¿Dónde encuentro el gozo?

A veces parece como si el gozo fuese aquella montaña a la distancia que mientras más te acercas, todavía la ves más lejos. ¿Por qué?

Son muchas las ocasiones como madre de niños pequeños que me pregunto: Pero ¿cómo espera Dios que yo esté gozosa cuando no he dormido nada, cuando por más que recojo la casa parece un frente de batalla, cuando algo en la cocina se quema, o los niños se ponen de acuerdo para llorar al mismo tiempo y de paso derraman todo el desayuno después de haberlos cambiado y bañado…. O todos estamos a la puerta y uno dice: ¿quiero ir al baño?

¿Te parece familiar? Bueno, ¡pues es parte de la vida de las madres! Como alguien la definió: ¡Caóticamente hermosa! Si… caótica, pero ciertísimamente es hermosa.

Dice la Palabra de Dios en el Salmo 16:6 “Las cuerdas cayeron para mí en lugares agradables; en verdad mi herencia es hermosa para mí”. Quien pone estas cuerdas en nuestras vidas con un propósito especial, trascendente y eterno,  es Dios mismo.

Si viésemos las dificultades o los llamados reveses del día como oportunidades de crecimiento donde Dios mismo está cincelando nuestros corazones, haciéndonos más parecidas a Cristo, podríamos experimentar un gozo que perdura.

Cuando cambiemos nuestras prontas quejas en “Oraciones Flash” a la presencia de Dios, viviremos continuamente conscientes de Su Presencia.

¿No crees que si es por este propósito la dificultad vale la pena? Estaremos constantemente en la presencia de nuestro Padre Celestial buscando la ayuda oportuna.

Sigue diciendo el Salmo 16:8 “Al Señor he puesto continuamente delante de mi” Es decir, Su intercesión es continua en la Presencia de Dios. Sigue diciendo “Porque está a mi diestra, permaneceré firme”.

Cuando Dios es nuestro norte no importa el tamaño de las pruebas que vengan, grandes o pequeñas,  seremos constantes.

El resultado de permanecer firmes es “Mi Corazón se alegrará y también mi alma se regocija” (Versículo 9). Cuando Cristo es nuestra porción y Su obra llena nuestros días, no importa como amanezcan las cosas en casa, nuestro cimiento es sólido por lo tanto, nuestras respuestas serán más consistentes: Gozosas y llevando cada necesidad a la Fuente de Sabiduría.

El Señor se goza en nuestras oraciones y como es fiel: “Nos dará a conocer la senda de la Vida, en Su Presencia hay PLENITUD de GOZO, en Su diestra, Deleites para SIEMPRE” (versículo 11 parafraseado).

El gozo no se encuentra en que el día saliera como yo quería, sino en saber que Cristo estuvo a mi lado todo el tiempo ministrándome… El lugar donde está el gozo es en la presencia de Dios.

¿Puedes empezar el día pidiéndole a Dios: “Ayúdame a verte y a estar cerca de ti? o decirle: “Señor enséñame Tu Senda, quiero tener gozo en medio de este caos.

Como somos imperfectas que viven en un mundo por igual imperfecto, serán muchas las caídas… Pero Cristo es PERFECTO y en ÉL tenemos todo lo que necesitamos para perseverar en la GRACIA. Cuando tu día parezca empezar como  desastre y tu corazón quiera seguirle los pasos…  Corre veloz  a la Fuente inagotable: JESUCRISTO!

Ayúdanos a llegar a otras

Como ministerio nos esforzamos por hacer publicaciones de calidad que te ayuden a caminar con Cristo. Si hoy la autora te ha ayudado o motivado, ¿considerarías hacer una donación para apoyar nuestro blog de Mujer Verdadera?

Donar $3

Sobre el autor

Elisa Michelen de Ramírez

Elisa Michelen de Ramírez

Elisa Michelen de Ramírez está casada con Alejandro Ramírez. Tiene dos preciosos varoncitos: Rodrigo de 4 años y Kalil de 1. Estudió Educación Inicial dedicándose al ejercicio de su carrera hasta su primer embarazo. Actualmente es esposa y madre a tiempo completo en su hogar, algo que estima como gran privilegio. Sirve en su iglesia local en el ministerio de cuna y próximamente en la Escuela Dominical junto a su esposo quien es profesor. Tiene deseos de crecer y seguir amando al Señor cada día más para ser conformada a Su imagen. Además, anhela compartir con las más jóvenes el gran valor de andar haciendo la voluntad de Dios desde temprano en sus vidas.

Únete a la conversación