Aviva Nuestros Corazones Podcast

— Reproducción de audio —

Annamarie Sauter: ¿Has llegado a pensar que lo que has hecho en tu vida cristiana ha sido por tu fuerza?

Nancy DeMoss Wolgemuth: Tratamos de hacer de la victoria sobre el pecado un hábito, tratamos de lidiar con situaciones en nuestras vidas, y nos olvidamos de que es el poder del Espíritu Santo el que nos capacita para triunfar por encima de la fuerza gravitacional del pecado en nuestras vidas.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín. 

La porción de la Escritura para hoy es Salmos 9 al 17.

Las tentaciones están ahí, pero eso no quiere decir que tenemos que ceder porque el Espíritu Santo mora en nosotras. Esto es algo asombroso, y Nancy está aquí para ayudarnos a entenderlo mejor.

Nancy: Hemos estado hablando durante estos últimos programas acerca de la obra y el ministerio del Espíritu Santo …

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

Colabora con nosotras

Tenemos el privilegio de proporcionar las transcripciones de estos mensajes vivificantes. Si el Señor ha usado Aviva Nuestros Corazones para bendecir tu vida, ¿considerarías donar hoy para ayudar a cubrir los costos y expander el mensaje?

Donar $5

Sobre el maestro

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a un avivamiento espiritual y a la feminidad bíblica. Su amor por Cristo y por Su Palabra es contagioso y permea todos sus alcances, desde sus conferencias hasta sus programas de radio.

Ha escrito veintidós libros, incluyendo Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres, En busca de Dios (junto a Tim Grissom), y Adornadas. Sus libros han vendido más de cuatro millones de copias y están llegando a los corazones de las mujeres alrededor del mundo. Nancy y su esposo, Robert, radican en Michigan.

Únete a la conversación