Podcast Aviva Nuestros Corazones

Annamarie Sauter: Prepárate para escuchar sobre algunas mujeres contracultura.

Hombre 1: Podría decir que mi esposa es una sierva entregada.  Le estoy agradecido por su lealtad.

Hombre 2: Me ayuda a tener un balance y a darme cuenta de cosas que yo solo no podría ver.

Hombre 1: De hecho, cuando nos comprometimos pensé: “Este es el tipo de mujer con la que deseo casarme.”

Hombre 2: Ella ha hecho lo indecible para edificar nuestra relación.

Hombre 1: Me fascina escucharla cantar canciones con nuestros hijos.

Hombre 3: Nuestras hijas salieron a su madre.  Si mi hijo logra encontrar una esposa como ella, sería emocionante.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth  en la voz de Patricia de Saladín.

“La mujer de Proverbios 31”.  Cuando menciono esta frase, ¿en qué piensas? ¿Qué te pasa por la mente? ¿Sientes temor? ¿Te sientes abrumada?  Al ponerte a pensar en esta descripción de una esposa excelente es fácil verla como un ideal imposible, algo así como una mezcla entre Martha Stewart  y la Madre Teresa.  Pero en realidad  hay una razón muy importante por la que no debemos sentirnos intimidadas—y es el poder del Espíritu Santo que mora en cada creyente.

Aquí está Nancy para continuar con la serie llamada “La mujer contracultura: Una vista fresca a Proverbios 31”.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Permítanme tomarme unos minutos para leer los versos del 10-31. Como ya estamos acostumbradas a escuchar este texto en las traducciones más comunes, deseo leer de una traducción diferente, la Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS).  Estaré leyendo los versículos 10-31.

[a]¿Quién podrá encontrar una esposa virtuosa y capaz?
    Es más preciosa que los rubíes.

11 

Su marido puede confiar en ella,
    y ella le enriquecerá en gran manera la vida.

12 

Esa mujer le hace bien y no mal,
    todos los días de su vida.

13 

Ella encuentra lana y lino
    y laboriosamente los hila con sus manos.

14 

Es como un barco mercante
    que trae su alimento de lejos.

15 

Se levanta de madrugada y prepara el desayuno para su familia
    y planifica las labores de sus criadas.

16 

Va a inspeccionar un campo y lo compra;
    con sus ganancias planta un viñedo.

17 

Ella es fuerte y llena de energía
    y es muy trabajadora.

18 

Se asegura de que sus negocios tengan ganancias;
    su lámpara está encendida hasta altas horas de la noche.

19 

Tiene sus manos ocupadas en el hilado,
    con sus dedos tuerce el hilo.

20 

Tiende la mano al pobre
    y abre sus brazos al necesitado.

21 

Cuando llega el invierno, no teme por su familia,
    porque todos tienen ropas abrigadas.[b]

22 

Ella hace sus propias colchas.
    Se viste con túnicas de lino de alta calidad y vestiduras de color púrpura.

23 

Su esposo es bien conocido en las puertas de la ciudad,
    donde se sienta junto con los otros líderes del pueblo.

24 

Confecciona vestimentas de lino con cintos
    y fajas para vender a los comerciantes.

25 

Está vestida de fortaleza y dignidad,
    y se ríe sin temor al futuro.

26 

Cuando habla, sus palabras son sabias,
    y da órdenes con bondad.

27 

Está atenta a todo lo que ocurre en su hogar,
    y no sufre las consecuencias de la pereza.

28 

Sus hijos se levantan y la bendicen.
    Su marido la alaba:

29 

«Hay muchas mujeres virtuosas y capaces en el mundo,
    ¡pero tú las superas a todas!».

30 

El encanto es engañoso, y la belleza no perdura,
    pero la mujer que teme al Señor será sumamente alabada.

31 

Recompénsenla por todo lo que ha hecho.
    Que sus obras declaren en público su alabanza.

Mientras leía el pasaje, quizás pensaste de manera recurrente: “Esto es tan difícil.  Es realmente imposible.  ¿Alguien se puede imaginar una mujer como esa?”  Bueno, en realidad eso es exactamente lo que el pasaje comienza diciendo: “¿Quién puede encontrar una mujer como esta?  Ella es definitivamente  extraordinaria.

En un sentido la mujer de la que acabamos de leer representa la imagen perfecta de la feminidad. Pero en otro sentido, pienso que de hecho puede ser una mujer real. Si esta mujer es una mujer real, si la madre del Rey Lemuel estaba describiendo una mujer que ella en realidad conocía, puedes estar segura de varias cosas sobre esta mujer, cosas que encontrarás al leer el texto.

Su esposo tiene cosas que ella desearía que fueran diferentes.  El tiene debilidades al igual que ella. Ella tiene luchas en su matrimonio. Algunas veces no se pueden comunicar entre ellos o él no se comunica para nada.  En otras ocasiones él no tiene la más mínima idea de lo que ella está tratando de comunicar.  

Si lees el pasaje, es obvio que enfrentaban el problema de estar muy ocupados.  ¿En qué momento se conectan el uno al otro? Entre ellos tienen diferencias; no son compatibles.  Con toda seguridad, también puedo añadir algo más acerca de esta mujer.   Algunas veces se siente que no aprecian todos sus esfuerzos y se ve tentada a envidiar a aquellas mujeres que se encuentran en una etapa diferente de la vida.  

Te diré algo más de esta mujer de Proverbios 31.  Probablemente a veces se siente que es un verdadero fracaso.  Los demás pueden notar y apreciar cosas de ella que ella no puede ver en si misma.  Puedo decirte que en ocasiones esta mujer quisiera rendirse.  Ella no es tan solo ese ser perfecto que sale en las páginas de las Escrituras, sin una pizca de realidad.  Enfrenta  los mismos problemas que cada una de nosotras.

Ella experimenta tiempos de sequía espiritual, tiempos en los cuales Dios parece estar muy distante. Ella es una mujer que sí tiene un carácter virtuoso, y que sí tiene una relación íntima con Dios y su esposo. Pero déjame decirte -  ella no lo logró de la noche a la mañana, y todavía le falta.

Ella es una mujer en proceso, una mujer en crecimiento.  Como muchas de nosotras  con frecuencia da tres pasos para delante y dos pasos para atrás.  Verás, la madurez espiritual no consiste tanto en donde te encuentras sino en la dirección a la que te diriges.  Y esta mujer está pasando por un proceso, dirigiéndose en una dirección

Por lo tanto el que sea una mujer virtuosa no significa que ella no tiene las mismas luchas y retos que todas nosotras tenemos como mujeres.

Ahora compartiré con ustedes dos declaraciones que probablemente me oirán repetir muchas veces a medida que avanzamos en esta serie pues deseo que  penetren hasta lo más profundo de sus pensamientos.  La primera es que ninguna mujer por si misma puede ser como la mujer sobre la cual acabamos de leer en Proverbios 31.  Tú sola no puedes hacerlo; yo sola no puedo hacerlo. Por mi misma, yo no puedo ser como esta mujer.

Cualquier cosa que tratemos de hacer, luchando con nuestro propio esfuerzo no será agradable y aceptable ante Dios.  La única manera que podemos agradar a Dios es a través de la justicia de Cristo, mediante Su excelencia.  El es el único que ha podido cumplir con el estándar de santidad de Dios. Así que en esto consiste la primera declaración: Ninguna mujer por sí sola puede ser como esa mujer. La segunda  declaración puede sonar contradictoria pero es igual de verdadera.  Cualquier mujer que es hija de Dios puede ser como esa mujer, pues Jesús  vive en ella y El es el que  satisface la justicia de Dios.  Así que, al ser llenas del Espíritu Santo, tú y yo podemos ser mujeres virtuosas y excelentes.  

Veras, lo más sobresaliente de esta mujer mientras leo este pasaje (el cual he leído mucho en particular, durante estas últimas semanas) no es todo lo que sabe hacer.  Como ya hemos compartido eso antes, es su corazón lo que más me impresiona; son sus prioridades; son sus valores.

Se pueden extraer tres verdades de este pasaje. Por ahora solo las mencionaré y  luego las retomaré a medida que avancemos en la serie.  Ante todo está el hecho de que ella teme al Señor.  Es una mujer que siente reverencia hacia Dios y esto es mucho más importante que cualquier otra cosa que ella haga.

Como ya hemos dicho, todo lo que hace es producto o resultado de  esta reverencia hacia Dios.  Ella busca agradarle a El antes que nada y sobre todas las cosas.  Esto  es lo principal, el punto central. No vayas a perder esto de vista y centrarte tan solo en el hecho de que ella sale a comprar lana y lino para trabajarlo con sus manos. No te pierdas en todos estos detalles y te olvides de que aquí se encuentra una mujer que  reverencia a Dios.

Es posible que tú reverencies a Dios. Muchas de ustedes a las cuales conozco personalmente realmente reverencian a Dios. Por eso están escuchando este programa, porque desean ser mujeres de Dios.  Este es el quid del asunto.

También puedo ver -aunque no se utiliza la palabra en este pasaje- que esta es  una mujer que sabe amar.  Ella ama.  Ella tiene el fruto del Espíritu en su vida que es amor.  Es un amor gozoso.  Es un amor apacible, que es paciente, benigno, bueno, fiel, tierno y con dominio propio. Todas estas cualidades -acerca de la cual estaremos leyendo- forman el fruto del Espíritu.  Esta mujer ama a Dios, a su esposo y a sus hijos.  El fruto de ese amor puede verse a través de todas estas cualidades diferentes.

Además es una mujer con un corazón de sierva.  Al leer este pasaje me parece que ella es totalmente desinteresada.  Casi no hay referencias de ella haciendo algo para sí misma.  La cultura de hoy en día nos diría que esto hace que una mujer sea desdichada. Pero después de leer el pasaje, ¿les parece que esta mujer es desdichada?   

Esta es una mujer que tiene gozo. El mundo nos ha engañado diciéndonos que si cuidamos de nosotras mismas primero seremos felices.  Pero fíjate en todas esas mujeres que se están ocupando de sí mismas. ¿Son felices? Aquellas mujeres que viven para Dios y para los demás, aquellas que sirven, son las mujeres realmente gozosas.

Quiero que te animes a medida que vemos cómo se ve el retrato que estamos  pintando.  Si eres casada o soltera, si eres joven o vieja, tú puedes ser transformada en esa mujer excelente que vemos retratada en este pasaje.

Lo vuelvo a repetir.  No puedes transformarte en esta mujer por tus propias fuerzas.  Separada de Cristo, nunca lograrás ser virtuosa o excelente.  Pero por el poder del Espíritu Santo que mora en ti, por el poder del evangelio de Cristo, somos capaces de ser transformadas un día a la vez, una experiencia a la vez, un paso a la vez, hasta la imagen de Cristo.

Llegará el día cuando, al igual que tú, yo seré como esta mujer.  Por lo tanto, ten ánimo.  Da el próximo paso y permite que Dios te transforme, que nos transforme en ese tipo de mujer.

Annamarie: Si alguna vez te has sentido intimidada o abrumada por la descripción de la excelente mujer de Proverbios 31, Nancy DeMoss de Wolgemuth te ha estado dando esperanza.  Puedes convertirte en esta mujer por el poder de Cristo en ti.  

Hoy Nancy introdujo la sección más conocida de Proverbios 31, los versículos 10-31.  En las próximas semanas estaremos viendo este pasaje de la Escritura de una manera más profunda. Pero antes de empezar tenemos algo especial que nos dará una visión general de esta sesión. ¿Nancy?

Nancy : A medida que vamos adentrándonos en este pasaje, veremos que hay un esposo involucrado, muy involucrado.  El pasaje continúa diciendo que la mujer que tiene este carácter noble o virtuoso, su esposo confía en ella, ella tiene el corazón de su esposo y su esposo el de ella.

Al final del pasaje, veremos que cuando una mujer tiene estas cualidades o características, su esposo e hijos se motivan para levantarse y bendecirla, para alabarla no tan solo en privado sino públicamente también.

Hoy queremos escuchar algunos hombres que se han levantando y bendicen a sus esposas, hombres que están agradecidos por la forma en que sus esposas son ejemplo de algunas de las características que vamos a estar viendo en Proverbios 31.  Escuchen a medida que empiezo con el versículo 10 y sigo leyendo, como estos hombres comparten el tributo que le hacen a sus esposas.

10¡Qué difícil es hallar una esposa extraordinaria! ¡Hallarla es como encontrarse una joya muy valiosa! 11 Quien se casa con ella puede darle toda su confianza; dinero nunca le faltará” (Proverbios 31:10–11, La Biblia en Lenguaje Sencillo).

Hombre 4: Linda, cada día le doy gracias a Dios por ti. Le agradezco diariamente porque tú eres Su regalo para mí.  El te formó justo para mi.

Hombre 5: Esto que voy a decir es para honrar a mi esposa Jeannette. Constantemente ella está muriendo a sí misma y a sus deseos con el propósito de servirme a mí y a nuestros hijos.  Nos trata a todos con tanta gentileza.

Hombre 6: Teresa, esposa mía, en las Escrituras surge la pregunta: Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?  Por la gracia de Dios puedo decir que la he encontrado, un tesoro que sobrepasa  cualquier piedra preciosa.  Su valor es incalculable.

Nancy: 12 A ella todo le sale bien; nunca nada le sale mal.  (Proverbios 31:12) No me gusta esa versión.

Hombre 7: Cuando pienso en mis treinta años de matrimonio, me doy cuenta que no siempre fui una persona llevadera.  Mi esposa Minerva ha orado por mí, me ha animado y amado incondicionalmente en estos últimos 20 años.  

Nancy: 13 Sale a comprar lana y lino, y con sus propias manos trabaja con alegría. “(Proverbios 31:13).

Hombre 8: Algunas de las cosas que aprecio de mi esposa es que es muy trabajadora.  Ella va de aquí para allá  todo el día y está consciente que su arduo trabajo es un aporte valioso a lo que yo hago, lo cual la hace trabajar aún más duro.

Nancy: 14 Se parece a los barcos mercantes: de muy lejos trae su comida.” (Proverbios 31:14).

Hombre 9: Esto es para Diane. Siempre has estado dispuesta a enfrentar retos como cuando nos mudamos a Suecia.  Teníamos un mes de casados y tuviste que aprender sueco para poder ir al supermercado.

Algo que le gusta hacer es cocinar y tener invitados a comer. Recientemente tuvimos una fiesta en la clase de  escuela dominical y cocinó durante dos días enteros para preparar esta actividad.

Nancy: “15 Se levanta muy temprano, y da de comer a sus hijos y asigna tareas a sus sirvientas.” (Proverbios 31:15).

Hombre 10: Cindy siempre da de sí misma. Se despierta antes que yo.  Se levanta y prepara el almuerzo para mí y los niños.

Nancy:  “16 Calcula el precio de un campo; con sus ganancias lo compra, planta un viñedo,” (Proverbios 31:16).

Hombre 11: En verano del 2002 mi esposa y yo decidimos que íbamos a construir; compraríamos una propiedad y construiríamos una casa en el bosque.  Mi esposa Christi me ayudó bastante a evaluar el lugar, encontrar un terreno y empezar a planificar.

Nancy: 17 “y en él trabaja de sol a sol.” (Proverbs 31:17).

Hombre 12: Ella eligió una universidad basándose en su deseo de crecer y su habilidad de compartir el evangelio.  Escogió la universidad estatal porque sintió que sería un reto mayor en cuanto a dar un paso hacia delante y testificar.  El propósito que tenía en inscribirse en la universidad era más un deseo de vivir su fe que de obtener un título.  Por eso ella dice, “Bueno, escogí estudiar ingeniería eléctrica porque parecía fácil”.  

Nancy: “18 Ella misma se asegura de que el negocio marche bien; toda la noche hay luz en su casa, pues toda la noche trabaja. 19 Ella fabrica su propia ropa” (Proverbios 31:18–19).

Hombre 13: Mi esposa Renee le gusta hacer las cosas bien, con excelencia y creatividad.  Le encanta encontrar ejemplos en la naturaleza que reflejan la excelencia de Dios. Ella realmente lo disfruta. Nunca tenemos que arreglar cosas que ella haya hecho, pues se asegura de hacer las cosas correctamente desde el principio.

Nancy: 20 y siempre ayuda a los pobres.” (Proverbios 31:20).

Hombre 14: Ella tiene los viernes libres.  Si yo tuviera los viernes libres los dedicaría completamente a mi persona. Me iría a pescar o me sentaría por ahí a leer un libro.  Lo que ella hace es que va a servir a la casa de una señora que tiene ocho hijos y le plancha por alrededor de tres horas.  Tan solo se sienta y le plancha.  Esto demuestra que tiene un corazón de servicio.

Me asombró durante nuestros primeros años de matrimonio.  Ella deseaba prepararle comida o darle dinero a las personas necesitadas.  Creo que era mi propio orgullo, quizás mi egoísmo lo que hacia que me chocara tanto.  Era algo a lo que no estaba acostumbrado.  Pero ella tiene un espíritu muy generoso.

Nancy: 21 No le preocupa que haga frío,” (Proverbios 31:21a).

Hombre 15: Una de las mejores experiencias que hemos tenido es el proceso de recuperación después de nuestro choque automovilístico.  Por ocho meses Jennifer se encargó de todo en nuestro matrimonio.  

Nancy: 21 pues todos en su casa andan siempre bien abrigados.  22 Toma telas de lino y de púrpura, y ella misma hace colchas y vestidos.” (Proverbios 31:21b–22).

Hombre 16: Algo que aprecio de mi esposa es su disposición.  Por ejemplo, hay veces que ella hace la ropa de la familia pues no encuentra cosas lo suficientemente modestas o femeninas para las niñas.  Ella sabe que la costura es una destreza que ayuda a la familia a ahorrar dinero.   Se ocupa de vestirse bien tanto ella, como a los niños.

Nancy: 23 En la ciudad y en el país su esposo es bien conocido, pues ocupa un lugar importante entre la gente de autoridad” (Proverbios 31:23).

Hombre 17: Su carácter y personalidad realzan mi vida como ministro.  Su carácter realza mi propia reputación.  Las personas responden favorablemente cuando saben que soy su esposo.

Nancy: 24 La ropa y los cinturones  que ella misma fabrica, los vende a los comerciantes. 25 Es mujer de carácter; mantiene su dignidad, y enfrenta confiada el futuro.” (Proverbios 31:24–25).

Hombre 18: Susan ha confiado en mí para la toma de grandes decisiones.  Recientemente, conseguí un nuevo trabajo y nos tuvimos que mudar.  Esto significaba una ciudad nueva y una iglesia nueva.  Aun así nunca vacilo en confiar que escuchaba la voz de Dios y confiaba en El.  Significó mucho para mí.

Nancy: 26 Siempre habla con sabiduría, y enseña a sus hijos con amor.” (Proverbios 31:26).

Hombre 19: Año y medio después del nacimiento de nuestro primer hijo, ella tuvo la visión de educar los hijos en casa y todavía lo hace hasta el día de hoy.

En cuanto a la escolaridad en casa, no todo es académico.  Se trata de crear un fundamento y una relación con el Señor. Ella pasa una gran parte del día enseñándoles la Biblia.  Ya han visto todo el Antiguo Testamento.

En casa tenemos tres jóvenes adolescentes y ella siempre está pensando en tener devocionales y estudios bíblicos con ellos.  Ahora hasta está pensando en lo que harán en el verano.

Nancy: 27 Siempre está pendiente de su casa y de que todo marche bien. Cuando come pan, es porque se lo ha ganado.” (Proverbios 31:27).

Hombre 20: A pesar del dolor crónico y la fatiga de Mary, ella es diligente y confiable.  Raras veces tengo que quedarme en la casa aunque ella no se sienta bien.

Hombre 21: Ella es una persona tan inteligente con las finanzas y los recursos.  Administra nuestro hogar muy bien y hace que mi trabajo como proveedor de la familia sea mucho más fácil.

Para poder organizarse mejor hizo una agenda del año entero, asegurándose de que tanto las niñas como yo llegáramos bien y a tiempo a todas nuestras actividades.

Nancy: 28 Sus hijos la felicitan; su esposo la alaba y le dice: 29 "Mujeres buenas hay muchas, pero tú las superas a todas".”(Proverbios 31:28–29).

Hombre 22: Dios me dio una esposa maravillosa.  La amo porque deja la Biblia abierta en la mesa del desayuno.  Usa un resaltador para marcar las partes buenas de los libros que lee.  La amo porque a veces llora cuando ora.  Cuando mi esposa comenta que deberíamos hacer tal o cual cosa,  realmente las hace.

Amo a mi esposa porque no toma la Santa Cena descuidadamente y porque cuando hace frío duerme de lado de modo que podamos acurrucarnos.

Nancy: 30 La hermosura es engañosa,  la belleza es una ilusión; ¡sólo merece alabanzas la mujer que obedece a Dios!” (Proverbios 31:30).

Hombre 23: Cuando pienso en mi esposa Tracy, ella ciertamente es la mujer de mi juventud, tal y como nos conocimos cuando apenas tenía 15 años y yo 16.  Cuando me pongo a pensar en esos días y lo que me atrajo de ella, obviamente al principio fue su belleza física.  Me dejó sin aliento. Pero a través de los años, a medida que hemos crecido juntos, me he enamorado profundamente de su belleza interior.  Se que es el resultado de su relación con Cristo.

Nancy: “31 ¡Que todo el mundo reconozca los frutos de su esfuerzo! ¡Que todos en la ciudad  la alaben por sus acciones !” (Proverbios 31:31).

Hombre 24: Aunque sabemos que hemos sido salvos por gracia, me doy cuenta que las personas reconocen tus obras y a través de ellas son atraídas a Cristo.

Eres una amante excelente.  Tu belleza siempre me impresionará.  Tu sonrisa y el brillo de tu rostro siempre me llamarán la atención.  Cada día eres más y más hermosa por dentro y por fuera.  Me estoy enamorando más y más profundamente de ti.  Sue, tu eres mi esposa, el regalo de Dios para mi, mi alma gemela, mi amante, mi compañera de vida; le doy gracias a Dios por ti.  Te amo.

Nancy: No sé si te ha pasado lo mismo, pero me he conmovido al escuchar a estos hombres honrar a sus esposas.  Sé que algunas de ustedes tienen esposos que no tardarían  en expresar el aprecio y la admiración que tienen de ustedes como esposas

No obstante se que hay otras que realmente están tratando de vivir una vida virtuosa, y quizás están pensando: “Mi esposo no habla de mi esa manera.”   Pues déjame darte dos palabras de aliento y esperanza.  La primera es, mantente fiel independientemente de que recibas  o no alabanzas de algún hombre.  La segunda es que recuerdes que en última instancia nuestra mayor alabanza viene de Dios.

No importa que tan piadoso sea tu esposo, si estás esperando que tu fuente de identidad y seguridad venga de él, lo más probable es que tarde o temprano vas a terminar decepcionada. Pero si está buscando el agradar a Dios y ser su hija, Su sierva, entonces recibirás alabanza de Él.

En última instancia se que la mayor alabanza que tú o yo podríamos recibir es escuchar de los labios del Señor: “Bien hecho, siervo bueno y fiel.”  Así que vive tu vida para ser alabado por Dios y no por los hombres.  

Annamarie Sauter: Qué vista tan hermosa y fresca nos ha dado Nancy DeMoss de Wolgemuth. Nancy compiló en un libro mensajes de siete maestras respetadas, con el propósito de ayudarte a glorificar a Dios.  Se titula, “Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios”. Este libro te introduce al concepto bíblico de la feminidad—te enseña cómo se ve en la práctica y te ayuda a dar los primeros pasos.

Por una donación de cualquier monto para ayudarnos a continuar transmitiendo estos programas y muchos otros recursos en español, te enviaremos una copia de este libro como agradecimiento por tu ofrenda. Pide “Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios”, cuando nos visites en AvivaNuestrosCorazones.com para dar tu apoyo. Los envíos están disponibles para EEUU y Canadá.

¿Tienes que ser perfecta para ser una mujer virtuosa?  Escucha lo que Nancy tiene para decir acerca de esto en el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

 

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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