5 reflexiones para las solteras, tomadas del libro de Rut

Por Pat Ennis

Como mujer cristiana, entrenada en economía doméstica, nunca esperaba que estaría soltera luego de mediados de mis veintes.

Sin embargo, el Señor tenía un plan muy diferente para mí y de manera cuidadosa ha madurado mi actitud hacia la soltería y al propósito del matrimonio. Sé que solo debería casarme si la unión de nuestras vidas sería más efectiva para el Señor que permanecer en nuestra condición de soltería.

Sorprendentemente, mi mayor reto en experimentar contentamiento en mi condición de soltera son los miembros del Cuerpo de Cristo que no pueden entender cómo alguien que no está casada puede cocinar, coser así como implementar habilidades financieras y de administración efectivas. Su insistencia de que el “Sr. Correcto” llegará algún día, descarta la posibilidad de que la voluntad de Dios para mí, sea ministrar a otros en mi condición de soltera, usando mis dones espirituales, talentos y trasfondo académico.

Una motivación constante lo constituye el reporte que Booz tenía de Rut, quien proveía para su suegra al espigar en su campo; en Rut 3:11. El observaba su conducta desde la distancia y sacó conclusiones sobre su carácter. Si en los planes de Dios para mi vida se encuentra que me case, quisiera que ese hombre también diera un reporte similar sobre mí, "todo mi pueblo en la ciudad sabe que eres una mujer virtuosa."

Este enfoque me recuerda que Rut espigaba donde Dios la había colocado.

Su vida –especialmente su fidelidad en medio de circunstancias difíciles- me brindan unos lineamientos que me ayudan a espigar diariamente en el campo en el cual he sido asignada. ¿Puedo compartirlos contigo?  

  • Rut era fiel al compromiso que había hecho con Noemí (Rut 1:16–18). 
  • Como no hay evidencia de que Noemí trabajaba, Rut gustosamente se sostenía a sí misma y a su suegra. Al espigar ¿Somos tan resueltas a air más allá del trabajo mínimo que se requiere de nosotras?
  • La ética laboral de Rut era evidente a todos. (Rut 3:11). 
    ¿La calidad de mi trabajo refleja mi herencia celestial? (Mt. 5:16)
  • Rut eligió contentarse en sus circunstancias.
    No tenemos evidencia de que ella se quejaba de su carga de trabajo, del clima, sus compañeros, o las condiciones de su casa (Rut 2:17–18). ¿Estoy contenta donde el Señor me ha puesto a espigar? Filipenses 4:11 nos recuerda que el contentamiento es un rasgo adquirido del carácter más que una inclinación natural.
  • Rut escuchaba el consejo de Noemí y satisfizo con excelencia todo lo que estaba físicamente a su alcance. 

Tuvo la responsabilidad de esperar que Dios interviniera (Rut 3). ¿Nos enfocamos en completar con excelencia nuestras tareas asignadas, escuchamos consejo piadoso, y permitimos que nuestro Padre se encargue de los detalles? (Rom. 8:28)

  • Las recompensas de Rut fueron tanto terrenales como espirituales (Rut 4). 
    Se le incluye en la lista de la genealogía de Jesús (Mt. 1:5), fue la bisabuela del rey David y hay un libro de la Biblia que lleva su nombre. Nuestra acción de espigar ¿Generará recompensa terrenal y espiritual? (Mt. 25:21; Lc. 19:17)

¿Dónde estás espigando en este momento? ¿Todos allí te ven como una mujer virtuosa que confía en el Señor? (Fil. 4:13)?

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