Podcast Aviva Nuestros Corazones

La práctica de una vida de devoción diaria

Carmen Espaillat: Has sintonizado Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Es imposible para nosotros ser los hombres y las mujeres que Dios ha diseñado para estar en comunión con Él, si no tenemos un hábito devocional consistente. No creo que pueda suceder. Tú lo necesitas.

Carmen: De todos los buenos hábitos que podrías proponerte, ninguno es más importante que pasar tiempo a solas con Dios en la oración y en Su Palabra. Ayer, Nancy comenzó mostrando el valor de una vida devocional personal diaria. Si te lo perdiste, puedes escuchar el audio en AvivaNuestrosCorazones.com. Aquí está Nancy con la parte 2 de la serie "Descubre una vida de devoción diaria".

Nancy: Bueno, permíteme decir unas pocas palabras sobre la práctica de una vida devocional. Sé que algunas de ustedes realmente quieren avanzar en esta área de sus vidas. El primer libro que escribí, y que he mencionado anteriormente, fue titulado En la quietud de Su presencia: una invitación a fortalecer tu vida devocional con Dios . Muchas mujeres me han preguntando en los últimos años cómo yo tengo un tiempo significativo con el Señor. Hay un montón de libros de devocionales por ahí, pero no podía encontrar uno que me dijera cómo tener un tiempo de quietud significativo. Así que lo .escribí para ministrar y bendecir a esas mujeres.

Una de las cosas que realmente creo que es muy buena acerca de este libro, es que, al final de cada capítulo, hay un ensayo, una página escrita por otra persona —Joni Eareckson Tada, Kay Arthur, Elisabeth Elliot—, cada una de ellas, diferentes mujeres, dirigida a las mujeres. Estos ensayos indican cómo ellas hacen su devocional personal diario. Ellas dan algunas sugerencias generales, y hay una serie de elementos específicos de su tiempo de quietud.

En primer lugar, es importante que este tiempo sea regular. Jesús se apartaba frecuentemente. Éxodo capítulo 30 y otros pasajes nos dicen que en el tabernáculo del Antiguo Testamento, los sacerdotes tenían ciertas cosas que se suponía tenían que hacer cada mañana y cada tarde. Ellos ofrecían incienso sobre el altar cada mañana y cada tarde. Ellos encendían las velas cada mañana. Estas eran cosas que hacían todos los días, día tras día. Y cuando lo lees, puede que suene un poco monótono y quizás piensas, ¿No se habrá convertido eso en una simple rutina, en una rutina sin sentido? Sí, de hecho lo hizo con los judíos del Antiguo Testamento.

Pero esto es lo que he encontrado. Creo que es mucho más fácil revivir una rutina que se ha vuelto seca y no tan significativa que comenzar una rutina si no la tienes en lo absoluto. Hay momentos en que diría honestamente que mi tiempo de quietud se siente como comer cartón para el desayuno, y es más a menudo de lo que quisiera admitir. No estoy todos los días con este gran banquete en la presencia de Dios. Tal vez algunas de ustedes lo tienen y me gustaría tenerlo. Pero muchas veces para mí, es sólo la rutina. Sin embargo, he descubierto que con el tiempo Dios infunde vida fresca y gracia en esa rutina. Así que tener nuestro tiempo devocional como algo regular es muy importante.

D.L. Moody dijo: "Un hombre no puede suplirse de gracia para el futuro así como no puede comer lo suficiente para los próximos seis meses o tomar suficiente aire en sus pulmones de una sola vez para mantener la vida durante una semana”. Debemos recurrir a los depósitos ilimitados de la gracia de Dios de día en día a medida que lo necesitamos. Regular.

Número dos: Yo solía pedir disculpas o hasta atorarme cuando hablaba sobre esto, porque yo sabía lo que estaba pensando un montón de gente. Pero ya no soy tan apologética al respecto porque creo que realmente hay una fuerte base bíblica que lo sustenta, y puedes pedirle a Dios que te guíe sobre esto. Pero creo que tiene gran valor el tener este tiempo con el Señor temprano en el día.

Ahora, acabo de perder todas mis seguidoras de la noche. Y algunas de ustedes estarán pensando, ¿Qué hora es temprano? ¿Sabes qué? Yo no te puedo decir qué hora es temprano. Puede ser diferente para ti que para mí o para alguien más, pero es antes de que empecemos a correr y enredarnos con el día. Ahora, no hay ninguna ley al respecto. Simplemente consigue el tiempo.

Y para ti, puede ser cuando tus hijos están durmiendo una siesta, o tal vez tú estás realmente mucho más despierta en la noche. Acabo de darme cuenta que si empiezo mi día sin haberme apartado a encontrarme con el Señor, va a ser muy difícil para mí conseguir un corazón tranquilo el resto del día. Y tú tal vez estás hecha de manera diferente.

Pero escucha estos versículos:

En la mañana mi oración se presentará delante de ti. (Sal. 88:13)

Por la mañana, Señor, escuchas mi clamor; por la mañana te presento mis ruegos, y quedo a la espera de tu respuesta. (Salmos 5:3 NVI )

Y este es un versículo que deseo que no estuviera en la Biblia, pero está:

“Despierta, alma mía. Haré despertar al amanecer. (Sal. 57:8)

A medianoche me levanto a darte gracias por tus rectos juicios. (Sal. 119:62 NVI)

Muchos versículos acerca de Dios despertándonos por la mañana para escucharlo.

Un momento de quietud exitoso en la mañana comienza la noche anterior. Y creo que el Diablo hace un trabajo tan magistral en conseguir que estemos distraídas y en que malgastemos horas de la noche con conversaciones sin importancia y actividades que nos roban la posibilidad de encontrarnos con Dios en la mañana siguiente. Una vez más, no te voy a poner bajo la ley por eso, porque no creo que la Escritura lo hace, pero creo que hay una gran base bíblica para decir que tiene valor empezar el día con Dios.

Número tres: necesitamos tiempo a solas con el Señor. Jesús se fue a un lugar solitario lejos de la multitud. Moisés subió a la tienda de reunión, fuera del campamento. Dios le dijo a Moisés: "Ven por la mañana al monte Sinaí. Preséntate ante mí en la cumbre de la montaña. Nadie va a venir contigo."

Aquellas de ustedes que están casadas ​​saben que no van a tener un gran matrimonio si están siempre en medio de una multitud. No vas a cultivar un nivel de compromiso, de conversación, de intimidad si nunca estás sola con tu esposo. Algunas de nosotras queremos convertirnos en gigantes espirituales, pero nunca pasamos tiempo a solas con el Señor y necesitamos ese tiempo a solas.

Don Whitney escribió un libro muy útil titulado, “Disciplinas espirituales para la vida cristiana”. Escucha lo que él dice de esto.

El Señor Jesucristo está dispuesto a reunirse contigo en privado durante todo el tiempo que quieras. Y él está dispuesto, incluso ansioso, por reunirse contigo todos los días.

Parte de los últimos tres años de su vida terrenal. ¿Puedes imaginar lo emocionada que habrías estado si uno de sus discípulos te hubiera dicho: "El Maestro quiere que te digamos que Él está dispuesto a estar a solas contigo siempre que estés dispuesta y durante todo el tiempo que quieras pasar con Él, y estará esperándote todos los días”. Qué privilegio. ¿Quién se hubiera quejado de esta expectativa? Bueno, ese maravilloso privilegio y expectativa es siempre tuya.

Piensa en eso. Qué gran privilegio.

Número cuatro: Y yo no quiero sobre enfatizar esto. Pero sí creo que hay un gran valor en llevar un diario en lo que se refiere a nuestro tiempo de quietud. Algunas de ustedes no están en el ánimo de escribir sus pensamientos y no hay problema. Pero puede ser útil al meditar la Palabra de Dios, el expresar tu respuesta a Dios, registrar y recordar las obras de Dios, la creación y la preservación de una herencia espiritual que puedes pasarle a la siguiente generación, monitorear tu crecimiento espiritual y los objetivos y prioridades, solo como un manera de dejar un registro de los caminos de Dios.

Yo no hago eso fielmente todos los años. Pero en los años en los que lo he hecho, me he dado cuenta que mi tiempo de quietud ha sido mucho más significativo. Es más fácil concentrarse solo en un nivel práctico. Y yo no sé tú, pero me parece que todo esto de la concentración es tan difícil para mí.

Estoy segura que padezco de TDAH (trastorno déficit de atención) de adulto. Desde que me siento en mi tiempo de quietud o donde sea que me vaya a encontrar con el Señor, de repente me empieza a llegar toda esta serie de pensamientos, y de ideas y de mensajes y entonces pienso que tengo que enviar este correo electrónico, y tengo que hacer aquello o tengo que hacer esto… Y puedo sentir esta necesidad de limpiar la casa cuando llego a ese lugar y es increíble.

Creo que el enemigo quiere hacer todo lo posible para evitar que yo pase ese momento con el Señor. Me he dado cuenta que si escribo las cosas, lo que Dios me está diciendo a través de Su Palabra, aunque sea solo copiar las Escrituras, me ayuda a concentrarme y me ayuda a que Él reine en mis pensamientos.

Bueno, cuando tengas tu tiempo de quietud, querrás asegurarte de que ese tiempo tenga ingredientes balanceados. Y no hay una manera correcta de hacerlo, pero creo que querrás recordar que es una comunicación de doble vía. En primer lugar, queremos recibir de Él, y entonces queremos responderle a Él.

¿Cómo recibimos de Él? A través de Su Palabra. Escuchamos Su Palabra. Tenemos una gran bendición en nuestra generación de poder tener en la cultura cristiana altavoces, libros y programas de radio, CDs y podcasts cristianos. Pero quiero decirte algo, escuchar a otras personas que han encontrado a Dios en Su Palabra no es un sustituto para tu encuentro con Dios, para que yo me encuentre con Dios en Su Palabra, solas por nosotras mismas.

Todas estas ayudas pueden alentarte, te pueden desafiar, pero tú tienes que tener este tiempo en la Palabra para que el poder de la Palabra de Dios sea quien te limpie, quien renueve tu mente, te libre del pecado, te libre de pensamientos ansiosos y te cambie de adentro hacia afuera. Es muy, muy poderosa. ¿Puedes imaginarte nosotras llegando al Cielo y Dios diciendo: “Yo te di mi corazón, mis pensamientos, mi Palabra, mi mente. Te di mi Palabra para que me pudieras conocer y ¿qué hiciste con todo eso?” Nosotras posiblemente diríamos: “Yo nunca la leí completa, la leí por encima, la guardé en el estante y sola la saqué cuando iba a la iglesia”.

Solo sé que cuando mi vida está realmente creciendo, fértil, fructífera… por lo general se puede ver una conexión en que estoy sacando tiempo para leer la Palabra de Dios, reflexionando sobre ella, meditando en ella, memorizándola, interiorizándola, y, en respuesta a eso mismo, obedeciéndola, compartiéndola con otros. No hay un tesoro más precioso que la vida de la Palabra de Dios en nosotras que tenemos esta Palabra viva de Dios. Es tan, tan preciosa. Y eso tiene que ser una gran parte de nuestro tiempo en la Palabra.

A medida que te adentras en la Palabra, busca a Jesús. Llega a Jesús. Jesús dijo a los fariseos, que eran expertos en la Palabra, “Ustedes ni siquiera tienen a Dios en ustedes, porque no me han encontrado a mí mientras han estado llenando su cabeza con estas cosas”. Así que sepan que ustedes pueden llenar su cabeza con esto, pero si pierden de vista a Jesús, pierden el punto. La Palabra de Dios es tan importante.

Y entonces ¿cómo respondemos? Nosotras respondemos en adoración. Tomamos Su Palabra y la oramos de vuelta a Él. Estaba leyendo en 1 Timoteo 6 un día en esta semana y todo estaba marchando bien, y daba gracias a Dios por eso. . . Como Pablo alabó a Dios por Su misericordia y Su gracia en su vida poniéndolo a él en el ministerio y solo estaba repitiendo esas palabras al Señor, dando gracias a Dios, adorándolo por Su misericordia y Su gracia en mi vida.

Conviértelo en alabanza y conviértelo en oración. Deja que Dios utilice la Palabra para dirigir y para alimentar tu vida de oración, que te muestre cómo orar por ti misma, cómo orar por las demás, cómo orar por la iglesia donde tú estás sirviendo. Recibe de Dios, y luego respóndele. Asegúrate de que tú estás teniendo una comunicación de dos vías.

Cuando yo estaba en mis veinte años viajando con uno de los equipos de Life Action, prácticamente vivía en las ventanillas para de comida rápida. Estaba viviendo una vida muy ocupada y era Wendy’s… Voy a hacer aquí un poco de comercial para la hamburguesa doble, con queso, salsa de tomate y pepinillo de Wendy’s. Esa era mi favorita. Yo solo conducía hacia allá , salía y me la comía en el camino a cualquier lado que yo fuera.

Yo hice eso en mis veinte años. Pero cuando llegué a los treinta años, me di cuenta de que ya no me sentía igual. Simplemente me di cuenta y dije, “mis hábitos alimenticios no son buenos, por eso es que me estoy sintiendo mal”. Así que me di cuenta que tenía que cambiar mis hábitos alimenticios. Ahora, tampoco fue que me fui al otro extremo, sin embargo, no te puedo decir la última vez que comí una hamburguesa de Wendy’s. No es porque no me encantara, sino porque sé que vivir en las ventanillas de comida rápida, no es bueno para mi salud. No te sientes bien cuando haces eso.

Bueno, ha habido épocas en mi vida en que me he encontrado a mí misma viviendo en ventanillas de comida rápida espiritual. Sé la importancia de una vida devocional. Crecí en un hogar donde todo eso era una prioridad para nuestra familia. Sé que importa. Así que si voy a agarrar mi proverbio para el día, mis pocos versículos de los Salmos para el día mientras corro por la puerta a enfrentar a alguna otra responsabilidad. En realidad no me he encontrado con Dios. No estoy siendo transformada. No estoy siendo persistente en Su presencia y tú comienzas a estar espiritualmente desnutrida. Empiezo a sentir los efectos y otras personas a mi alrededor empiezan a sentir los efectos del hecho de que no estoy sana espiritualmente.

Y estoy tan agradecida de que Dios en su misericordia me mantiene trayéndome de vuelta a ese lugar de quietud, a ese corazón tranquilo, a ese tiempo de silencio para encontrarme con Él en Su Palabra. Es una batalla recurrente para mí. Conozco algunas personas que nunca tienen que luchar en esta área. Yo si las tengo. Pero sé lo importante que es. En cincuenta años que llevo de caminar con el Señor, estoy convencida de que esta es una batalla que vale la pena pelear. Es algo por lo que vale la pena luchar.

Como ves, esto muestra donde mi corazón realmente está. Muestra lo que es importante para mí y necesario. Cuando estoy en ese modo de comida rápida para llevar, es un indicador de mi inclinación a vivir mi vida independiente de Dios. Y ese es un lugar peligroso para estar. Eso expone los ídolos en mi vida cuando estoy viviendo en las ventanillas para llevar de comida rápida, porque cualquier cosa que desplaza a Dios de mi vida es un ídolo. Dios quiere que yo sea despojada de esos ídolos. Puede ser un trabajo o un estudio o una actividad recreativa o las relaciones o el ministerio o el sueño. Cualquier cosa que lo desplaza a Él de mi vida, se ha convertido en un ídolo.

Sé que muchas veces nos decimos, "No tengo tiempo. ¿Cómo voy a encajar esto en el día? “Bueno, la triste realidad es que la mayoría de nosotras tenemos tiempo para Facebook, pero no tenemos tiempo para Su libro. ¿Qué hay de malo en esta imagen? He estado ahí muchas veces. Tenemos tiempo para videojuegos, juegos de computadora, y estamos en una cultura que está siempre en búsqueda de cosas que entretienen y tratan de satisfacer los lugares vacíos de nuestro corazón. Pero creo que esas distracciones son a veces formas de Satanás mantenernos lejos del Pan de Vida y el Agua Viva que realmente nos satisface.

Estamos muy ocupadas, y necesitamos escuchar a Dios diciendo a nuestros corazones lo que Jesús dijo a Marta: “Tú estás afanada y preocupada, involucrada y distraída por tantas cosas. Pero solo una cosa es necesaria solo una”. "Una cosa he demandado del Señor y esa buscaré”.

Realmente creo, y me voy a atrever a decir esto que es imposible para nosotros ser los hombres y las mujeres que Dios nos ha diseñado para estar en una relación con Él si no tenemos un hábito devocional consistente. Lo creo que eso pueda suceder. Necesitamos a Dios. Lo necesitamos.

Hay una pareja que sirvió en este ministerio por muchos años. La mayoría de ustedes no los conocen, pero ellos eran amigos muy queridos. Salieron de este ministerio, y se fueron a servir en una iglesia en la costa oeste. Una mañana temprano, el pastor de esta iglesia me llamó. Eran tres horas más temprano, hora de California. (Y este pastor también es un amigo.)

Y me dijo: “Te llamo para decirte que probablemente vas a recibir una llamada de. . .” y nombró a esta esposa … “Vas a recibir esta llamada hoy, porque su marido va a decirle a ella hoy que durante los últimos seis meses él ha estado en una relación inmoral con una joven del grupo de jóvenes aquí en la iglesia”. Él es parte del personal de la iglesia.

Yo conocía bien a esta pareja. Yo había servido con ellos en este ministerio por más o menos diez años. Yo estaba tan desconsolada. no lo podía creer, pero era cierto. Fue una noticia devastadora. Sabía que iba a serlo para mi amiga. Ella no sabía nada de eso todavía. Los ancianos le habían dado veinticuatro horas para que él se lo dijera a ella.

Pero le dije a este pastor, como estábamos emocionalmente molestos por todo esto, “esto va a ser obviamente demasiado devastador”. Pero también le dije: “También sé algo de ella que me dice que va a salir adelante”. Yo sabía que cuando ella era adolescente, algunos años antes, alguien la retó a dar la primera parte de cada día al Señor en Su Palabra y en oración. Y ella fue tan consistente en esto como mi papá, tal vez como nadie que yo haya conocido, esta amiga y mi papá.

Sabía que sus devocionales no eran solo devocionales, era devoción. Sabía que era una piedra angular de su vida. Jesús dijo: “Construye tu vida, tu casa, sobre roca para que cuando lleguen las tormentas, que lo harán, tu casa permanezca firme”.

Y le dije: “Ella ha construido su vida sobre la roca que es Cristo y Su Palabra, y sé que su casa va a estar en pie”. Ella me llamó ese día y fue muy doloroso porque su esposo no estaba todavía arrepentido. En realidad, fue algunos meses, tal vez incluso como dos años después que él realmente dio un giro y se arrepintió de todo lo que había hecho, así que dejó todo aquello atrás. Pasamos muchas, muchas, muchas horas en los siguientes dos años en el teléfono juntas.

Recuerdo visitarlos a ambos, visitarla a ella, y él seguía todavía jugando con aquella joven y bajo la disciplina de la iglesia. Nada parecía funcionar. Recuerdo solo abrazarla a ella en mis brazos mientras ella estaba tirada en el suelo llorando y sollozando. Fue terriblemente doloroso. Pero esa mujer también sabía dónde conseguir la gracia de Dios, y lo hizo. Siguió corriendo a la Roca que es más alta que nosotros.

Ella recibió sabiduría de Dios acerca de cómo amar a ese hombre a través de esa temporada. Ella sabía cómo animarlo a él por la gracia de Dios. Había días en que tenía que decir: “No, esto no puede estar sucediendo”. Hubo conversaciones difíciles, pero Dios le permitió hacerlo sin amargura, sin ser consumida por la ira que mucha otra gente sentía hacia este hombre.

Y llegó el momento en que Dios, en un período de tiempo, restauró el corazón de este hombre, y en parte porque hubo una mujer quien batalló por su alma. Ella no podría haber hecho eso sin la gracia de Dios que estaba recibiendo en su vida todos los días, durante años,

Verás, cuando se va la luz en la noche, y te estás quedando en un lugar que no has estado antes, vas a golpearte el dedo del pie tratando de encontrar tu camino alrededor. Pero si se va la luz en mi casa, si estoy despierta, no voy a golpearme el dedo del pie porque sé dónde están las cosas. He estado ahí antes. Se va a ir la luz en nuestras vidas. Pero si Dios quiere, no va a ser lo que acabo de describir, aunque puede ser.

Habrá tormentas, habrá vientos, habrá tornados, hablando espiritualmente, emocionalmente, relacionalmente. He pasado por una situación en el último año yo misma. La única manera de sobrevivir, de seguir adelante, en esos tiempos difíciles es que has estado durante un buen tiempo buscando al Señor mientras Él está cerca, por lo que en el tiempo de angustia sabrás dónde está.

Una ilustración más. Conozco la esposa de un pastor. Me encontré con ella, y yo no la había visto en mucho tiempo. Se trata de una mujer que siempre se veía muy bien, siempre se veía increíble y parecía que ella lo tenía todo bien, todo en orden. Me encontré con ella luego de no haberla visto en un par de años, y le dije: “Linda, ¿cómo estás?”

Ella se veía bien , pero no estaba bien y comenzó a descargar en mi lo que estaba pasando en su vida. Su matrimonio estaba bajo presión; sus hijos se habían alejado del Señor; su iglesia estaba teniendo problemas importantes. Su vida era un desastre. Ella admitió que era un desastre.

Y yo solo estaba tratando de ministrarle gracia. ¿Qué dices en un momento como ese? Porque es solo un encuentro breve. “Entonces le dije: “Linda, ¿qué haces cuando te levantas por la mañana?” “Bueno, me tomo una taza de café y leo el periódico.” Esto fue antes cuando teníamos periódicos.

Y le dije: “Yo quiero darte un reto de treinta días”. El mismo reto que estoy dando a cada una de nosotras el día de hoy. Le dije: “Durante los próximos treinta días, bebe tu café, si necesitas eso para conseguir un poco de cafeína que fluya en tus venas. Pero antes de coger el periódico o hacer cualquier otra cosa, ¿recogerías este libro —la Biblia— y pasarías un poco de tiempo en la presencia de Dios? Deja que Él te hable. Reúnete con Él”.

En realidad, le tomó, por lo que recuerdo, alrededor de una semana para abrazar el reto. Ella tenía hábitos y los hábitos tardan en morir. Este no era uno de sus hábitos en ese momento. Ella lo había tenido hacía años, pero no en ese momento.

Pero ella finalmente aceptó el reto y unos treinta días después me comuniqué con ella y le dije: “Linda, ¿cómo te va?” Y ella me contestó: “Oh, Nancy, mi corazón ha sido avivado. Tú sabes que cuando empecé este reto, quince minutos era demasiado largo. Ahora, dos horas no es suficiente. Si yo no tuviera que limpiar la casa y hacer algunas otras cosas, simplemente me quedaría allí”.

Ahora, déjame decirte esto. En ese período de treinta días, nada más a su alrededor cambió. Aún había desafíos en su matrimonio, todavía había desafíos con sus hijos, todavía había desafíos en su iglesia. Pero aquí está lo que había cambiado. Ella ha cambiado. Ella se había estado reuniendo con el Señor.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss te ha mostrado cuán importante es estar a solas con el Señor cada día. Si no estás pasando tiempo a solas con Él, espero que comiences este año. Para ayudarte a desarrollar este hábito, te estamos desafiando a leer la Biblia por 30 días consecutivos en el reto de 30 días .

Y te invitamos también a obtener el libro de Nancy, “En la quietud de Su presencia: una invitación a fortalecer su vida devocional con Dios” . Ella describe el valor de pasar tiempo con el Señor cada día. Ella te da varias maneras prácticas para desarrollar una vida devocional diaria. Puedes obtener este libro y otros libros de Nancy Leigh DeMoss en tu librería cristiana favorita.

¿Vives en los EEUU? ¿Tienes una posición de liderazgo o enseñas a otras mujeres? Te invitamos a asistir a la conferencia Revive 15, a celebrarse próximamente en Indianapolis, Indiana, los días 24-26 de septiembre. Ven y conéctate con otras mujeres que como tú desean transmitir el mensaje de las Buenas Nuevas, del avivamiento y la feminidad. Visita avivanuestroscorazones.com para que puedas enterarte de los detalles. Habrá traducción al español durante esta conferencia.

Todos vamos a experimentar dolor y gozo en la vida. Nancy te ayudará a prepararte para las altas y bajas que vienen por delante al contarte la historia bíblica de una mujer piadosa y generosa que perdió a su esposo y su hijo. En su dolor, ella vio a Dios obrar de manera poderosa. Este será el tema de la próxima serie que iniciaremos el lunes, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Oramos que puedas tener un tiempo bendecido en tu iglesia local y que la gracia, la paz y el amor de Jesucristo abunden entre todas ustedes.

Aviva Nuestros Corazones es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.