Podcast Aviva Nuestros Corazones

Oportunidades delante de nosotros

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Annamarie Sauter: Nancy DeMoss de Wolgemuth afirma que tú puedes tener un gran impacto en las vidas de mujeres que conoces.

Nancy DeMoss Wolgemuth : Donde mejor se puede llevar a cabo el tipo de discipulado que las mujeres necesitan es en el contexto de la iglesia local, dónde ellas están viviendo sus vidas y relacionándose con otras personas, y donde las mujeres mayores pueden estar enseñando a las más jóvenes.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Ayer escuchamos la primera parte de un mensaje que Nancy les dio hace un tiempo a algunos amigos del ministerio, el día en que celebrábamos los primeros 10 años de la fidelidad de Dios sobre esta encomienda que Él ha puesto en nuestras manos.

También nos relató sobre el pasado, y rememoró cómo fueron los inicios de este ministerio. Hoy tomaremos un tiempo para evaluar el presente y soñar acerca del el futuro. Aquí está Nancy.

Nancy DeMoss Wolgemuth: Me gozo mucho leyendo los correos electrónicos que recibimos en nuestro ministerio. Quiero tomar un momento para leer algunos de ellos ya que pienso que alentarán sus corazones.

Una mujer nos escribió sobre el libro de “Seeking Him” (“Buscándole a Él”, me llevó a un avivamiento genuino en medio de la adicción de mi esposo a la metanfetamina. Realmente cambió mi vida, (el estudio de Seeking Him) mostrándome que he sido mandada a amar y que se me ha dado el poder de amar como Jesús me ha amado a mí, incondicionalmente, con un amor ágape, independientemente de cómo yo haya sido tratada. Abrió mis ojos al amor, al arrepentimiento y al perdón. Y la mejor parte es que debido al avivamiento que se produjo dentro de mí, mi esposo fue radicalmente salvado y tiene casi 2 ½ años que está sobrio, libre de la adicción y caminando con el Señor.

Increíble la influencia que tiene la Verdad de Dios y la Palabra de Dios usando como instrumento a una mujer.

Esta es una que recibimos recientemente de parte de un esposo, Él dijo,

Quiero darle las gracias por salvar mi matrimonio. Por muchos años estuve atrapado en una adicción terrible, todo el tiempo ocultándolo y mintiendo. Sobre todo lo mantuve secreto de mi esposa. Dios comenzó una obra en mi vida hace un año y esto culminó en un día donde reconocí la verdad. Fue ahí cuando usted entró en escena. A diferencia de otro líder o maestro cristiano, [sé que hay otros muchos y quizás él no los conoce] usted habló sobre permitirle a Dios obrar en la vida de una mujer y que el matrimonio no se debe descartar tan fácilmente, que se debía trabajar a través de los problemas con la ayuda de Dios, en la medida de lo posible.

Mi esposa creyó que esta enseñanza era realmente el plan de Dios, de manera que comenzamos a escapar y a recobrarnos de esta adicción por completo. No es fácil, pero desde que lo rendí todo a Dios, tengo más esperanza que nunca de que seré capaz de lograrlo. Dudo que hubiese podido tratar de hacerlo sin la ayuda de mi esposa. [¿No hizo Dios a la esposa para que fuera ayuda?]

Le quiero dar las gracias por la parte que usted jugó en esto. La verdad y el ánimo que su programa de radio le dio a mi esposa, nos salvó a mí y a nuestro matrimonio de 37 años. Gracias desde el fondo de mi corazón.

¿Se dan cuenta de la influencia que una mujer cristiana puede tener cuando es una verdadera mujer de Dios?

A través de este ministerio estamos llamando a las mujeres a descubrir y abrazar el diseño y la misión de Dios para sus vidas, a reflejar la hermosura y el corazón de Cristo al mundo, y a ser intencionales a la hora de pasar el legado de la verdad a la siguiente generación. También las invitamos a unirnos todas en oración para pedir por un derramamiento del Espíritu de Dios en nuestros hogares, en nuestras iglesias, en nuestras naciones y en el mundo.

De manera que durante estos últimos diez años hemos venido colocando un fundamento a través de todos los medios disponibles para nosotros—publicaciones, eventos, medios de comunicación y por medio de otros canales de alcance—y a través de ellos, se han esparcido semillas que han sido plantadas en miles de corazones de mujeres.

Ahora estamos orando y pidiéndole al Señor—y le hemos estado pidiendo desde hace uno o dos años en la medida que planeamos continuar todas las cosas que Él ha comenzado—“Señor, en lo sucesivo, ¿cómo quieres que edifiquemos sobre este fundamento para que esto se convierta en un verdadero movimiento entre las mujeres de Dios?”

Creemos que Dios está iniciando un movimiento generalizado de mujeres cristianas que están viviendo las implicaciones del evangelio, y que no solo lo están guardando para sí mismas, sino que en virtud de sus vidas y de su pasión por Cristo, están influenciando a otras.

Muchas de ustedes han tomado lo que Dios ha hecho en sus corazones y, con la ayuda de recursos que las han ayudado a tener un caminar más vibrante con Cristo, están compartiéndolo con otras. El potencial de divulgar un mensaje de forma exponencial de una mujer a otra es inmenso.

Me encanta ese versículo en los Salmos 68:11 que dice que, “El Señor da la palabra; las mujeres que anuncian las buenas nuevas son gran multitud”. Ahora bien, no estoy promoviendo una multitud de mujeres predicadoras. Sino que se trata de un ejército de mujeres que han escuchado la Palabra del Señor, la han creído en sus corazones y no pueden hacer otra cosa más que compartirla con otras mujeres. Las mujeres que están anunciando las buenas nuevas se han convertido en una gran multitud, y esto lo podemos ver en unas pocas anécdotas—no son pocas o pequeñas a la luz de la eternidad, son muy significativas—pero lo vemos suceder de pequeñas formas.

Déjame darte algunos ejemplos: recientemente recibimos una llamada en nuestras oficinas de una mujer llamada Judy que dirige un grupo de estudio bíblico en Soldotna, Alaska… Ella dirige un estudio bíblico para 12-15 mujeres de esa comunidad. Ellas graban las sesiones y luego envía los audios a una amiga en Yakutat, un pueblecito de indios esquimales americanos que también enseña las mismas verdades utilizando los mismos recursos con sus mujeres allí.

De manera que este verano estudiaron la serie de Habacuc, y ahora ella estaba llamando a las oficinas para solicitar una serie sobre el libro de Rut, ya que necesitaban algún material de estudio para el invierno. De manera que este mensaje se ha divulgado desde Soldotna, Alaska, hasta este pueblecito esquimal indígena, donde no creo que nosotros tengamos una emisora que transmita este programa aún—pero ellas están llevando estos recursos y divulgándolos.

Recibimos un correo electrónico en las últimas semanas de parte de una casa publicadora en Egipto que ha impreso y está distribuyendo el libro “Las mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres”, en árabe, y ahora estaba dejándonos saber que lo estaban enviando también al Líbano.

Esta casa publicadora tiene una organización similar que produce programas cristianos para una cadena de televisión por satélite en esa región del mundo, y están queriendo producir un programa de televisión para el mundo árabe para que las mujeres puedan ventilar los retos y los problemas que ellas deben enfrentar, y desean usar el libro “Las Mentiras que las Mujeres Creen” como la base para este programa de TV, para sus temas y sus tópicos. Ellos dijeron, “Quizás hasta llamemos el programa “Las Mentiras que las Mujeres Creen”, y estaban deseando ver cómo podían obtener nuestra aprobación para proceder. Aquí vemos personas llevando este mensaje de forma generalizada a los confines más lejanos de la tierra.

Alrededor de nuestra semana de aniversario, el año pasado, recibí dos mensajes por Twitter de la misma mujer, uno detrás del otro. El primero decía,

Hola, Srta. Nancy. Le doy gracias a Dios por usted y por Aviva Nuestros Corazones. He estado escuchándola cada día aquí en Arabia Saudita. Ha transformado mi vida.

Luego siguió con este otro:

Solo quiero agradecerle porque mi vida ha cambiado a través de su ministerio. La escucho cada día y lo comparto con algunas amigas.

Ella le dijo a dos, que a su vez le dijeron a dos más, que le dijeron a dos más, y así sucesivamente. Y así hay muchas otras ilustraciones que nos muestran lo que está ocurriendo en los EEUU, Canadá, y más allá. Un movimiento generalizado de mujeres que están abrazando este mensaje en sus corazones y que están reproduciendo estas verdades en la vida de otras. ¡No soy yo sola que influencio su vidas con estas enseñanzas, sino que ellas las abrazan en sus corazones e influencian otras vidas en esto ya!

Estas mujeres también se han convertido en un movimiento generalizado de mujeres que están orando fervientemente, de manera individual y también corporativa, para que ocurra un avivamiento genuino en la Iglesia.

Y como parte de este movimiento de base, puedo visualizar miles de mujeres dentro de los ministerios de mujeres de las iglesias, siendo estructuradas, equipadas, y suplidas de recursos para que sus mujeres se puedan discipular en los caminos de Dios en el contexto de la iglesia local.

Hace unas semanas recibí un correo electrónico de una mujer que dijo,

Quiero compartir contigo acerca de un avivamiento en los corazones de las mujeres de la iglesia. La directora de nuestro ministerio de mujeres, Kelly Bledsoe, me habló sobre Aviva Nuestros Corazones al principio del verano. Ella me ha dicho como todas nuestras líderes de grupos pequeños o células están entusiasmadas con Aviva Nuestros Corazones.

Este año nuestra iglesia comenzó un grupo de estudio bíblico para mujeres. Se registraron alrededor de 225 damas. Este próximo año estaremos haciendo el material de “Buscándole a Él” y los tres libros de “Quebrantamiento”, “Rendición” y “Santidad” en nuestros grupos pequeños. A veces solo nos reímos y decimos, “Dios está haciendo algo.” Él está usando a Kelly para dirigir a las damas de una de las iglesias más grandes de esta ciudad [creo que esto es en Alexandria, Louisiana, si no me equivoco], y ¡ella solo tiene treinta y tantos años!

Por favor, continúen trabajando en el programa de radio. ¡Me encanta! Mantengan nuestro ministerio de damas en sus oraciones.

Donde mejor se puede llevar a cabo el tipo de discipulado que las mujeres necesitan es en el contexto de la iglesia local, dónde ellas están viviendo su vida y relacionándose con otras personas, y donde las mujeres mayores pueden estar enseñando a las más jóvenes.

Y esa es una parte muy importante de nuestra visión para los próximos 10 años—ver que se desarrolle y se cultive el ministerio de Tito 2 de manera más intencional en estas iglesias locales, donde las ancianas les enseñan a las jóvenes lo que es bueno. Claro, eso es más fácil decirlo que hacerlo.

La líder de uno de estos ministerios de damas me dijo recientemente, “En la medida en que sus hijos van dejando el nido, estas mujeres están regresando a sus trabajos fuera del hogar, y no están disponibles. No tienen tiempo para enseñar a las más jóvenes. Y las más jóvenes están desesperadas. Ellas están tratando de llenar ese espacio, pero al poco tiempo se cansan porque ellas no están en la etapa de la vida donde deben estar liderando estos grupos, con sus hijos pequeños y sus familias que las necesitan”.

Queremos entonces promover este movimiento de Tito 2. De hecho, el próximo libro que quiero escribir en el próximo año se tratará de Tito 2, cómo luce esto de que las mujeres mayores nutran y discipulen a las más jóvenes, a la próxima generación.

Estamos pidiendo al Señor que nos ayude a llevar a cabo un esfuerzo integrado de mujeres charlistas y autoras, mujeres con un fundamento doctrinal bíblico sólido, que compartan nuestra misma visión en lo relativo a promover este mensaje.

Un buen número de mujeres está ahora mismo escribiendo libros, uno sobre maternidad, uno sobre matrimonio—libros que por mi experiencia yo no puedo escribir—pero ellas son mujeres de Dios que están ahora en una etapa de la vida en la que han vivido este mensaje, y ahora están escribiendo sobre avivamiento y sobre feminidad bíblica, tratando de llevar el mensaje de cualquier forma que sea posible.

Y estamos creyendo que Dios desea que tengamos una presencia más activa en la medida que El realiza esta labor en otras lenguas, en otros países y otras culturas. Y le hemos creído a Dios en cuanto a alcanzar a las mujeres hispanas, tanto en los EEUU como en Hispanoamérica. El español es la segunda lengua más hablada en los EEUU y es la cuarta lengua más hablada en el mundo.

Y tenemos muchas otras oportunidades que queremos aprovechar. Nuestros libros están ahora mismo, creo que en 18 idiomas. Pero queremos enfocarnos en el mundo hispano en estos momentos, para llevar este mensaje de feminidad bíblica.

También queremos que Dios levante mujeres que no solo están experimentando libertad, plenitud y abundancia en Cristo, que están dando fruto, no solo discipulando otras mujeres, sino que tienen un corazón para alcanzar a las mujeres oprimidas, a las mujeres necesitadas a nivel nacional e internacional. Creo que en los próximos años, Dios nos traerá algunas causas con las que podremos asociarnos para abordar este tipo de problemática.

Y creo que el ministerio de las prisiones de mujeres será uno de estos. Por primera vez en la historia de la nación norteamericana, tenemos más de 1% de nuestra población encarcelada, y muchas de esas personas son mujeres. Muchas, muchas de las madres que estamos ministrando tienen hijos e hijas en la cárcel. Y como mujeres compasivas, Proverbios nos dice, “ella extiende sus manos al necesitado.” Creo que hay algunos asuntos, tanto domésticos como internacionales, en los que el Señor nos va a permitir involucrarnos; en los que nosotras, como mujeres que hemos sido tocadas por el evangelio, podamos extender nuestras manos y hacer una diferencia en las vidas de otras mujeres.

Nancy: Queremos expandir y desarrollar líderes de ministerios de mujeres, capacitarlas, entrenarlas, equiparlas con recursos, movilizarlas y alentarlas. Queremos activar un ejército de voluntarias y embajadoras. Ahora mismo ya tenemos algunas de estas personas identificadas alrededor del mundo, pero creemos que hay miles y miles de mujeres que desean ser parte de lo que Dios está haciendo y a través de este movimiento y que pueden servir, en sus propias comunidades locales, como embajadoras de este avivamiento.

Queremos desarrollar y distribuir recursos impresos, por vía del internet, videos y conferencias. El Manifiesto de la Mujer Verdadera es un recurso maravilloso para ayudar a las mujeres a entender de lo qué se trata todo esto. Pueden obtenerlo directamente de nuestra página www.AvivaNuestrosCorazones.com.

En los inicios de nuestro ministerio hablábamos sobre el hecho de que Oprah era una influencia que había penetrado nuestra cultura de una forma tan asombrosa. Muchas de ustedes habrán visto su programa de despedida. Y es que Oprah, ahora en la década de sus cincuenta, tuvo una gran influencia en la próxima generación.

Y el hecho es que las mujeres en muchas de nuestras iglesias han sido influenciadas más por la manera de pensar de Oprah que por sus propios pastores. Y esto no es una ofensa para los pastores. Solo estoy diciendo que ella —y otras como ella que insisten en validar la filosofía de que la verdad personal es su autoridad—han estado inyectando su filosofía en las mentes y los corazones de las mujeres de todas las maneras posibles—con publicaciones, eventos, por internet y en los medios. Donde quiera que mires ellas han infiltrado y permeado la cultura.

Y en nuestro ministerio le pedimos a Dios que nos permita usar todo lo que tenemos para alcanzar esta visión. No somos un ministerio de radio. Somos un ministerio al que se le ha encomendado un mensaje, una misión. Y queremos usar todos los recursos que tenemos a nuestra disposición para inyectar el evangelio, la verdad absoluta de la Palabra de Dios en las vidas de las mujeres para que su forma de pensar permee en las vidas, tal y como la influencia de Oprah ha permeado la cultura.

Ahora, cuando pienso en el alcance de esto y lo que tomará lograrlo, me asusto. En el ámbito humano, esto no es posible. Es mucho más grande de lo que nuestros ojos ven, pero en la medida que veo al Señor, me doy cuenta de que Sus recursos no son limitados, sino que son infinitos. Su poder es enorme. Y esa es la naturaleza del avivamiento—Dios haciendo lo imposible en contra de todo obstáculo.

Nuestra Junta Directiva ha estado observando cómo este fundamento que fue colocado durante estos últimos diez años pudiera expandirse exponencialmente en la próxima década, si Dios se complace en proveer los recursos, las personas, las conexiones, las asociaciones, y demás, que nos ayuden a multiplicar el mensaje. Estamos orando, “Señor, si Tú estás en esto, ¿podrías Tu proveer lo que necesitamos para que esto ocurra en los próximos años?

Estoy muy consciente que el movimiento que creemos que Dios nos está llamando a efectuar solo puede suceder por el poder de Su Espíritu. No es en nuestras propias fuerzas; no es en nuestro poder; no es porque yo soy más dotada o capaz que cualquier otra autora o charlista. Eso lo sé. Pero también sé que tenemos un Dios muy grande, y que tenemos amigos alrededor del mundo que como ustedes comparten esta visión con nosotros.

No podemos hacer esto solos, y gracias a Dios ese no ha sido el caso. Ustedes son una parte importante de la comunidad de fe que nos ha apoyado. Hemos entregado nuestras vidas, pero Cristo es digno de eso y de mucho más.

He estado pensando en la escena final de la película “Schindler’s List” o “La Lista de Schindler”.   Si alguno de ustedes ha visto esa película o están familiarizados con ella, recordarán que en un momento dado Schindler —a través de los años—ha vendido todas sus posesiones para poder salvar a los judíos y evitar que fueran exterminados por los Nazis.

Hay una escena muy poderosa al final. Eran las últimas horas de la Segunda Guerra Mundial, Schindler está rodeado de un grupo de personas a las que ha luchado tanto por salvar, y ellos estaban inmensamente agradecidos por lo que el había hecho, pero se desata un conflicto en el corazón de Schindler. Por un lado siente remordimiento y vergüenza porque mira a toda esta gente a su alrededor—creo que habrían allí unas 1100 vidas que había salvado a través de su sacrificio y de su valor y su generosidad. Pero él mira alrededor y empieza a pensar en cuántas más vidas pudo haber salvado si hubiese hecho otro tipo de decisiones a lo largo de su vida.

Él simplemente susurra, “Pude haber salvado más personas. Pude haber sacado mas.” Y él dice, “Boté tanto dinero. No hice suficiente.”

Sus amigos allí, para consolarlo, le dicen, “Pero aquí hay 1100 personas. Habrán generaciones que te estarán agradecidas por esto.”

Pero eso no es suficiente para Schindler. Mira hacia su carro y dice, “Este carro—pude haber vendido este carro. ¿Por qué me quedé con él? Pude haber salvado a 10 judíos mas si hubiese vendido este carro.” Entonces se quita su insignia Nazi de oro de la solapa, la eleva y dice, “Esto es oro. Pude haber sacado al menos uno o dos más si no me hubiera aferrado a esta insignia.”

Y solloza. Empieza a sollozar. Se quebranta y dice, “Pude haber sacado a uno más, y no lo hice”.

Ahora bien, no creo en dar nada movidas por la culpa o la vergüenza, pero escenas como esa me inspiran—no solo en términos de dar nuestros recursos financieros necesariamente, sino en términos de entregar nuestras propias vidas a la causa de Cristo y de Su Evangelio, me doy cuenta de que cualquier cosa que Dios me pida aquí y ahora en esta vida—y no estoy hablando solamente en cuanto a Aviva Nuestros Corazones. Me refiero a cualquier cosa en que Él nos llame a poner nuestro tiempo, esfuerzos, corazón, energía y recursos—cualquier cosa que Él nos pida— ¿crees que pudiéramos llegar al cielo y decir, “hubiese preferido no dar tanto de mi tiempo, de mi corazón, de mis esfuerzos o de mi dinero? ¡Para nada!

Yo sé que yo estaré diciendo, mientras contemple las heridas dejadas por los clavos en Sus manos, “! Hubiese querido dar más!” Hubiese querido darle a El mas—una mujer más, una palabra más, una familia más, un matrimonio más.”

Dios me ha hablado a mi propio corazón y me ha dicho, “El tiempo es corto. La eternidad es larga. Y las oportunidades delante de nosotros son significativas para impactar una generación, para recuperarla.” Tenemos en este mundo Evas y Marías—Evas que viven para su propia verdad personal, y Marías que dicen, “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a Tu Palabra.” (Lc 1:38)

Quiero creer que Dios desea levantar toda una generación de Marías que sean las siervas de Dios, que sean instrumentos para traer la vida, la verdad y la redención de Cristo, nuestro Salvador, a este mundo.

Annamarie: Nancy DeMoss de Wolgemuth ha estado compartiendo lo que hay en su corazón para los días venideros. Estamos orando que Dios dirija Aviva Nuestros Corazones hacia nuevos horizontes de efectividad. Nos anima ver que Dios está llevando esta visión a los corazones de muchas y estamos orando para que Él nos permita impactar y traer Su Reino a esta tierra.

No queremos despedirnos sin invitarte a visitar nuestra página, AvivaNuestrosCorazones.com,

Gabi: Bueno chicas, les habla Gabi y les hablo de experiencia del beneficio que yo he tenido de utilizar no solamente los recursos que Aviva Nuestros Corazones prepara con tanta diligencia, con tanto cuidado, con tanta devoción, con tanto amor, pero que luego ponen en tus manos de manera tan fácil, por favor si tú te sientes sola, te sientes como que no tienes las herramientas adecuadas, si te sientes que te falta el apoyo necesario, ponte a pensar que Dios nunca abandona y que El ha provisto este ministerio de Aviva Nuestros Corazones con esos recursos perfectos y esas personas que están allí para acompañarte y colaborarte en lo que Dios está haciendo a través de tu vida y donde te encuentras en este momento, no te olvides, busca Aviva Nuestros Corazones, y estate segura de que Dios responderá tu necesidad para las personas y mujeres que tu estas ministrando.

Annamarie: Tu relación con Dios es lo más valioso que puedas poseer. ¿Estás tú buscándolo con intensidad? Descubre en nuestra próxima serie el gozo y los beneficios de buscar a Dios con anhelo. Nancy nos llevará a través de la Escritura para que nuestros corazones sean avivados. Acompáñanos en nuestra próxima entrega de Aviva Nuestros Corazones. Preparemos juntas el camino para el Señor y para la obra que hará en nuestros corazones en Querétaro el próximo mes de Marzo. Únete a Nancy durante este maravilloso estudio. ¡Te esperamos a partir de mañana!

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

 Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.  

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