Podcast Aviva Nuestros Corazones

Ayúdame a caminar por fe y no por vista | Día 15

Annamarie Sauter: Nancy DeMoss de Wolgemuth nos habla de la diferencia entre vivir por fe y vivir por vista.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Si tú estás viviendo una vida basada en lo que ves … Entonces no vas a poder resistir cuando lleguen esos tiempos de sufrimiento, prueba y aflicción. Pero si nuestras vidas están enraizadas en la fe, en lo que no se ve, las promesas de Dios, en el carácter de Dios, en los caminos de Dios, cuando esos tiempos de prueba lleguen, aunque no podamos verlo, nosotros confiaremos en Él.

Aunque no podamos ver su mano, vamos a confiar en su corazón, y nuestras vidas van estar firmes. seremos capaces de mantenernos firmes cuando la tormenta ataque.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy ha estado compartiendo diez peticiones de oración personales diferentes, diez oraciones sencillas que haríamos bien en traer personalmente delante de Dios. Muchas veces nuestras peticiones han estado girando alrededor de nuestros deseos o necesidades que sentimos que tenemos, por ejemplo, “Dame una mejor salud”, o “Ayúdame a pasar por este tiempo difícil”. Pero, ¿cuánto mejor sería si pidiéramos cosas como “Señor, tiendo a pecar tan fácilmente, ¿podrías guardar mi corazón? O “Enséñame del temor del Señor” o “Lléname de tu Espíritu”? Esas son peticiones sabias para clamar al Señor. Hoy Nancy termina la última de las peticiones, “Ayúdame a caminar por fe y no por vista”.

Vayamos atrás un poco para revisar algunas de las cosas que Nancy mencionó ayer y luego continuáremos, aquí está Nancy.

Nancy Leigh DeMoss Wolgemuth: La mayoría de las personas pasan la mayor parte de sus vidas totalmente en un espacio natural: lo que podemos ver, lo que podemos sentir, lo que podemos experimentar, lo que pueden probar científicamente (por lo menos así piensan ellos), lo que se puede ver, lo que es visible, lo que es temporal y está pasando.

Eso fue lo que metió a Eva en problemas en Génesis capítulo 3. ¿Recuerdas lo que la Escritura dice en el verso seis? “Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradablea los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.”

Ella tomó una decisión basada en lo que veía, en lo que sentía en vez de poner la fe en la Palabra de Dios. Ella optó en actuar en base a lo que ella podía ver en vez de las realidades espirituales que no se veían. Y en este caso, lo que vio no era verdad y la guió a la decepción. Si ella hubiera elegido caminar por fe en la Palabra de Dios, hubiera habido un desenlace totalmente diferente.

Cuando nosotras somos tentadas, ¿no somos propensas a seguir nuestros sentimientos, nuestras emociones, nuestras circunstancias, las mentiras del enemigo, en vez de seguir la Palabra de Dios? Es mi deseo que nosotras podamos tomar tiempo para quedarnos un momento en Hebreos 11, ese gran capítulo de la fe. Podemos leer en el versículo uno, lo que introduce todo el capítulo: “La fe es la certeza de las cosas que esperamos, la convicción de las cosas que no vemos”.

En la medida en que tú lees a través de todo el capítulo puedes ver toda clase de cosas que experimentamos y podemos disfrutar y podemos recibir por fe en las cosas que no se ven. Así que quizás quieras, después de que escuches esta sesión, más tarde en este día quizás, volver atrás y leer a través de todo este capítulo y ver como la fe guía a las personas a actuar, y a actuar en base a realidades que no se ven.

He aquí algunas cosas que Hebreos 11 nos dice; y no quiero citar los versos sino decirte las conclusiones: Antes que nada, el versículo 3 nos dice que por la fe nosotros entendemos cómo el mundo fue hecho, y el origen de la vida. ¡Esto es súper importante! Porque si no pasó de la manera que Dios dijo que pasó , entonces todas las cosas que nosotros creemos han sido predicadas basadas sobre una mentira.

El versículo 3 dice, Por la fe entendemos que el universo fue preparado por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve no fue hecho de cosas visibles” la Palabra de Dios no se ve, y es lo que no se ve que se hizo lo que se ve.

Que lo que se ve es visible, es temporal y es pasajero. Pero fue traído a la existencia por aquello que no se ve, la Palabra de Dios. Es por fe en la Palabra de Dios que nosotros entendemos cómo surge la creación.

Versículos 4 y 7 nos dicen que es por fe que somos declarados justos. El versículo 5 y 6 nos dice que es por la fe que agradamos a Dios. En los versículos 7 y 8 vemos que es por medio de la fe que nosotros obedecemos a Dios. El versículo 11 dice que es por fe, fe en lo que no se ve, que nosotras experimentamos lo sobrenatural y nosotras vivimos para recompensas futuras y promesas que nosotras no podemos ver. Hacemos esto por fe en lo que no podemos ver.

Es por fe en lo que no podemos ver, de acuerdo a los versículos 20 y 21, que nosotros podemos invocar bendiciones para la siguiente generación. Yo sé que estoy hablando a madres que tienen carga de ver el Evangelio de Cristo y la Palabra de Cristo traspasada a sus niños y a sus nietos y dejar una bendición para la próxima generación.

La única manera en que tú puedes hacer eso es por fe en lo que no se ve. Si tú solamente ves lo que puedes ver tú vas a vivir en desorden, vas a vivir en confusión, vas a vivir en decepción y vas a guiar a tus niños de la manera incorrecta. No vas a dejarles una bendición que les acercará más al corazón de Dios, si no caminas por fe en aquello que no se ve.

El versículo 23 nos dice que es por fe en aquello que no se ve que nosotras somos liberadas del temor del gobierno terrenal, del enemigo. Así que si yo fuera tú, yo dependiera mucho menos de leer y mirar las noticias que de leer y mirar la Palabra de Dios. Es esta historia de lo que no se ve, esta realidad de lo que no se ve que nos habla la verdad acerca de lo que está pasando en este mundo, y de los fundamentos cósmicos y corrientes subterráneas y de la supervisión de la soberanía de Dios sobre toda la historia y las naciones.

Aquí es donde tú puedes ver cómo la soberanía de Dios es lo que trae primariamente a las naciones a su surgimiento y a su destrucción. Puedes ver los propósitos de Dios, el plan de Dios, la historia de la redención. Es la historia que no se ve la que es más real. Es la realidad final.

Y nosotras la experimentamos por fe y como resultado de esto somos libres del temor de, “¿qué va pasar si esa persona llega a esa posición presidencial en esa nación tan poderosa? ¿Y qué si ISIS se apodera de ella?” Nosotras estamos grabando esta serie antes de que salga al aire y para el momento que salga al aire tendremos muchas nuevas crisis mundiales y personas que estarán en terror y tendrán mucho miedo.

Aun los cristianos le dan mucho tiempo a estas cosas, y es porque nosotros tomamos nuestras fuentes de la realidad final de aquello que vemos, de lo que podemos escuchar en las noticias, en vez de ejercitar nuestra fe en lo que no vemos.

Los versículos 24 y 25 de Hebreos 11 nos dicen, Por la fe Moisés, pudo mantenerse firme contra las influencias paganas… Versículo 27 es por la fe en lo invisible que podemos seguir adelante y soportar en este mundo caído. Los versículos 28 y 31 dicen Por la fe en lo que no vemos somos salvas”. Versículo 29, por la fe en lo no visible podemos hacer lo imposible, podemos escapar del enemigo.

Versículo 30, es por fe en las cosas que no se ven que podemos oponernos a los enemigos de Dios y de nuestras almas. Y los versículos 35 y siguientes, ¡un hermoso y poderoso pasaje!, es por fe en lo no podemos ver que nosotros podemos soportar cuando nuestra fe es probada y cuando sufrimos en este mundo presente.

1 Pedro 1:8-9 retoma el mismo tema y las Escrituras dicen, “A quien sin haberle visto, le amáis, y a quien ahora no veis, pero creéis en Él…[Esto es, en Cristo. Y en medio de tu sufrimiento, dice ese pasaje]…, y os regocijáis grandemente con gozo inefable y lleno de gloria, obteniendo, como resultado de vuestra fe, la salvación de vuestras almas.

¿Cual es el punto aquí? ¡Nosotras no caminamos por vista!... La fe es lo que no vemos. Es por fe en lo no podemos ver que podemos “tener sumo gozo” como dice Santiago 1:2 y 3 cuando nos encontramos en diversas pruebas, porque sabemos que la prueba de nuestra fe produce paciencia.

Si estás apoyando tu fe en lo que ves, entonces cuando tu esposo tenga cancer o tu niño tenga una enfermedad terminal, o cuando tu compañero te diga que ya no te quiere y que no quiere seguir casado contigo más, cuando tú pierdas tu trabajo, cuando pierdas la fuente de tu ingreso…

… Cuando tu salud falle (o te den un diagnóstico terminal)… Si tú estás viviendo una vida basada en lo que ves … Entonces no vas a poder resistir cuando lleguen esos tiempos de sufrimiento, prueba y aflicción. Pero si nuestras vidas están enraizadas en la fe, en lo que no se ve, en las promesas de Dios, en el carácter de Dios, en los caminos de Dios, cuando esos tiempos de prueba lleguen, aunque no podamos verlo, confiaremos en Él.

Aunque no podamos ver Su mano, vamos a confiar en su corazón, y nuestras vidas van estar firmes. Seremos capaces de mantenernos firmes cuando la tormenta ataque. Cuando azote nuestras casas, nuestras casas van a quedar firmes, porque estamos construyendo nuestras vidas sobre la roca, sobre esa roca que no se ve que es Cristo Jesús.

¡Nosotras le veremos a Él! Lo que ahora es por fe un día será por vista. Y ese día la oración será alabanza y la fe será vista, pero hasta que eso llegue, hasta que ese día llegue, caminamos por fe y no por vista.

En Lucas 5:4 en adelante, hay un gran relato, ( ¡todos son maravillosos! Me encantan todos, pero este en este momento es especial…). Jesús está en la barca de Simón Pedro y Él le dice a los discípulos que remen mar adentro y que echen sus redes para pescar (tú conoces la historia).

Pedro dice, “Maestro, hemos pasado toda la noche y no hemos pescado nada! (Implicando aquí, “nosotros sabemos cómo pescar, somos pescadores y tú eres un carpintero. Nosotros sabemos cómo pescar y tú no. Nosotros sabemos dónde ir a pescar, nosotros sabemos cuándo ir a pescar”. Él no dice todo esto, pero puedes sentirlo). Y Pedro le dice: “Pero por tu Palabra echaré mis redes”. Eso es caminar por fe y no por vista. “Yo no sé cómo esto va a funcionar pero voy a apostar mi vida, mi futuro, mi presente en lo que no puedo ver, en lo invisible”. Así que los discípulos obedecieron a lo que Jesús dijo sin realmente entenderlo, caminaron por fe y no por vista, ¿y qué sucedió?

Ellos terminaron con las redes rompiéndose, el barco un hundiéndose por la carga de pescado. ¡Y fue asombroso, fue un milagro! Dios hace milagros cuando nosotras caminamos por fe y no por vista.

Bueno, mi papá, Art DeMoss, amaba este pasaje y yo quiero leerte un párrafo de algo que él me escribió en respuesta a esta historia. Más adelante esto me habló a mi cuando el Señor me llamaba a lugares donde yo necesitaba una gran fe, a no caminar por vista sino por fe.

He aquí lo que mi papá tenía que decir:

“Muchos de de nosotros en nuestras vidas cristianas hemos estado nadando en aguas superficiales, poco profundas, asumiendo que allí sería más seguro. No hay necesidad de milagros. Pero una de las divinas paradojas que yo he aprendido a través de los años es esto, contrario a mis expectativas normales, puede ser mucho más riesgoso, mucho más costoso mantenernos en aguas poco profundas, que de confiar en el Señor y lanzarnos a las profundidades.”

¡Eso es caminar por fe y no por vista!

Cuando nos ejercitamos en la fe en la persona, la presencia, las promesas y el poder de Dios, la fe entonces actuará sobre los principios de Su Palabra. Y esto nos llevará a un espacio sobrenatural. Y solo te digo, por experiencia personal, que puede producir mucho temor. Es como Pedro saliendo de la barca, en una tormenta, para caminar hacia Jesús.

¡Nosotras caminamos por fe, no por vista! Y esto puede asustarnos. Puede empujarnos hacia las profundidades y nosotras pensar, “¡Es que voy a morir aquí! Voy a morir si yo hago lo que Dios dice: Si perdono, si dejo ir, si amo a mi pareja de esta manera, si tomo esta decisión, si doy de esa manera… Yo no sé si pueda aguantarlo, pero Dios está poniendo en mi corazón eso…”.

Si camino por fe, ¡esto me va a llevar a lugares que parecerán locura!. Y para algunas personas, aun para cristianos bien intencionados, ellas con facilidad te diran que piensan que tú estás loca: “¿Vas a tener otro niño? ¡Pero tú no vas a ser capaz de mantener todos esos niños! ¡¿Como vas a poder mantener seis niños?! ¿Estás loca?

Y tú dices, “mi esposo y yo hemos decidido caminar por fe y no por vista, y sabemos que nada que nos aleje de necesitar a Dios es una bendición así que nosotros estamos diciendo que sí a esa bendición. Estamos lanzándonos a las profundidades. Sí, nosotros sabemos que nosotros no podemos manejar esto, si nosotros sabemos que esto es muy grande para nosotros. Pero Dios nos está llevándo a un lugar donde “debajo están las eternos brazos de Dios”. Así que vamos a ir allí.”

Para alguna de mis amigas solteras, o algunos de mis amigos casados, esto puede significar que Dios nos elige y nos lleva a algunos lugares del mundo que tú nunca soñaste en ir o vivir y tú dices, “¡Pero esto es una locura! ¿Y qué acerca de mi retiro? ¿Y qué acerca de mi futuro? ¿Y qué acerca de mis planes?” Todo esto es por vista. ¿Dónde te va a llevar la fe?

Tú dices, “Sí, Señor, a tu Palabra, yo me voy a lanzar a las profundidades”. ¿Qué le estás creyendo tu a Dios, en tu vida, en este momento, que solo Dios puede hacer?…Una situación donde quizás tú no puedes lograrlo sin Él! Nuestra tendencia natural es querer manejar y controlar nuestras circunstancias: “Yo no quiero tener más niños de los que puedo manejar. Yo no quiero más trabajo del que puedo manejar. Yo no quiero una vida más difícil de la que pueda manejar…”

Y de esa manera nosotros nos mantenemos confinados a este espacio estrecho en el que pensamos que nos podemos manejar. La verdad es, ¡nosotras no podemos manejar nada sin Jesús! Pero Dios dice, “yo quiero extender sus límites. Yo quiero enviarte afuera. Yo quiero extender tus fronteras”.

Y Dios ha hecho esto mi vida una y otra vez y otra vez, repetidas veces y yo le digo, “Señor, ¿Qué? ¡¿De verdad?! “Y es allí donde yo tengo esa conversación de Lucas uno a uno con el Señor una y otra vez. “Señor, ¿cómo sera esto? ¿Cómo puede ser esto Señor?”. Y Dios dice (como el ángel le dijo a María), “el Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra”.

Y luego por fe no por vista, tú dices, “¡Sí, Señor! Yo soy la Sierva del Señor. Hágase en mí según tu voluntad. Voy a caminar por fe”. Nosotras queremos conocer todo de antemano. Nosotras queremos que Dios nos dé un contrato detallado, una descripción de lo que seguirlo a Él significa, y de lo que nos va a pedir … Y nosotras lo leeremos, lo revisaremos, lo consideraremos, y entonces nosotros decidiremos si nosotras queremos firmar en la línea de abajo.

Pero Dios dice, “No. Es por fe y no por vista”. ¿Qué es caminar por fe? Dios te extiende un pedazo de papel en blanco y te dice, “firma tu nombre y luego confía en mí lo suficiente para yo llenar los detalles”. ¿Esto te da miedo? ¡Sí! ¿Hacia dónde me llevará esto? “No lo sé”, pero Dios lo sabe. Y tú nunca vas estar más protegida y más segura que cuando tu estás caminando por fe y no por vista.

Ves, Dios nos pone en situaciones donde nosotras tenemos que depender de Él. Nosotras tenemos que confiar en Él aún cuando no vemos dónde Él nos está guiando o cómo Él nos está proveyendo. Allí es donde la fe nos ayuda a a ver el gran panorama, las realidades cosmicas , esas las realidades que no se ven. Caminar por fe en las promesas de Dios versus caminar en lo que sí podemos ver.

Esto es lo que nos da esperanza, nos motiva y nos da confianza y gozo. Nos libera de nuestros temores. ¿Qué nos dice Jesús? “No te afanes por lo que has de come, beber o vestir. Busca primeramente el Reino de Dios y su justicia,que es lo que no se ve”. (Mateo 6:31 y 33)

Y somos liberadas para ser generosas, para hacer tesoros en el Cielo, para ser dadoras generosas en vez de acumular más cosas aquí en esta tierra. Esto es tener una visión. Dar requiere fe. Caminar por fe en vez de por vista cambia nuestro sistema de valores. Por esto es que el apóstol Juan dice, “No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.  Porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida (todo esto es lo que se ver), no proviene del Padre, sino del mundo.  Y el mundo pasa, y también sus pasiones, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Caminar por fe te va a capacitar para confiar en la voluntad y los propósitos y los planes de Dios. Te va a capacitar para poder someterte a la autoridad ordenada por Dios, aún cuando esté equivocada o cuando tú piense que ellos están equivocados. Porque, tú ves, tú crees en las Escrituras cuando dicen, “Como canales de agua es el corazón del rey en la mano del Señor; Él lo dirige donde le place”. (Proverbios 21: 1)

Así que mi voluntad de someterme a la autoridad ordenada de Dios es una evidencia de cuán grande en realidad yo creo que Dios es. ¿Creo yo que Él puede hablar al corazón y cambiar el corazón de una autoridad humana? ¡Eso requiere fe en vez de vista!

Cuando nosotras caminamos por fe en vez de por vista nosotros no vivimos por el “aquí y ahora”, pero vivimos por el “allá y después”. Eso es lo que nos guarda de desanimarnos y tirar la toalla . Cuando enfrentamos la aflicción, como de seguro lo haremos, vemos que esto tiene propósito eterno. Caminar por fe nos da coraje,nos da valor y nos ayuda a mantener nuestros ojos en la meta.

Permíteme leerte algunos versos de 2 Corintios 4 y 5. Son versículos familiares para ti, pero yo quiero bañar nuestros corazones, aconsejar nuestros corazones, con la verdad de la Palabra de Dios. En este pasaje el apóstol Pablo, que ha sufrido grandemente, dice en 2 Corintios 4:16-18, “Por tanto no desfallecemos —no desmayamos—, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día. Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación [lo que no podemos ver],  al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”.

Y continua ahí mismo en 2 Corintios 5:1 y 2, “Porque sabemos que si la tienda terrenal que es nuestra morada, es destruida, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha por manos, eterna en los cielos.  Pues, en verdad, en esta morada gemimos, anhelando ser vestidos con nuestra habitación celestial [esto es no visible]…”

[2Corintios 5:5-7] “ Y el que nos preparó para esto mismo es Dios, quien nos dio el Espíritu como garantía . Por tanto, animados siempre y sabiendo que mientras habitamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor  (porque por fe andamos, no por vista”.

Ahora volvamos a Hebreos capítulo 11… Todos esos héroes y heroínas de la fe…Los versículos 13,14 y 16 nos dicen, “ Todos éstos murieron en fe, sin haber recibido las promesas, pero habiéndolas visto [¿Cómo las vieron? Con los ojos de la fe, ¿No es verdad?] y aceptado con gustodesde lejos, confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.  Porque los que dicen tales cosas, claramente dan a entender que buscan una patria propia [un lugar no visible]. . . Pero en realidad, anhelan una patria mejor, es decir, celestial. Por lo cual, Dios no se avergüenza de ser llamado Dios de ellos, pues les ha preparado una ciudad.”

¿Ves? la ciudad del hombre es la ciudad que se ve, la cual es visible. Es donde la mayoría de las personas ponen sus raíces, sus anhelos y sus afectos. Es donde la mayoría de las personas ponen su atención, la que se ve, la ciudad del hombre.

Pero cuando caminas por fe vas a estar viviendo, no para la ciudad del hombre, pero para la ciudad de Dios…una ciudad que Él ha preparado para nosotras, que no se ve. Como el autor de Hebreos sigue diciendo en el capítulo 13, versículo 14, “ Porque no tenemos aquí una ciudad permanente, sino que buscamos la que está por venir, la Jerusalén Celestial”.

Nosotras caminamos por fe y no por vista.

Así que, Oh Señor, yo oro que nuestras vidas puedan mostrar al mundo cuán grande y confiable y fiel, bondadoso y bueno y misericordioso Tú eres. Que podamos avanzar en fe aun cuando no podamos ver el resultado. Y, Señor, concédenos en nuestras vidas cosas que no sean explicables en términos humanos, que sean vidas vividas por la ciudad que está por venir.

Gracias Señor por esa promesa que un día vendrá cuando nuestra fe será vista… Aquel a quien no se ve ahora, con aquel que amamos sin haberle visto, a quien adoramos y en quien confiamos, al que veremos cara a cara, y la fe será recompensada. Mientras tanto, ¡permítenos mantenernos caminando por fe!

Oramos en el Nombre de Jesús, amén.

Annamarie: Nancy DeMoss de Wolgemuth nos ha estado mostrando lo que la Palabra de Dios tiene que decirnos acerca de caminar por fe y no por vista. De hecho, esta es una oración que ella muy frecuentemente ora personalmente para ella, “Ayúdame a caminar por fe y no por vista”. Esta es la última de las diez peticiones en su lista. Si te perdiste alguno de los programas anteriores puedes escucharlo en AvivaNuestrosCorazones.com, también puedes descargar un folleto gratis basado en la serie. Por favor visita AvivaNuestrosCorazones.com para más información. Nos encantaría también escuchar de ti, así que asegúrate de dejarnos un comentario al pie de la transcripción del programa de hoy en AvivaNuestrosCorazones.com

¿Alguna vez te ha costado trabajo orar porque te imaginas que Dios se parece mucho a tu padre terrenal? Dios se refiere a Sí mismo como nuestro Padre celestial por en ocasiones la imagen de nuestro padre terrenal se interpone, mañana Mary Kassian nos ayudará a luchar haciendo uso de la Palabra de Dios contra algunas de las mentiras que quizás estamos creyendo. Ella nos hablará acerca de cómo podemos abrazar a Dios como Padre.

Espero que puedas acompañarnos en nuestro próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

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