Podcast Aviva Nuestros Corazones

Elige el plan de Dios

Carmen Espaillat: Cuando Nancy Leigh DeMoss proyecta una visión para la feminidad bíblica, puede resultar difícil.

Nancy Leigh DeMoss: Ahora, tengo que decirte, no soy una guerrera por naturaleza. Me estaba acercando a los 40 años. Estaba buscando una vida un poco más estable. Me gusta caerle bien a las personas. Me gusta que estén de acuerdo conmigo, pero me di cuenta de que si iba a empezar a dar este mensaje de la feminidad bíblica, estaría yendo contra la corriente, incluso dentro la iglesia, y que estaría diciendo cosas que incluso las personas podrían pensar que eran locas. Es verdad. Lo hacen. piensan que estoy loca.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín. Ayer Nancy empezó una serie de 2 días llamada Proyectando una visión de la verdadera feminidad, muy apropiada para esta semana en la que celebramos nuestra primera conferencia Mujer Verdadera en Santo Domingo. Ella desafió a un grupo de estudiantes universitarias a pensar bíblicamente sobre su futuro como la próxima generación de mujeres.

Tú y yo necesitamos pensar en estas cosas también. No importa en qué etapa de la vida estemos, no podemos olvidar lo que significa ser una mujer sometida a Dios. Nancy está reiterando uno de los puntos que comenzó ayer.

Nancy: La Palabra de Dios dice que los hijos son una bendición. El mundo dice que los hijos son un inconveniente, Y así en muchas áreas de la vida, sólo tenemos que comparar. Dios creó a las mujeres para que sean ayudadoras. Para eso fue que Dios hizo a la mujer – una ayuda para el hombre, y sin embargo la manera del mundo es que las mujeres deben ser controladoras. Ellas están para mantener las riendas, y tenemos toda esta forma de pensar hoy en día que nos dice que los hombres ayuden a las mujeres.

Bueno, hay algunas formas en que eso es cierto, pero hemos perdido la visión del hecho de que Dios nos creó como mujeres para ser ayuda de los hombres. ¿Sabes que nunca serás más bendecida, más alegre que cuando, como mujer casada (si esa es la voluntad de Dios para tu vida) tomes ese rol de ayuda para ese hombre?

La manera de Dios es que las mujeres son distintas y diferentes a los hombres . La manera del hombre, la manera del mundo, es que no hay diferencia entre hombres y mujeres —toda esta cultura unisex.

La manera de Dios es que los hombres están supuestos a — ¿tienes el cinturón puesto? ¿Estás lista para lo que vas a escuchar? La manera de Dios es que los hombres están supuestos a ser proveedores para su familia, que los hombres deben ser el principal sostén. Hay muchas formas en que podrías volver al libro del Génesis y demostrar esto bíblicamente, que las mujeres deben ser la que cuiden del hogar.

Ahora, eso no significa que las mujeres no tienen cerebro. No significa que ellas no tienen talento. No significa que ellas no trabajan duro. Solo significa que los hombres deben ser proveedores para sus esposas e hijos, primariamente, y que las mujeres deben ser las que mantienen el frente del hogar, las portadoras y sustentadoras de vida, las maestras de los niños. ¿Te suena esto extraño para ti? Si es, es porque has crecido en un mundo que no lo ve de esa manera.

Ahora, yo no quiero poner toda la responsabilidad sobre las mujeres. Es importante que los hombres comprendan su rol y su responsabilidad, también. Pero, Dios no me llamó a hablarles a los hombres, así que voy a dejar que alguien más les explique a los hombres lo que ellos deben entender.

La manera de Dios es que el sexo es puro. Es bueno. Es maravilloso en el matrimonio. La manera del mundo es que el sexo es en cualquier momento, en cualquier lugar, con cualquier persona, por cualquier razón, y en la actualidad prácticamente no hay límites. La promiscuidad sexual, la revolución sexual –que prometió libertad. Ha traído tanto dolor. Una boca llena de gusanos es en lo que muchas mujeres y hombres han terminado.

La manera de Dios es que los hombres deben ser quienes tomen la iniciativa, y las mujeres fueron creadas para responder. ¿Pero qué tenemos en nuestra cultura? Justo lo opuesto. Tenemos mujeres agresivas, controladoras, en busca de poder y hombres pasivos que no saben lo que significa dar un paso adelante y ser hombres.

Y bueno, muchas otras áreas que pudiéramos mencionar… La manera de Dios es la modestia.La manera del mundo es la sensualidad. La manera de Dios es la sumisión a la autoridad ordenada por DiosLa manera del mundo es la rebelión, “hazlo a tu manera,” independencia.La manera de Dios es el camino de la humildad y la amabilidad. La manera del mundo para las mujeres es que seamos ruidosas, ásperas e impetuosas.

La Biblia es tan increíblemente actualizada y relevante cuando se trata de estas cosas. Proverbios capítulo 7, versículo 11, describe la mujer del mundo. ¿Sabes cómo la describe? Dice que es alborotadora y rebelde, y que sus pies no permanecen en casa. ¿Te suena eso como la mujer moderna –alborotadora, rebelde, y nunca centrada alrededor de su hogar?

La manera de Dios es que, como mujeres, nos enfoquemos en lo que significa ser bellas desde adentro hacia afuera –feminidad bíblica. La manera del mundo es que lo más importante es la belleza externa. Así que al tener la manera del mundo en este movimiento de mujeres, este movimiento feminista, eso nos ha enseñado que las mujeres están encadenadas en esta sociedad dominada por hombres. Son oprimidas por los hombres. Ellas están atrapadas en su hogar.

Eso es lo que el mundo le dijo a las mujeres de la generación anterior, hace 60 años. Las mujeres creyeron eso. Ellas creyeron en el Engañador cuando vino a ellas y promovió una manera totalmente diferente de vivir. Ellas compraron eso, y terminaron con la boca llena de gusanos. ¿Sabes por qué? Proverbios desde capítulo 14, versículo 12, dice, “Hay camino que al hombre le parece derecho, pero al final, es camino de muerte”.

Ahora, al mirar alrededor de nuestra cultura, tienes que admitir que la manera del mundo se está imponiendo. Quiero animarte a mirar al final de la historia y a darte cuenta de que con el tiempo, la manera de Dios prevalecerá porque es lo correcto. Si te decides a abrazar y a recibir la manera de Dios para ti como mujer, encontrarás que estás nadando contra la corriente, contra la cultura de hoy, pero a largo plazo, encontrarás que estás en el camino ganador porque la manera de Dios prevalecerá.

Las consecuencias de seguir la manera del mundo, seguir nuestro propio camino –han sido desastrosas. Tenemos mujeres hoy en día que están confundidas y desorientadas. Hay desesperanza, desesperación, culpa, hogares rotos.

Amigas, desearía que pudieran escuchar las historias que escucho día tras día de mujeres que tienen mi edad y mayores que lo han hecho a la manera del mundo. Ellas han intentado la manera del mundo y ahora son absolutamente miserables. Sus vidas están quebrantadas, y algunas veces parece que están estropeadas mas allá de lo que se puede remediar. Ellas van de un hombre a otro, de una cama a otra, de una relación desastrosa a otra porque están tratando de encontrar algo que Dios les quiere dar, pero Él quiere que lo encuentren en Cristo, no en este mundo.

¿Puedo decir, que no tienes que perpetuar la manera del mundo? No me importa de qué tipo de crianza vienes. Dios puede comenzar una nueva generación familiar, una generación completa, a través de ti. Mira, 6,000 años atrás cuando Satanás quiso atacar a Dios, lo hizo hablándole a una mujer. Él le mintió. Plantó dudas en su corazón sobre la Palabra de Dios. Él le dijo, “tú puedes ser tu propio dios”.

Ella escuchó. Creyó su mentira. Actuó en consecuencia. Ella dijo, “Lo haré a mi manera”. No creo que Eva se detuvo por un momento a pensar sobre lo que su decisión significaría para su esposo, su matrimonio, sus hijos, sus nietos, las generaciones venideras. Ella solo pensó en ese momento y esta cosa que parecía buena para mí. “Tengo que tenerlo”.

Para algunas de ustedes, es un hombre que va a entrar en sus vidas, y dices, “Tengo que tenerlo”, aun cuando él no es creyente o un cristiano comprometido o cuando tu consejero espiritual te dice, “No creo que sea adecuado para ti”. Pero tú dices, “Tengo que tenerlo”. Vas a seguir tu propio camino, y años después, vas a volver, y vas a decir, “Desearía haber escuchado el consejo piadoso”. Así que muchas de las decisiones que estás tomando en esta etapa de tu vida van a ir contigo a través de toda la vida.

Eva tomó una decisión, y hundió a toda la raza humana en la clase de corrupción, violencia y problemas que vemos hoy en día. Pero quiero hablarles por un momento sobre esta joven que 2,000 años atrás enfrentó una decisión similar. Ella era una adolescente y enfrentó la decisión de hacerlo a su manera o la manera de Dios.

Su nombre era María, María de Nazaret, y ella no tenía manera de comprender el increíble papel que ella estaba jugando en el plan redentor de Dios para las edades con solo decir “sí” a Dios. La manera de Dios significaba para ella cambiar todo su plan. Piensa sobre esta mujer comprometida, preparándose para casarse, y Dios viene y le dice, “Vas a tener un hijo, y no es el hijo de José”.

Esta no era la forma en que ella escribió el guión. El guión de Dios para nuestras vidas nunca es de la forma en que nosotras lo hubiéramos escrito, pero siempre es bueno. Siempre es correcto .

No creo que ella tuviera la más mínima idea de cómo su decisión iba a resultar en bendición para sus hijos, sus nietos, las generaciones por venir, y como nosotras seríamos bendecidas hoy debido a su voluntad de decir “sí” a Dios. Ella es realmente un tipo opuesto a Eva. María es una mujer contra-cultura, una mujer que aceptó el valor que Dios puso en su vida en una época donde las mujeres eran consideradas inferiores.

Ella es una mujer que nunca aspiró a hacerse de un nombre para ella misma o tener su propia fama o su propio lugar de protagonismo. Ella estaba contenta solo con apuntar las personas hacia Jesús, solo con tener una vida que animara a las personas a querer conocer a Cristo.

Hace varios años, el Señor empezó a poner esto en mi corazón mientras miraba lo que estaba sucediendo alrededor. Miré lo que ocurría en nuestra cultura; miré algunos de los resultados de la revolución feminista. Aún puedo recordarlo –estaba en mis treinta y tantos, y empecé a tener esta velocidad en mi corazón al ver a Dios traer a la luz algo que decía “¿Y si pudiéramos creer en Dios en nuestros días para una contra-revolución, por un movimiento completamente nuevo, un movimiento de mujeres completamente nuevo que recupere el terreno que durante 50 años o más le hemos cedido al movimiento feminista?” Me aterrorizó meditar en este pensamiento, al darme cuenta de que si iba a ser parte de esto, me iba a pasar el resto de mi vida nadando contra la corriente.

Ahora, tengo que decirte, no soy una guerrera por naturaleza. En ese tiempo me estaba acercando a los 40 años. Estaba buscando una vida un poco más estable. Me gusta caerle bien a la gente. Me gusta que concuerden conmigo, y me di cuenta de que si iba a empezar a dar este mensaje de la feminidad bíblica, estaría yendo contra la corriente, incluso en la iglesia, y estaría diciendo cosas que las personas podrían pensar que eran locas. Es verdad. Lo hacen. Ellas piensan que estoy loca.

Luché con eso, y luego dije, “Señor,” lo mismo que dijo María,

● Soy Tu sierva. Hágase en mí según Tu palabra.

● Estoy dispuesta a que uses mi vida como Tú quieras.

● Estoy dispuesta a ser contra-cultura.

● Estoy dispuesta a creerte por un movimiento, una contra-revolución de mujeres jóvenes en esta generación que le mostrarán al mundo una forma diferente.

El versículo que Dios usó para alentar mi corazón fue el versículo que se encuentra en el Antiguo Testamento que dice, “Cómo es que uno puede perseguir a mil, y dos hacer huir a diez mil” (Deuteronomio 32:30). Escucha, el mensaje del que estamos hablando sobre la feminidad bíblica, es un mensaje de minoría. Siempre lo será. Es solo un remanente, un pequeño número de mujeres que están dispuestas a abrazar la manera de pensar de Dios y hacerlo a la manera de Dios cuando se trata de feminidad, matrimonio, maternidad y reflejar la belleza de Dios como mujeres para nuestra cultura, solo unas pocas, no necesitamos muchas .

Dices, “¿Cómo puedo ser una mujer contra-cultura?”

● Eres una mujer contra-cultura cuando eliges decir “sí” a Dios aún cuando es difícil.

● Eres una mujer contra-cultura cuando eliges abstenerte de las relaciones sexuales hasta casarte.

● Eres una mujer contra-cultura cuando esperas la elección de Dios para tu pareja.

● Eres una mujer contra-cultura cuando decides no ver o reírte del entretenimiento que contiene insinuaciones sexuales o humor grosero o que hace alarde de la inmodestia, aun cuando estás sola.

● Eres una mujer contra-cultura cuando te casas y te mantienes casada y guardas tus votos.

Esta tarde me voy a reunir con una mujer que ha guardado sus votos en un matrimonio muy difícil y doloroso. Hubiera sido más fácil para ella, y muchos cristianos hoy en día le habrían dicho, “No necesitas quedarte en ese matrimonio. Tienes motivos para divorciarte”. Pero ella dijo, “Yo prometí serle fiel a este hombre hasta que la muerte nos separe”.

Ella amó. Extendió gracia. Extendió perdón. Ha sido misericordiosa. Ella lo hizo a la manera de Dios cuando fue difícil y cuando iba contra la corriente, y Dios está en el proceso de traer su esposo de vuelta hacia Él.

Dios está en el proceso de restaurar y redimir ese matrimonio, pero quiero decirte una cosa. Esta mujer está comprometida con ese matrimonio, con ese hombre y con el plan de Dios aun si ella nunca recupera a su esposo porque ella dijo, “Me voy con la manera de Dios”. Eso es contra-cultura.

Eres contra-cultura cuando decides vivir por las prioridades bíblicas para tu vida, sin importar lo que el mundo piense . El mundo no eleva el matrimonio y la maternidad, pero Dios lo hace. Si vas a ser una mujer casada, cuando adoptas las prioridades de Dios para tu vida, primero ser una mujer piadosa, luego ser una esposa piadosa, luego ser una madre piadosa, luego el trabajo y la carrera vienen después de eso. Esas son las prioridades de Dios.

Ahora, hoy en día esta forma de hablar hace que las mujeres se sonrojen. Quiero decir, estas son como palabras de pelea, y yo no soy una luchadora. No estoy tratando de provocar nada. Solo quiero ver a las mujeres ser redimidas y rescatadas de esas desastrosas consecuencias de actuar a la manera del mundo.

Algunas veces esto significa en esta economía con dos ingresos que vas a tener que estar dispuesta a hacer sacrificios financieros, que quizás no tengas todo lo que los demás pueden tener, así que simplemente quiero hacer un llamado a la contra-revolución, un llamado a ser parte de este movimiento contra-revolucionario.

¿Cómo haces eso? Permíteme darle varias sugerencias. Tú escoges las que sepas que necesitas. Primero que todo, si nunca lo has hecho, dale gracias a Dios por crearte mujer. Agradécele por eso. Es un privilegio, y proponte glorificar a Dios como mujer.

Es un privilegio, y luego emprende un estudio de la Palabra de Dios. Estudia la perspectiva de Dios sobre la feminidad. ¿Qué significa ser mujer? ¿Cuáles son las directrices dadas específicamente a las mujeres en las Escrituras?

¿Por qué Dios le dice a las mujeres en 1era Pedro 3, a las esposas, que deben adornarse con un espíritu humilde y manso? ¿Qué significa eso? ¿Significa que debes ser tímida? ¿Significa que no puedes tener una personalidad extrovertida? Solo te diré, que no significa eso, pero ¿qué significa y cómo puedes tener el tipo de actitud del corazón que le dé gloria a Dios como mujer?

Estudia la perspectiva de Dios sobre la feminidad y luego adóptala. Dile “sí”, aunque vaya contra la corriente, aun si va en contra de lo que los demás piensen. Adopta el propósito de Dios y Su plan para la feminidad. Y luego trabaja en discernir las mentiras que el mundo te dice y comprométete a rechazar todo pensamiento no bíblico sobre la feminidad, sobre el sexo, sobre el matrimonio, sobre la maternidad.

Proponte rechazar esas mentiras, y deja que Dios te moldee y te forme en una mujer conforme al corazón de Dios. Adopta el llamado de Dios sobre el matrimonio y la maternidad. Amigas, es correcto orar “Señor, si te place, ¿podrías darme un esposo que sea un hombre de Dios?” Luego deja los resultados en las manos de Dios, pero sé contra-cultura mediante la determinación de no tomar el asunto en tus propias manos.

Escucha, amiga. Tú puedes conseguirte un esposo. Realmente puedes, pero si lo haces a tu manera al ser la que toma la iniciativa en vez de la que responde, te vas a arrepentir. Te prometo que lo harás. Tú dices, “Bueno, si lo hago a la manera de Dios, si dejo que los hombres sean los iniciadores, nunca tendré un esposo”.

Sabes, eso quizás sea verdad, pero te diré, si está en la voluntad permisiva o en la voluntad soberana de Dios que tú permanezcas soltera, en la voluntad de Dios, serás más feliz haciéndolo de esa manera que haciéndolo a tu manera. Solo quiero decirte, hay cosas peores que estar soltera y ser soltera y tener 46 años. Hay un montón de cosas peores.

De hecho, yo prefiero estar donde estoy y creer que Dios ha puesto un llamado en mi vida. Creo que Él me ha apartado para servirle como mujer soltera. Por otra parte, conozco muchas mujeres que tienen mi edad y están casadas y son tan miserables porque no esperaron lo mejor de Dios.

Lo hicieron a su manera. Consiguieron lo que querían. Lo manipularon. Ellas tomaron las cosas en sus propias manos. Ellas terminaron con la boca llena de gusanos, así que espera en el Señor. Confía en Él en vez de perseguir tu propia agenda, tus propios propósitos.

Debes estar dispuesta a ir en contra de la corriente. Eso es lo que hace el salmón. Ellos nadan río arriba con la finalidad de dar vida. Si vas a ser una mujer de Dios hoy en día, vas a tener que estar dispuesta a nadar río arriba. Proponte ser moralmente pura.

Tú dices, “Es que eso es TAN anticuado”. Y lo es, pero es la manera de Dios, y la manera de Dios siempre es correcta. Siempre es el camino al gozo.

Solo estoy diciendo, mantente fuera de la cama hasta que Dios te ponga en una cama matrimonial sagrada con una pareja en matrimonio. Vale la pena esperar, y vale la pena esperar por ti.

Tú dices, “Eso suena muy aburrido”. Quiero decirte, que si vas por el camino del mundo, vas a terminar con la boca llena de gusanos. Es el camino de la angustia. Es el camino del corazón roto.

Mientras te conviertes en una mujer de Dios, deja que Dios te use para convertirte en mentora o en modelo para otras mujeres. Hay mujeres que vienen detrás de ti que necesitan modelos piadosos. Algunas de ustedes han tenido madres piadosas, y eso te ha dado un modelo. Algunas de ustedes no saben realmente como luce, como se ve una mujer piadosa.

Mientras descubres lo que eso significa, deja que Dios te use para ser mentora y para discipular a otras mujeres jóvenes. Puedo decir, que si lo quieres hacer a la manera de Dios, si quieres ser contra-cultura, sé una mujer que anima a los hombres. Respeta a los hombres. Levántalos. Ora por ellos. Nunca entres en esos ataques hacia los hombres que son tan populares hoy en día. Es TAN incorrecto, todas esas bromas que hacemos que ponen a los hombres por el piso, no lo hagas.

Solo te diré, si vas a ser femenina, vas a ser una mujer piadosa, y por eso no me refiero a débil. Es decir, una mujer virtuosa es una mujer fuerte de adentro hacia afuera, pero ella es fuerte en la fuerza de Dios. Si vas a ser una mujer femenina y vas a tratar a los hombres como hombres, los hombres te tratarán como a una reina. Lo harán.

Como mujeres, nosotras fijamos el estándar. Nosotras fijamos el estándar de la cultura. Las sociedades no sobreviven mucho tiempo una vez que sus mujeres pierden sus virtudes femeninas. Es verdad. Tú dices “Los hombres son toscos. Los hombres son tontos”. Escucha, se supone que debemos establecer el estándar. Se supone que debemos elevar el estándar.

Amigas no me he dispuesto, a tener un ministerio nacional. Las personas algunas veces me preguntan— las mujeres algunas veces me preguntan, “Me gustaría hacer lo que haces. Me gustaría ser conferencista. Me gustaría ser escritora. ¿Cómo lo hiciste?”

No me dispuse hacer nada de esto. ¿Sabes lo que sí me propuse a hacer años atrás? A amar a Dios, agradarle, obedecerlo, servirle, y servir a los demás mientras el Señor me daba oportunidades.

Tú no conoces los planes que Dios tiene para tu vida. Yo estuve sentada en conferencias universitarias como estas hace 25 años atrás. No tenía idea de lo que Dios quería para mi vida. Aún no sé todo lo que Dios pueda tener en el futuro para mí, pero tomé una decisión en esos años, en mi adolescencia y en mis veinte años, “Señor, quiero serte agradable. Quiero ser una mujer que te traiga gloria a Tu Nombre”.

Crecí en mi entendimiento. He crecido en mi comprensión de lo que eso significa, pero quiero decirte, Dios me ha dado tanto gozo como mujer, abrazando Su llamado en mi vida, viviendo para Su reino.

No siempre será fácil. No siempre será popular. A veces vas a comenzar a preguntarte si estás loca porque quizás seas la única en tu círculo de amigos que lo ve de esa manera. Pero te diré una cosa, serás capaz de dormir en la noche. Serás capaz de vivir sin remordimientos. Serás capaz de tener una conciencia limpia.

No tienes que ser como muchas mujeres que conozco, a mi edad, que han tenido múltiples matrimonios, múltiples abortos, múltiples parejas sexuales. Solo te diré, que el pecado complica la vida increíblemente. Todas somos pecadoras, necesitamos desesperadamente la gracia de Dios, pero cuando decides hacerlo a la manera de Dios, seguir Su camino, te darás cuenta que es el camino a la bendición.

Carmen: El libro de Tito le dice a las mujeres mayores que enseñen a las mujeres jóvenes, y hemos estado escuchando un ejemplo de eso hoy. Nancy Leigh DeMoss entregó este mensaje ante un grupo de mujeres en edad universitaria. Nosotros lo presentamos a ustedes en una serie llamada, Proyectando una visión de la verdadera feminidad. Puede ser difícil para las mujeres mayores comprometerse con mujeres de otra generación. ¿Cómo sabes si las jóvenes escucharán? ¿Vas a acercarte sonando anticuada o fuera de la realidad? En fe, Aviva Nuestros Corazones le está pidiendo a Dios que nos ayude a hablar a múltiples generaciones, proveyéndole a las mujeres de todas las edades la verdad que necesitan.

Afortunadamente, Aviva Nuestros Corazones tiene mucho que ofrecer a mujeres de todas las edades, desde el programa diario con su transcripción, como el blog, y los recursos gratis en la página. Y Nancy, todo esto es posible porque los oyentes nos han apoyado a lo largo de todos estos años.

Nancy: Así es, Carmen. Dios ha sido fiel en suplir nuestras necesidades a través de nuestros oyentes que nos han apoyado mes tras mes. Esos oyentes han respondido al reto cuando se han presentado problemas financieros en el pasado.

Y gracias al favor de Dios, dentro de 2 días estaremos lanzando oficialmente el movimiento de Mujer Verdadera hacia América Latina y la mujer hispana alrededor del mundo. No puedes perderte esa ocasión y lo que Dios haga allí entre nosotros. Visita AvivaNuestrosCorazones.com y entérate de cómo puedes ser parte.

Y oremos que Dios levante un ejército de mujeres que estén dispuestas a abrazar a Cristo, a vivir vidas de libertad, de abundancia y de frutos; dispuestas a vivir vidas contra-culturales en nuestros tiempos.

Carmen: Gracias por acompañarnos. Les esperamos mañana de nuevo, en un programa más de Aviva Nuestros Corazones. Hasta entonces.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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