Podcast Aviva Nuestros Corazones

Carmen Espaillat: Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Tu esposo necesita que seas su mayor alentadora. Si no lo estás haciendo, para él será más fácil ser vulnerable ante el engaño del pecado.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

El apóstol Pablo establece una tarea de por vida para las mujeres. Nancy ha ido desglosando sus palabras tomadas en Tito 2 en una serie muy útil llamada El hermoso diseño de Dios para la mujer .

Nancy: Hemos estado hablando de mujeres que aman a sus esposos. Es importante que nos tomemos el tiempo para detenernos y hablar de algunos de estos temas matrimoniales y familiares, aunque quizás no se relacionen tan directamente con la etapa de la vida en que tú te encuentres personalmente. Aun como mujer soltera trato de hacer lo que pueda para motivar y para fortalecer los matrimonios de mis amigos.

Así que este es un tema importante para todos nosotros. Si tu matrimonio va bien, entonces eso impactará a todo el cuerpo de Cristo. Pero si tu matrimonio no va bien, también impactarás a todo el cuerpo de Cristo.

Algunas de ustedes quizás estuvieron casadas, ahora están divorciadas, y estarán diciendo que es un poco tarde para estar conversando sobre esto. Algunas de ustedes están criando hijos; tienen hijos, amigos, o amigos de los hijos… y quizás haya algunas cosas que pudieran compartir de lo que Dios les ha enseñado a través de las diferentes experiencias en sus vidas; cosas que pueden ayudar a preservar y a proteger a otros matrimonios.

Así que quizás no sientas que este tema tiene mucho que ver contigo, pero si eres parte del cuerpo de Cristo, esto se relaciona de alguna manera contigo.

Proverbios capítulo 14 versículo 1 siempre ha sido un reto para mí. Dice: "La mujer sabia edifica su casa, pero la necia con sus manos la derriba". Esto no es cierto solamente en el caso de nuestros hogares. Esto es verdad también en nuestras relaciones en general. Las cosas que estamos hablando también se aplican, en su mayoría, en otras relaciones.

En un momento dado pudiéramos estar derribando o edificando nuestras relaciones. ¿Estás de acuerdo que es mucho más fácil derribar y demoler, que construir? Uno puede derribar algo aun con el pensamiento. Si no hacemos nada, la tendencia será a derribar. Pero tienes que ser intencional, tener un propósito; tienes que estar enfocada y orar para edificar a tu esposo, para edificar a tus hijos y a tus familiares.

Así que queremos hablar en esta sesión, como ya he mencionado en otras ocasiones, sobre un reto que hemos dado a las mujeres en los últimos años acerca de cómo pueden edificar a sus esposos y a sus matrimonios. Y tiene que ver con enfocarte en sus cualidades dignas de elogio.

Pienso en el versículo de Filipenses capítulo 4 que nos dice qué tipo de cosas debemos pensar. Creo que para muchas de nosotras es natural pensar en cosas que son negativas; pensamos en lo malo, en los problemas, en las dificultades, las frustraciones y le damos rienda suelta a nuestra mente acerca de todas estas cosas.

Pero Pablo dice en Filipenses, “Todo lo que es verdadero, todo lo que es digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en eso meditad” (Filipenses 4:8).

Si estás pensando en esas cosas, difícilmente puedas pensar en las cosas negativas. Ahora bien, eso no significa que ahora tienes un punto de vista infantil o ingenuo sobre todo y dejas de enfrentar la realidad. Sino que eliges ver las cosas por las cuales puedes agradecer a Dios. Pones tu mirada en las cosas que son dignas de elogio y piensas en ellas.

Si estás pensando en esas cualidades de tu esposo que son dignas de elogio, es probable que te encuentres hablando sobre estas cosas más que señalando los aspectos negativos.

Hebreos capítulo 3 el versículo 13 dice que debemos exhortarnos unos a los otros cada día. ¿Con qué frecuencia es esto? Eso es todos los días. Una de las razones dice que es “para que ninguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado”.

Tu esposo necesita que seas su mayor alentadora. Si no lo eres, le será más fácil ser vulnerable al engaño del pecado.

1era a los Tesalonicenses capítulo 5 versículo 11 dice, “alentaos los unos a los otros, y edificaos el uno al otro”. Hebreos 10:25 dice, “exhortándonos unos a otros, y mucho más al ver que el día se acerca”.

Estos son días difíciles, tiempos difíciles. El Señor va a regresar. El juicio viene también. A la luz de las cosas que están por venir, tienes que comenzar a hacer lo que esté a tu alcance en tus relaciones familiares —y también con las demás personas— para edificarlos, a fin de prepararlos para ese día.

En Proverbios capítulo 31 dice de la mujer virtuosa en el versículo 12 que, “Ella le trae bien [a su esposo] y no mal, todos los días de su vida.” Esto es algo en lo que ella siempre está pensando, siempre es intencional sobre esto. ¿Cómo puede ella hacerle bien? Una de las formas que sin duda puede hacerlo es a través de palabras de aliento.

Leemos acerca de esto en el versículo 26 del mismo capítulo de Proverbios, donde dice que, “Abre su boca con sabiduría, y hay enseñanza de bondad en su lengua.” Las palabras que pronunciamos son una buena herramienta de medición. ¿Son amables mis palabras? ¿Son sabias? No solo las palabras que hablas a las personas fuera de tu casa, también las palabras que hablas a las personas que están dentro de ella.

Proverbios capítulo 19 nos habla de lo opuesto de esto, dice que como “gotera continua son las contiendas de una esposa.” Proverbios 21 versículo 9 dice que, “Mejor es vivir en un rincón del terrado que en una casa con una mujer rencillosa.”

Tu esposo pudiera preferir tener una camilla en el sótano o mudarse, en lugar de tener una mujer que siempre está quejándose; que es negativa, que es crítica. Sabes qué, creo que muchas de nosotras caemos en ese mal hábito y no nos damos cuenta que lo tenemos. Es por eso que necesitamos estos recordatorios de la Palabra de Dios.

Hablando de palabras y del poder de las palabras, lees acerca de esto una y otra vez en el libro de Proverbios. Dice, "Muerte y vida están en poder de la lengua" (Proverbios 18:21). "Hay quien habla sin tino como golpes de espada, pero la lengua de los sabios sana" (Proverbios 12:18).

Tal vez simplemente estás consciente de los problemas en la vida de tu esposo que necesitan ser corregidos. Necesitan ser cambiados. ¿Cómo lo puedes ayudar a sanar? No con palabras imprudentes, sino con palabras sabias que pueden traer sanidad.

"Panal de miel son las palabras agradables", dice Proverbios 16:24, "dulces al alma y salud para los huesos". Entonces en Efesios capítulo 4 en el versículo 29 dice, "No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino solo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan”.

Ese es el estándar. Estas son las palabras que necesitamos hablar con cualquiera de nuestras relaciones, pero sobre todo en tu relación más importante, con tu pareja.

Ahora bien, si has estado escuchando Aviva Nuestros Corazones a lo largo de estos años, sabrás que muchas veces hemos hablado acerca de un reto que llamamos “El reto de 30 días para las esposas”. En caso de que no estés familiarizada con el reto, déjame decirte otra vez de qué se trata.

El reto tiene dos partes: un lado negativo y un lado positivo. Aquí está el lado negativo: durante los próximos 30 días quiero retarte a que te comprometas a no decir nada negativo sobre tu esposo, ni a él ni a ninguna otra persona.

Muchas de ustedes se preguntarán cómo podrán hacer algo así. Bueno, pues quizás tengas un hábito que necesites romper. De seguro puedes pasar 30 días, ayudada por la gracia de Dios, sin decir nada negativo.

Esto no significa que ellos no harán nada negativo. Esto no significa que no habrá nada que pudieras decir, simplemente no lo vas a decir. Vas a optar por no pensar en eso o no enfocarte en esas cosas.

Entonces aquí está el lado positivo, que es realmente muy importante. Este será para cada día durante los próximos 30 días. Las quiero animar a decirle a sus esposos algo que admiran y aprecian sobre él, y luego decírselo también a otra persona a su alrededor. Díselo a tus hijos, díselo a tu madre, díselo a la madre de tu esposo. Puedes escribirlo. Lo puedes decir. Pero cada día piensa en algo que aprecias o admiras de tu esposo y díselo a él y a otra persona.

Le he dicho a las mujeres, a través de los años, que quizás no puedan pensar en 30 cosas que les puedan decir a sus esposos sobre lo que aprecian o admiran de él. Entonces les digo que piensen en una cosa y que le digan lo mismo todos los días durante los 30 días. No van a hacerle daño haciendo esto una y otra vez.

Hemos lanzado este reto tantas veces en los últimos años, y hoy lo lanzamos de nuevo. Permítanme compartir con ustedes algunas de las respuestas que he recibido de mujeres que han realizado este reto de 30 días.

Algunas de estas mujeres son recién casadas, como esta mujer que dijo:

Acabo de casarme. Tuve que escribir para compartir con ustedes lo emocionada que estaba cuando una amiga me envió el reto. Era el primer correo electrónico que recibía del club de las casadas. Cada día me daba cuenta del trabajo que implica la relación matrimonial.

Alguien debió habérselo dicho antes de que ella se casara. Y sigue diciendo,

La cultura de este mundo hace que sea tan fácil quejarse. No me di cuenta que ya estaba cayendo en palabras negativas. Sentía como si tuviera que hablar de manera negativa sobre mi esposo para unirme al club de las mujeres casadas. No es así. Tener este reto es una gran forma de comenzar mi matrimonio. Aun cuando las mujeres se ríen, sacuden la cabeza y digan que soy una novata; yo prefiero ser una novata brillante estableciendo una base sólida para mi matrimonio, que una viejita lamentándome el no haberlo hecho cuando tuve la oportunidad.

Así que es posible que si apenas estás comenzando tu matrimonio, esto es una buena forma para iniciar. Por otro lado, tenemos mujeres tomando este reto que han estado casadas por décadas, como la mujer que dijo:

“Me enteré del reto de los 30 días a través de Aviva Nuestros Corazones y me inscribí en la página web. Hemos estado casados durante 43 años y nuestro matrimonio estaba dormido. No creí que algo pudiera revivirlo. Pero yo estaba equivocada. Este reto ha significado una gran mejoría en nuestra relación”.

Por otro lado, algunas mujeres que han hecho este reto se encuentran en matrimonios muy difíciles, como la mujer que dijo:

Nancy, voy a ser honesta contigo. Esto no ha sido fácil para mí. Siento un montón de dolor, de ira y resentimiento hacia mi esposo. Pero me has animado a recordar por qué me enamoré de él, lo que era tan especial en él. Y sobre todo, me has dado esperanza acerca de mi matrimonio.

Puede que no sea capaz de cambiar a mi esposo, pero puedo cambiar mi corazón, mi actitud hacia él, con la ayuda de Dios. Mi esposo me está hablando más, realmente hablando desde su corazón. Todavía tenemos un largo camino por recorrer, pero está funcionando. Al principio pensaba que no iba a poder lograrlo. ¿Qué podría ver todos los días que me gustara de él? Pero cada día se hace un poco más fácil y siento que la ira y el resentimiento se van desvaneciendo. Me casé con un gran hombre. Me olvidé de nutrirlo a él y a nosotros en el ajetreo del día a día. Amo a mi esposo. Muchas gracias.

¿Puedes ver el cambio que se produce en el corazón a medida que comienzas a invertir semillas de amor y de estímulo en esa relación? Ha habido mujeres que nos escriben diciéndonos que ellas han aceptado el reto en múltiples ocasiones, no solo una vez, sino muchas veces. Una mujer nos dijo:

“Quiero decirles que desde hace un año ya, he estado haciendo el reto de 30 días y motivando a otras mujeres con las que hablo para que lo hagan también.

Mi esposo y yo hemos invitado a varios amigos a cenar esta noche y me levanté muy temprano esta mañana para prepararme. Mi esposo no es una persona activa en la mañana, pero esta mañana bajó a la cocina y me ayudó cortando y picando cosas para que yo pudiera volver a la cama y él darme un masaje en el cuello. ¡Wao! Esto nunca había sucedido en 33 años de matrimonio.”

También tenemos una hermana que es esposa de un pastor y que ha realizado este reto en varias ocasiones. Ella dijo:

“Ahora, cuando le expreso a mi esposo una palabra de aliento sus ojos comienzan a brillar, y me dice, '¿Eso corresponde al día 13 o al día 14?' Yo lo que quiero es que nuestro hogar sea un refugio para él. Él me dice que sí lo es y estoy muy agradecida a Dios por eso.”

Otra señora dijo:

“La esposa de nuestro pastor retó a nuestro grupo de mujeres a participar en el reto de 30 días. Sólo vamos por el octavo día y tengo que decir que me siento una mujer nueva. Nunca me había dado cuenta lo mucho que mi esposo hace por nuestra familia y lo maravilloso que él puede ser cuando estoy de su lado animándolo.

Estoy disfrutando mucho esto y estoy muy contenta de haber tomado la decisión de seguir adelante y de asumir este reto. Vaya, mientras escribo este mensaje sólo puedo pensar en lo maravilloso que es mi esposo. Gracias, Señor, por haberme enviado el hombre del cual me enamoro cada día más.”

Y aquí hay otro. Esta mujer dijo:

"Esta mañana recibí una gran bendición de parte de mi esposo que tengo que compartir con ustedes. He asumido el reto de los 30 días hablando de manera positiva acerca de mi esposo de más de 20 años de casados. He estado haciendo esto durante dos semanas. La cercanía que se está desarrollando entre mi esposo y yo es tan hermosa. Gracias, Jesús.

Pero aquí está la bendición que quiero compartir. He sido cristiana desde hace más de 20 años. Mi esposo no comparte el mismo caminar conmigo. Le he pedido hacer estudios de la Biblia conmigo en el pasado y siempre ha rechazado las ofertas, así que sé que realmente él no podría citar las Escrituras.

Pero esta mañana me desperté y él sólo me miró, me acarició la cara con tanta suavidad y comenzó a citar Proverbios 31. Me dijo cuán preciosa soy para él. Cómo siempre he trabajado con él y lo he amado sin importar las circunstancias. Cómo he sido buena con las finanzas. Una y otra vez me lo decía. Cómo nuestros hijos me aman y me respetan. Y dijo más, dijo todas las cualidades de Proverbios 31.

Yo estallé en lágrimas de felicidad y todavía lo hago cuando pienso en ese momento. Estoy llorando de felicidad ahora mismo, mientras escribo esto. Mi esposo nunca había sido tan expresivo conmigo acerca de sus sentimientos hacia mí. Creo que eso sucedió esta mañana, porque escuché sobre el reto y lo acepté, y el Señor hizo Su obra en mí. Él me ha cambiado y ha cambiado mi actitud. Él está trabajando en nuestras vidas. Qué gozo y qué bendición.”

Aquí otra mujer que dice,

“Actualmente estoy haciendo el reto de 30 días con mi esposo. Ha sido una gran bendición. Me he dado cuenta que por yo ser tan negativa he sido la principal fuente de la tensión y del estrés en la casa. Ahora que estoy alentando y expresando amor, mi esposo ha expresado lo enamorado que está de mí, verbalmente y con sus acciones. Gracias por crear este reto. Es una lucha a veces, pero vale la pena luchar.”

Esto me recuerda, por cierto, y no tengo este frente a mí, pero la mujer que había dicho que le estaba yendo bien hasta esta mañana cuando nos envió el correo electrónico, dijo: "Le dije que era un niño quejón esta mañana." Ella dijo: "Supongo que eso no cuenta." Esa no es la idea. Será una lucha a veces. Tú dirás: "¿Qué debo hacer si lo echo todo a perder?" Bueno, empieza de nuevo. Te levantas y sigues adelante.

Otra mujer dijo,

“Recibí un email de una amiga y el título decía “Reto de 30 días”. Comencé el reto de inmediato. Fui donde mi esposo ese día y le dije: "Te amo, y puede que no parezca, pero no importa lo que pase, estoy de tu lado". Él respondió con un beso en mis labios y un abrazo fuerte y cariñoso. Mis palabras y su respuesta generaron una nueva perspectiva sobre nuestro matrimonio y un nuevo entendimiento de lo que una esposa debe ser para su esposo”.

Entonces esta mujer nos cuenta que Dios empezó a hacer grandes cosas como resultado de esto. Ella dijo,

“Acabo de terminar el reto de los 30 días. Noto que mi bondad y aliento hacia mi esposo han ablandado su corazón. Dios ha suavizado mi corazón también y me ha permitido refrenar mi lengua de hablar mal acerca de mi esposo. Como resultado de ello, mi esposo se está convirtiendo en un líder espiritual. El otro día me dijo que teníamos que comenzar a orar juntos por un vecino en particular. Esto fue muy alentador para mí, poder ver su liderazgo en el hogar.”

Estoy pensando en una conversación que sostuve con una amiga acerca de una amiga en común, hace unos días, que trabaja en un hospital. Ella es una mujer que no está casada, pero ella trabaja alrededor de muchas mujeres que atacan a sus esposos. Ella dijo que había hablado con algunas de estas mujeres, de las cuales algunas no son creyentes, y las ha animado a tomar el reto de 30 días.

Luego ella se acerca de nuevo y les pregunta: “¿Cómo te va? ¿Lo estás haciendo?” Hace una gran diferencia, no solo en la relación con tu pareja, sino también en todo el ambiente que te rodea porque la crítica es tan tóxica y el estímulo edifica no sólo a tu esposo, sino también a las personas que te rodean.

Una más aquí:

“Dios ha usado el reto de 30 días y el reto de 31 días de oración por el esposo para transformar mi vida. Estoy sorprendida de cómo ha cambiado mi forma de pensar con estos dos recursos. Soy una esposa diferente y una cristiana distinta a causa de esos dos retos”.

Bueno, estos son solo algunos de los muchos, muchos, muchos correos electrónicos que podría leerte. Pero quiero animarte, ya sea que lo hayas hecho antes o si nunca lo has hecho, a considerar este reto si eres una mujer casada, para los próximos 30 días.

Así es como va: por los próximos 30 días no puedes decir ninguna cosa negativa acerca de tu esposo, ni a él, ni a ninguna otra persona. Y como seguro seguirás viendo estas cosas negativas, podrás hablar sobre ellas al Señor, pero no le digas nada a él.

Por los próximos 30 días pídele al Señor que te ayude cada día a decir algo a tu esposo y sobre tu esposo a otra persona; algo que aprecias o que admiras. No tiene que ser algo extraordinario o grandioso, pero cuando lo pienses, dilo. Y díselo a alguien más.

Sé que tenemos algunas viudas que están escuchando el programa hoy; y mujeres que estuvieron casadas pero que ahora están divorciadas o viven solas; o mujeres que nunca se han casado. Son mujeres en diversas etapas que darían cualquier cosa por tener un esposo al que alentar.

Así que les diré a ustedes mujeres que sí tienen esposo: evaluando su matrimonio, en una escala del 1 al 10, puede que ahora les luzca como un -2. Esto no necesariamente va a cambiar su matrimonio de la noche a la mañana. Pero sí creo que en 30 días este reto te va a cambiar a ti. Te dará una perspectiva diferente, y puede cambiar a tu esposo. Dios puede cambiar a tu esposo, mientras abonas la tierra del corazón —de su corazón— con palabras de aliento y de afirmación, de aprecio y de admiración. ¡No te irá mal!

Ahora bien, el reto dura 30 días. Pero eso no significa que tienes que parar al finalizar los 30 días. Yo estaba hablando en una conferencia hace un tiempo. Lanzamos este reto y al día siguiente yo estaba con la esposa del pastor almorzando en un restaurante y nos encontramos con dos de las mujeres que habían estado en la conferencia.

Ellas dijeron: "Nuestros maridos están tan entusiasmados con este reto." Y dijeron: "¡Pero nosotras les dijimos que sólo dura 30 días!" Bueno, ese no es el punto.

No tienes que decirle a tu esposo que estás haciendo esto. Él sabrá, sobre todo si no has tenido el hábito de hablarle con palabras de aliento. Verás como ese hombre florece con el aliento y con las palabras que ministran gracia al que las escucha.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss va orar con nosotras en un minuto. ¿Te gustaría tomar este reto? Visitawww.AvivaNuestrosCorazones.com y obtén el “Reto de 30 días para los esposa s”. Si estás pensando que el reto de 30 días parece difícil, ora con Nancy por la fortaleza para servirle a tu esposo en esta área tan importante. Espero que estés lista para este reto que ha transformado a tantos matrimonios.

Bueno, ¿qué es lo que realmente significa amar a tus hijos? Aquí veremos algunas maneras prácticas de mostrarles tu amor, en el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Ahora volvamos con Nancy.

Nancy: Gracias, Señor, por estas mujeres que son sensibles a Ti y a Tu Palabra. Oro por las esposas, no sólo las que nos escuchan hoy, sino las que nos escucharán en el futuro a través de la radio o del internet. Oro por que haya un viento fresco de aliento en estos matrimonios.

Sé que hay muchas esposas escuchando que necesitan recibir aliento también. Pero, Señor, Tu Palabra dice que si regamos agua en otros, vamos a ser regadas nosotras mismas. Eso puede regresar a nosotras de diversas maneras.

Pero te pido que nos des la gracia para dar y bendecir, para alentar y fortalecer con nuestras palabras, incluso si no recibimos nada a cambio. Pero lo que sí sabemos que vamos a recibir es que será agradable a Ti y habremos amado bien.

Señor, te pido que le des gracia a las mujeres durante estos próximos 30 días. Sé que el enemigo quiere conseguir que ellas digan cosas negativas o críticas o se olviden de alentar. Pero yo oro por que les des gracia y que les permitas continuar en este reto.

Señor, yo sé que hay otras que pueden aplicar esto en otras relaciones, tal vez hay alguien en el trabajo, o un padre, o un hermano, alguien que necesita la gracia del aliento. Yo oro para que ministremos gracia y reflejemos a los demás el corazón y el amor de Cristo a través de esas relaciones.

Pero sobre todo, sobre todo oro por estos matrimonios, Señor, te pido que seas Tú que los riegues, que los nutras y que cultives en ellos el amor de Cristo en cada matrimonio representado hoy en nuestra audiencia. Te lo pedimos en el nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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