Podcast Aviva Nuestros Corazones

Annamarie Sauter:  ¿Ser una mujer virtuosa significa que tienes que ser perfecta?

Nancy: Saben, es más importante en sus casas y en sus matrimonios que modelen humildad a que modelen perfección.  Sus esposos y sus hijos saben que ustedes no son perfectas.  Ellos sólo esperan que ustedes lo admitan, que reconozcan cuando se equivocan..

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

¿Alguna vez has leído Proverbios 31 y has querido rendirte?  La descripción de la mujer virtuosa que leemos allí puede sonar intimidante, pero te tengo buenas noticias:  Aun cuando Proverbios 31 no te describe en la actualidad, sí lo podrá hacer en un futuro, gracias al perdón de Dios y Su Espíritu.

Nancy: Estamos viendo lo que un comentarista llamó “un espejo para las damas” – Proverbios capítulo 31.  Llegamos ayer al inicio de esta porción, versículo 10,  donde las Escrituras nos dan una descripción de lo que es una mujer de Dios, una mujer virtuosa, una mujer excelente.

Matthew Henry, el comentarista, dijo que en este espejo las damas deberíamos desear vernos y vestirnos de acuerdo a él.

Hemos estado recordándonos unas a otras que aunque esta larga y detallada descripción pueda parecer sobrecogedora e intimidante para nosotras que todavía tenemos tantas debilidades y faltas ocultas, con cosas que no glorifican a Dios, que aún así debemos estar esperanzadas porque sabemos que como mujeres de Dios, si estamos permitiendo que Dios trabaje en nuestras vidas, El nos está santificando.

Él nos está moldeando.  Él nos está podando.  Él nos está madurando.  Él nos está convirtiendo en este tipo de mujer que refleja la belleza y la imagen del Señor Jesús, ya que realmente es Su retrato el que vemos aquí.  Vemos Su corazón,  Su carácter, Su belleza en esta imagen.

Vamos a retomar el verso 10, leamos este versículo tan familiar, “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”.  Algunas de sus traducciones dicen, “una esposa excelente; una mujer de carácter noble”.  Otras dicen, “mujer hacendosa”.

La palabra virtuosa o excelente son palabras difíciles de traducir del lenguaje hebreo original.  La palabra original tiene que ver con fortaleza.  Frecuentemente es traducida como “armada” o “riqueza”.  Esta hablando de una mujer de fortaleza moral, una mujer cuyo carácter es fuerte.

Una mujer que tiene un carácter piadoso es una mujer fuerte.  El mundo nos haría pensar que una mujer piadosa es una mujer débil, que es fácil de pisotear y nunca tiene nada que opinar, nunca tiene ideas, nunca dice nada.  Así es como el mundo caricaturiza una mujer piadosa.

Pero el mundo está equivocado.  Una mujer piadosa es una mujer fuerte.  Es capaz,  valiente.  Es una mujer de valor.

La versión de la Biblia Reina Valera del 60 dice que esta es una esposa virtuosa, pero la palabra esposa en algunas traducciones se cambia por la palabra mujer, lo cual es también una traducción aceptable.

Leemos aquí acerca de una mujer que es una esposa (resulta obvio al leer su descripción), pero la palabra traducida aquí ya sea esposa o mujer es sólo una palabra para referirse al sexo femenino.  Quiero resaltar esto porque este pasaje no es sólo para mujeres casadas, aunque esta mujer lo está. O sea que, ya sea casada o soltera, tú y yo podemos ser mujeres excelentes y virtuosas.

SI eres casada, déjame resaltar que esta mujer es una esposa antes que madre.  Los hijos vienen después, no solo por el orden temporal, sino por el orden divino.  Su relación humana más importante es con su esposo.  He aquí una mujer que disfruta ser esposa.

Ahora, ella tiene su propia personalidad,  sus virtudes propias, sus fortalezas, pero está unida inseparablemente a su esposo. Ella no se avergüenza de ser su esposa.  Ella no se avergüenza de que sus logros estén bajo esos términos.

Mientras leamos este pasaje durante los próximos días y semanas, veremos que esta mujer tiene una fortaleza de carácter que produce otras fortalezas en su vida.  Sus habilidades, sus hábitos, su estilo de vida – provienen de esta fortaleza de carácter, su virtud, la excelencia que caracteriza a esta mujer.

Recuerden que este pasaje son las palabras del Rey Lemuel recordando las palabras que a su vez su madre le enseñó cuando él era un joven príncipe.  Su madre le enseñó, “Hijo, esto es lo que debes de buscar en una esposa.  Cuando sea tiempo de casarte, asegúrate que estas cualidades estén en su sitio.  Busca fortaleza de carácter y corazón, en un andar con Dios”.

Se darán cuenta que lo único ausente en esta gran descripción son sus características físicas. Hablaremos luego en la serie acerca de las posibles razones de por qué esto no se menciona, pero no sabemos si era una mujer de riquezas.  No sabemos tampoco del trasfondo. Estamos viendo la prioridad al elegir una pareja – y esto es algo que deben estar enseñándoles a sus hijos – a buscar una mujer que tenga un corazón para Dios.

Ahora, no es pecado si ella además fuera bonita, pero si este es el mayor atractivo que lo atrae a su futura esposa, este pasaje nos dirá que la belleza no dura para siempre.  No durará hasta que sea anciana y quizás podría desaparecer antes.  Entonces que tendrá de atractivo tu esposa?  Tendrás una mujer de carácter, del tipo de carácter que perdura?

Cuando pensamos en ser esa mujer excelente y virtuosa,  una mujer de grandes fortalezas espirituales  y de carácter,  hay un sentido de que eso ya lo hemos alcanzado en el pasado, porque somos hijas de Dios, ya estamos en Cristo.

Dios nos ve como si fuéramos perfectas.  Tenemos la justicia de Cristo, y en un sentido Él ya nos hizo en el pasado Sus hijas - excelentes y virtuosas.  El reto aquí es vivirlo, es demostrar quienes somos en Cristo.

Pero en el presente, Tenemos la sensación de que nos estamos convirtiendo en este tipo de mujer.  Es algo progresivo.  Es la evidencia y el desarrollo de lo que Dios ya ha dispuesto en nuestros corazones si somos Sus hijas – cultivando lo que somos y quiénes somos en Cristo.

Entonces, y esto es lo que realmente me motiva, hay un sentido en el futuro, en cuanto a ser una mujer excelente, una mujer virtuosa, y esto es lo que esperamos ser.  Es el estado final, el estado completo cuando seamos glorificadas. santificadas. perfectas. maduras.  Como estamos en proceso, podemos esperarlo y saber que Dios nos está convirtiendo en este tipo de mujer.

Mientras contemplamos esta imagen, este retrato de una mujer virtuosa, recuerden que hay un sentido de que ya esto es una realidad en nosotras si somos hijas de Dios.  Si Cristo está en nosotras, Dios nos ha hecho perfectas posicionalmente ante Sus ojos – por nuestra posición en Cristo tenemos este derecho.

Entonces comprométete con el proceso de decir, “Señor yo quiero que día tras día- hoy- que trabajes en mi vida para hacer una realidad lo que Tu has hecho por mi a través de la cruz y el Evangelio de Cristo”.  Me estoy convirtiendo en este tipo de mujer.  Es un proceso.

Por esto es que cuando caes, cuando lo haces mal, cuando te desanimas al ver tu falta de progreso, puedes levantarte y seguir por la gracia de Dios, sabiendo que esto es un proceso.  Hay crecimiento envuelto en esto, esta bien.  Esto es verdad para toda mujer.  Mira a la mujer mas santa que conoces, aún ella se considera todavía que le falta mucho, que está en proceso.  Ella está todavía creciendo, se está desarrollando.

Entonces está la esperanza, ¿no estás contenta de saber que hay esperanza? ¿de que algún día te verás como el retrato de esta mujer virtuosa?  Tú también.  Si estamos permitiendo que Dios haga su obra en nuestras vidas hoy,   este no será un estándar que nunca podremos alcanzar.   Es un estándar al cual Dios se comprometió  a llevarnos.   El completará la parte que nos corresponde, “Aquel que empezó en vosotros la buena obra será fiel y justo en completarla un día en Cristo Jesús” (RV).  El la completará.

Mientras leen este pasaje, no se desalienten.  No se desanimen.  No se den por vencidas.  Digan, “Si! Estoy en proceso.  En esto me estoy convirtiendo.  Dios me está haciendo así.”  Miren hacia adelante.

Las Escrituras dicen, “porque el justo cae siete veces” (Proverbios 24:16).  A veces pienso que esto puede ser en un día o hasta una hora.  El  cae siete veces, y qué hace?  Se levanta cada vez.

Dices, “Lo he hecho mal, no tuve una actitud de sierva.  No he sido ese tipo de esposa devota.   No he estado comprometida con mi hogar y mi familia como debería y no reflejo las cualidades de esta mujer en mi”.

Bueno, levántate.  Arrepiéntete.  Toma gracia nueva y fresca y sigue adelante.  Permite que Dios te continúe llevando por este proceso de moldearte y hacerte a la imagen de Su hijo Jesús.

Annamarie:  En ocasiones nos sentimos presionadas—y especialmente presionadas a ser perfectas.  Pero es más importante ser humilde que tratar de ser perfecta en tus propias fuerzas.  Hemos estado hablando acerca de esto como parte de un estudio versículo a versículo de Proverbios 31, en la serie titulada, “La mujer contracultura: Una vista fresca a Proverbios 31”.

Este capítulo tiene tanta información que nosotras como mujeres necesitamos.  Espero que sigas el consejo de Nancy y leas Proverbios 31 cada día durante 31 días.

Aquí está Nancy para continuar con la enseñanza de hoy,

Nancy: “Mujer hacendosa, ¿quién la hallará? Su valor supera en mucho al de las joyas.” (Proverbios 31:10).  Estas son las palabras del Rey Lemuel, nos dice Proverbios 31.  Nosotras creemos que estas pueden ser realmente palabras del Rey Salomón, y estas son palabras que su madre le enseñó cuando él era un joven príncipe.

Ella le dijo, “Hijo, esto es lo que debes de buscar en una esposa, y asegúrate de conseguir la correcta porque si encuentras la esposa correcta, ella será una bendición para ti durante toda tu vida.  Su valor será para ti mayor que todas las joyas o riquezas que puedas acumular en esta tierra”.

Quizás dices, “ Pero, yo he sido un fracaso tras otro. No puedo ser esa mujer.  Me he equivocado tantas veces”.  Sabes, es más importante en tu casa y en tu matrimonio que modeles humildad a que modeles perfección.  Tu esposo y tus hijos ya saben que tú no eres perfecta.  Solo esperan que tú lo admitas.

Algunas de ustedes al terminar esta sesión de hoy, tal vez tengan que ir donde sus maridos y específicamente compartirles – primero con el Señor y después con sus esposos – las formas en que no han sido de bendición para ellos.  Ahora esto no significa que van a ir a donde sus maridos y le van a decir, “Me equivoqué, pero a partir de mañana o a partir de ahora mismo voy ser como esta increíble mujer de Proverbios 31.  No hagan esa promesa porque como les he dicho, esto es un proceso.

Estamos todas en un proceso, y por tal razón no tengan miedo de admitir cuando se equivoquen.  Sepan que mientras maduran, se desarrollan y crezcan en Cristo, mientras se cultiva este excelente carácter en ustedes, están desarrollando su valor.

Ahora bien, de la manera como este capítulo 31 de Proverbios describe el rol de la mujer, es totalmente opuesto a lo que nuestra cultura considera que hace a una mujer valiosa.  Si decides abrazar la forma de pensar de Dios, es bueno que sepas que estarás yendo en contra de la base de la cultura secular a tu alrededor.

Recibiré correos electrónicos de personas que están en total desacuerdo con esta imagen.  Les digo que la razón por la que puedo vivir con esto es porque no se trata de mis palabras.  Yo no hice el perfil de esta mujer virtuosa.  Yo no lo inventé, y de haberlo hecho no hubiera lucido de esa forma.

Dios fue quien lo hizo,  ¿y quien mejor que el Creador para saber cual es la mejor manera en que un hombre y una mujer funcionan?  Dios nos hizo mujeres.  El sabe como estamos hechas.  Nosotras mismas no sabemos nuestra composición, pero  Dios si la sabe.

Este Libro, esta Palabra, la Escritura, es el manual de instrucción.  Es el manual del operador.  El nos hizo.  El sabe cómo fuimos creadas para funcionar.  Funcionaremos en paz, tranquilas, con gozo y con bendiciones, no sin problemas, pero con gozo mientras permitamos ser moldeadas y hechas a la imagen del tipo de mujer piadosa.

Ahora, el versículo diez nos dice que esta mujer de carácter excelente, esta mujer virtuosa, tenía un valor por encima de los rubíes.  Esto significa que ella es un tesoro extraño.  Ella es inusual.

En una ocasión un antiguo escritor dijo del libro de Proverbios, “Tal vez una razón de la rareza del regalo es, que es tan poco pedido.  Muy frecuentemente la búsqueda es de logros, no de virtudes, enfocados en apariencias externas, mas que de una búsqueda de valor interno, piadosa.” 1

Creo que esta es una palabra sabia para los hombres jóvenes que están buscando una mujer virtuosa, “Asegúrate de que esto es lo que estás buscando”, le dijo esta madre a su hijo, y este autor nos dio la razón y es que es algo tan raro de encontrar porque no es lo que la mayoría de los hombres están buscando.

El reta a los hombres jóvenes, y yo sé que tenemos a algunos hombres que nos escuchan que serán retados a través de este pasaje y de las palabras de esta sabia madre, a no sólo buscar logros , sino también virtudes.

Esta mujer es una mujer valiosa.  No hay tesoro que se pueda comparar con ella.  Ella es deseable.  Ella es preciosa.

Podemos leer acerca de este concepto de más preciosa o de mayor valor que los rubíes en otras partes del libro de Proverbios.  En el capítulo 3 y en el capítulo 8 de Proverbios, la sabiduría, que es el tema de Proverbios, es personificada como una mujer.  Dice, “Ella es más preciada que los rubíes, y que todas las cosas que puedas desear no se pueden comparar con ella” (versículo 15).

Leemos en el libro de Rut, capítulo tres, donde Booz le dice a Rut, “Todo mi pueblo sabe que eres una mujer ejemplar” (versículo 11) – una mujer excelente, una mujer de fortaleza y de carácter moral.

Proverbios doce, versículo cuatro, nos dice que “una esposa excelente” o “una mujer virtuosa” – misma frase – ella “es la corona de su marido, y no le avergüenza”.  Lo opuesto de una mujer virtuosa o una mujer de carácter es una mujer que “causa vergüenza”, ella es como podredumbre en sus huesos”.  Ella hace que el esposo se desgaste y se desmorone por dentro.  Ella lo debilita.  Es increíble el impacto que tienes sobre tu marido.

Descubrí una joya de libro hace unas semanas, escrito por un autor en los 1880, y déjenme leerles lo que él dice en su libro titulado “Home-Making”  (o Domesticidad) acerca de la influencia de una esposa en su esposo.  El dijo, “Ninguna esposa puede sobreestimar la influencia que ella ejerce sobre su esposo, o la medida en que su carácter, su carrera, y su propio destino están en las manos de su esposa para ser moldeados.”2

Lo que este autor está diciendo no puedes imaginarte la influencia que tiene una mujer, el poder que tiene sobre su marido.  El continúa diciendo, “ ¿Cómo puede una mujer asegurarse que la influencia que ella ejerce sobre su marido será para bien, que hará de él un mejor hombre, de mayor éxito en su carrera y más feliz, porque ella es su esposa?  No es… por una constante prédica o por darle un sermón sobre los deberes de un esposo o sobre el carácter de un hombre.”

Ahora, muchas de nosotras estamos familiarizadas con esta forma de tratar de influenciar a los hombres.  No hubiéramos utilizado esas palabras arcaicas, pero ¿no somos todas culpables de tratar de explicarles a los hombres cómo es que se hace, cómo ellos deben de ser y sermonearles acerca de sus deberes y responsabilidades?

Bueno, este autor continúa diciendo que ella solo podrá tener esta influencia para bien”… al ser desde lo más profundo de su alma, en cada pensamiento e impulso de su corazón y en cada fibra de su naturaleza, una verdadera mujer de nobleza.” Entonces escuchen esta ultima oración, “Ella no hará de él lo que ella entiende que él debe ser, sino lo que ella realmente ya es.”

Cuando miras a tu esposo, y dices, “El no es un hombre de carácter noble, virtuoso o excelente”, tal vez quieras mirarte en el espejo y preguntar,  ¿Por qué?  Es él como yo en formas en que yo no quiero admitir? en formas en que he sido ciega para ver en mí misma? “Ella hará de él no lo que dice que él debería ser, sino lo que ella misma es.”

Quieres que tu esposo sea un hombre de virtud, un hombre noble, un hombre de fortaleza espiritual y de carácter?  Entonces proponte no cambiarlo, sino ser tú la mujer con el carácter que quieres que él tenga.  Las Escrituras dicen que este tipo de mujer es como una corona para su esposo.  Ella lo bendice.  Ella saca lo mejor que hay en él.

Mujeres, tenemos tanto poder e influencia sobre los hombres a nuestro alrededor. No es que esté dándole excusas a los hombres para no comportarse correctamente. Saben, esa no es nuestra responsabilidad.  Nuestra responsabilidad es buscar a Dios, seguir a Dios, permitir  que  Dios  nos moldee a Su imagen.  No puedo ni siquiera empezar a imaginarme cuál sería la influencia y el impacto que tendría sobre estos hombres alrededor nuestro, cuando nosotras seamos ese tipo de mujeres de corazón noble y carácter piadoso.

Martín Lutero describió a su amada esposa, Catherine, a quien cariñosamente llamaba Kate, y él decía, “El mayor regalo de Dios es una esposa piadosa y amigable, que tema a Dios, que ame su hogar, y con quien uno pueda vivir en total confianza.”3  Tú puedes ser este tipo de regalo para tu esposo.  Tu valor será mucho mayor que el de los rubíes.  

Entonces recuerda que tu valor no se encuentra en lo que otros piensen de ti.  No se encuentra en lo que tu esposo piense de ti o lo que otros puedan decir de ti, sino que tu verdadero valor se encuentra en tu carácter interior y en tu caminar con Dios.  Que este sea excelente, virtuoso y noble.

Annamarie: Este estudio te ha ayudado a reconocer la poderosa y buena influencia que puedes tener sobre los que están a tu alrededor. Esta es muy diferente a las formas mundanas de ganar poder e influencia.  Durante esta serie sobre Proverbios 31, Nancy DeMoss de Wolgemuth te anima a profundizar más acerca de este tema. Aprende a servir a otras personas y a glorificar a Dios de distintas maneras abrazando tu feminidad.

Si en tu caminar te has sentido desanimada, permíteme animar con lo que una oyente de Argentina nos escribió:

“... Debo agradecer a Dios por cada lucha que he tenido, por cada aflicción, porque me ha afligido para acercarme a Él. Mi corazón rebelde lo cuestionó tantas veces, no puedo sentirme merecedora de Él y de que ponga Sus ojos en mí para moldear mi carácter impaciente y controlador; y quisiera poder entender muchas cosas, pero como leí en uno de sus programas: Él sabe, Él está trabajando....en eso quiero confiar.”

Nos alienta mucho leer los testimonios de cada mujer que nos escribe y ver cómo Dios está obrando de manera particular en cada corazón.

Te animamos a visítanos en AvivaNuestrosCorazones.com. Nos encantaría que compartas tu comentario o testimonio con nosotras.

Bueno, Proverbios 31 tiene mucho que decirnos, así que sintonízanos el lunes cuando Nancy nos explicará cómo construir un matrimonio fuerte y basado en un compromiso al continuar con la enseñanza de la serie, “La mujer contracultura”.  

Aquí está ella para cerrar en oración.

Nancy: OH Señor, levanta a toda una nueva generación de mujeres, empezando por mí, y con cada mujer que está escuchando este programa , que confíen en ti, que te reverencien a ti, que caminen contigo, que reflejen Tu belleza y Tu corazón y cuyas vidas produzcan hambre, sed y motivación en la vida de nuestros hijos, esposos, padres, pastores, vecinos, empleadores – sólo que motivemos con nuestras vidas a los hombres alrededor nuestro para que sean en todo según Tú nos creaste.  En el nombre de Jesús oramos, amén.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

 

1Charles Bridges, A Commentary on Proverbs (Carlisle, PA: Banner of Truth Trust, 1998), 617.

2J.R. Miller, Home-Making (San Antonio, TX: The Vision Forum, Inc., 2003).

3Compiled and edited by Noelle Wheeler, Daughters of Destiny (Bulverde, TX: Mantle Ministries, 2000), 140

Canciones utilizadas:

Mujer Virtuosa, Nehemiah Guevara, Mujer Virtuosa - Single ℗ 2010 Nehemiah Guevara

 

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.