Encuentros de bendición II

Por: Carmen Espaillat de Morillo

Lugar: Pitrufquén, Sur de Chile

“Los hombres hablarán del poder de tus hechos portentosos,
y yo contaré tu grandeza” Sal. 145:6

¿Qué puedo entregar?  En lugar de ¿Qué puedo obtener?

Durante varias semanas en Aviva Nuestros Corazones estuvimos escuchando y leyendo la serie “Cómo enamorarnos y permanecer enamoradas de Jesús”,  basada en un estudio detallado del libro Cantar de los Cantares del rey Salomón.

Finalizando la serie, Nancy Leigh DeMoss se enfocó en el tema del matrimonio, resaltando que “no se trata de nosotras”.  No se trata de lo que una persona puede obtener de una relación.  A propósito de este tema en particular, les cuento:

Llegamos a la plaza del pequeño pueblo de Pitrufquén, en la región de la Araucanía, a eso de las dos de la tarde.  Allí nos había citado Yesenia Curihual Muñoz; no tardó en aparecer.  Caminaba —casi como si corriera— hacia nosotras, acompañada de su madre Patricia Muñoz.  Al acercarnos nos abrazamos como si fuésemos amigas de toda la vida, caminamos unos pasos y llegamos al restaurant donde se llevaron a cabo las conversaciones, los testimonios, que comparto con ustedes.

La semana pasada estuvimos viendo cómo el Señor ha usado Aviva Nuestros Corazones en la vida de Yesenia.  Ahora vamos a conocer sobre Patricia y el impacto que han tenido en ella las Verdades de Dios expuestas en los mensajes de Nancy.

Patricia Muñoz, a quien conocimos en su pueblo Pitrufquén, en el área de la Araucanía, en nuestro reciente viaje a Chile, nos compartió que por años ella estaba teniendo problemas en su matrimonio.

“Nací en una familia de once hermanas; yo soy la séptima hija.  Crecí con falta de atención, con falta de cariño.  Yo le decía al Señor: ‘Señor, yo me casé porque quería tener un esposo que me pusiera atención’, que estuviera conmigo; siempre estaba reclamando eso a mi esposo”

Unos meses atrás, Patricia estuvo muy enferma y fue el tiempo que el Señor usó para hablar a su corazón.

Un día en que se encontraba muy angustiada producto de su enfermedad, fue a la habitación de su hija Yesenia y ésta la invitó a escuchar un programa de Aviva Nuestros Corazones. Dice que nunca le había puesto atención a los programas, pero que ese día, Dios la confrontó de tal manera que sus ojos fueron abiertos para ver lo que estaba sucediendo en su matrimonio.

“Era como si me hubiesen quitado un velo; como si el Señor me estuviese preguntando con voz audible: ¿Dijiste en el altar solamente cuando él fuera cariñoso; dijiste solamente cuando él te pusiera atención…, o para toda la vida?  Empecé a ver tantas cosas que yo no entendía, habiéndome casado por lo civil y por la iglesia, nunca había recordado esa promesa que había hecho ante el altar y ante Dios.”

Patricia nos expresó que a partir de ese  momento su corazón se quebrantó y empezó a llorar pidiéndole perdón al Señor. Fue entonces cuando pudo reconocer que su esposo era el hombre perfecto para ella.

“Le pedí perdón también a mi esposo. Pude entender que el Señor había hecho cosas maravillosas, pero yo no las veía.

¡Gloria a Dios por usar Aviva Nuestros Corazones al llevar el mensaje de Su Palabra para traer sanación al matrimonio de Patricia Muñoz, y a su propia alma!

Si te sientes identificada con la condición de Patricia en esa etapa de su vida en la cual se sentía desdichada en su matrimonio, esperando que su esposo llenara sus carencias emocionales y no escuchaste o leíste la serie “Cómo enamorarnos y permanecer enamoradas de Jesús”, de manera especial, te insto a buscar los programas en nuestra página en la sección de “Radio”.

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Este artículo procede del Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® www.avivanuestroscorazones.com

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