Aviva Nuestros Corazones Podcast

— Reproducción de audio —

Annamarie Sauter: ¿Cuándo fue la última vez que oraste por santidad?

Hombre: Sin Dios seríamos nada. Señor, te damos gracias porque en Cristo hemos sido apartados para Tu gloria y Tu honra. Señor, queremos darte gracias. Sabemos que es imposible encontrar santidad dentro de nosotros.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Antes de dar inicio al programa de hoy, escucha lo que una mujer que está siguiendo el reto de lectura bíblica, Mujer Verdadera 365, compartió con nosotras.

Jessi: Amadas hermanas, soy Jessi de Ramirez. Quiero compartirles acerca del impacto que ha traído el Reto de Mujer Verdadera a mi vida. Desde que lo anunciaron me emocionó mucho el poder unirme a este grupo. Mi esposo sabía que yo quería una Biblia de Mujer Verdadera, y él para mi cumpleaños me la pudo regalar.

Ya tenía todo listo y principalmente mi corazón estaba dispuesto a querer profundizar más en la Palabra, a buscarlo más intencionalmente. Quiero comentarles que este reto no solo lo he tomado yo. Invité a varias amigas, también lo tomamos con mi esposo y ha sido de mucha bendición en nuestro matrimonio, ya que cada quien lo toma como un tiempo devocional con el Señor y nos compartimos de lo que hemos aprendido, de lo que Dios ha hablado a nuestras vidas.

Dios se ha mostrado mucho a mi vida, lo he podido experimentar en diferentes procesos, en diferentes pruebas. He estado leyendo la Palabra y el Señor me ha estado contestando a través de Su Palabra, y no saben qué rico, qué fresco poderme encontrar así con el Señor.

El Señor ha sido tan bueno, que me ha permitido ver pecados donde yo no sabía que estaban. Ha redargüido tanto mi corazón, por lo cual le he pedido perdón en muchas áreas que según yo estaba bien, pero el Señor a través de Su Palabra me ha traído a arrepentimiento de esas áreas en las que le estaba faltando a Él.

Ha sido un proceso hermoso. Yo las animo a que puedan tomar este reto, todavía están a tiempo. Tengo muy presente algo que Laura de Chávez decía en un video cuando hacía las invitaciones de unirse al reto, que era el pedir a Dios que nos dé hambre y sed por Su Palabra. Desde que escuché eso, lo tengo muy presente y es una de mis oraciones; poder tener a Dios y esa hambre y sed de buscarlo a Él y de buscarlo con afán porque es lo único que necesitamos. Les agradezco hermanas. Que Dios les bendiga este hermoso ministerio, oro constantemente por ustedes para que sigan dando fruto y siendo instrumento de Dios para traer muchas más personas a Cristo. Bendiciones.

Annamarie: Si no te has unido te animo a hacerlo hoy, y si te has desanimado en el camino, ¡ánimo! Este es un esfuerzo que valdrá la pena. Seamos como árboles plantados junto a corrientes de agua viva y arraiguemos nuestras vidas en Cristo. 

La lectura de hoy de la Biblia es 1 Crónicas capítulos 11 al 13.

Bien, hoy concluimos con la semana seis de nuestro estudio sobre avivamiento personal de doce semanas titulado, «En busca de Dios». Ya hemos hablado de algunas de las características que acompañan un avivamiento, como la gracia, la humildad, el arrepentimiento, entre otros. También hemos tenido la oportunidad de orar por avivamiento, y han sido momentos muy especiales. Hoy tendremos otra oportunidad y te invitamos a unirte de todo corazón. Aquí está Nancy para dar inicio a este tiempo.

Nancy DeMoss Wolgemuth: Como habrán escuchado, durante esta serie de doce semanas estamos invitando al pueblo de Dios de todas partes del país y del mundo a unirse a nosotros en oración por el avivamiento de nuestros corazones.

Muchos líderes cristianos se han unido para formar parte de este particular encuentro de oración. Entre ellos estarán escuchando a Fern Nichols, quien es la fundadora y presidente de «Madres unidas para orar»; Sammy Tippit, quien es evangelista internacional con un corazón muy entregado a la oración y al avivamiento; y Byron Paulus, director ejecutivo de los ministerios Life Action, del cual es parte nuestro ministerio Aviva Nuestros Corazones.

Permítame animarles, para que en la medida de lo posible, dejen a un lado todo lo que están haciendo en este momento, para que nos acompañen junto con estos líderes que se encuentran con nosotros hoy, a tener un momento especial de oración.

Mark Bubeck: La Biblia nos dice en Hebreos 10:10, que por la asombrosa y sacrificial muerte de Jesús en la cruz, hemos sido hechos perfectos. Esto es a lo que Nancy se ha referido durante la enseñanza de esta semana como nuestra santidad posicional. Esta es nuestra posición ahora que hemos recibido a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador. Dios nos ve como santos o perfectos a causa de Jesús.

Lo que quiero que hagamos en este primer segmento de oración es tener un período de agradecimiento y orar a nuestro Dios por lo que Jesús es, y lo que Él ha hecho por nosotros. Hemos sido santificados.

Padre, Hijo y Espíritu Santo, te damos las gracias hoy por el maravilloso regalo de la salvación que nos has dado. Amén.

Sammy Tippit: Padre, declaramos que eres un Dios Santo. No hay nadie como Tú en los cielos y en la tierra. Solo Tú eres Dios. Tú eres el Creador, nosotros somos tu creación. Padre, te damos gracias incluso porque como dijo Mark, nuestra santidad viene de ti porque Tú eres el Único santo. Sin ti seriamos nada.

Señor, te damos gracias porque en Cristo nuestro Señor hemos sido apartados para Tu gloria y Tu honra. Señor, queremos darte gracias. Sabemos que es imposible encontrar santidad dentro de nosotros. Señor, seríamos un desastre si no fuese por Jesús.

Por eso te damos gracias Dios, por Jesús. Y gracias porque Él es el Único santo y ha decidido vivir en nosotros. Señor, te quiero decir que te amo por el regalo de Jesús. Señor, mi vida sería un desastre. Yo no tendría ningún tipo de santidad, ni posicional ni práctica, si no fuera por el Salvador. Gracias Jesús.

Byron Paulus: Padre, quiero agradecerte por la cruz. Dios, sabemos que la más grande demostración de Tu Santidad fue ese momento cuando Cristo pagó la pena de nuestro pecado. Dios, por nuestro pecado nosotros confrontamos Tu santidad; nos apartamos de ella y la desafiamos.

Dios, oro para que una vez más, Tú nos devuelvas el asombro ante la obra que Tú llevaste a cabo en la cruz. Gracias Dios porque por la cruz nosotros tenemos acceso a la santidad y podemos venir audazmente ante Tu trono hoy y encontrar ayuda en tiempo de necesidad.

Dios, gracias te doy por el hecho de haber sido justificados por la fe, y ahora nos tratas como si fuésemos posicionalmente santos. Dios, Tú estás trabajando en nuestra salvación para que alcancemos santidad en la práctica, en cada aspecto de nuestro comportamiento y nuestra conducta. Gracias te damos Dios por permitirnos llegar a ese nivel a través de Tu cruz.

Fern Nichols: Nuestro santo y preciado Jesús, estamos muy agradecidos, llenos de gratitud, porque Tú miras nuestros pecados a través de la cruz y lo llamas el gran intercambio, todo mi pecado sobre ti y a cambio me das toda Tu bondad y rectitud.

Declaro que Tu nombre es santo. Te doy gracias porque ante Tus ojos, ya no tengo mancha por la obra de Jesús. Amén.

Mark Bubeck: Gracias mi Señor Jesús por lo que has hecho por nosotros. Damos honra y exaltamos Tu nombre en este día. Reconocemos de inmediato que cada pasaje de las Escrituras que nos muestra la santidad de Dios y que habla directamente a individuos o grupos, estos reconocen su falta de santidad tan pronto son confrontados con la santidad de Dios. Así que vamos a tomar un tiempo ahora para arrepentirnos de falta de santidad de manera individual, en la iglesia y en la nación, para arrepentirnos del pecado contra un Dios santo.

Señor Jesús, te pedimos que vengas ahora. Espíritu Santo, muéstranos el pecado del cual debemos arrepentirnos hoy. Ayúdanos a verlo.

Sammy Tippit: Señor, confieso que he permitido que las ocupaciones, los compromisos y las agendas hayan interferido con mi verdadera prioridad, que es la de realmente emplear el tiempo de manera concentrada en las mañanas para buscar Tu rostro y Tu Palabra. Dios, confieso que he pecado en tener las prioridades incorrectas en mi vida. Gracias Dios por Tu perdón.

Byron Paulus: Padre, Tú nos has llamado a limpiarnos de toda contaminación del cuerpo y del espíritu, perfeccionándonos en santidad en el temor de Dios. Señor, te confieso que mi mente puede girar tan fácilmente en torno a mí y a mis deseos, y a la atención a mis propias necesidades. Señor, incluso en mis oraciones me enfoco más en mí que en ti y en descubrir cuál es Tu agenda, o en cuáles son las necesidades de mi familia.

Padre, te confieso mi autoindulgencia. Te confieso mi pasividad en mi ministerio, encontrando satisfacción por tan solo conseguir una que otra respuesta luego de algún mensaje, algún «amén», y también por haber estado satisfecho con la alabanza de los hombres en lugar de asegurarme de obtener Tu aprobación en lo que hago.

Dios, perdóname por mi corazón orgulloso, por mi deseo de llamar la atención y poner atención sobre mí mismo, y por elevarme en lugar de menguar para que Tú crezcas. Dios, te pido que restaures en mí un temor santo, que tema confrontarte o rechazarte, aun en medio de mi autocomplacencia y mi resignación con relación al estado en el que me encuentro.

Dios, te confieso mi pasividad al dejar de compartir con otros que tenemos acceso a Tu santidad, así como mi fracaso al no ser un embajador del evangelio de Cristo Jesús. Dios, te ruego que me encuentres viviendo cada día con el sentido de urgencia que amerita buscar Tu santidad.

Dios, venimos a ti para acercarnos a Tu monte santo. Dios, Tú dijiste en el Salmo 24, que debemos ser personas que tengan un corazón puro y manos limpias. Por lo que te entrego mi suciedad y te pido que me purifiques, me santifiques y me apartes, que cuando otros piensen en mí no vean mi rectitud sino que te vean a Ti y Tu santidad y la rectitud de Cristo.

Fern Nichols: Padre, como tu hija, Tú me dijiste en Tu Palabra que no esté ansiosa por nada, sino que con toda oración y súplica y con acción de gracias sean conocidas mis peticiones delante de ti (Fil. 4:6, paráfrasis). Padre, te pido que me perdones porque por momentos me he preocupado por la futura generación ansiosamente, orando desesperadamente por mis tres nietos que son tan pequeños y que están creciendo en medio de tanta maldad e inmoralidad.

Te doy gracias Dios por las veces que me has perdonado cuando no he recordado que Tú me has dicho que tienes un plan para ellos, un plan de bien y no de mal para ellos; un plan para darles un futuro y una esperanza y que Tú tienes control de sus vidas (Jeremías 29:11, paráfrasis). Creo firmemente que Tú eres poderoso, santo Dios, para mantenerlos apartados de este mundo y que ellos darán su vida a Ti cuando cuando lleguen a edad madura.

Padre, confieso que por momentos cuando leo Tu Palabra confío en ella de manera superficial sin confiar totalmente con todo mi corazón en ella de manera que no exista ni un pequeño ápice de ansiedad en mí. Quiero creer más fielmente en ti. Quiero leer Tu Palabra y creer en ella con todo mi corazón y sin la más mínima duda.

Mark Bubeck: En segundo lugar vamos a enfocar nuestra atención en el arrepentimiento debido a la carencia de santidad que vive la iglesia de Jesucristo en toda América hoy día.

Fern Nichols: Padre, mi corazón está tan cargado debido a que el cuerpo no ama al prójimo como Tú nos amas. Padre, me arrepiento en nombre de la iglesia porque somos tan criticones, gruñones y quejumbrosos, todo el tiempo haciendo comparaciones. Dios, perdónanos por esto y avívanos.

Sammy Tippit: Padre, se rompen nuestros corazones cuando cada semana oímos que un pastor y alguna persona están en desacuerdo. Señor, no entiendo por qué ocurren estas cosas, mas sé que esto no es de Tu agrado; es algo que no te complace. Te pido Señor que vengas a nosotros de forma tal que se produzca en nosotros total apertura y transparencia, y que podamos poner todo a los pies de la cruz.

Estamos tan lejos de la cruz. Señor, fijamos nuestra mirada en todos lados menos en la cruz. Hacemos todo tipo de cosas, Padre, y todavía perdemos de vista a Jesús. Te pido que podamos volver a Jesús. Te pido que alejes de nosotros la idea de que somos suficientes por nosotros mismos y de que tenemos todo lo que necesitamos.

Dios, te pido que nos lleves al lugar donde podamos ver nuestra necesidad de ti, que podamos depender de ti y buscarte a ti en nuestras iglesias. Te necesitamos desesperadamente Padre, en el nombre de Jesús te lo pedimos.

Mark Bubeck: Nos arrepentimos de nuestro pecado. Nos hemos arrepentido y nos hemos colocado en la brecha en nombre de la iglesia. Ahora vamos irrumpir con nuestras oraciones al trono de los cielos, pidiendo un gran avivamiento en medio de nuestra iglesia, una gran cosecha de almas perdidas. Aboguemos junto a nuestro Señor para pedir esto.

Fern Nichols: Padre, sabemos que el avivamiento es un trabajo soberano que solo puede ser hecho por Tu mano. Dios, te pedimos que Tu misericordia sea con tu novia. Restáuranos. Bendícenos. Sánanos para amarnos los unos a los otros.

Padre, clamamos por Tu misericordia y te damos gracias porque es el deseo de Tu corazón porque Tú amas a tu pueblo.

Líder de oración: Gracias, preciado Señor, porque te acercas a tu pueblo y lo tocas de manera tan maravillosa y asombrosa, que haces que tus hijos respondan a Tu amor y a Tu mensaje de esperanza y verdad.

Te damos gracias, Dios, por la manera en que te acercaste a Isaías. Gracias Señor por ese tremendo quebrantamiento experimentado por él. Gracias por lo ocurrido el día de Pentecostés cuando la persona poderosa de Tu Espíritu Santo se acercó a tu pueblo hasta que ellos gritaron: ¿Qué haremos? ¿Qué debemos hacer? (Hechos 2:37, paráfrasis).

Oh Dios, manifiéstate de nuevo de esa manera. No es algo que podemos hacer por nuestros propios medios, programándonos, ni con nuestra propia fortaleza. Todo esto viene de ti, y todo es por Tu gracia; todo es por Tu misericordia y Tu amor.

Sea Tu misericordia con nosotros Señor. Acércate a nosotros. Déjanos ser tocados de nuevo hasta que nuestros corazones estén quebrantados, arrepentidos y humillados, y estén listos para recibir todas las riquezas que son nuestras en Cristo Jesús.

Byron Paulus:Vivifícanos de nuevo, Dios. Haz que tu pueblo se regocije en ti. Te pedimos que abras las ventanas del cielo y que vengas. Con Isaías te suplicamos. Te lo pedimos. Abogamos contigo. Somos tu pueblo.

Dios, te pido que Tu tabernáculo habite en medio de tu pueblo. Te pido que vengas y reines como Señor, y que visites a tu pueblo y seas en medio de nosotros. Te necesitamos Dios. Clamamos a ti. Que Tu presencia manifiesta se haga presente en medio nuestro.

Dios, ¿podrías tocar tu iglesia mañana, y esta noche y en cualquier otro momento que tu pueblo se reúna en esta nación? Dios, te pido que te muevas entre esas congregaciones y que en ese obrar sea la unción de Tu Espíritu de una manera indescriptible con los pastores y profesores de las escuelas dominicales; que se produzca es apertura, esa disposición, esa urgencia que Tú pones en el corazón de Tu pueblo, de manera que durante el día de mañana se produzca ese momento divino en el que Tú vengas y te muestres a tu iglesia y te glorifiques y vuelvas tu pueblo a ti; que Tú seas glorificado y tu pueblo se vuelva a ti.

Dios, ¿podrías escuchar nuestra oración? Responde nuestra oración. Oye nuestro clamor. Muéstrate en medio nuestro. Muéstrate grande, poderoso y fuerte. Dios, danos ese gran avivamiento en donde cada uno de nosotros esté enfocado hacia ti y Tú seas exaltado grandemente por tu iglesia. Hazlo de nuevo, te lo pedimos.

Líder de oración: Dios, te pido que nos vuelvas a hacer personas hambrientas, desesperadas y sedientas de Tu rectitud. Y que como resultado de esa necesidad seas Tú quien nos llene, que nos lleves a Cristo, el Pan de Vida, y que sea satisfecha nuestra sed con el agua viva de Tu Palabra.

Padre, oro que comiences a hacer esto a partir de mañana mismo, en medio de nuestras clases de escuela dominical y en los grupos de jóvenes y hasta en las universidades, y en los tiempos de devoción personal y en los servicios de adoración. Padre celestial, que las personas sean atraídas de manera sobrenatural a ti, que Tú le des vida a Tu Palabra en la medida en que Tu Palabra es esparcida rápidamente, a medida que es predicada, a medida que es leída. Dios, que Tu Palabra salte de las páginas de la Biblia y que muchos puedan descubrir la gran fuente de Tu revelación, reconociendo quién eres Tú.

Remueve de nosotros cualquier concepto falso que tengamos de ti, toda imagen que tengamos de Ti que no sea cierta. Dios, revélate una vez más como santo y apartado. Danos temor de quién eres Tú. Tantas veces en las Escrituras vemos Tu santidad ligada al temor de ti. Dios, ayúdanos a tener conciencia de Tu presencia.

Padre, a medida que las personas salgan de las iglesias, te pido que permanezca en ellos el sentir de que han estado en Tu presencia y de que Tú nos has llenado con Tu Espíritu.

Mark Bubeck: Señor, hemos orado por santidad en el día de hoy. Hemos orado acerca del hecho de que Tú ya nos ves como santos. Hemos orado por el presente, porque Tú nos estás santificando en este tiempo, y hemos reconocido nuestro pecado.

Pero Señor, hay un aspecto más de la santidad, y es una final y eventual santidad. Algún día, Señor, seremos perfectos, seremos completamente santos. Señor, hoy te damos las gracias por esa esperanza que Tú nos diste de que un día caminaremos contigo.

Un día estaremos contigo, lo estaremos un día, como dice Apocalipsis; reinaremos contigo por siempre y para siempre. Veremos a nuestro Jesús, y seremos como Él, y seremos santos, puros y apartados para Dios.

Por ello te alabamos y bendecimos. Te damos toda la gloria. ¡No hay nadie como Tú, Señor! Gracias Dios. Y todo el pueblo de Dios dice: Amén.

Byron Paulus: Amén. Gracias Dios. Fern, en un momento antes de concluir con nuestros queridos amigos y compañeros intercesores que nos han acompañado hoy… a quienes tengo en mi corazón; aquí tengo tres correos electrónicos enviados por padres que nos piden orar por sus hijos, y sé que tienes una carga por esta próxima generación. Así que esta carga la compartimos muchos, cientos de nosotros, esta carga por los niños.

Te agradecería si puedes cerrar nuestro tiempo de oración orando por nuestros hijos y nietos.

Fern Nichols: Padre de los cielos, amoroso, soberano, clamamos no solo por nosotros sino por nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. Padre, te pedimos que el Espíritu del Dios vivo y santo sea derramado sobre nosotros y viva dentro de nosotros.

Dios, oramos por esto, porque sea en nuestros hijos el temor del Señor, porque ese es el principio de la sabiduría y ellos necesitan conocer la verdad. Ellos no conocen la verdad. Dios, te pedimos para que Tu Palabra habite abundantemente en ellos. Te pedimos que ellos puedan guardar Tu Palabra en sus corazones para que no pequen contra ti.

Padre, oramos por una generación con moral, que ninguna cosa inservible venga delante de sus ojos. Padre, oramos, como Job oró, por nuestros hijos y nietos que ellos puedan hacer un pacto de no mirar de manera lujuriosa a nada ni a nadie.

Señor, te pedimos esto en el nombre de Jesús; te pedimos por nuestros hijos con fervor. Padre, te pedimos que ellos no hagan tratos con este mundo. Oramos Padre para que nuestros hijos tengan la fortaleza y la valentía de dar a conocer Tu Palabra de vida.

Amado Señor, te pedimos porque nuestros jóvenes cristianos puedan ver Tu verdad. Esta es la manera de vivir. Esto es lo que les traerá felicidad. Este es su destino. Señor, te pedimos por los «Josués», por los que son «Moisés» y los «Danieles» y las «Marías». Señor, estamos orando para que ellos rompan y se alejen de los ídolos que están presentes en nuestra generación, que ellos puedan romper esos ídolos con un espíritu lleno de amor y gracia, dando a conocer la Palabra de vida.

Señor, oramos que esta generación tenga manos limpias, manos inocentes, corazones puros. Padre, te pedimos para que esta joven generación te alabe algún día y no sea robada por el enemigo.

Y por ello, Dios, como padres y abuelos queremos comprometernos delante Ti para hacer todo lo que esté en nuestras manos, tanto en nuestra vida de oración como al hablarles sobre Tu verdad a nuestros hijos y nietos. Que cuando se acuesten y cuando se levanten, cuando vayan por el camino, Señor, que seamos Tu voz para esta próxima generación (Deut. 11: 19, paráfrasis).

Dios, te pedimos por Tu continua pasión. No permitas que Satanás tenga a nuestros hijos ni a nuestros nietos. Señor, te pedimos que en ningún momento de sus vidas vivan ellos para el reino de Satanás. ¡Oh, no! Oh Dios, te pedimos por avivamiento en el nombre de Jesús, amén.

Byron Paulus: Amén, amén. Gracias a cada uno de ustedes. Y gracias al Señor. Dios, has sido tan bueno durante este momento de oración y gracias por estar con nosotros, porque Tu presencia fue con nosotros una vez más. Gracias, Señor. Amén.

Annamarie: Byron Paulus de Life Action Ministries nos ha estado guiando en una oración por avivamiento, junto con Fern Nichols, Sammy Tippit y nuestra anfitriona Nancy DeMoss Wolgemuth.

Llamándote a reflejar la belleza del evangelio al mundo que te rodea, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Me Postro, Sovereign Grace Music, El Dios Que Adoramos, ℗ 2013 Sovereign Grace Music.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a …

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