Aviva Nuestros Corazones Podcast

La esperanza de la santidad

Carmen Espaillat: Tú y yo hacemos cosas que luego nos damos cuenta de que no fueron significativas. ¿Le sucede esto a Dios?

Pastor John Piper: No existe desvío entre el plan de Dios y su cumplimiento. No existen siglos desperdiciados, cada trayecto tiene un significado. No existe sufrimiento sin significado y no existe rebelión sin significado.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Ayer, comenzamos a escuchar un mensaje por el pastor John Piper titulado: «Ante el trono: El Dios de santidad y de esperanza». Me he dado cuenta de que la mayoría de las personas no conectan la relación entre la santidad y la esperanza, pero el pastor Piper nos mostró por qué la santidad de Dios es un tema tan hermoso.

Cuando ves la santidad de Dios, invariablemente te conduce a una mayor adoración, confianza y esperanza. El mensaje del pastor John Piper se ha adaptado en un capítulo del libro llamado, «He aquí nuestro Dios». («Here Is Our God»- disponible en inglés solamente.) También tuve la oportunidad de contribuir con un capítulo del mismo libro. Creo que todo el libro apunta a la grandeza de Dios, su santidad y su majestad, de una manera fresca.

Cuando concluimos ayer, el pastor Piper estaba explorando Isaías 6. Si estás en un lugar donde puedes abrir tu Biblia y acompañarnos, te animo que lo hagas. Él comenzó a mostrarnos algunas facetas de la belleza de la santidad de Dios. Así que volvamos a ese mensaje.

Pastor John Piper:

Destello número seis: Dios es Santo

En Isaías 6:3 se nos describe una visión: «Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, Santo, Santo, es el Señor de los ejércitos», y en el lenguaje se resalta la palabra «Santo». ¿Qué significa, Santo?

En un sentido, cuando hayas terminado de definir Santo, habrás dicho Dios es Dios. Pero debemos intentar. El lenguaje no se usó en vano. Muchas de ustedes han estudiado esto, y saben que el significado de la raíz de esa palabra, «santo» es «cortar o separar». Así que una cosa santa es separada o cortada de otra cosa, y por lo general dedicada a otra cosa.

Así que la santidad aquí consiste en que no es parte de lo común, de lo profano o impuro. Está dedicado a Dios. Así como leemos acerca de la tierra santa, asambleas santas, Sabbath santo, nación santa, vestiduras sagradas, ciudad santa, promesas santas, hombres santos, mujeres santas, Santas Escrituras, manos santas, beso santo, fe santa. Casi cualquier cosa puede ser separada para Dios, dedicada a Dios, consagrada a Dios, separada de lo común, de lo profano.

Pero nota lo que sucede cuando tratamos de aplicar esta definición a Dios ¿Separado para? La deidad de Dios significa que Él es separado de todo lo que Él ha hecho. ¡Hay una diferencia infinita y cualitativa entre Dios y todo lo demás que existe! Todo lo demás es «hecho» y depende de que Él lo sostenga segundo a segundo. ¡Él es quién Él es!

Moisés preguntó: «¿Cuál debo decirles que es Tu nombre?»

«Diles, Yo soy el que soy. Diles: “YO SOY me mandó”». Ese es mi ser esencial. YO SOY y Yo no dependo de nada fuera de Mí. Todos ustedes son totalmente dependientes de Mí. Yo no dependo de nada, estoy separado.

Lo cual al final, hemos dicho, su santidad en este sentido, es su deidad. Y eso no es malo, es un pensamiento correcto. Dios es absolutamente único en este sentido.

Y el otro lado de su santidad es que las cosas santas se dedican para algo… no solo son cortadas de, o separadas de, sino dedicadas a … ¿A qué vas a dedicar a Dios? No hay nada por encima de Dios a lo que Él deba ser dedicado.

¡Es blasfemia pensar que la santidad de Dios consiste en su conformidad a algo distinto de sí mismo! ¡Lo que significa que si hay algo como la santidad en el mundo, es Dios! Simplemente comienza allí.

  • Dios no es bueno porque se ajusta a una ley por encima de Él… ¡Él escribió la ley!
  • Él no es santo porque cumple las reglas… ¡Él las hizo!
  • Él no es santo porque Él guarda la ley… la ley es santa porque revela a Dios.

Dios es absoluto. Todo lo demás es derivado y dependiente. Entonces, ¿qué quieren decir cuando dicen, «Santo, Santo, Santo»? Tres veces Santo.

Creo que quieren referirse (haciendo mi mejor esfuerzo con el uso del lenguaje aquí), a que su santidad es completamente única, sui generis, de una sola clase, pura, esencial, que por lo tanto tiene un valor infinito.

Entre más raro es un diamante, más valor tiene. Y si solo hay uno de un tipo, es valioso.

Leía ayer en las noticias que uno de los libros de George Washington se vendió por nueve millones de dólares. ¿Por qué sucede algo como eso? Porque había solo un libro de esos; no habrá dos iguales. No se puede duplicar. Tiene su caligrafía en él.

Dios es infinitamente valioso, determinando Él, el valor, la bondad, y la verdad de todo lo demás. No puedo pensar en otra cosa en la vida que tenga mayor impacto en ti que el hecho de que creas esto. El valor más importante en el universo no eres tú, no es tu familia, no son siete billones de seres humanos, no son miles de millones y millones de galaxias.

Ellas son, nosotros somos, como nada, una gota de agua en un balde, en comparación con el valor de Dios. El principal problema en el mundo es que fallamos en sentir eso. Dios es infinitamente valioso. Él tiene un valor eterno. Cualquier otro valor tiene valor en proporción al reflejo de Su valor.

Esto lo cambia todo… Absolutamente todo.

Chuck Colson, despertando a una nueva experiencia de Dios y sentido de Su majestad, Job despertando, Isaías despertando, el joven John Piper a los veintitrés años despertando y experimentando una revolución, donde el valor, la supremacía, la majestad de Dios pasan a ser el centro de todo.

Ya no hay ningún cuestionamiento sobre si Él tiene algún derecho. ¡Nosotros no tenemos ninguno! Y no teníamos ninguno antes de la caída. Los seres humanos y los ángeles no tienen derechos ante su Creador. Dios es recto y tiene todos los derechos. Él define lo que es recto. Él es recto y santo.

Tú sabrás si has experimentado algo extraordinario cuando esto sea dulce para ti. Dulce. Voy a tratar de explicarte por qué en un momento.

Destello número siete: Dios es glorioso

Mencionamos que Él es santo, y ahora el último destello es, Dios es glorioso. La desolación que se avecina, el temblor de la casa, el humo que va a descender sobre la casa… antes de que eso suceda, el serafín dice, «Santo, Santo, Santo es el Señor de los ejércitos; toda la tierra está llena de su…» ¿qué palabra usa él? «Gloria» (Isaías 6:3).

¿Por qué? ¿Por qué no dijeron, «Santo, Santo, Santo; toda la tierra está llena de su santidad»? Porque, este es mi mayor esfuerzo para comprender la gloria de Dios, en la mente de Dios, y la mente de Isaías y en la mayoría de lugares en la Escritura, creo que su gloria es la manifestación de la santidad de Dios.

La santidad de Dios es su incomparable perfección, su infinito e intrínseco valor. Cuando eso se hace público, cuando eso se exhibe, se llama en la Biblia «la gloria de Dios». «Dios es glorioso», significa que la santidad de Dios se ha hecho pública. Su gloria es la revelación abierta del secreto de su santidad.

En Levítico 10:3: dice: «Como santo seré tratado por los que se acercan a mí, y en presencia de todo el pueblo seré honrado». Interesante, «a los que se acercan a mí les mostraré mi santidad». Y su respuesta fue: «¡Glorioso!» Porque en el movimiento del intrínseco, eterno, infinito valor y perfección y pureza, y maravilla trascendente de Dios… en el movimiento hacia afuera lo que vemos es el resplandor de Dios, y esto se llama gloria, en la Biblia.

La gloria de Dios es el resplandor de su santidad. Cuando Dios se muestra a sí mismo como santo, podemos ver Su gloria. La santidad de Dios es su gloria oculta, y la gloria de Dios es Su santidad revelada.

Ahora, finalizando con los siete destellos… una última pregunta: ¿Qué tiene que ver todo eso con Jesucristo, el Hijo del Hombre encarnado, co-eterno con el Padre? Juan 1:1 «En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios». ¡Dios! Este Dios tiene un nombre: Jesús.

¿Cómo se relaciona esta visión con el Jesús que conocemos en los evangelios? Quien fue a la cruz y murió por los pecadores y resucitó, para que pudiéramos hacer de esta visión el deleite insondable de nuestras almas. Y hay un lugar en el Nuevo Testamento que me impresiona por la manera en que muestra lo que hemos visto, y es Juan capítulo 12.

Aquí, Juan, escribiendo la historia más exaltada de Jesús, menciona Isaías 6 en una parte, y en el mismo contexto menciona Isaías 53. Y concluiré intentando explicar lo que pienso que Juan está haciendo. Para que esta visión no solo sea majestuosa, sino también dulce.

En el versículo 10 de Isaías 6, Isaías se da cuenta que él debe tomar esta visión y predicarla con un efecto muy desalentador. Las personas estaban endurecidas. «Haz insensible el corazón de este pueblo, endurece sus oídos, y nubla sus ojos». Isaías está listo ahora. Él se había dedicado a Dios, reconoció su pecado, recibió el carbón de la purificación. Está preparado para ir a predicar esta visión, y Dios dice: «Esto no va a salir muy bien».

Esta visión endurecerá a las personas. Ese será el efecto sobre Israel. Vendrá un endurecimiento sobre Israel, pero al final del capítulo, cuando el árbol sea cortado, quedará algo de fidelidad. ¿Lo puedes ver al final del versículo 13? Un retoño quedará cuando el roble sea derribado y la última parte: «Así será la sepa de ella, la simiente santa» (Isa. 6:13).

¿Qué significa eso? Hay un remanente, y este dará fruto. El tronco será cortado, pero algo acontecerá. Cuando llegas al capítulo 53, que conoces bien, ¿qué puedes ver? Creo que ves la semilla, el siervo afligido, rechazado y despreciado por el hombre, varón de dolores y familiarizado con el dolor.

Por lo tanto la descripción de la semilla en el capítulo 53 de Isaías es la imagen de Cristo en sufrimiento, miseria y aflicción, y nadie quiere mirarlo… Lo contemplarán sin ninguna belleza, deformado… Y es por esa razón que el capítulo comienza también con el desaliento: ¿Quién ha creído nuestro anuncio?

Y podemos ver en el capítulo 6, «Nadie escuchará esta exaltada visión» Y también observamos en el capítulo 53: «¿Quién tuvo en cuenta que Él fuera cortado de la tierra de los vivientes por la transgresión de mi pueblo, a quien correspondía la herida? Ellos no escucharán».

En el Evangelio de Juan, el ministerio público de Jesús termina al final del capítulo 12, y el resto es sobre Él hablando con los discípulos acerca de su muerte. En el capítulo 12 concluye el ministerio público pero Juan nos dice, ¿Por qué no han creído? ¿Porque hay tanta dureza en el pueblo de Israel? ¿Por qué Jesús está siendo rechazado por lo que Él es, y por los mismos líderes a quienes Él vino a traer Su reino?

Juan menciona a Isaías para responder su pregunta. Él no solo utiliza el versículo 10 del capítulo 6, el cual esperaríamos que utilizara; él utiliza los versículos 1 al 2 del capítulo 53. «Creció delante de Él como renuevo tierno, como raíz de tierra seca; no tiene aspecto hermoso ni majestad para que le miremos, ni apariencia para que le deseemos... ¿Quién ha creído a nuestro mensaje?» Y ellos le rechazaron, las personas lo rechazaron.

Así que, ¿qué nos está revelando Juan? Él intenta mostrarnos que Jesús es el cumplimiento de esa visión majestuosa en el capítulo 6. Él es el cumplimiento del siervo afligido en Isaías capítulo 53. Él los ha reunido en su encarnación humilde, proclamando: «Yo y el Padre somos uno», y «si me ven a mí, han visto al Padre». Y sin embargo, se presenta a sí mismo como un humilde siervo en aflicción que se pone de rodillas para lavar los pies de sus discípulos… y ambos son rechazados.

Ellos no desean majestad, y no desean una aflicción miserable y humilde. Ellos no desean Isaías 6, ni Isaías 53. ¿Por qué no? Juan responde esta pregunta en Juan 12:43, «Porque (las personas) amaban más el reconocimiento de los hombres que el reconocimiento de Dios».

Si tuviera una oración para ti, sería que no se dijera de ti, «esa mujer ama la gloria de otras mujeres, eso se sabe por la forma de vestir, ama más la gloria de los hombres que la gloria de Dios». De vuelta a Juan capítulo 5, versículo 44, Jesús dice: «¿Cómo pueden creer (en mí), cuando reciben gloria de parte de otros y no buscan la gloria que viene de parte del único Dios?»

La fe en Jesús es imposible para aquellos que desean la aprobación de otras personas más de lo que desean conocer y disfrutar de la gloria de Dios. ¡No lo pueden hacer! Si estás tan desesperadamente necesitada que vives cada segundo de la gloria de los demás, mujeres y hombres, verás esta visión y la rechazarás, y solo mirar el miserable humilde siervo Jesús te causará repulsión… porque te aleja de tu propia gloria.

Tienes que decidir amar esa gloria o la tuya. Esa es la respuesta a la pregunta de Juan. ¿Por qué?, en los días de Isaías, y sus días, y yo diría que en nuestros días también, las mujeres no aman Isaías 6 o Isaías 53. No quieren un Dios que tenga autoridad sobre ellas, y no quieren un salvador afligido que implica que ellas tomen su cruz y lo sigan, y se arrodillen y laven los pies de otros. No quieren ninguno de los dos, y Jesús es ambos.

Lo que nos lleva a una última observación. La última razón por la cual Jesús fue rechazado fue ¿por el pecado del hombre, o por el plan de Dios? «Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos». Marcos 10:45. Por eso Él vino. Por eso la trinidad estuvo de acuerdo el uno con el otro: «El tiempo ha llegado, Hijo, ve y haz la maravillosa obra de morir por nuestro pueblo. Lo que significa que serás rechazado. Será de esa manera, de esa manera está escrito».

No existe desvío entre el plan de Dios y el cumplimiento de Dios. No existen siglos desperdiciados. Cada trayecto tiene un significado. No existe sufrimiento sin significado y no existe rebelión sin significado. ¿El pueblo de Israel sería olvidado porque rechazó al Mesías… por qué este endurecimiento vino sobre Israel? ¿Será desechado este pueblo del pacto?

Pablo responde, «no». Romanos 11:25-26 dice: «Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis sabios en vuestra propia opinión: que a Israel le ha acontecido un endurecimiento parcial hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles. Y así, todo Israel será salvo; tal como está escrito...» La nación un día se volverá al Mesías. Entonces Romanos 11:31 dice: «así (Israel) también ahora estos han sido desobedientes (rechazando al Dios de Isaías 6, rechazando el Dios de Isaías 53, rechazando a Jesús quien se encarnó tan humilde, magnífica y dulcemente por nosotros), para que por la misericordia mostrada a vosotros (gentiles), también a ellos ahora (por la misericordia que les fue mostrada) les sea mostrada misericordia».

Dios no ha terminado con Israel o las naciones. Las cosas están en orden… lo que lleva a Pablo a terminar de esta manera, y yo quisiera terminar de la misma manera. ¿Sabes cómo termina? Él llegó a los capítulos 9, 10 y 11 de Romanos, mirando formas extrañas e inexplicables de Dios en la historia.

Y él dijo: «¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos» (Rom. 11:33-36).

Nancy: Ese es el pastor John Piper, quien ha estado enseñándonos la grandeza de la santidad de Dios, llevándonos a través de Isaías 6. Confío que este mensaje te haya ministrado a ti de una manera especial, de la misma forma en que me ministró a mí.

La plenaria y los mensajes de esa conferencia han sido compilados en un libro titulado. «He aquí nuestro Dios». Tuve la oportunidad de contribuir con un capítulo sobre la transfiguración de Jesús. Otros expositores de la conferencia también están incluidos en este libro, el pastor Tim Keller, Paige Brown, el Dr. Don Carson, entre otros. Sé que este libro ampliará tu idea de quién es Dios. Solo está disponible en inglés.

Te inspirará a apreciar Su belleza, Su maravilla, y serás capaz de confiar más en Él en medio de tus circunstancias, mientras lo ves a Él y a tus circunstancias desde la perspectiva correcta.

El Pastor Piper dio ese mensaje en la conferencia para mujeres de Coalición por el Evangelio en el 2012. Estuve en la audiencia ese día, y tengo que decirte que luego que ese mensaje terminó, casi no podía respirar.

Sentía una gran necesidad de ir a estar a solas con el Señor y adorarle. Así que me ausenté para la siguiente sesión. Regresé a mi habitación en el hotel. Me puse de rodillas, y estuve en la presencia del Señor adorando. Le agradecí por Su santidad, Su grandeza, Su majestad, Su belleza. Ese fue el impacto en mi corazón ese día.

Carmen: Cuando experimentas gracia, el resultado es gratitud. Cuando tu corazón está lleno de gratitud, esto resulta en generosidad. En nuestra próxima serie, Nancy y unos invitados nos describirán el gozo de la generosidad, y nos mostrarán cómo luce esta, día a día.

Te esperamos mañana, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Vivire Para Ti, Sovereign Grace Music, Eres Dios, ℗ 2012 Sovereign Grace Music.  Canción usada con permiso.

*Offers available only during the broadcast of the podcast season.

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