que tú crees que ella debería tomar. No, haz tu prioridad inicial amarla: escuchando, consolando y conociendo. No tengas miedo de llorar con ella y enojarte con ella por el pecado. El Salmo 32:8 te fortalecerá si el camino a seguir parece turbio. ¡Jesús está contigo y con ella! Apoyarse en Él te dará todo lo que necesitas para ayudar gentilmente a esta esposa a hacer lo mismo.

  1. Comprende que la traición sexual es traumática

Esta herida puede desencadenar miedo paralizante, depresión, tristeza, confusión, ira y amargura. Su corazón pecaminoso, por supuesto, querrá interactuar con estas emociones; sin embargo, es vital que comprendas cómo la traición sexual produce un devastador impacto emocional en el ser de una esposa. El terreno de su matrimonio ha sido expuesto y ha revelado grietas y tinieblas ocultas. Por esta causa, dependiendo de la profundidad del engaño que fue entretejido al encubrir el pecado, ella sentirá como si el matrimonio y el esposo que creía eran suyos no existieran.

Dios te permitirá aguantar el dolor del pecado al entrar en la situación de esta esposa y en el torbellino de emociones que se ciernen sobre ella, y quizás también sobre ti. Aférrate a la promesa de Jesús de sanar a los quebrantados de corazón y vendar sus heridas (Sal. 147:3).

  1. Ofrece ayuda práctica y amor en acción

¿Hay formas prácticas de ayudarla hoy o esta semana? ¿Cuidar de sus niños, llevarle comida, llamarla por teléfono? Si descubrió el pecado de su esposo en lugar de que él lo confesara, puede necesitar ayuda para saber cómo y cuándo confrontarlo. Además, puede desear que alguien esté con ella para esta conversación aterradora.

El objetivo es que todas las cosas salgan a la luz (1 Juan 1:7), para que la pareja se enfrente a la verdad de su situación y no a una fachada. Cristo está llamando a esta pareja a caminar hacia un proceso honesto y humilde en el que puedan depender radicalmente de la gracia de Dios. ¿Qué pasos puedes ayudarla a tomar en esa dirección?

Ahora bien, si todo está sobre la mesa, pero el esposo se resiste al arrepentimiento (minimizando lo que ha hecho) y se niega a buscar ayuda, es posible que ella necesite un acompañamiento más profundo. Anímala a hablar con un pastor u otro líder espiritual de confianza, que pueda ayudar de forma efectiva a su esposo y su pecado. Este matrimonio está en crisis y necesita ayuda externa de creyentes maduros. Este tipo de pecado y el dolor que causa no se resolverán por sí solos.

  1. Permanece pendiente de ella y dale seguimiento

El seguimiento no solo es importante, es probablemente la ayuda más poderosa que puedes dar. Un mensaje de texto, una llamada, una videollamada o caminar con ella alrededor de la cuadra son formas simples de ayudarla a no sentirse tan sola.

Independientemente de la manera en que decidas acercarte, no tengas miedo de pensar que amar a esta mujer significa renunciar a tu vida. Sí, le darás tu tiempo porque en este momento está herida y necesitada. Concéntrate en esta semana en lugar de en un futuro desconocido. Comunícate con ella con amor, incluso si solo son una serie de mensajes de texto que la alientan con las Escrituras y le recuerdan que estás orando. Lo principal es mantenerse en contacto.

Estos cuatro puntos te ayudarán a conectarte amorosamente con una esposa herida. Con el tiempo, ella y su matrimonio necesitarán diferentes tipos de ayuda; pero seguir estas pautas le permitirán avanzar con el pie derecho, ayudándola a confiar en Jesús para traer sanación a su corazón y sabiduría a largo plazo.

Este artículo fue publicado originalmente como una serie de dos partes en «Esposas y pornografia» para Harvest USA.

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