Aviva Nuestros Corazones Podcast

— Reproducción de audio —

El propósito del sufrimiento

Annamarie Sauter: Alguna vez te has preguntado, ¿cuál es el propósito del sufrimiento?

Nancy DeMoss Wolgemuth: Recuerda que no se trata de ti, no se trata de mí, se trata de Cristo. Si quieres soportar, si quieres perseverar, no olvides por qué estás sufriendo. Recuerda que tu sufrimiento no es sin sentido. No es sin propósito. Tiene un propósito. Y es por amor al evangelio, por amor a los elegidos y para la gloria de Dios.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín. La lectura bíblica para hoy es la carta a los Romanos capítulos 4 al 6.

Nos encontramos en la serie titulada, «Persevera en las dificultades de la vida». Y esto es más fácil decirlo que vivirlo, pero en el apóstol Pablo tenemos un vivo ejemplo de perseverancia en medio de la aflicción. Nancy nos ha estado …

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

Colabora con nosotras

Tenemos el privilegio de proporcionar las transcripciones de estos mensajes vivificantes. Si el Señor ha usado Aviva Nuestros Corazones para bendecir tu vida, ¿considerarías donar hoy para ayudar a cubrir los costos y expander el mensaje?

Donar $5

Sobre el maestro

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a un avivamiento espiritual y a la feminidad bíblica. Su amor por Cristo y por Su Palabra es contagioso y permea todos sus alcances, desde sus conferencias hasta sus programas de radio.

Ha escrito veintidós libros, incluyendo Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres, En busca de Dios (junto a Tim Grissom), y Adornadas. Sus libros han vendido más de cuatro millones de copias y están llegando a los corazones de las mujeres alrededor del mundo. Nancy y su esposo, Robert, radican en Michigan.

Únete a la conversación