Aviva Nuestros Corazones Podcast

El ejemplo de María, día 1

Annamarie Sauter: El Dr. Russell Moore quiere que todos sepan cuánto honra Dios a las mujeres.

Dr. Russell Moore: Si vamos a traer un entendimiento bíblico de las mujeres en nuestras iglesias, debemos entender lo que significa honrar a las mujeres y honrar la feminidad.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia Saladín.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Antes de comenzar con el programa de hoy, quiero contarles sobre una visita que hice hace un tiempo. En la víspera de Navidad, ¡regresé de un viaje a la cárcel! Ahora antes de que pienses, ¡oh no! ¿Nancy fue arrestada? Déjame explicarte. Tuve la oportunidad de ministrar durante dos días de esa semana en dos cárceles de mujeres.

Me habría gustado que hubieras estado allí conmigo. Tal vez tenga la oportunidad de compartir más de esta visita contigo en los próximos días, pero hoy quiero compartir algo que me tocó profundamente. Muchas de las mujeres que conocí en esas instalaciones han sido profundamente transformadas por el mensaje de avivamiento y la feminidad bíblica que han escuchado a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones.

Pude comprobar de primera mano cómo Dios ha redimido a muchas de estas mujeres –transformándolas de mujeres amargadas, enojadas, adictas, con vidas destruidas, con relaciones rotas– a mujeres que a pesar de que están tras las rejas, ahora son libres y están llenas de Jesús. Estamos hablando de mujeres que son fructíferas y están siendo utilizadas por el Señor. Están experimentando libertad, plenitud y abundancia en Cristo de una manera asombrosa.

En Aviva Nuestros Corazones no tenemos compañeras de oración y colaboradoras del ministerio tan fieles como estas preciosas mujeres. Ellas creen en este mensaje y en la necesidad de darlo a conocer. Ellas oran por nosotras constantemente. Sin cesar, están orando por mí y por este ministerio y por las que están siendo ministradas por el mismo. Son mujeres cuyas vidas estaban en un pozo de destrucción en un momento, y ahora ellas son mujeres hermosas, preciosos ejemplos de la maravillosa gracia de Dios.

Visitar a estas mujeres aumentó mi pasión al ver el impacto de nuestro mensaje y el fruto de tu inversión en Aviva Nuestros Corazones. ¿Le preguntarías al Señor como Él quiere que colabores con este ministerio para que podamos avanzar y continuar alcanzando a muchas mujeres más?

Una de mis mujeres favoritas en la Biblia es María de Nazaret. Me encanta la forma en que esta joven mujer se sometió a la voluntad del Señor y a Su llamado cuando se le dio una tarea enorme, y en realidad imposible. Su ejemplo es un gran desafío para mí. María tiene mucho que enseñarnos a nosotras como mujeres del siglo veintiuno. Hoy y mañana quiero compartirles un mensaje que escuché un tiempo del Dr. Russell Moore. La primera vez que escuché este mensaje, fui muy alentada por las tantas ideas prácticas que el Dr. Moore extrajo de la vida de María.

El Dr. Moore es el presidente de la Comisión Bautista del Sur de Ética y Libertad Religiosa (Southern Baptist Ethics and Religious Liberty Commission en inglés). Además es autor, y él y su esposa tienen cinco hijos. Escuchemos su mensaje mientras nos muestra cómo la historia de María señala al increíble valor que Dios le da a las mujeres.

Con nosotras, el Dr. Russell Moore.

Dr. Russell Moore: Me gustaría que leyéramos en el Evangelio de Lucas el capítulo 1, versículos del 26 hasta el 38:

«Y al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre que se llamaba José, de los descendientes de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel, le dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor está contigo; bendita eres tú entre las mujeres.

Pero ella se turbó mucho por estas palabras, y se preguntaba qué clase de saludo sería éste. Y el ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios. Y he aquí, concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto, puesto que soy virgen?

Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el santo Niño que nacerá será llamado Hijo de Dios. Y he aquí, tu parienta Elisabet en su vejez también ha concebido un hijo; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril. Porque ninguna cosa será imposible para Dios.

Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia».

Hace varios años hubo un grupo de activistas llamado: «El frente de liberación de Barbie» (The Barbie Liberation Front en inglés). Era un grupo de mujeres que estaban molestas por la forma en que las muñecas Barbie dan esta visión estereotipada de las mujeres. Lo que hicieron fue entrar en la fábrica de Mattel Toy, donde tenían estas muñecas que hablan. Para los niños, se llaman figuras de acción. Las llamaremos muñecas.

Pero ellas entraron y revirtieron el pequeño chip de voz de Barbie y lo colocaron en la figura de acción GI Joe. Pusieron todo de nuevo exactamente como estaba empaquetado para que en la mañana de Navidad los niños pequeños que abrieran una figura de acción GI Joe, lo escucharan decir cosas como, «decorar es divertido». Y las niñas que abrieran una Barbie, la escucharan decir cosas como, «matar, matar, matar». Sabes que esto llevaría todo a la confusión.

Y, por supuesto, la razón por la que ellas creían que esto sería eficaz es porque no parece tener ningún sentido. La Barbie representa una visión muy estereotipada de lo que significa ser una mujer y el GI Joe representa una visión muy estereotipada de lo que significa ser un hombre. Así que esto causaría todo tipo de confusión.

El problema es que vivimos en una iglesia, en un cuerpo de Cristo, en el que estamos inmersos en una cultura. Así que no podemos dejar de recibir todo tipo de mensajes que están ahí fuera en el aire que nos rodea. Cuando se trata de la comprensión de lo que significa darle honor a la mujer, nosotros, también, tendemos a pensar en categorías que no son más que la muñeca Barbie o que la figura de acción GI Joe sin tener en cuenta qué dice la Escritura para nosotros y cómo las Escrituras desarraigan ambas cosas con una imagen mucho más complicada.

Lo que me gustaría considerar esta mañana es el hecho de que cuando nos fijamos en la figura de María, se ve algo de lo que Dios elogia cuando Él está elogiando a una mujer piadosa que está caminando en Cristo y caminando en justicia. Esto debe enseñarnos algo acerca de lo que nuestros ministerios de mujeres deben ser, por y para las mujeres dentro de la iglesia.

Ahora, el personaje de María tiende a hacer que las personas en las comunidades protestantes evangélicas piensen.

Muchos de nosotros tendemos a pensar en María como perteneciente a nuestros amigos católicos y es algo que nos hace sentir muy nerviosos. Así que pensamos en todas las formas en que tendemos a disminuir y rebajar a María como si en las Escrituras ella fuera simplemente un tipo de portadora o un vehículo para la venida de Jesús. Ella es mucho, mucho más importante que eso en la historia bíblica.

Y simplemente porque la honramos, hablamos de ella y la imitamos, no significa que luego creemos todo lo que algunos de nuestros amigos que no están de acuerdo con nosotros en algunas de esas cosas podrían creer. Cuando vemos a María en la historia bíblica, es compleja. Ella es elogiada por Dios de una manera que quiero que veamos en tres áreas que creo que son necesarias para honrar a las mujeres en la iglesia.

La primera es el honor. Observa lo que está pasando aquí. Las Escrituras hablan de María en términos que podrían poner a algunas personas nerviosas. Ella es una «mujer favorecida». De ella se habla como «bendecida». De hecho, en el versículo 48 la Escritura dice que «todas las generaciones (la) tendrán por bienaventurada».

Ahora, ¿qué está pasando aquí? Esto es muy coherente con todo lo demás que la Biblia está diciendo cuando se trata el tema de la mujer. Dios honra y bendice la feminidad como la feminidad y a las mujeres como mujeres. Si vamos a traer un entendimiento bíblico de las mujeres en nuestras iglesias, tenemos que entender lo que significa honrar a las mujeres y honrar la feminidad.

Hay un sentido en el que estás hablando de mujeres con un tipo de honor artificial y una especie artificial de alabanza. Eso no es lo que vemos en las Escrituras. Más bien, encuentras un auténtico homenaje a la mujer en todo tipo de formas.

Así que cuando el ángel le dice a María, «muy favorecida», le está diciendo: «Eres bienaventurada y honrada».

Eso es muy consistente con lo que vemos en todas partes en las Escrituras. Por ejemplo, cuando la mujer viene a Jesús y derrama el perfume sobre Él, Él dice: «Ella será honrada. De ella se hablará dondequiera que el evangelio vaya a ser predicado».

Cuando el apóstol Pablo habla de la mujer, él habla de la mujer como «la gloria del hombre». Tienes un honor consistente. Luego, cuando el apóstol Pedro habla de la mujer en la primera carta de Pedro capítulo 3, habla de ella como quien tiene la belleza de un corazón apacible. Hay un honor otorgado, y una gloria reconocida. Esto debe tener lugar cuando consideramos lo que significa sostener en alto la dignidad de la mujer y lo que significa aprovechar a las mujeres en su rol dentro de la edificación del cuerpo de Cristo.

¿Por qué es este el caso? Porque cuando ves la figura de María aquí, ves un contraste implícito con la madre de todos los vivientes, Eva. ¿Qué pasa con Eva? Con Eva, tienes la serpiente viniendo a ella y deshonrándola por un lado; esta viene hacia ella y le habla como si ella fuese un animal en vez de una reina; como si ella fuese su sierva en vez de su gobernante.

La Biblia ya ha dicho que Dios ha puesto todas las cosas bajo los pies del hombre y de la mujer, incluyendo todo lo que se arrastra por el suelo y todas las bestias del campo. Ahora, en el libro de Génesis capítulo 3 versículo 1, vemos una bestia del campo, la más astuta de todos los animales del campo, un reptil de la tierra que intenta tomar dominio sobre la mujer. Él quiere que ella se vea a sí misma como menos de lo que fue creada para ser, al mismo tiempo que se da la vuelta y quiere que ella se vea a sí misma como algo más de lo que fue creada para ser.

«Piensa en ti, Eva, como un animal conducido a lo largo de tus apetitos y por tus instintos, y luego piensa en ti misma no como una reina sino como una diosa. Toma este fruto y serás como un dios sabiendo el bien y el mal». Este es un sentido falso de honor y gloria que conduce en última instancia, ¿a qué? A deshonra y a una falta de gloria ya que ella está desnuda y avergonzada y se está escondiendo en la vegetación y entre los arbustos.

Pero con María, en cambio, vemos la clase de honor y de gloria que es radicalmente diferente de lo que las mujeres oirán de la cultura. Hay un honor pero no se basa en los estándares externos. Uno de los problemas que enfrentamos en nuestras iglesias es cultivar y honrar una gloria de la feminidad que no es meramente funcional.

Por lo general, lo que nuestra cultura honra y lo que cualquier otra cultura honra de las mujeres es simplemente en términos de lo que las mujeres hacen en relación con los hombres. Ahora, eso puede suceder en un tipo de estereotipo de sociedad patriarcal, en la que una mujer se valora solo por hacer las clases de cosas femeninas en ese contexto, como cocinar, hornear, limpiar, planchar y criar a los niños.

Pero también se puede ver eso en una especie de cultura progresista feminista en la que el valor de la mujer se define en términos de su vida laboral, en términos de su carrera, en términos de su activismo, en cuanto a todo tipo de cosas.

Para que podamos hablar con las mujeres en nuestras iglesias, debemos entender lo que las Escrituras están diciendo aquí, cuando hablan de un tipo de honor que es diferente de todas estas cosas, que es inherente a la mujer porque fue creada a la imagen de Dios. Nos estamos enfrentando a una crisis en este tema.

Tenemos mujeres en todas nuestras iglesias que están poniendo su importancia y su valor a los ojos de Dios sobre cualquiera que sean los valores y las ideas de su valor que existen en la sociedad en general. Esto es especialmente cierto cuando se trata del tema de la belleza.

Asíque tenemos mujeres que están tratando de encontrar un sentido de honor y un sentido de valor en los estándares de belleza que se están estableciendo por personas fuera de la comunidad de Dios y por las normas que Dios mismo no ha establecido. Y como iglesia, es fácil para nosotros perpetuar eso aun cuando todo se reduce a las clases de cosas, el tipo de materiales y el tipo de mujeres que destacamos.

Si las mujeres que destacamos en términos de liderazgo público, en términos de imágenes en nuestras publicaciones y en nuestros sitios web, se parecen a lo que se considera hermoso en la cultura exterior, entonces hemos adoptado las normas que son ajenas a las de la Palabra de Dios.

En cambio, cuando estás cultivando un sentido de honor y un sentido de gloria, significa que, por una razón, Dios ha diseñado a las mujeres de formas diferentes porque Dios ama la diversidad. Dios ama la diversidad, y Él encuentra que la belleza en las mujeres, de acuerdo a 1 Pedro 3, está en una dignidad tranquila del corazón que no disminuye con la edad, sino que en la madurez del proceso de discipulado, aumenta en el tiempo.

Si en una congregación las mujeres que se consideran como las únicas que pueden liderar son las que tienen una cierta edad, un cierto tipo de cuerpo y cierta apariencia, nos está faltando exactamente lo que la Escritura describe como honorable y hermoso en 1 Pedro 3 y en Tito 2, y en los ejemplos de la forma en que nuestro Señor se relaciona con las mujeres de una manera que tendrá consecuencias para nuestras hijas y nietas, y para nuestros hijos y nietos.

Honrar a las mujeres en una congregación no se trata simplemente de hablar con las mujeres, aunque lo es. Se trata también de indicarles a los hombres jóvenes y a los muchachos, «así es como se honra la belleza de la mujer». Si dejas pasar eso, si no hablas sobre eso, entonces tendrás hombres pecadores y caídos honrando a las mujeres solo en términos de lo que ellas pueden hacer por ellos o en términos de atractivo y disponibilidad sexual.

Lo has entregado al patrón de la era actual. Mucho de lo que tiene que ocurrir dentro de la iglesia está intencionalmente tratando de subvertir todo eso cuando hay personas inundadas constantemente con publicidad, con recursos de belleza y con todo tipo de imágenes de feminidad de formas que no pensarías que sucederían en una cultura que supuestamente ha avanzado en su comprensión de las mujeres.

Estaba predicando en una iglesia hace varias semanas, y me fui al hotel donde me iba a hospedar mientras predicaba en esta iglesia. Entré, y había una conferencia para la Convención Bikini Pro Mujer. Así que estoy en este hotel con cuatrocientas mujeres modelos en bikini, tanto es así que creo que era el único hombre en ese lugar. Los ascensores estaban marcados como «Bikini Pro» y «Bikini Amateur. Me quedé allí por un minuto, y me dije: «Supongo que Bikini Amateur. No sé qué más hacer, para ser honesto y ético aquí».

Pero si piensas en esto por un minuto, te das cuenta de: ¿Cómo el movimiento feminista ha triunfado cuando todavía tienes una comprensión de la dignidad de la mujer y que vale la pena serlo en términos de cómo ella se expone como un objeto para un grupo de hombres?

Una iglesia debe mostrarse como una contracultura, honrar la edad, la madurez, la dignidad y la belleza interior, y estar constantemente reiterando esto no solo a las mujeres que Dios está llamando como líderes en nuestras iglesias, sino también a la próxima generación que viene detrás de ellas. Y es algo que no puede ser simplemente asumido.

Gabriel, en la misión del Señor, podría haber dicho simplemente a María: «Tú has sido elegida para dar a luz al Rey del Universo, el Salvador del mundo». Eso es implícitamente un honor. Pero él no lo deja implícito. Él le habla de forma explícita de cómo es que ella es favorecida y es bendecida, algo que ha estado ocurriendo en este punto durante un largo periodo de tiempo, porque en el mismo comienzo de la historia bíblica, Dios dice que la descendencia de la mujer aplastará la cabeza de la serpiente. Hay un papel único para la feminidad en la guerra espiritual que Dios está dirigiendo contra los principados y potestades, y debemos hablar explícitamente de ese tipo de honor.

Ahora, esto también significa que honras las formas de ser mujer y las formas de ser femenina, que de nuevo, no son más que estereotipos. Hay algunas mujeres que serán muy obviamente femeninas. Son el tipo de mujeres que la cultura externa vería como, naturalmente, muy femeninas. Hay otras mujeres dentro de la congregación que no van a caber necesariamente en todas esas categorías estereotipadas.

Hay mujeres que no están interesadas en Pinterest o en esas cosas. La forma en que abordamos esto no es viéndolas como si fuesen algo menos que una mujer o menos femeninas. Decimos: «¿Cómo es que tú, como mujer, estás dotada para ministrar al cuerpo de Cristo en términos de tu feminidad en formas que no necesariamente encajan en los estereotipos de la cultura?»

Eso es también cierto en asegurarnos que honramos las diferentes áreas de la misión que Dios les ha dado a las mujeres en varios lugares donde Dios las ha colocado. Así que si hablas simplemente de la feminidad en una congregación, únicamente en términos de esposa y madre… Ahora, si denigras la vocación de esposa y madre, estás caminando fuera de las Escrituras, y estás trabajando en contrarrestar los propósitos de Dios.

Pero si hablas solo en términos de esposa y madre, y no reconoces que en la historia bíblica y a lo largo de toda la historia de la iglesia, Dios ha levantado a las madres de la congregación que no están casadas, que no tienen hijos biológicos, pero que, como en 1 Corintios 7, se les da esa misión. Si ves que de alguna forma es menos mujer, estás enviando una señal y un mensaje –sin importar cuán involuntariamente– que te va a obstaculizar como iglesia, levantar a la siguiente generación de mujeres. Honra a las mujeres.

En segundo lugar, y aquí puedes ver unasunto no solo de honor, sino de sumisión. Fíjate en el versículo 38, cuando el ángel le habla a María. Ella dice: «He aquí la sierva del Señor, hágase conmigo conforme a tu palabra». Ella no patalea en contra de los propósitos de Dios.

Pero nota que este tipo de sumisión no es una negociación. Este tipo de sumisión no está siendo avasallada. María está haciendo preguntas. Sus preguntas no son consideradas como una especie de insubordinación o algún tipo de ataque a los propósitos de Dios. Esto es honrado por Gabriel mientras él está contestando sus preguntas.

«¿Cómo será esto, puesto que soy virgen? ¿Cómo me sucederá eso a mí?» Ella está haciendo esas preguntas, y observa de nuevo lo diferente que es ella de nuestra otra madre, Eva, en este punto.

Aquí está la cuestión fundamental. Cuando dentro de la iglesia estás discipulando y honrando a las mujeres, tienes que simultáneamente enseñar a las mujeres cómo someterse y cómo no someterse. Estas dos cosas son esenciales. El problema con la mayoría de las mujeres en nuestras iglesias no es que nuestras mujeres no sean lo suficientemente sumisas. El problema es que la mayoría de las mujeres en nuestras iglesias son demasiado sumisas.

Las Escrituras nos llaman a todos los cristianos a someternos en determinadas áreas de la vida. Los hijos se someten a los padres. Los ciudadanos se someten a los gobernantes. Los miembros de la iglesia se someten a los pastores y los líderes dentro de la congregación. Las casadas se someten a los esposos. Los esposos se someten a Dios y a otros líderes que Dios ha puesto a su alrededor.

La mayoría de las mujeres en nuestras iglesias tiene un problema; principalmente, no con el rechazo a someterse, sino que lo están haciendo indiscriminadamente. La Biblia en ninguna parte llama a las mujeres a someterse a los hombres en general, sino que dice: «Las casadas estén sometidas a sus propios maridos como al Señor» (Ef. 5:22).

Nancy: Has estado escuchando un mensaje del Dr. Russell Moore. María de Nazaret ha sido siempre uno de mis personajes bíblicos favoritos. Y este mensaje me ha ayudado a pensar a través de su vida de una manera más fresca.

El Dr. Moore nos ha mostrado una gran cantidad de implicaciones prácticas de la forma en que el Señor le habló a María y de la forma en que María respondió al Señor. Pudimos apreciar a través de este mensaje el corazón pastoral del Dr. Russell Moore.

En el dia de mañana él continuará con la segunda parte de este mensaje. Él está compartiendo aplicaciones prácticas para nosotras de manera personal, y también para las iglesias locales. Es tan importante que vivamos los principios bíblicos en comunidad. Y aquí en Aviva Nuestros Corazones realmente queremos apoyar el ministerio en las iglesias locales.

Esperamos que nos acompañes mañana en nuestro próximo programa, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Annamarie: Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tu Gloria, Jonathan & Sarah Jerez, Periscopio ℗ 2017 Jonathan & Sarah Jerez. Canción usada con permiso.

*Offers available only during the broadcast of the podcast season.

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