Aviva Nuestros Corazones Podcast

— Reproducción de audio —

Afirmando el Manifiesto de la Mujer Verdadera

Annamarie Sauter: Con nosotras, Laura González de Chávez leyendo una porción del Manifiesto de la Mujer Verdadera.

Laura González: Oraremos por un movimiento de avivamiento y reforma entre el pueblo de Dios que resultará en el avance del reino y del evangelio de Cristo entre todas las naciones.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Laura: ¿Todas se unen al movimiento?

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín. Hoy arraigamos nuestras vidas en lo que Dios nos dice en Isaías capítulos 47 al 49.

Patricia de Saladín: Ha sido hermoso poder volver a vivir por algunos días un poco de lo que fue la «Conferencia Mujer Verdadera '20: Arraigadas». Y quizás te preguntas, ¿y de qué se trata todo esto?

Bueno, en el año 2008 miles de mujeres se dieron cita en un centro de convenciones para escuchar la verdad de la Palabra de Dios. A partir de esa conferencia, llamada True Woman, nació el movimiento True Woman (en español el Movimiento Mujer Verdadera). 

Durante la serie actual de programas, has estado escuchando los mensajes enseñados en la tercera conferencia Mujer Verdadera para América Latina, que se tituló «Arraigadas». Hemos visto a Dios obrar poderosamente a partir de esas conferencias, trayendo libertad, plenitud y abundancia en Cristo a miles de mujeres. 

Seis mil mujeres de 26 países diferentes participaron presencialmente, y cientos de miles de mujeres de 140 países se conectaron a través de la transmisión en vivo a «Arraigadas». Muchas de estas no solo escucharon los mensajes, sino que juntas afirmamos el Manifiesto de la Mujer Verdadera, que es el documento en el que se basa el Movimiento Mujer Verdadera. 

Esto es vital en un momento en el que muchas filosofías y falsas doctrinas están ganando terreno. Así que llevamos a cabo eventos como las conferencias, para llamar a las mujeres a permanecer arraigadas en Cristo, en el evangelio, en la Palabra de Dios, en la verdad, en amor, en medio de las pruebas y en comunidad. 

Como lo dice la carta a los Colosenses, en capítulo 2 versículos 6 y 7: «Por tanto, de la manera que recibieron a Cristo Jesús el Señor, así anden en Él; firmemente arraigados y edificados en Él y confirmados en su fe, tal como fueron instruidos, rebosando de gratitud» (NBLA).

Mujer Verdadera no es solo una conferencia, es un movimiento. Es una hermandad alrededor del mundo y oramos que el reino de Dios se establezca firmemente en los corazones de las mujeres, y que se expanda a todas las naciones del mundo.

Annamarie: Así es Patricia. Y hace un tiempo transmitimos varias series de programas donde profundizamos en el manifiesto, punto por punto. Hablamos acerca de su fundamento y las afirmaciones y declaraciones que contiene. Y para que aquellas que nos escuchan recientemente entiendan un poco más acerca de esto, escuchemos una porción de lo que Nancy enseñó en uno de esos programas.

Nancy DeMoss Wolgemuth: Estas conferencias son un llamado para nosotras las mujeres, a descubrir y abrazar el diseño y la misión de Dios para nuestras vidas, y para reflejar la belleza y el corazón de Cristo en nuestro mundo.

Estas conferencias son también, una oportunidad de conectar corazones y de unir nuestras manos con miles de otras mujeres, mujeres con el mismo anhelo en sus corazones de buscar la voluntad de Dios y de obedecerla gozosamente. Estamos agradecidas a Dios por este ejército de mujeres que Él ha levantado; mujeres que están escuchando el llamado de Cristo y que están respondiendo: «Sí, Señor, quiero ser una mujer verdadera. Rindo mi vida para ser usada de una forma que te agrade, y para los propósitos de Tu reino en esta generación».

Hay tantas tendencias y situaciones problemáticas sucediendo en nuestro país, en nuestra nación y alrededor del mundo hoy en día. Y necesitamos desesperadamente un ejército de mujeres preocupadas por esto; mujeres de oración, que sean parte de una revolución contracultural que busque exaltar a Cristo. Espero que seas parte de este movimiento.

En cada una de estas conferencias, estaremos alentando a las mujeres a afirmar y firmar el documento llamado El Manifiesto de la Mujer Verdadera. Ahora, si has estado escuchando Aviva Nuestros Corazones, probablemente has escuchado acerca de él. Si tal vez, asististe a la primera conferencia True Woman en octubre del año 2008, escuchaste al respecto allí. Es una recopilación simple y concisa de los temas de los que hemos estado hablando en Aviva Nuestros Corazones en los últimos años.

Este documento, El Manifiesto de la Mujer Verdadera, representa el corazón, la misión y el mensaje de Aviva Nuestros Corazones. Nuestra confianza esta puesta en que Dios continuará trayendo cada vez más mujeres. En sus inicios, anhelábamos que unas cien mil mujeres firmaran el Manifiesto de la Mujer Verdadera, y no solo lo firmaran, sino lo afirmaran en sus corazones y se comprometieran a vivirlo en su círculo de influencia. Hoy en día, nuestro anhelo se extiende a las mujeres en todo el mundo.

Annamarie: Por esto llevamos a cabo las Conferencias Mujer Verdadera para América Latina. En cada conferencia tenemos un tiempo en el que juntas afirmamos el manifiesto. Escucha un poco de lo que fue ese momento en «Arraigadas».

Nancy: Queremos hacer algo muy especial antes de terminar nuestra conferencia. Es algo muy importante. Quiero que saquen este folleto que ven aquí que está en sus bolsas; es el Manifiesto de la Mujer Verdadera. Si no lo encuentras en tu bolsa puedes encontrarlo en línea, o puedes compartirlo con la persona que está a tu lado.

Esta es una oportunidad hermosa para nosotras, de afirmar juntas nuestro deseo de ser mujeres verdaderas de Dios. Porque nuestra meta no es solo tener mujeres verdaderas aquí en este lugar, pero en la medida en que ustedes regresan a sus países, a Colombia, a Argentina, a Perú, a Chile, a Guatemala, a El Salvador, y a todos los otros lugares, que ustedes se lleven el mensaje de la Mujer Verdadera.

Así que hemos escrito este documento para que recordemos lo que creemos y qué clase de mujeres queremos ser. La primera parte la van a ver en un video en unos minutos, y Patricia y Laura van a venir y las van a guiar por el resto del manifiesto. Y van a necesitar su pañuelo de, «sí, Señor», ténganlo a la mano.

Primero vean ahora la primera parte en la pantalla:

Creemos que Dios es el Señor Soberano del universo y el Creador de la vida, y que todo lo creado existe para Su deleite y para traerle gloria. 

Creemos que la creación de la humanidad, como varón y hembra, fue una parte intencional y maravillosa del sabio plan de Dios, y que los hombres y las mujeres fueron creados para reflejar la imagen de Dios en formas complementarias pero distintas. 

Creemos que el pecado ha separado a todo ser humano de Dios y nos ha hecho incapaces de reflejar Su imagen como fuimos creados para hacerlo. Nuestra única esperanza de restauración y salvación se encuentra en arrepentirnos de nuestros pecados y confiar en Cristo quien vivió una vida sin pecado, murió en nuestro lugar y fue resucitado de los muertos.

Reconocemos que vivimos en una cultura que no reconoce el derecho de Dios para gobernar, ni acepta las Sagradas Escrituras como la norma para la vida y está sufriendo las consecuencias del abandono del diseño de Dios para los hombres y las mujeres. 

Creemos que Jesucristo está redimiendo este mundo pecaminoso y haciendo todas las cosas nuevas; y Sus seguidores son llamados a compartir Sus propósitos redentores, en la medida que buscan, mediante Su poder, transformar aquellos aspectos de la vida humana que han sido manchados y arruinados por el pecado.

Como mujeres cristianas, deseamos honrar a Dios viviendo vidas contra culturales que reflejen al mundo la belleza de Cristo y Su evangelio.

Para tal fin, declaramos que . . .

Las Escrituras son el medio autorizado por Dios para instruirnos en Sus caminos y revelan Su patrón para nuestra feminidad, carácter, prioridades, roles, responsabilidades y relaciones.

Glorificamos a Dios y experimentamos Sus bendiciones cuando aceptamos y gozosamente abrazamos Su diseño, funciones y orden para nuestras vidas.

Como pecadoras redimidas, no podemos vivir a plenitud la belleza de nuestra feminidad bíblica, separadas de la obra santificadora del evangelio y del poder del Espíritu Santo que mora en nosotras.

Tanto hombres como mujeres fueron creados a la imagen de Dios y son iguales en valor y dignidad, pero tienen diferentes roles y funciones en el hogar y en la iglesia.

Como mujeres estamosllamadas a afirmar y alentar a los hombres a expresar su masculinidad piadosa; y a honrar y apoyar el liderazgo que Dios ha ordenado en el hogar y en la iglesia.

El matrimonio, como fue creado por Dios, es un pacto sagrado, vinculante y para toda la vida, entre un hombre y una mujer.

Cuando respondemos humildemente al liderazgo masculino en el hogar y en la iglesia, demostramos una noble sumisión a la autoridad, que refleja la sumisión de Cristo a la autoridad de Dios, Su Padre.

La insistencia egoísta sobre nuestros derechos personales es contraria al Espíritu de Cristo quien se humilló a Sí mismo, tomando forma de siervo y entregó su vida por nosotros.

La vida humana es preciosa para Dios y debe ser apreciada y protegida desde el momento de la concepción hasta la muerte.

Los hijos son una bendición de Dios, y las mujeres fueron especialmente diseñadas para ser dadoras y sustentadoras de vida, ya sea a sus hijos biológicos o adoptivos, y a otros niños en su esfera de influencia.

El plan de Dios para la humanidad es más amplio que el matrimonio. Todas las mujeres, casadas o solteras, deben modelar la feminidad en sus variadas relaciones, exhibiendo una modestia distintiva, sensibilidad y gentileza de espíritu.

El sufrimiento es una realidad inevitable en un mundo caído. En ocasiones seremos llamadas a sufrir haciendo lo correcto, mirando la recompensa celestial antes que los deleites terrenales, por el bien del evangelio y el avance del reino de Cristo.

Las mujeres cristianas maduras tienen la responsabilidad de dejar un legado de fe, discipulando a las más jóvenes en La Palabra y los caminos de Dios, y modelando a la siguiente generación vidas de fructífera feminidad.

Laura: Hermanas, ¿todas tienen su pañuelo? Muy bien. Ahora vamos a empezar a leer algunas cosas y ustedes van a contestar, «sí, Señor, y van a sacar su pañuelito cuando leamos.

Patricia: Declaramos nuestra intención y deseo de convertirnos en Mujeres Verdaderas de Dios. Nos consagramos a cumplir Su llamado y propósito para nuestras vidas. Mediante Su gracia y en humilde dependencia de Su poder, nosotras:

Laura: Buscaremos amar a Dios nuestro Señor con todo nuestro corazón, alma, mente y fuerzas.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Patricia: Gozosamente le cederemos el control de nuestras vidas a Cristo como Señor. Diremos: «Sí, Señor», a la Palabra y la voluntad de Dios.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Laura: Seremos mujeres de la Palabra, buscando crecer en nuestro conocimiento de las Escrituras y vivir de acuerdo a la sana doctrina en cada área de nuestras vidas.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Patricia: Cultivaremos nuestra comunión e intimidad con Dios a través de la oración, en alabanza, acción de gracias, confesión, intercesión y súplica.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Laura: Aceptaremos y expresaremos nuestro diseño y llamados únicos como mujeres, con humildad, gratitud, fe y gozo.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Patricia: Buscaremos glorificar a Dios cultivando virtudes como pureza, modestia, sumisión, mansedumbre y amor.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Laura: Mostraremos el respeto debido a los hombres y las mujeres creados a la imagen de Dios, considerando a los demás como mejores que nosotros; buscando edificarlos, poniendo de lado la amargura, el odio y las palabras malas.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Patricia: Estaremos comprometidas fielmente en nuestra iglesia local, sometiéndonos a nuestros líderes espirituales, creciendo en el contexto de la comunidad de fe, usando los dones que Dios nos ha dado para servir a otros, edificando el cuerpo de Cristo y cumpliendo con Sus propósitos redentores en el mundo. 

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Laura: Buscaremos establecer hogares que manifiesten el amor, la gracia, la belleza y el orden de Dios; que provean un clima favorable a la vida y que brinden hospitalidad cristiana a aquellos fuera de las paredes de nuestro hogar.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Patricia: Honraremos la santidad, la pureza y la permanencia del pacto matrimonial, ya sea el nuestro o el de otros.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Laura: Recibiremos los hijos como una bendición de Dios, buscando entrenarlos para que amen y sigan a Jesucristo y para que consagren sus vidas al evangelio y a Su reino.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Patricia: Modelaremos el mandato de Tito 2, como mujeres mayores, modelando piedad y entrenando a las más jóvenes para que agraden a Dios en todos los aspectos; como mujeres jóvenes recibiendo la instrucción con mansedumbre y humildad, aspirando llegar a ser mujeres de Dios maduras quienes a su vez entrenarán a la siguiente generación.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Laura: Buscaremos oportunidades para compartir el evangelio de Cristo con los inconversos.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Patricia: Reflejaremos el corazón de Dios hacia los pobres, los enfermos, los oprimidos, las viudas, los huérfanos y los que están en prisión, ministrándoles a sus necesidades físicas y espirituales en el nombre de Cristo.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Laura: Oraremos por un movimiento de avivamiento y reforma entre el pueblo de Dios que resultará el avance del reino y del evangelio de Cristo en todas las naciones.

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

¿Todas se unen al movimiento?

Audiencia: «¡Sí, Señor!»

Annamarie: Y tú, ¿te unirás al movimiento? Si así Dios lo pone en tu corazón, puedes firmar el manifiesto en línea. Encuentra tanto el manifiesto como el acceso para firmarlo en la transcripción de este programa, en AvivaNuestrosCorazones.com. Allí también tenemos un video relacionado a lo que has estado escuchando. 

Y más que poner tu nombre en un documento, abraza la verdad de Dios revelada en la Escritura con todo tu corazón, y vive arraigada en Cristo y conforme a Su diseño para tu vida.

Bueno, y para concluir esta serie de programas, escucha una muestra de los muchos testimonios que algunas mujeres escribieron, de la hermosa obra de Dios en sus corazones, en la Conferencia Mujer Verdadera ‘20: Arraigadas.

Mujer 1: «Dios ha obrado grandemente en mí en estos días de la conferencia mujer verdadera 20. Yo soy esposa de pastor, y tenía una carga grande por las mujeres de mi iglesia en cuanto a nuestra postura bíblica sobre el movimiento feminista; pero pedía una idea clara y Dios me habló claramente para ahora guiar a nuestras ovejas y mantener una postura firme y verdadera»

Mujer 2: «Esta conferencia Mujer Verdadera 20, llegó en un momento crucial y crítico en mi vida y matrimonio. Vine con la idea de que al regresar a casa daría por terminado mi matrimonio pues mi esposo ha caído en alcoholismo varias veces después de años de ser miembro activo y con ministerios en la iglesia. Sin embargo me siento renovada para poder luchar, no sola, sino en Cristo y con Cristo a mi lado para restaurar mi matrimonio»

Mujer 3: «"La fe que salva es la fe que persevera" (esto lo dijo el pastor Michelén). Después de ser salva volví al pecado, pero gloria a Dios que no podía ser feliz en ningún momento. Luego volví a Su camino pero atada a la vergüenza perdí el gozo de mi salvación. Hoy con esta conferencia Dios me lo ha devuelto :) ¡Gloria a Dios!»

Mujer 4: «¡Uff! En el momento en que Dámaris comenzó a decir: «Nunca nos daremos cuenta de nuestras actitudes si no leemos la Escritura», supe que Dios me estaba hablando directamente a mí. Desde que me casé (hace tres meses) el alimentarme de la Palabra mediante la meditación ha sido tan difícil… Que si no tengo tiempo, que si estoy cansada, etc. ¿Cómo se refleja en mi vida? No le tengo paciencia a mi esposo, no porque no lo ame, amo a ese hombre demasiado, pero no se lo demuestro con mis actitudes. Reconozco mi necesidad del Señor. ¡Ninguna excusa es válida! He sido confrontada. ¡Ahora seré una mujer verdaderamente arraigada en Él!»

Mujer 5: «Ha sido una experiencia inolvidable. Es mi primera conferencia, y aunque intelectualmente sabía que permanecer en la Palabra era bueno, Dios a través de Aviva nuestros Corazones había ido trabajando en mí para este momento. He sido muy conmovida al ver cuánta rebeldía había en mí, negándome a mi feminidad. Doy gracias porque yo venía con una falsa doctrina, y Dios a través de Aviva Nuestros Corazones ha ido restaurando todo lo que había mal aprendido. Aquí Dios ha confirmado que este era el camino de la verdad, y ahora quiero volver a creer en el evangelio de Cristo y sobre todo vivirlo».

Mujer 6: «Mientras esperábamos para entrar después del almuerzo, estaba cargando mi celular en una banca, y una mujer que venía a la exposición de esotérica (una conferencia que se estaba llevando a cabo en el mismo centro de convenciones y al mismo tiempo), me preguntó acerca de la conferencia. Se veía que tenía hambre de Dios. Le compartí el evangelio y Jesús se glorificó. Le regalé el libro que nos dieron en la bolsa de Mujer Verdadera ‘20. Espero que Dios se le revele y que ella venga al arrepentimiento. No existen las coincidencias para Dios, Él la ama igual que a mí».

Mujer 7: «Desde que salí de Guatemala sentí el favor del Señor, ahorré tres años para poder estar aquí, y para mí es una oración contestada. Pero después de esta conferencia he entendido que el propósito del Señor estaba sobre mi mamá. Yo la invité a venir, y cubrí sus gastos, y ahora ella llora porque dice que verdaderamente conoció a Jesús otra oración contestada alabado sea Dios».

Mujer 8: «Aviva Nuestros Corazones me ha ayudado de muchas maneras, no logro expresar con exactitud y elocuencia la manera en que Dios me ha liberado. Él sigue obrando en mí: de lo vil y menospreciado me eligió y me hizo su hija. Crecí sin un padre, tuve un embarazo precoz, viví una relación adúltera, me practiqué un aborto. Con lágrimas puedo hoy ver mi pasado y reconocer que Su gracia me ha alcanzado; pude perdonarme y aceptar su perdón. Estoy aprendiendo a ser su hija, a desempeñar cada rol en esta vida. Su ministerio es una enorme bendición, Dios les siga usando sustentando y expandiendo. Que muchas podamos unirnos como colaboradoras mensuales. No puedo estrechar sus manos y abrazarlas, pero les agradezco por este medio y las bendigo en el nombre de Jesucristo. Me voy arraigada en Cristo».

Mujer 9: «Le doy gracias a Dios por este ministerio, porque cuando pasé por un momento muy difícil con mi esposo por un caso de infidelidad, cuando todas me decían "divórciate", en Aviva Nuestros Corazones escuché la verdad. Escuché audios de perdón, de perseverancia, de casos parecidos al mío que me dieron esperanza de persistir en oración por mi esposo y nuestro matrimonio. Esto pasó cuando teníamos 2 años de casados. Hoy llevamos 6 años juntos y Dios en su gracia nos ha estado transformando y nos ha mantenido unidos. ¡Gracias!»

Mujer 10: «Gracias a Dios por esta conferencia. Gracias por todo, Mujer Verdadera 20: Arraigadas. Aquí Dios me recordó que debo ser una mujer arraigada y bien cimentada en la Palabra. Me liberó del temor y de la pereza espiritual. Tengo 32 años viviendo en El Salvador y tengo tres hijas hermosas; pero vino una prueba muy fuerte dentro de la iglesia, y hace tres años mi hijo el menor cayó en homosexualidad. Fue muy difícil, me derrumbé, y eso me hizo estar apática y con temor; pero hoy Dios me liberó, me trajo al gozo y al agradecimiento. Gloria a Dios por la Conferencia Mujer Verdadera. Mi hijo hoy es libre de su pecado».

Mujer 11: «Por 39 años he vivido con mucha información sobre Cristo, pues nací y he crecido en un hogar cristiano. Pero Dios ha decidido que esa información comience a ser formación. Tengo esposo y dos hijos por la gracia de Dios, y mi petición a Dios siempre ha sido: "Heme aquí, envíame a mí". Y hoy entiendo que necesito estar firmemente arraigada para usarme principalmente en mi matrimonio y en mi maternidad».

Mujer 12: «Dios ha obrado al confirmarme que mi identidad está en Cristo Jesús, que soy amada y protegida por Dios; Él cuida de mí y de mi familia. Los engaños del enemigo fueron devastadores en mi vida, ¡haciéndome creer que Dios NUNCA me iba a perdonar por haberme divorciado de mi esposo y que NO merezco su PERDÓN! :( Hoy Dios me ha confirmado su amor y gracia, ¡su perdón! ¡Dios bendiga grandemente su ministerio!»

Mujer 13: «Durante los últimos meses mi fe ha sido muy tambaleante. La universidad secular ha sido todo un reto, pero estuve en escuela cristiana y al salir nunca imaginé que mis convicciones cambiarán tanto. Siempre pensé que mi vida sería el testimonio de una chica cristiana en la universidad, que permanece firme; pero no, poco a poco empecé a dejar permear mi cosmovisión con posturas incorrectas. Decidí que no podía compartir el evangelio, que algunas cosas del feminismo no estaban mal, pero en esta conferencia Dios ha hablado directamente a mi corazón en cuanto a que Él conoce el futuro. Debo arraigarme a Él, arraigarme en el evangelio y compartirlo; arraigarme en la Palabra y así discernir correctamente todas las filosofías».

Mujer 14: «Quiero que Dios me permita llegar con mi esposo para pedirle perdón por las faltas de respeto que tuve hacia él. Y con urgencia hablarle a mi familia del evangelio.

Esta conferencia ha sido de gran bendición a mi vida. He sentido un avivamiento en mi corazón tan especial, que solo Dios pudo hacerlo. Aparte glorifico a Dios por este tiempo tan especial entre amigas y porque Él proveyó para pagar todos mis gastos. ¡Dios me ha sorprendido!»

Mujer 15: «Dios me ha mostrado que me estaba alejando de Él, creyendo las mentiras de Satanás y de mis propios pensamientos. Él quiere que yo esté bien anclada en Cristo, me mantenga firme en medio de las pruebas y que me deleite más en Él y en Su Palabra; anclada en la verdad. Fueron de bendición las conferencias. Quiero tener raíces profundas y fuertes. Dios las bendiga. Gracias de todo corazón por compartir con nosotras. Las felicito por este hermoso ministerio. Las admiro y las amo. Dios les de fuerza y salud para continuar».

Patricia: Muchas cosas han sucedido desde que nos reunimos hace unos meses en Mujer Verdadera ‘20. Pero en medio de las circunstancias, ¡no perdamos de vista lo que Dios hizo en ese lugar!

Y al regresar a tu hogar luego de «Arraigadas», de seguro has tenido que enfrentar algunos retos en la relación con tu esposo o con hombres a tu alrededor. Asegúrate de acompañarnos para la próxima serie, en la que Juli Slattery y Linda Dillow te muestran cómo respetar a tu esposo, ya sea que creas que él merece o no tu respeto. Ellas te mostrarán por qué esto es algo tan importante a la hora de honrar al Señor y edificar tu matrimonio. Te esperamos aquí, en Aviva Nuestros Corazones.

Annamarie: Arraigadas en la Palabra de Dios juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Me Rindo A Ti: Canción Lema Mujer Verdadera '15. Jonathan & Sarah Jerez

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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