Reto de 30 días para madres | Día 20

Día 20: Una mentalidad ministerial causa molestia

“Y al desembarcar, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos y sanó a sus enfermos”. Mateo 14:14 LBLA

 En Mateo 15:29, encontramos a Jesús tratando de descansar en la ladera de una montaña. Apenas se sentó, una multitud de gente vino a Él en busca de ser sanados. ¿Cómo respondió?  Él los sanó.

Cuando Jesús recibió la noticia de que su primo, Juan el Bautista, había muerto, El trató de llorar solo. Pero las multitudes Le seguían y rogaron por Su atención. Las Escrituras nos dicen que en lugar de esconderse en Su dolor, tuvo compasión y sanó a los enfermos en la multitud (Mateo 14:13-14). 

La noche antes de que Jesús fuera traicionado, Él no se escondió, Él no huyó. Pasó la velada con Sus discípulos. Incluso se tomó el tiempo para servirles lavándoles el polvo de los pies (Juan 13:1-17). 

Si nos fijamos bien, nos encontramos con un patrón interesante. Sabemos que Jesús pasó Su tiempo en la tierra, sirviendo a los demás. Pero alguna vez has considerado ¿con que frecuencia ministró cuando estaba incómodo?

Él sirvió a otros cuando estaba cansado. Él sirvió a otros cuando hubiera preferido estar solo. Él sirvió a otros cuando estaba triste. Él sirvió a otros cuando había estado sirviendo sin parar durante días y días. Él sirvió a otros cuando las cosas iban terriblemente mal en Su propia vida. Incluso sirvió a otros cuando sabía que Su propia muerte estaba a la vuelta de la esquina.

He sido profundamente desafiada por esta verdad. No me importa servir a los demás cuando es conveniente para mí. Me gusta ayudar cuando no afecta mi agenda o encaja en mi día. Pero hay una gran cantidad de veces en que servir a los demás es un inconveniente. Esto parece especialmente cierto con mi familia. Estoy  cansada.  Estoy estresada.  Tengo cosas más importantes que hacer que responder a las necesidades de los que me rodean. En estas circunstancias, me siento justificada en dar prioridad a mis propias necesidades y hacer temporalmente caso omiso a las necesidades de los demás. Pero así no fue cómo vivió Jesús. Así no fue como Jesús sirvió. Y esto no es  lo que Él quiere de ti y de mí.

La realidad es, que servir a los demás requiere sacrificio. Si sólo lo hacemos cuando es conveniente, hemos perdido el enfoque.

¿Qué te mantendría sirviendo como Jesús? ¿Vas a dejar que El te moleste hoy?

Modo de Hacerlo: Ve Más Allá.

Ve más allá en el servicio a tu familia hoy. Haz sus comidas favoritas, juega sus juegos favoritos, haz algo muy especial por cada miembro de la familia. Obviamente, este no es un ritmo que se puede mantener todos los días, pero sólo por hoy eleva el nivel de tu servicio en casa.

Oración de una Madre: Jesús, gracias, por  Tu ejemplo de  servicio cuando no resulta no cómodo. Ayúdame a valorar  más a las personas que mi comodidad. Dame la oportunidad de servir a mi familia en Tu nombre hoy.

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