La fidelidad de Dios

"Que las misericordias del Señor jamás terminan, pues nunca fallan sus bondades; son nuevas cada mañana; ¡grande es tu fidelidad!  Lm. 3:22-23

La Biblia, desde sus inicios, está llena de relatos donde Dios se revela como un Dios Fiel que cumple Sus promesas, que no cambia, que es Omnisciente, Omnipotente, Omnipresente, Veraz.  

Hemos leído sobre la fidelidad de Dios para con esos grandes hombres de la Biblia como Noé, Abraham, Moisés, Jacob, José y para con Su pueblo Israel; de igual manera Dios manifestó Su fidelidad a toda la humanidad al cumplir Su promesa de que enviaría a la tierra un Salvador.

La fidelidad de Dios se ha manifestado a mi vida personal de múltiples maneras.  En pequeñas y en grandes luchas, Él me ha dado la victoria.  Creo importante y necesario tener presente y conocer cada vez más la fidelidad de Dios, por varias razones.

He aquí cinco razones por las que considero importante conocer y creer que DIOS ES FIEL:

  1. Estar consciente de la fidelidad de Dios me ayuda a perseverar en la prueba:

El Señor llama “bienaventurado al que persevera bajo la prueba”.  Éstas siempre vendrán sobre la vida del cristiano, pero Aquel que es Fiel y Verdadero, nos dice en Santiago 1:12 “…una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman”.

  1. Me ayuda a vivir confiada:

Si creo firmemente que Dios es fiel -y lo es-, no viviré en temor por las pruebas que pudieran venir a mi vida, pues tendré la certeza que Él estará conmigo, que me sostendrá, y a la postre… me hará bien. 

La Palabra dice que Fiel es Dios que no nos permitirá ser tentados más allá de lo que podemos soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape” 1ª Co. 10:13.

El creer que Dios es fiel me ayudará a caminar segura, confiada, con mis ojos puestos en Cristo, y a ver la vida desde Su perspectiva, sabiendo que todo lo que me acontece es porque Él permite -u orquesta- con un propósito, y que al final todo va a obrar para bien.  Romanos 8:28 nos dice: “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas cosas cooperan para bien…” y en Hebreos 10 se nos insta a no desechar nuestra confianza, porque esta tiene gran recompensa.                                                                       

3) Me conduce a la gratitud:

Mientras más profundizo y medito en la fidelidad de Dios mayor gratitud y amor hacia Él se produce en mi corazón.  

Su fidelidad me impulsa a desear pasar tiempo a Sus pies, y a querer conocerle más, agradarle y a obedecerle. 

4) Me compromete con la obediencia:

La gratitud por la fidelidad de Dios me compromete a obedecerle. 

La fidelidad del Señor nos conduce a querer honrarlo y glorificarlo.  De ahí la importancia de leer las Escrituras y conocer lo que Él me ordena, lo que demanda de mí, y de abrirle mi corazón para que revele a mi alma de dónde he caído y arrepentirme de cada una de mis transgresiones.

Y, por último, lo que toda persona aspira: 

5) Tendremos gozo y paz: 

Si creemos con toda nuestra mente y todo nuestro corazón en la fidelidad de Dios, no sólo nos ayuda a perseverar en la prueba, y a vivir confiadas, agradecidas, comprometidas con la obediencia, sino que también tendremos Su gozo y paz.   

El gozo es fruto del espíritu y una característica de los cristianos que sabemos que no importa la circunstancia en que nos encontremos, Dios está obrando en nuestra vida. Cuando nos enfocamos en Él, y en esa verdad, los resultados serán un espíritu firme y un corazón gozoso.  

 

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