Podcast Aviva Nuestros Corazones

La dieta del agradecimiento

Carmen Espaillat: Aquí está Elyse Fitzpatrick con una pregunta que nos puede ayudar a descubrir si somos adictas a algún tipo de comida.

Elyse Fitzpatrick: ¿Es esto algo que tengo que comer todos los días? No quiero ser de esas personas que dicen: “Tengo que comerme esto”

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Hoy continuamos escuchando una conversación entre Nancy y Elyse, en una serie titulada, Amo comer, odio comer.

Nancy DeMoss Wolgemuth: Estoy muy agradecida por mi amiga Elyse Fitzpatrick, que ha estado dispuesta a venir y a compartir de su vida, y más importante, compartir de las Escrituras sobre lo que Dios le ha enseñado.

Elyse: Gracias Nancy.

Nancy: acerca de cómo romper el lazo, la esclavitud  de los desórdenes alimenticios destructivos.

Si no has podido escuchar la serie completa, quiero motivarte a escucharla: para ti, y también para que  la recomiendes a otras que conozcas y que ames, miembros de tu familia que quizás puedan estar luchando con esto. Y también quiero  motivarte a pedir su libro, (love to eat, Hate to eat), Amo comer, odio comer. Muchas gracias Elyse por escribir ese libro. Gracias por ayudarnos a conocer cómo podemos glorificar a Dios con lo que comemos, lo que bebemos y todo lo que hacemos.

Elyse: Es mi privilegio.

Nancy: Tú has sido una gran bendición. Una de las cosas que más me gusta de tu libro, es una serie de preguntas que das para tener una alimentación disciplinada. Tomas el acróstico de las palabras disciplina y alimentación y nos das doce preguntas que podemos hacernos para determinar si la forma en que comemos es pecaminosa o no.

Tengo la preocupación de que algunas de las que escuchan esta serie, puedan tener una conciencia excesivamente sensible y piensen: “bueno, simplemente no debería comer”.

Elyse: Eso es un problema..

Nancy: Claro porque pueden obsesionarse con no comer, antes de darse cuenta de la libertad y el equilibrio que Dios nos da. Por lo que pensé que esas preguntas  son de gran ayuda. Las pusiste en el libro una lista en el apéndice, y también hay un capítulo completo en el que las explicas en detalle.

Elyse nos da una lista de preguntas, cada una acompañada con una porción de las Escrituras que es útil para memorizarlas y meditar en ella, mientras le permites al Señor que vaya santificando tu vida en esa área. Pero vamos a comenzar ampliando esas preguntas y quizás puedas explicarnos lo que significan algunas de ellas. Por ejemplo la primera pregunta que es con la letra “D” que es la palabra “duda”. Cada letra tiene una palabra en la que puedes apoyar esa pregunta. Y la pregunta es esta ¿Dudo, por cualquier razón, de que pueda comer esta comida sin pecar?

Elyse: Esa pregunta no es fácil de contestar, a menos que hayamos reflexionado muy bien sobre ella. Pero, en general, creo que a veces pensamos, “oh, si como una galleta, eso es pecado”. Por supuesto que la Biblia no nos dice que comer una galleta sea pecado. Pero si, en ese momento en particular, creo que para mí es pecado, si estoy comprometiendo mi conciencia cuando como una galleta, entonces no la debería comer. Porque Romanos 14 dice que: "Pero el que duda, si come se condena, porque no lo hace por fe; y todo lo que no procede de fe, es pecado."

Y yo no quiero comer nada que no pueda hacer con fe. Ahora, para aquellas que tienen una conciencia excesivamente sensible, es necesario empezar a preguntarse: “¿Qué dice Dios sobre lo que puedo comer?” Dios dice que todo es bueno si se recibe con agradecimiento. Así que yo no quiero estar en una posición en la que para mí, comer algo específico en un  momento determinado, sea pecaminoso. Quiero tener una conciencia fuerte, pero mientras eso pasa,  necesito tener mucho cuidado de que lo que esté haciendo sea en fe.

Nancy: Y puede que en tu caso, y esto nos lleva a una de las otras preguntas, comer esa galleta, si eso ha sido una lucha en tu vida y sabes que no te vas a comer sólo una, sino que te comerás toda la caja, entonces no puedes hacerlo en fe.

Elyse: Exactamente.  Si sé que eso  será una puerta para mi satisfacción carnal, entonces no debo comerla. ¿Por qué? ¿Porque es pecado comerla? No en su esencia, sino porque sé lo que me pasará si la como.

Nancy: Y la siguiente pregunta, " ¿Si yo como esto, abriré una puerta para el pecado en mi vida?

Elyse: Correcto. Así que debo saber cuáles son esas comidas engañosas y alejarme de ellas lo más que pueda, mientras sea apropiado para mí. Así que si yo sé, por ejemplo, que no me puedo comer solamente una galleta, entonces no debería comerla. No debería empezar porque sé que eso crearía un hábito de glotonería en mi vida.

Nancy: Así es, entonces hay   otra pregunta que haces que va con la letra “S”. ¿Comer esto hará que un cristiano débil, sucumba, titubee ante el pecado? ¿Qué quieres decir con esto?

Elyse: Te explico, si estoy con alguien que sé, que si como un helado de caramelo con ella...Este es el tipo de cosas que  nos encanta hacer  con las amigas, verdad? Pero si yo hago esto y ella se va a ir a su casa a seguir comiendo de más porque se comió ese helado, ella está violando su conciencia, entonces no puedo hacer eso.

Tampoco debería comerlo frente a ella, si eso la hiciera pensar que está bien para ella hacer algunas otras cosas que serían pecaminosas en su caso. Entonces necesito, como dijo Pablo, NO poner piedra de tropiezo frente a mis hermanos. La Biblia dice: “Es mejor no comer carne, ni beber vino, (aunque podamos hacer estas cosas) ni hacer nada en que tu hermano tropiece” (Romanos 14:21)

Nancy: Bueno el hecho es que no vivimos para nosotras mismas. Esa es la ley del amor, no sólo amar al Señor con todo nuestro corazón, sino también amar a nuestro prójimo como a nosotras mismas.

Elyse: Amén.

Nancy: Aquí tenemos otra pregunta. Es la letra “C” en alimentación disciplinada. ¿Estoy codiciando esta comida y por eso la como?

Elyse: Wall Street, o una de esas calles en Nueva York, está repleta de personas que todo lo que hacen durante todo el día es encontrar maneras de hacerte codiciar algo. Se les llama “comerciantes”.

Nancy: Así es. Y son bastante buenos en lo que hacen.

Elyse: ¡Oh! Muy  buenos realmente. ¿Alguna vez en tu vida has visto una hamburguesa, salir de la ventana del auto-servicio de un restaurante, que se vea igual a las hamburguesas que ves en la televisión? Yo nunca he visto una, pero ellos les toman muy buenas fotos y te las muestran. Y esto nos hace volver a Eva: "...vio que el árbol era bueno para comer,"  dice la Biblia , “y que era agradable a los ojos” (Génesis 3:6).

Cuántas veces he estado en un restaurante, tratando de decidir lo que voy a comer, y algo pasa, veo pasar alguna comida. Y digo: "¡Oh! voy a comer eso”. Ahora, ¿está mal que yo coma eso? No. Solo necesito retroceder un poco y pensar, “¿estaba codiciando eso? ¿Lo estaba deseando, pensando que debía tenerlo sólo porque lo he visto?” yo quiero estar consciente y no rendirme ante esa situación.

Nancy:  Hay otra pregunta que me ha sido de gran ayuda. Porque es muy práctica. Y es la letra “P” en alimentación disciplinada: ¿Puedo comer esta comida con profunda adoración y gratitud?

Elyse: Si es muy difícil para mí, en lo personal, comer con gratitud en mi corazón, si sé que mi forma de comer hará que eluda a Dios como mi Salvador. Es muy difícil estar agradecida y eludir a Dios al mismo tiempo, es por esto que me estoy esforzando bastante para incluir el agradecimiento en mi comida.

Quiero estar agradecida por lo que tengo, pero no quiero tratar de evitar a Dios. Así que,  si estamos agradecidos, antes de comer cualquier cosa, y por qué no, aun en el medio. Sólo decir “gracias Señor, por esta maravillosa provisión que has hecho”. Ves, eso depende de cómo esté mi corazón con relación a Dios.

Nancy: Y en ese proceso de agradecerle, estamos reconociendo nuestra dependencia de Él, nuestra necesidad de Él, que no somos autónomas, que no estamos en control, que Él es la fuente de cada buen regalo de cada don bueno y perfecto, y que se lo debemos todo a Él. Eso cambia por completo la manera como vemos la comida.

Elyse: Correcto. Y esa es la diferencia entre comer autónoma e independientemente, y comer en la presencia de Dios.

Nancy: ¿Qué tal esta pregunta? Esta es una de las “E” en alimentación disciplinada. ¿Mi deseo de comer esto proviene de alguna emoción pecaminosa? Hemos hablado algo sobre eso, pero ¿cuáles son esas emociones pecaminosas, que en algún momento, pueden provocar este deseo, este antojo?

Elyse: bueno alguna es miedo o ansiedad. “Me siento ansiosa. Estoy incómoda.. Oh, sé que tengo esta entrevista acercándose, voy a tener que hacerlo. Me siento muy nerviosa por eso. Creo que voy a comer algo. Eso me hará sentir mejor”.

Nancy: O justo después de la entrevista.

Elyse: Exacto.

Nancy: Entonces siento que he trabajado duro.

Elyse: ¡Me lo merezco!

Nancy: Si ¡Me lo merezco! Ahora sabes cómo puedes orar por mí al final del día Elyse.

Elyse Otra emoción es el  enojo. “Toda mi vida está fuera de control. Estoy tan descontenta con la forma en que están las cosas. Puedo hacer una sola cosa, y es comer todo lo que quiera”.

Ira, depresión, autocompasión, “no tengo ningún placer en mi vida. No hay nada de placer en mi vida, excepto esta pequeña comida y voy a comerla”.

Nancy: Y lo irónico es que pensamos que eso nos va a traer placer. Pero realmente cavar un hoyo aún más grande, un hueco más profundo en esas emociones de las que estábamos tratando de escapar. 

Elyse: Así es.

Nancy: La última “E” en alimentación disciplinada. ¿Comer esto me esclavizará de alguna manera? Esa es una pregunta  importante.

Elyse: Esa pregunta en particular es acerca de la manera en que comemos habitualmente. ¿Es algo que debo consumir todos los días, como la cafeína? De nuevo, cada cual debe hacer lo que quiera al respecto. Yo en particular, no quiero ser el tipo de persona que dice, “Tengo que comer esto”.

Y déjame decir, que vengo del Sur de California, donde estamos muy involucrados con la comida saludable. ¿Estoy esclavizada a sólo comer cierto tipo de comida saludable? ¿Puedo comer algo que alguien me ofrezca sin decir: “¡Oh, perdón, no como eso!”? ¿Estoy tan esclavizada que debo comer cierto tipo de comida, preparada y servida de cierta manera o puedo simplemente estar agradecida con lo que Dios ha puesto frente a mí y gozarme en lo que El me ha dado sin entregarme en alma y corazón a ello?

Nancy: Corazón y alma, ese es realmente el problema. “Entonces, ya sea que comáis, o bebáis, o que hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1Corintios 10:31). Quiero motivarlas a que obtengan este libro, a que vayan a nuestro sitio web y busquen esa lista de preguntas sobre la alimentación disciplinada. De las que hemos puntualizado sólo unas cuantas.

Son preguntas prácticas que te ayudarán a saber, en medio del día a día, “¿estoy comiendo para glorificar a Dios o mi alimentación es, en este punto, pecaminosa?

Carmen: Nancy  DeMoss de Wolgemuth estará de regreso con Elyse Fitzpatrick. Esta conversación está basada en el libro escrito por Elyse titulado, Amo comer, odio comer (Love to eat, hate to eat—disponible en inglés).

Y hablando de libros, ¿has escuchado del último libro que Nancy escribió? Ya está disponible en inglés y pronto estará disponible en español, se llama “Adornada: Viviendo la hermosura del evangelio”. Si quieres un vistazo de su contenido te animo a unirte a Aviva Nuestros Corazones en la conferencia “Revive17: Mujeres mentoreando mujeres según Tito 2.” Separa la fecha, los días 29 y 30 de septiembre de este año.

Para más información visita Revive17.com Te lo voy a decir como se dice en Español Revive17.com

Ahora volvamos a la conversación entre Elyse Fitzpatrick y Nancy DeMoss de Wolgemuth. Pero primero, escuchemos lo que una mujer quiere compartir con nosotras,

Dorothy: Quiero compartir mi experiencia. Como ustedes han dicho, este es un proceso. En un tiempo perdí cincuenta libras. Lo hice a través de la oración y decidiendo que, si le daba gracias al Dios, por cualquier comida que pudiera agradecerle honestamente, entonces tenía la libertad de comerla, y que Él me daría la conciencia para no comerla.

También tengo otra pequeña cosa que me ayudó y esto es: que vivimos de los recuerdos y mi mayor pensamiento de tentación era que teníamos un restaurante que servía rollos de caramelo. ¡Así de grandes, enormes!

Siempre pensé que eso era absolutamente maravilloso. Yo pensaba en el sabor de esos rollos de caramelo. Y luego vas y comes uno. Y te toma cuatro, cinco, tal vez diez minutos comerlo, y todo lo que me quedaba era ese mismo recuerdo.

Así que cuando lo deseaba, yo sólo pensaba “saboréalo en tu boca, que sabe rico ”. Me sentía tan bien como si lo hubiera comido, porque se acababa tan pronto.

En el momento de mi vida que estoy ahora, no puedo caminar como solía hacerlo, ni hago el ejercicio que necesito, así que tiendo a comer más. Y me siento como, “bueno, el Señor me mostrará cómo manejar esto porque necesito estar contenta”. Yo soy templo del Espíritu Santo. Así que cuando me preocupo por cómo me veo, pienso, “bueno este es el templo de Dios, no quiero verme muy horrible”.

Así pienso. Es un asunto de voluntad y fe. Si quieres hacer Su voluntad, Él trabaja en nosotras para que deseemos hacer su voluntad. Sólo tengo que creer que Él lo hará, así que descanso en eso.

Nancy: Dorothy, aprecio mucho lo que acabas de decir acerca de recibir la comida en oración y con acción de gracias. Y eso me recuerda, Elyse, lo que dice de 1era a Timoteo en el capítulo 4: los versículos 4 y 5 que dijiste que provee una ayuda práctica para cuando enfrentamos la tentación. ¿Qué es lo que dice ese versículo?

Elyse: «Porque todo lo creado por Dios es bueno y nada se debe rechazar si se recibe con acción de gracias; porque es santificado mediante la palabra de Dios y la oración.» Yo creo que este versículo es esencial para nuestro entendimiento sobre la comida.

Antes que todo, debemos ser muy cuidadosas en reconocer que toda  comida es buena. Y pienso particularmente en las mujeres jóvenes que pueden estar teniendo dificultades con la anorexia. Tengo grupos de mujeres jóvenes para las cuales  sólo hay ciertas cosas que pueden comer, mientras que otros tipos de comida, como la carne, está mal comerla.

Necesitamos recordar que la comida que Dios nos ha dado es buena. Eso no necesariamente significa, claro está, que tenemos que comerla toda o que no debemos tener cuidado con lo que comemos de acuerdo a nuestro estado de salud.

Pero la comida es buena y no debe ser rechazada si se recibe con acción de gracias. Y me encanta lo que Dorothy dijo, porque es una de las claves que he encontrado en mi vida. Si estoy a punto de comer algo y no puedo darle gracias a Dios, si no puedo decir “Señor, gracias por esta comida”...Sabemos que no es sólo agradecer a Dios por la comida, sino la reflexión del corazón, que debe suceder antes de comer, porque muchas veces cuando comemos, es como devorar rápidamente, sin siquiera pensar.

Nancy: Comer sin pensar.

Elyse: Comer sin pensar. Cuando sólo se  requiere  un momento para rendir nuestros corazones ante el Señor y ser agradecidas.

Nancy: En oración.

Elyse: Reconociendo de dónde viene esta comida y que Dios ha sido tan misericordioso para con nosotras, no sólo al darnos la comida, sino al darnos el Pan de Vida. Así que llevemos nuestro ser de vuelta a Cristo. Incluso en ese momento, creo que eso es de gran ayuda justo antes de comer.

Nancy: Es muy significativo. Muchas veces leemos en las Escrituras que cuando Jesús comía o le daba de comer a otros, El se detenía y bendecía la comida, El daba gracias por ella.

Incluso en la última cena. Quiero decir, es seguro que Él tenía otras cosas en su cabeza. Pero Él estaba reconociendo que Dios es el proveedor. Él estaba reconociendo a Dios aun en su comer y mostrando que todo lo que hacemos en la tierra, incluso comer, debe ser una imagen de la realidad celestial de nuestra comunión, amistad y participación de la comida con Dios, incluso la participación de Jesucristo, el Pan de Vida, y La Fuente de Agua Viva..

Así que al recibir nuestra comida con oración y acción de gracias, estamos realmente ilustrando, con nuestra forma de comer, el cuadro más grandioso de nuestra relación con Cristo.

Elyse Que glorioso es esto. Y lo olvidamos  con tanta facilidad, ¿no es así? Es tan fácil para nosotras pensar, “bueno, esta es mi comida y voy a comerla. Y, ah sí, quiero darle gracias a Dios” en lugar de decir, “Él me sostiene día tras día, por su gracia y su poder. No puedo ni siquiera levantar este tenedor a menos que Él me dé el poder de hacerlo”.

Ves, esto es lo que se nos olvida. Eso es lo que pasaba a Eva en el jardín. Satanás viene a ella y le dice: “Vas a ser como Dios. Serás autónoma. No tendrás que someterte a esas reglas tontas. Tú tendrás el control”. (Génesis 3:5)

Yo creo que eso es lo que pasa con nuestra forma de comer muchas veces. “Estoy en control y voy a hacerlo a mi manera, cuando yo quiera eso es lo que nos decimos”.

Entonces justo en ese momento, debemos detenernos y calmar nuestros corazones una vez más y decir, “Señor  gracias. Gracias porque puedo tomarme un momento para agradecerte. Tú me has dado esto, me das esta comida. Ayúdame a disfrutarla, a recibirla con gratitud y a no pensar que es algo que no es. No sólo de pan vivirá el hombre (Lucas 4:4). Mi verdadera fuente de vida eres Tú, no esto”.

Nancy: Es realmente un asunto de control, ¿no es así? En muchos aspectos de nuestras vidas, ya sea la comida, las relaciones, los pasatiempos, o nuestra lengua, nuestras actitudes, emociones, nuestra vida cristiana se vuelve algo como: “¿Estoy dispuesta a rendirle el control a Jesús como mi Señor?” Y yo sé que muchas de nosotras, como mujeres, necesitamos dejar que el Señor controle esta área tan básica de, qué, cómo y cuándo comeremos.

Elyse, has sido muy amable, al  dedicarte no sólo a escribir ese libro, sino también a venir y compartirlo con nosotras  en Aviva Nuestros Corazones. Quisiera pedirte por favor que ores por nosotras ahora. Ora por mí. Comparto que este es un proceso en el que el Señor  tiene que transformarme y conformarme a su imagen. Ora por las mujeres que nos escuchan, nuestras oyentes, que Dios sea realmente el Señor de nuestras vidas. Así que Elyse, si puedes sólo orar por nosotras y pedirle al Señor que haga de esto una realidad en nuestras vidas, te lo agradecería mucho.

Elyse: Padre que estás en el cielo, estamos tan agradecidas Señor de que seas nuestro Padre, de que no enfrentamos las dificultades de nuestras vidas por nosotras mismas, en nuestras propias fuerzas. Gracias porque Tú estás con nosotras.

Oh Señor te agradecemos  por el regalo de tu Hijo, quien pasó perfectamente la prueba de la comida; que le dijo a su enemigo, “no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

Señor Jesús, gracias por la perfección que Tú lograste, es nuestra en Ti. Gracias por tu justicia perfecta y gracias Señor, por llevar sobre Tu cuerpo la ira de Dios por nuestra alimentación pecaminosa. Gracias por rechazar la tentación. La rechazaste y no tenías comida ni bebida que te ayudara. Y lo hiciste   todo esto por nosotras, para conseguir para ti una novia gracias.

Señor, ayúdanos a vivir a la luz de todo eso. Por favor, ayúdanos mientras enfrentamos nuestros grandes pecados Señor , la forma en que comemos, la forma en que pensamos de la comida, la forma en que pensamos de nuestro cuerpo, ayúdanos a enfocar nuestra mente y nuestros corazones en Tu cruz, en lo que has hecho por nosotras y en la abundante gracia que hay para nosotras a través del Espíritu Santo.

Señor oro por Nancy y por todas las mujeres que nos escuchan, oro por mí, Señor,  ayúdanos a comer y a beber para  tu gloria; que tu Hijo sea glorificado y que nuestros corazones rebocen de alegría. Oramos en el nombre de Cristo, amén.

Carmen: Nancy DeMoss de Wolgemuth y nuestra invitada Elyse Fitzpatrick, han estado retándote a rendir tus hábitos de alimentación al control de Dios. Ellas continuarán esta conversación mañana.

Quiero recordarte que puedes escuchar este programa hoy gracias a oyentes que nos apoyan mensualmente. Ellos hacen este ministerio posible de tres maneras:

  • Oran por el ministerio
  • Donan mensualmente para ayudar a cubrir el costo de la producción de los programas y numerosos recursos en español.
  • Comparten acerca del ministerio y el mensaje con otras personas.

Te animo a ser parte de nuestra misión, y ayudarnos a seguir llamando a muchas mujeres alrededor del mundo a la libertad, plenitud y abundancia que hay en Cristo.

Una radioescucha que ha sido impactada por el ministerio nos escribió.

“Querida Nancy y equipo de mujer verdadera,

Nunca imaginé que este ministerio podría ser de tal bendición y traer tantas respuestas a mi vida—en cada área, como mujer, mamá, dueña de casa, esposa... en todo lo que soy, y comenzar a comprender el hermoso diseño de Dios para la mujer. He estado escuchando un programa más antiguo de mayo del  2015, de Tito 2, y vaya, vaya como Dios me ha hablado y ha traído respuesta, pues va de la mano con lo que he estado atravesando en estos 3 años de matrimonio. Ha sido duro y difícil, y como mujer cristiana quería someterme a Dios pero no tenía entendimiento ni apoyo de ninguna mujer mayor que me guiara; y todo esto me ha llevado a un estrés que casi me lleva al colapso, todo por no saber EL GRAN DISEÑO DE DIOS PARA LA MUJER. Gracias a este BENDITO programa, porque poco a poco voy procesando TAL BENDICIÓN. Sobre todo comenzando con tener una mente sana.

GRACIAS por todas aquellas mujeres a las que han guiado y salvado al igual que a mí de la mentira y el engaño de este mundo.

¡Un enorme abrazo desde Chile!”

Nos anima mucho leer los testimonios de todas aquellas que nos escriben. Definitivamente estamos juntas en esta carrera de la fe, y edificarnos unas a otras es importante para perseverar.

Bueno, parte de la semana pasada y esta hemos hablado acerca de la comida y la gloria de Dios. Mañana, Elyse Fitzpatrick continuará hablando de este tema de manera práctica, incluyendo una perspectiva útil acerca de los desórdenes alimenticios. Te esperamos mañana aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

 Canciones utilizadas: Por tu gloria, Maranatha! Latin, Top 25 Alabanzas para Hoy ℗ 2010 Maranatha! Music

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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