Podcast Aviva Nuestros Corazones

¡Guarda mi corazón! Segunda parte | Día 2

Carmen Espaillat: No importa si eres joven o anciana, introvertida o extrovertida, casada o soltera. Nancy DeMoss de Wolgemuth tiene una pregunta para ti: ¿Cómo está tu vida amorosa? Algunas de ustedes deben de estar pensando… ¿qué vida amorosa?. Me gustaría tener una vida amorosa. No, en serio… ¿Cómo está tu vida amorosa?

Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

¿Alguna vez oras por ti misma? Nancy piensa que el orar por motivos personales puede ser un hábito muy saludable. Ayer ella inició una serie aquí en ANC donde nos daba un vistazo de lo que sucede en su clóset de oración. Durante las próximas semanas ella nos irá llevando por algunos de sus propios motivos de oración, ella comenzó por compartirnos su primera petición: Guarda mi corazón. Ahora escuchemos a Nancy, mientras continúa hablando acerca de este motivo de oración tan importante.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Pablo dice en 2 Timoteo capítulo 1, y hay dos versículos interesantes aquí, antes que todo Pablo dice en el versículo 12: “Yo sé en quién he creído y estoy convencido de que es poderoso para guardar mi depósito hasta aquel día”, entonces ¿quién guarda nuestros corazones? ¿Quién dijo Pablo que estaba convencido de que guardaría su corazón? Dios lo haría. Pero, entonces mira el versículo 14 de 2 Timoteo capítulo 1: “Guarda mediante el Espíritu Santo que habita en nosotros, el tesoro que te ha sido encomendado”. Entonces, ¿quién debe guardar nuestros corazones? Nosotras por el poder del Espíritu Santo. Entonces, finalmente, ¿quién debe guardar nuestros corazones, Dios o nosotras? Y la respuesta es: Sí. Necesitamos que Él guarde nuestros corazones y tenemos que tomar decisiones que nos ayuden a guardar nuestros corazones. Él lo guarda, pero nosotras también tenemos que guardarlo.

Somos responsables de las decisiones que afectan las condiciones de nuestros corazones. Y, lo puedes ver en el caso del Rey Salomón, al igual que muchos otros Reyes del Antiguo Testamento. Aquí hay un ejemplo obvio en 1 de Reyes capítulo 11, escucha esto: “Pero, el rey Salomón además de la hija de Faraón, amó a muchas mujeres extranjeras, moabitas, amonitas, edomitas, sidonias e hititas, de las naciones de las cuales el Señor había dicho a los hijos de Israel: No os uniréis a ellas ni ellas se unirán a vosotros, porque ciertamente desviarán vuestro corazón tras sus dioses”. Dios les dijo no se casen con esas mujeres extranjeras, ellas desviarán sus corazones. ¿Y qué hizo Salomón? El hombre más sabio que jamás vivió hizo algo muy tonto, se casó con las mujeres que Dios le había dicho que no se casara. Salomón se apegó a ellas con amor, de hecho, se dejó arrastrar y perdió el control. El versículo 3 dice que el tuvo 700 mujeres que eran princesas y 300 concubinas. Esto apenas parece posible, ¿y qué pasó? Sus mujeres desviaron su corazón. Exactamente lo que Dios dijo que sucedería. Pues sucedió que cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres desviaron su corazón tras otros dioses y su corazón no estuvo dedicado por entero al Señor su Dios como había estado el corazón de David, su padre.

Ahora, David fue un hombre que pecó grandemente durante una temporada de su vida, él cometió inmoralidad, adulterio, traición contra la nación. Pero, sin embargo, fue llamado un hombre conforme al corazón de Dios, porque cuando él fue confrontado con su pecado, se arrepintió. Dios no puede bendecir las cosas necias que hemos hecho en nuestro pasado, pero te diré lo que sí puede bendecir, y es un corazón quebrantado y arrepentido.

Entonces, cuando oramos: Señor, guarda mi corazón. Ayúdame a guardar mi corazón. Ayúdame a no tomar decisiones necias que me pondrán en un lugar que mi corazón pueda ser desviado de ti. Jovencita, por eso es tan importante que mientras sean jóvenes tomen decisiones que honren al Señor, que guarden su corazón para que no establezcan patrones ni hábitos, caminos de vida que cuando sean una mujer mayor con más edad, quizás como yo, miren atrás y digan: ¿por qué no escuché el consejo? Y todas las mujeres mayores que están escuchando esto, sé que deben de estar asintiendo fuertemente con sus cabezas.

Hace años, le mandé una carta a una dulce amiga mía cuando cumplió trece años. A medida que ella entraba a sus años de adolescencia sentí el impulso de desafiarla acerca de su corazón. Déjame leerte la carta. La saque el otro día:

“Mi querida Robyn, ¡Feliz cumpleaños! ¡Ha sido un gran gozo ver que te estás desarrollando en una hermosa y dulce jovencita! Quería darte un regalo especial en este cumpleaños que te animara y desafiara a través de tus años de adolescencia. Y, finalmente me decidí por esta pequeña joya. Observarás que Proverbios 4:23 (RVR) está inscrito detrás. La primer parte de ese versículo dice, ‘sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón’. En las últimas semanas he estado meditando en esa pequeña frase. Dice que guardar tu corazón es más importante que cualquier otra cosa que hagas. ‘Sobre toda cosa guardada.’”.

Le dije a esta jovencita de trece años,

“Déjame darte un ejemplo para poder explicarte lo que pienso que significa guardar tu corazón. ¡Piensa en tu corazón como un precioso tesoro, más valioso que el tesoro más caro en el mundo! ¡La semana pasada un documento famoso de los años 1500s se vendió por setenta millones de dólares! ¡Las joyas que le pertenecen a la reina de Inglaterra valen mucho más que eso! ¡Más de un billón de dólares!”.

“¡Y aun así, tu corazón, como una jovencita de trece años, es más valioso que toda la colección de joyas de la reina! Ahora, estoy segura que puedes imaginarte que ese documento famoso, y las joyas de la reina, no las dejan en cualquier lugar para que cualquier persona las toque o juegue con ellas. ¡De ninguna manera!”

“Esos artículos son preciosos para sus dueños, y hacen todo lo posible para protegerlos de que se los roben o los dañen. Día y noche esas posesiones valiosas son cuidadosamente protegidas de ladrones o vándalos con sistemas de seguridad sofisticados y elaborados que incluyen candados y guardias. ¡Son vigilados todo el tiempo!”

“También son protegidos del clima y de que se pudran al guardarlos en un lugar con la temperatura y humedad correctas. Robyn, tu corazón le pertenece al Señor Jesús. Es precioso para Él y Él se preocupa mucho de que sea protegido. Un día, cuando llegues al Cielo, querrás darle un corazón que no está dañado en ninguna manera. Y para hacer eso, debes guardar tu corazón cada día de tu vida.”

“Así como hay ladrones que les gustaría poner sus manos sobre esos tesoros valiosos, también hay ladrones que les gustaría robar tu corazón. El principal, por supuesto, es Satanás, y él tiene muchas personas que usa como sus ayudantes. Es esencial que tu corazón sea guardado contra estos intrusos.”

También hay ‘condiciones climáticas’ que pueden destruir tu corazón: cosas como la amargura, orgullo, egoísmo, pereza, inmoralidad. Tu corazón necesita ser protegido de todo esto también.

Le pregunté a esta jovencita de trece años. “Entonces, ¿Cómo guardarás tu corazón? Me gusta pensar de construir una gran fortaleza alrededor de mi corazón. Pienso que hay dos maneras de hacer esto. Primero, es importante mantener a los hombres malos afuera. Eso significa cuidarte de influencias negativas que pueden corromper tu corazón”.

“Esas influencias pueden ser personas con valores o actitudes equivocadas, o pueden ser libros, revistas, películas, música o programas de televisión que no promueven valores, comportamientos y actitudes santas y saludables. Segundo, es importante mantener la temperatura y el clima correcto en la fortaleza que guarda tu corazón. Y esto lo haces al llenar tu corazón cada día con la Palabra, en oración y meditando en Sus caminos”.

“Estoy emocionada, Robyn, que has establecido un hábito de comenzar cada día leyendo la Escritura. ¡Oro que esto nunca se convierta en solo una rutina para ti, sino que lo veas como una manera de conocer a Dios personalmente, y permitirle que guarde tu corazón limpio y fresco!”

“Mi oración, a la medida que avanzas en los años de adolescencia, es que tu corazón se mantenga puro y sin mancha para el Señor Jesús, y que Él siempre sea el primero en tu corazón. ¡Espero que esta joya sea un recordatorio constante de que, sobre todas las cosas, guardes tu corazón! Con mucho amor, Nancy.”

Escribí esta carta hace más de veinte años. Hoy, Robyn es (y no estoy tomando ningún crédito por esto – Dios recibe todo el crédito por guardar el corazón de esta joven), pero, hoy Robyn es una mujer encantadora en sus treinta y tantos años que se casó con un pastor. Es la mamá de cinco preciosos hijos de diez años para abajo, y ella está experimentando el fruto de su compromiso de jovencita de guardar su corazón.

Eso no quiere decir que ella no lucha – todas luchamos – pero Dios ha guardado el corazón de esta joven mujer. Guarda tu corazón. ¡Guárdalo con diligencia – con toda vigilancia – porque de él fluyen los manantiales de vida!

Quiero terminar cada una de estas sesiones con una oración y pedirles que hagamos nuestra esta oración de esta petición en particular. La petición de hoy es, “Guarda mi corazón.” Así que, inclinemos nuestros corazones ante el Señor. Primero voy a leer una oración que he escrito, y luego una oración en forma de himno, de Charles Wesley.

Ora conmigo si puedes, Señor, ayúdame a guardar mi corazón, ¿podrías guardar mi corazón? Hazlo y mantenlo puro. Protégeme de las artimañas y los ataques del maligno. Guarda mi corazón para que cuando llegue al Cielo te lo pueda presentar entero a Ti, ¡porque Tú eres digno!

Y, así es como lo dijo Charles Wesley:

“Oh, por un corazón que alabe a mi Dios, un corazón libre del pecado;

Un corazón que siempre sienta Tu sangre que tan libremente se derramó por mí.

Un corazón rendido, sumiso, manso, el Trono de mi Gran Redentor,

Donde solo Cristo se escuche hablar…donde solamente Jesús reine.

Un corazón humilde, contrito, creyente, verdadero y limpio,

Que ni la vida ni la muerte lo puede apartar de Cristo que mora adentro.

Un corazón con cada pensamiento renovado y lleno de amor divino,

Perfecto y recto y puro y bueno, una copia del Tuyo Señor.

Oh, Tu naturaleza imparte, Señor lleno de gracia. ¡Ven pronto de arriba!

Escribe Tu nombre nuevo sobre mi corazón, ¡Tu nuevo y mejor nombre de amor!”.

Y oramos esto, Señor, en el dulce Nombre de Jesús, ¡Amén!

Carmen Espaillat: Nancy DeMoss de Wolgemuth ha estado diciéndonos que algo que ella ora personalmente para que Dios guarde su corazón. Escucharemos más de Nancy en un momento. Ahora, quiero dejarte saber que puedes descargar un folleto gratuitamente. Está basado en las peticiones personales de Nancy, puedes obtenerlo en nuestro portal de internet AvivanNuestrosCorazones.com. Aquí está Nancy ahora con su segunda petición.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Tengo un viejo amigo que ahora está con el Señor. Se fue al Cielo en sus, probablemente, ochenta y tanto años, tal vez casi llegando a los noventa. Él era un evangelista chapado a la antigua, un ministro itinerante. Conocí a su hijo y a su nieto y a muchos en su familia que han sido siervos del Señor.

Fue por mucho tiempo, un siervo fiel del Señor, con un corazón apasionado, y simplemente trabajó muy duro para el Señor durante toda su vida. Al final de su vida uno de sus nietos le entrevistó para un proyecto de la escuela de postgrado. No recuerdo exactamente cual era el tema, pero creo que se entusiasmaron hablando en retrospectiva, introspectivamente respecto a su vida, y el nieto le preguntó: ¿Qué harías diferente?.

Y este hombre, a finales de sus ochenta, según recuerdo, dijo: "Si yo estuviera viviendo mi vida de nuevo, viviría enfocado en 1 Corintios 13. Lo leería todas las mañanas, lo memorizaría, basaría mi vida en ese pasaje de la Biblia. "Entonces a él se le entrecortó la voz como si lo lamentara, y no estoy segura lo que estaba pasando en su corazón cuando dijo esto, pero él dijo: "No hay nada más que realmente importe".

He aquí un hombre que hizo muchas cosas buenas, hizo un buen trabajo, fue admirado y respetado por muchos como un fiel siervo del Señor, pero cuando llegó al final de su vida, lo único que dijo que deseó haber hecho de otra manera, fue haber sido más amoroso – haber amado más a Cristo, y haber manifestado más del amor de Cristo y haber amado más los demás.

Mientras escuchaba esto, he pensado: "Sabes, yo podría verme llegar al final de mi vida y tener algunas ideas muy similares". Tengo algunos de esos tipos de pensamientos. Ahora mismo, cuando miro hacia atrás y pienso en todos los tipos de tareas y el tipo de trabajo y el tipo de cosas que hago en el ministerio.

Voy a un funeral de un familiar esta semana, una mujer mayor piadosa, y habrá un montón de cosas que se dirán acerca de ella. Conozco esta mujer – es una tía mía, anciana—y la gente va a hablar de lo mucho que ella amaba, ¡porque ella lo hizo! Y me sentaré allí pensando, "¿Qué van ellos a decir en mi funeral?" "Ella estaba tan ocupada. . .Ella escribió muchos libros. . .Ella habló en una gran cantidad de conferencias. . . "¿O van a decir: “Ella era una mujer que amaba”? Y de eso es que queremos hablar el día de hoy.

Permíteme solo recordarte dónde estamos en esta serie. Estamos hablando de algunas peticiones personales, peticiones de oración que he hecho al Señor en los últimos años. Cosas por las que he orado repetidas veces y he anhelado que se hagan realidad en mi vida. Ahora, en el comienzo del nuevo año, nos estamos enfocando en diez de esas peticiones. Solo estoy compartiendo contigo algunos de mis pensamientos, algunas de mis meditaciones sobre esas peticiones especificas.

Y te estoy animando a tomar estas diez peticiones o intercambiar algunas de las tuyas (para que sean lo que verdaderamente importe en tu vida) y hacerlas tus peticiones durante el 2016 y más allá. Y permíteme recordarte una vez más que tenemos un recurso interactivo que estamos poniendo a tu disposición durante esta serie. Es un folleto que tiene Escrituras en las que puedes orar a través de cada una de estas áreas; tienes citas, espacio para un diario, algunas preguntas de aplicación personal, cosas que te ayudarán a interactuar con estas peticiones y hacerlas más parte de tu vida.

También vamos a incluir un conjunto de cinco tarjetas que tienen estas diez peticiones impresas en cada tarjeta, con una pequeña descripción, una pequeña explicación, para que puedas tener esas tarjetas en diferentes lugares y recordarte hacer de esas peticiones una parte de tu forma de vida.

Ayer hablábamos de la primera petición, que es pedirle a Dios, “Guarda mi corazón”. He orado por eso, he deseado y he anhelado eso por, mucho, mucho tiempo, más de cincuenta y tantos años de caminar con el Señor: "Señor, guarda mi corazón, ¡guárdalo para ti. Hazlo y mantenlo santo, completo, no dividido, hazlo tierno y sensible, guárdame del pecado, líbrame del maligno. Guarda mi corazón!"

Hoy vamos hablar de una petición que va acorde con el deseo del amigo del cual te hablé, que dijo que él deseaba haber prestado más atención a 1 Corintios 13, que sabes que es el gran capítulo del amor. La petición de oración de hoy es, "Lléname con tu amor".

Así que, yo quiero preguntarte: "¿Cómo está tu vida amorosa?" Algunas de ustedes deben estar pensando, "¿que vida amorosa? Me gustaría tener una vida amorosa! "No, en serio, ¿Cómo está tu vida amorosa? "Quiero mencionarte un recurso que tenemos disponible en línea como un archivo pdf. Si vas a nuestro sitio web (AvivaNuestrosCorazones.com) lo puedes encontrar y descargarlo, y te guiará a través de 1 Corintios 13. Se llama ¿Cómo está tu vida amorosa?

Se ven todas las características del amor en 1 Corintios 13: "El amor no tiene envidia, el amor no se envanece, etc., y te hace algunas preguntas de diagnóstico para ayudarte a ver como vas en esas áreas. Es una especie de evaluación para ver: "Si esta es un área en la que necesito crecer?" Yo no voy a hablar de ellas hoy, pero si deseas ese recurso en pdf, está disponible en nuestro sitio web, si deseas explorar aún más de este tema de aprender a caminar en amor.

Se nos dice en 1 Corintios que si tenemos todo tipo de dones increíbles y somos sacrificiales, servimos al Señor en nuestras vidas y tenemos todos los tipos de conocimiento y fe, pero no tenemos amor, entonces todo lo demás es anulado. Es nada, vale menos que nada en algunos casos. Puede hacer mucho ruido, se puede hacer un montón de ruido, pero no tiene ningún valor eterno—si no estamos ceñidas por el amor, si el amor no es la fuente de nuestro servicio.

Si la forma en que usamos nuestros dones no es por amor, entonces nos deja sin fruto. El amor es la clave de lo que Escritura habla allí. Se nos dice en 1 Corintios 14: 1 que persigamos el amor, justo después del capítulo 13 en 1 Corintios: "Seguid el amor". Eso significa ser intencional en aprender a amar, y el punto de partida es simplemente orar al respecto— decir: "Señor, lléname con Tu amor. Necesito más amor por Ti y más amor por los demás ".

Colosenses capítulo 3 nos dice que “nos vistamos de amor”, debemos vestirnos con amor. Tú te vistes cada mañana, todo el mundo aquí se puso ropa hoy-¿te vestiste de amor? Se nos dice en 1 Pedro capítulo 4 que debemos ser fervientes en el amor, no a medias, sino fervientes en el amor.

Luego hay una serie de versos que nos dicen que debemos crecer y abundar en amor. No se supone que estemos estancados en nuestra vida de amor a Dios y a los demás. No debemos solo conformarnos con permanecer donde estamos actualmente en nuestra vida amorosa. Pablo dice en Filipenses capítulo 1 versículo 9, Esto es lo que pido en oración: que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio. Que el Señor los haga crecer y abundar en amor unos para con otros, como también nosotros lo hacemos para con vosotros. Amor creciente, amor abundante. Este es un gran tema, sobre todo en el Nuevo Testamento: "…porque su fe aumenta grandemente, y el amor de cada uno de vosotros hacia los demás abunda más y más".

Entonces, déjame preguntarte de nuevo: "¿Cómo está tu vida amorosa?" ¿Amas más hoy de lo que amabas hace un año? ¿Estoy amando más? ¿Estoy creciendo en amor, abundando en amor? Cuando pienso en eso, pienso en un arroyo que se desborda e inunda las orillas. No se queda dentro de los límites, se desborda.

Ahora, eso no es siempre algo bueno cuando se trata de agua, pero es una gran cosa cuando se trata del amor. ¿Está mi amor abundando?, ¿se está desbordando?, ¿está aumentando?

¿Sabes cuales son los dos grandes mandamientos que Jesús dijo? Hay cientos de mandamientos en el Antiguo Testamento, pero cuando se le preguntó a Jesús: "¿Cuál es el más grande, el mandamiento número uno?" (ellos le pidieron escoger uno), ¿cuál dijo Él que era el mandamiento más grande? "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, alma, mente y fuerza". ¿Y el segundo? "Ama a tu prójimo como a ti mismo". Si esos son los dos mandamientos más grandes-y lo son, porque Jesús dijo que lo eran (y ambos tienen que ver con el amor) –¿cuál crees que sería el mayor pecado? ¿No sería amar a Dios o a los demás menos de lo que deberíamos?

Así que, el carecer de amor, el no estar creciendo en el amor, el no estar abundando en amor, el ser tacañas en nuestro amor, el ser medidas en nuestro amor no es solo algo en lo que tenemos que trabajar o pensar, ¡es algo que realmente importa! El amor le importa a Dios, porque Dios es amor y el que está en Dios, ama.

Lee en 1 Juan y simplemente encierra en círculo todas las referencias al amor: el amor de Dios por nosotros, el amor de Cristo por nosotros, el amor de Dios por Cristo y nuestro amor unos por otros; entonces, nuestro amor por los demás. ¡Está por todas partes! Es una parte integral del Evangelio. De hecho, Romanos 13 dice que el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. Hay muchas leyes en la Escritura, pero cuando unes todo, ¿en qué se resume todo? En el amor. Tú cumples la ley, porque el amor es el cumplimiento de la ley, dice Romanos 13.

La Palabra de Dios tiene una forma muy particular y asombrosa de mostrarnos cuán importante es que estemos llenas de la Palabra de Dios. Hemos estado escuchando a Nancy DeMoss de Wolgemuth compartir otro de sus motivos personales de oración. El primero: Guarda mi corazón. El segundo: Lléname de tu amor.

Si tienes acceso al internet, encontrarás un listado de diez motivos de oración que podrás leer e imprimir gratuitamente, la puedes descargar en nuestro sitio AvivaNuestrosCorazones.com. Es un folleto con espacio en el que puedes anotar tus propios pensamientos y oraciones. Nancy también mencionó un recurso titulado: ¿Cómo está tu vida amorosa?, esta guía práctica te ayudará a meditar a través de 1 Corintios 13. Encontrarás en este recurso también en AvivaNuestrosCorazones.com. Y mientras oras por ti misma, podrías tomar un momento para orar por Aviva Nuestros Corazones, necesitamos tus oraciones desesperadamente. Sin la gracia sustentadora de Dios, no seriamos capaces de ayudar a oyentes como Consuelo Torres de Catalán de Bogotá, Colombia. Consuelo es esposa de Pastor.

Consuelo Torres de Catalán: Hace siete años estamos trabajando como misioneros en ese momento, llegó a la oficina una caja de libros. No tengo ni idea cómo llegó, pero por curiosidad la abrí y eran libros de Nancy, donde estaba el libro de “Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres”. Un año después cuando ya mi esposo comenzó a ser Pastor, tomé el grupo de damas para comenzar a enseñar y fue el primer tema que enseñé: Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres, fue hermoso tiempo de estudio de la Palabra con ellas. Ese fue el primer contacto que tuve con un material de Nancy.

Carmen: Esta fue la única conexión que Consuelo tuvo con Nancy o Aviva Nuestros Corazones hasta el pasado febrero, ella notó que algunas amigas estaban hablando acerca de asistir a una conferencia en la República Dominicana.

Consuelo Torres de Catalán: Ellas comenzaron a colocar en su Facebook que iban para allá, cuando ya estaban en la conferencia me llamó la atención los comentarios que ponían y por curiosidad quise entrar.

Carmen: Ella vio la transmisión en vivo de la conferencia, se trataba de Mujer Verdadera 2015. Inmediatamente quedó prendada.

Consuelo Torres de Catalán: Desde que lo empecé a escuchar, no paré más. Iba al baño con él, iba a la cocina con él y desde ese día impactó tanto el ministerio, mi vida, mi corazón que no he parado de escuchar y de también invitar a otras mujeres que lo escuchen porque no son las palabras de Nancy, es la Palabra de Dios lo que ha mi me ha transformado, ha cambiado mi vida grandemente. O sea, amaba al Señor, soy esposa de pastor, estudiaba la Biblia, enseñaba, pero desde que comencé a escuchar estos estudios, han abierto mi mente, mi corazón de una manera impresionante y veo que es la Palabra que está actuando en mi corazón, he visto cambios en mi familia, en mi vida, en mis hijos aún. Hace muchos años Dios me estaba llamando a tener una mejor relación con Él, pero por pereza, por actividades, por tantas cosas para hacer no había tomado el tiempo de tener esa relación con Él como Él quería. Y el hecho de escuchar esa conferencia, abrió mi corazón y me animó a: ¡Ya, comienza ya! No pierdas más tiempo.

Carmen: En Aviva Nuestros Corazones, nos consideramos simplemente una herramienta en las manos de Dios. Necesitamos tus oraciones y tu apoyo. Gracias por ayudarnos a ayudar a oyentes como Consuelo. ¡Eres una bendición! Y no es muy tarde para que comiences a ora por Mujer Verdadera 2017 que será en México el año que viene. Alguna vez has pensado que tu vida amorosa no está donde debe estar? Alguna vez has considerado que tu vida amorosa podría ser mejor? Mañana Nancy abre la Palabra de Dios para examinar más acerca de lo que significa pedirle a Dios que nos llene de Su amor. Esperamos que puedas unirte a nosotras en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

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