Aviva Nuestros Corazones Podcast

— Reproducción de audio —

Persevera en la batalla

Annamarie Sauter: En ocasiones quisiéramos que el peregrinaje cristiano fuera un viaje tranquilo, sin conflictos ni dificultades...

Nancy DeMoss Wolgemuth: Dios no nos ha prometido que el viaje será fácil, pero Él ha prometido que irá con nosotras. Él ha prometido ir contigo a donde quiera que vayas a la batalla hoy. Él ha prometido que un día la oración se convertirá en adoración, la fe se convertirá en visión, cada lágrima será secada, y nuestra jornada será recompensada.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

Durante los últimos programas hemos estado echando un vistazo a un relato que encontramos en el libro de los Jueces. Esta es una enseñanza de Nancy que se titula, Débora: Una mujer verdadera se une a la batalla, la cual ella enseñó en una conferencia True Woman. Si te perdiste las dos primeras partes, escúchalas, descárgalas o léelas en AvivaNuestrosCorazones.com.

Aquí está Nancy con la continuación.

Nancy: Este es el recuento de la destrucción de Sísara. Y no tomaré tiempo para leer todo el pasaje ahora, pero el comandante cananeo fue destruido a manos de una mujer llamada Jael.

Ella no era israelita, pero en este caso ella se puso del lado del Dios de Israel y en contra de Sus enemigos.

Sísara huye a la carpa de Jael en medio de un aguacero torrencial, (una tormenta que Dios ha enviado) asumiendo que él estaría a salvo ahí, puesto que su familia tenía un tratado con los cananeos.

Él llega a su carpa. Y te lo puedes imaginar: tiene frío; está mojado; está totalmente empapado. Y Jael le da la bienvenida. Lo invita a entrar a su carpa. Le da leche. Él está exhausto y se queda dormido; ella lo cubre y después toma un martillo y clava la estaca, en su cabeza. 

Ahora, ten en mente mientras lees esta historia sangrienta, que Sísara era un hombre violento, despiadado, que estaba intentando destruir al pueblo escogido de Dios. De hecho, en el capítulo 5, en el versículo 30, su propia madre, habla sobre cómo él y sus hombres nunca hubieran pensado dos veces en violar y matar a cualquier mujer que pensaran que era una enemiga; ahora, pon esto en este contexto.

En el himno de victoria de Débora, en el capítulo 5, el acto de valentía de JaeI es celebrado y ella es bendecida por Dios.

Mi amigo, Charles Haddon Spurgeon dice en uno de sus libros:

«El Señor puede todavía usar instrumentos débiles. ¿Por qué no a mí? Él puede usar a personas que no son comúnmente llamadas a grandes compromisos públicos. ¿Por qué no a ti?»

Entonces, tenemos la conclusión de la batalla. El capítulo 4, versículo 23, nos dice: «Así sometió Dios en aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel». El capítulo 5, versículo 31, nos dice: «Y el país tuvo descanso por cuarenta años».

Nota la secuencia: primero la batalla, después el descanso. Nosotros queremos el descanso, queremos la victoria sin pasar por todas las adversidades de la batalla.

Hay momentos en los cuales nos agotamos mucho. Tú sabes cómo es eso. ¿Tienes un adolescente? Tú puedes estar sintiendo eso ahora mismo. Si tienes niños pequeños puedes estar sintiendo eso ahora mismo.

Recuerda, primero la batalla y después el descanso. No podemos disfrutar el descanso, la paz, la victoria hasta que hayamos pasado por la batalla.

El impacto de la vida de Débora, su valentía, su fe, su influencia piadosa, no tan solo fue sentido por su generación, sino también por los siguientes cuarenta años. ¿Qué impacto dejará tu vida en tu generación y en la venidera?

No tengo que decirte que la batalla espiritual en nuestros días no es menos intensa de que lo fue en los días de Débora. El enemigo no es menos poderoso. Hay muchos creyentes que aparentan no tener ni la menor idea de lo que está pasando. Hay muchos otros quienes se dan cuenta de lo que está pasando, pero se sienten incapaces, impotentes de hacer algo al respecto.

Quiero citar de nuevo a John Angell James, él dice:

«No es probable que en una comunidad en donde la mujer cumple con su misión sea derrocada, porque por el poder de su espíritu noble (de la mujer) sobre el corazón de otros, la levantará de sus ruinas y la restaurará nuevamente al júbilo y a la prosperidad».

¡Oh! Cuánto oro para que Dios levante en nuestros días, no solo una mujer, sino miles de mujeres por todo este país y por todo el mundo; mujeres que se levanten como lo hizo Débora; mujeres de la Palabra de Dios, mujeres de visión diáfana, de transparencia, de valentía, de convicción, de fe, de humildad; mujeres que estén dispuestas a decir, «sí Señor»; mujeres cuyas vidas inspiren a los hombres alrededor de ellas a creer en Dios por lo que solo Él puede hacer.

Yo creo que la influencia de ese ejército de mujeres de Dios va a ser incalculable en nuestras iglesias y en nuestra cultura.

Esta es una batalla –quiero advertirles– que no es para débiles de corazón. Tenemos un enemigo incansable que odia a Dios, que no está complacido con la idea de que haya miles de mujeres diciendo, «sí», a Cristo. De hecho, cuando estuvimos en la conferencia Mujer Verdadera 2008 en Schaumburg, Illinois, fue un grandioso, grandioso fin de semana. Dios se manifestó de una manera poderosa allí, como lo ha hecho este fin de semana. Pero tengo que confesarles que no estaba preparada para la batalla a la que estábamos entrando.

Desde el lanzamiento del Movimiento Mujer Verdadera en esa conferencia en el 2008, para mí y para otros a mi alrededor, la batalla se ha intensificado. He luchado contra el temor –algo con lo que no estaba realmente familiarizada antes de este momento– he luchado con cansancio, con duda, con desaliento, con mi propia carne. No puedo decir cuántas veces he querido simplemente desaparecer… Me he cansado de nadar contra la corriente, me he cansado de sentirme atacada. He querido regresar al lugar donde me siento segura para vivir una vida más normal.

De hecho, te diré, y nuestro equipo sabe esto, si hubiese sido por mí no hubiésemos tenido la conferencia Mujer Verdadera 2010. Yo estaba muy cansada y no quería hacerla; no porque no quería ver el resultado sino porque quería salir de la batalla.

Pero Dios tiene Su mano y Su llamado en mi vida. Mi vida no es mía; está sujeta a Cristo, quien es el Autor y el Consumador de nuestra fe.

Estoy aprendiendo que nuestro Dios es:

Castillo fuerte, castillo fuerte es nuestro Dios. Defensa y buen escudo, con Su poder nos librará en este trance agudo.

Algunas de ustedes han leído la historia de Las Crónicas de Narnia por C.S. Lewis, La travesía del Viajero del Alba. Hay un punto en esa historia en donde Edmund, Lucy y Caspián viajan de Narnia dirigiéndose el este hacia el país de Aslan en el fin del mundo.

En un punto, su barco, el Viajero del Alba, arroja su ancla al agua cerca de la bahía y los tripulantes descienden a tierra. Algunos de los marineros están cansados por el largo viaje. Y ellos quieren parar ahí y pasar el resto del invierno ahí donde están y después dirigirse al oeste y regresar a casa, a Narnia, en la primavera. Se les dice que si se quedan donde están, cada noche se les dará un festín digno de un rey. Eso los hace más reacios a dirigirse hacia el este, al país Aslan.

Entonces habla Ripichip. ¿Te acuerdas de Ripichip, el valiente ratón parlanchín?, él expresa su determinación de avanzar sin importar nada. Esto es lo que él dice:

«Mis planes están hechos. Mientras pueda, voy a navegar hacia el este en el Viajero del Alba. Cuando este me falle, yo remaré hacia el este con mi pequeña embarcación. Cuando esta me falle, nadaré hacia el este con mis cuatro patas y cuando ya no pueda nadar, si no he llegado al país de Aslan, entonces me hundiré con la nariz hacia el alba».

Dios no nos ha prometido que el viaje será fácil, pero Él ha prometido que irá con nosotras. Él ha prometido ir contigo a donde quiera que vayas a la batalla hoy. Él ha prometido que un día la oración se convertirá en adoración, la fe se convertirá en visión, cada lágrima será secada y nuestra jornada será recompensada.

Algunas están cansadas y quieren parar; no quieren continuar. Algunas quieren su recompensa aquí y ahora y pueden elegir regresar. Quizás algunas que han venido contigo puedan hacer esa elección. Pero por la gracia de Dios y por Su gloria, mi rumbo está fijado. Mis planes están hechos y planeo continuar hasta llegar al país Aslan, la Nueva Jerusalén, la ciudad del Gran Rey.

¿Irás tú conmigo? Amén.

Annamarie: Si te has cansado o desalentado en el camino, espero que esta enseñanza de Nancy DeMoss Wolgemuth te haya animado. Allí en la etapa de vida en que te encuentras Dios tiene un propósito para ti como parte de la historia de la redención. 

Patricia: Al final no se trata de mí. No se trata de lo que lo que me hace feliz; no se trata de lo que quiero; no se trata de lo que facilitará mi vida. Y es fácil para mí estar frente a ustedes diciendo esto, pero cuando me bajo de esta plataforma y la vida presiona, y vivo ahí en donde vives tú, con dificultades, citas y frustraciones, ¿en quién pensamos? En mí, en cómo me afecta esto a mí.

Pero si nos podemos distanciar de eso y tratamos de ver las cosas desde el punto de vista grandioso de Dios, nos acordamos de que no se trata de nosotras. Se trata de Dios, de Su plan, de Sus propósitos, de Su reino, se trata de la eternidad y de la divulgación del evangelio.

Annamarie: Así es. Y es tan importante perseverar en estas cosas. 

Al unirnos a la batalla también es importante que consideremos que uno de los peligros que habrá en el camino son las ideologías y filosofías que nos rodean. A principios de este año Laura González conversó acerca de esto —de tener cuidado con las ideologías— con el pastor Joselo Mercado. Escucha un resumen de esa transmisión de Arraigadas.

Laura González de Chávez: Pastor, qué bueno tenerlo con nosotros hoy. La primera pregunta que le haría es, ¿qué es una filosofía?

Pastor Joselo Mercado: Filosofías son sistemas de pensamiento, a veces se les puede llamar cosmovisiones, que presentan alternativas de cómo el mundo debe ser visto. Lo que no nos damos cuenta muchas veces es que nos ponemos anteojos con filosofías y empezamos a ver la vida a través de esas filosofías y no a través de la verdad del evangelio que es la cosmovisión que debe gobernar nuestra vida.

Debemos ser de aquellos que conocemos el evangelio para poder identificar falsas tendencias con las que el mundo constantemente quiere bombardearnos y quiere presentarnos para que pongamos nuestra esperanza en ellas.

Laura: Así es. Creo que el peligro a veces es que pensamos, «yo soy cristiana, estoy leyendo la Palabra…no voy a ser engañada». Pero ese es el asunto, que son tan sutiles, que si no estamos arraigadas en la Palabra vamos a ser engañadas. Pastor, y ¿por qué es tan importante –ya sabemos que no queremos ser engañados– pero por qué es tan importante identificar todas estas cosas?

Joselo: Muchas veces ponemos nuestra esperanza en unas de estas filosofías para tomar decisiones en nuestra vida, para seguir caminando en aspectos prácticos, y el evangelio lo lleva todo: nuestra salvación, nuestra santificación. Jesucristo es sabiduría, dice 1 Corintios, así que la sabiduría la encontramos en Él para poder vivir en Su abundancia. Además hay un aspecto secundario que es que deseamos el bien para la sociedad en que vivimos y mientras podamos ser de influencia y donde hay filosofías que son contrarias al desarrollo del ser humano, queremos presentarlas porque queremos ver nuestra sociedad viviendo bajo principios bíblicos que muestran el desarrollo y el florecimiento del ser humano.

Laura: Y ¿cuáles son algunos de los sistemas de pensamiento erróneos más comunes? Yo podría decir uno porque hemos hablado mucho de eso con muchas de nuestras seguidoras: el feminismo. Pero, ¿cuál es la base de esos pensamientos errados?

Joselo: Es importante que mencionas el feminismo porque muchas de estas filosofías que están llegando tienen una raíz similar. Voy a tratar de explicarlo lo más sencillamente posible, pero el autor Carl Truman escribió recientemente un libro que habla de que al final del día es acerca del yo; y es la congruencia de este sentimiento del yo que se expresa de muchas formas.

Tratando de resumir algo de siglos en varios minutos, vemos este ambiente donde «si mi verdad es mi verdad, yo necesito que esa verdad sea afirmada por la sociedad». Por eso vemos que hay tantos grupos sexuales como LGTBQ, el feminismo, que afirman su valía en sus apetitos sexuales porque eso está oprimido y lo que me identifica como ser humano son mis deseos sexuales. Por eso es que ahora no es solo que sean homosexuales sino que quieren ser celebrados. Por eso es que te dicen, si no celebras o afirmas la homosexualidad de alguien eres un agresor, porque estás en contra de lo que afirma el ser humano, y al final del día se ha creado este tipo de lucha donde se han identificado grupos oprimidos y grupos opresores.

Algo importante es que estas filosofías presentan que el oprimido tiene la autoridad moral. Y nos han vendido estas filosofías de que la autoridad moral la tienen las minorías. Necesitamos voces que hablen y sabemos que el que tiene la autoridad moral es la Palabra del Señor.

Laura: Claro. Es tan importante vivir discerniendo, porque si no, nos vamos a ver creyendo en todas esas cosas sin darnos cuenta.

Joselo: Pienso que los creyentes debemos ser sabios y no utilizar términos simplemente porque el mundo los utiliza, y definirlos correctamente. Yo estoy a favor de la justicia y quiero ver justicia en la sociedad, pero para definir justicia debemos definir oprimidos de una forma bíblica, tengo que definir pecado de una forma bíblica, y no simplemente seguir la narrativa del mundo porque las soluciones que ellos dan son humanistas y la forma en que identifican el problema es humanista. No puedo aplicar soluciones bíblicas si el problema lo identifico de forma humanista.

Laura: Si uno dice, yo no creo en la ideología de la justicia social, parecería que no creo en la justicia y que no me importa que la gente sufra, que sea oprimida. Entonces, qué complicado es nadar a través de todo eso. Quizás en América Latina hay personas están un poco desconectadas de estos temas, pero eventualmente lo vamos a ver. En Estados Unidos eso está en la palestra ahora mismo.

Joselo: Y quizás en América Latina el reto no es tanto en lo racial, pero vemos que la agenda sexual está avanzando grandemente. Algo que tenemos que entender es –hay otra palabra que se usa mucho que es igualdad o equidad– y una de las mentiras que nos creemos, la Biblia no presenta que al final del día todos debemos tener lo mismo, igualdad de resultados. Pero el problema de esto es que limitamos la libertad de las personas para hacer diferentes aspectos que necesitamos hacer .

Hablamos mucho de los derechos y hay muchas luchas de derechos y esto es algo que tenemos que entender, a qué nos referimos cuando hablamos de derechos. Históricamente se habla de derechos naturales que son el derecho a la libertad, el derecho a la vida y el derecho a la propiedad privada. Cuando se habla de propiedad privada no estamos hablando de un hogar, estamos hablando de que soy dueño de mi tiempo y lo invierto de una forma que me permite proveer para mi comida, mi familia…pero estos derechos naturales están atados a responsabilidades.

Yo tengo la libertad de hacer cosas para cumplir mis responsabilidades bíblicas.

Laura: Todo para no ofender…es como que no se puede ser lo suficientemente cuidadoso porque hay tantas personas oprimidas y tantas personas a quienes se les están violando sus derechos, que no se puede hablar la verdad como está en la Palabra, como Dios la ve. Y lamentablemente muchos cristianos estamos cayendo en eso.

Joselo: Uno de estos derechos es por ejemplo el derecho a la educación; la gente piensa, «pues claro hay un derecho a la educación», y claro, yo creo que todo niño debe recibir educación, creo que el estado debe tener un rol para que todo el mundo tenga educación, pero no creo que sea un derecho. Creo que es algo que es bueno que las personas tengan. ¿Por qué no creo que sea un deber? Lo voy explicar aquí. Porque tan pronto algo se convierte en un derecho, todo el mundo tiene que recibirlo igual. 

El derecho a la vida, el derecho a la libertad, todo el mundo debe tener ese derecho, pero el derecho a la vida y el derecho a la libertad me permiten cumplir mi responsabilidad como padre de educar a mi hijo como yo prefiero. Si hubiera un derecho a la educación, entonces si yo sobreeduco a mi hijo, estoy fallando porque los niños que están menos educados no están recibiendo ese derecho y ahí es donde en algunos lugares, el Estado no permite escuela en la casa o no permite que los niños vayan al colegio, porque para que todos tengan lo mismo quitan las responsabilidades de los padres y el Estado toma esa responsabilidad. 

Nuevamente, nadie diga que el pastor Joselo dice que no le importa que los niños reciban educación, no estoy diciendo eso, creo que es algo bueno y es algo que todo niño debe recibir, pero no es un derecho en el sentido de que todo el mundo debe recibir la misma educación porque hay un aspecto de responsabilidad que es mi responsabilidad como padre: cómo voy a educar a mis hijos. Si se convierte en un derecho, el Estado tiene que gobernar la forma en que yo educo a mis hijos. 

Un aspecto para identificar un derecho, porque ahora todo el mundo quiere derechos, y a veces nos confundimos y apoyamos cosas que no son derechos. El estado según está bíblicamente presentado en Romanos 13, está para protegernos de la maldad y permitirnos ejercer nuestro derecho: la libertad, el trabajar…a veces Pablo pareciera una persona poco misericordiosa porque dice, quieres comer? Trabaja. 

Comer no es un derecho, el derecho es que yo pueda trabajar para proveer a mi familia. Y mucha de la confusión en este tipo de conversación es en el aspecto de que cosas que son buenas pensamos que son derechos y no necesariamente. Nuestro derecho es que podamos hacer las cosas que Dios nos llama a hacer.

Laura: Es una realidad que no podemos negar, la realidad del mundo. Pero hay una realidad mayor que es la verdad de la Palabra; cómo la Palabra define lo que es la opresión, lo que es la justicia, lo que es… Y entonces nosotros vamos por esa narrativa, no por la narrativa que el mundo nos vende y que nosotros compramos tan fácilmente. 

Entonces como la compramos tan fácilmente, pastor, ¿cómo nos cuidamos, cómo las batallamos? ¿Qué debemos hacer como creyentes, cómo debemos vivir para batallar estas cosas? Por lo pronto no podemos vivir como que estamos en un resort, como que todo lo que pasa lo acepto, y si lo dice alguien conocido yo me lo trago. No, ¿qué dice la Palabra?

Joselo: En este tiempo me ha ayudado mucho estudiar Hebreos y 1 Pedro. Pienso que por el avance de algunas de estas filosofías la iglesia va a enfrentar un tiempo de hostilidad. La hostilidad que va a suceder en Estados Unidos y quizás en Latinoamérica, no va necesariamente a ser dentro de la iglesia, pero va a ser en los trabajos, en la comunidad, donde si no celebras la realidad de la cultura LGTBQ, vas a ser despedido, tal vez en las universidades los jóvenes tengan que firmar que no van a predicar el evangelio porque es un lenguaje ofensivo.

Y ¿cómo batallamos con eso? Creo que la forma de protegernos de esa hostilidad y de las filosofías, es conociendo a Jesús. Debemos conocer más profundamente a Jesús, saber quién es Él, las verdades que Él presenta y la cosmovisión que Él presenta para nuestra vida. Por ejemplo, somos responsables de nuestros actos, Dios es soberano sobre todas las cosas pero la responsabilidad humana es importante. Como dice en 1 Tesalonicenses, pensaban que el Señor venía y dejaron de trabajar. Eso muestra una cosmovisión falsa y Pablo dice, no, trabaja para que puedas comer.

Viendo la gloria de Jesús y las implicaciones éticas a las que Jesús llama a Sus hijos.

La otra forma es que Jesús es mejor. Tenemos que prepararnos si la cultura se vuelve hostil, si como dice en el libro de los Hebreos, que perdieron sus hogares, su propiedad, algunos fueron encarcelados, Jesús es mejor.

En 1 Pedro dice que «no nos sorprendamos por las pruebas de fuego». La hostilidad del mundo es algo que no nos debe sorprender. La única forma de batallar es viendo que Jesús es mejor. Él es aquello que no solamente es nuestra esperanza futura, es el que está cerca para consolarnos y para que nos mantengamos firmes en momentos de dificultad.

Laura: Es que todo es tan claro en la Palabra, pero nos dejamos llevar por estas narrativas y empezamos a perder de vista nuestro llamado verdaderamente aquí. 

Joselo: Yo creo que la forma en que más nos protegemos es viviendo en verdad. Es no vivir por sentimientos, que muchas veces vienen a gobernar, sino a vivir por lo que es verdad y los creyentes necesitamos cada vez más batallar en contra de estas filosofías que te dicen, «cree lo que sientes». Si sientes que eres de este sexo, si sientes este impulso, eso es lo que te define. Pero no, por cosas pequeñas día a día batallamos para vivir por la verdad. Estamos en una etapa que si no vivimos lo que es verdad, empezamos a creer las mentiras; nuestra conciencia se va endureciendo a la verdad cuando dejamos que las mentiras gobiernen nuestras vidas.

Laura: Empezamos razonar emocionalmente y nos olvidamos de aplicar la verdad de la Palabra y de pensar bíblicamente en esas cosas, y es verdad que eso nos pasa a las mujeres sobre todo, nos pasa mucho; y cuando nos sentimos víctimas ahí sí que reaccionamos verdad emocionalmente. 

Joselo: Hay tantas filosofías diciendo lo que no es verdad, que necesitamos educar a nuestros hijos y ser parte de la iglesia local. Conocer la Palabra de Dios para pasar eso a nuestros hijos. Educar y discipular para pasar el tesoro del evangelio generación tras generación, y también enfocarnos en ser parte de la iglesia local. 

La iglesia local no es un lugar donde vamos a consumir, donde vamos a cumplir, sino que es ser parte de comunidades donde nos protegemos en el sentido de que cuidamos qué estamos ingiriendo, qué estamos viendo, cómo estamos pensando, dónde invertimos nuestro tiempo…y eso da protección del uno al otro donde rendimos cuentas de nuestra vida en la comunidad, sabiendo que estamos viviendo para algo mayor que es el reino, y la expresión del reino en la tierra es la iglesia local.

Laura: Estas son las cosas que me llevo, y que quisiera que las que están oyendo se lleven hoy: la importancia de estar en la Palabra, la importancia de saber que Jesús es mejor –como dice el pastor– no creer toda filosofía, toda ideología sin discernirla, no tomarla por sentado porque la dijo alguien; no, ve a la Palabra y destruye toda especulación y todo argumento que se levante contra el conocimiento de Dios.

Joselo: A veces dejamos que filosofías humanas se metan en nuestras vidas y nos roban el poder disfrutar de la dulzura de servir al Señor, porque pensamos que ese es el evangelio, esas cosas que nos promete la vida, cuando tenemos todo lo que necesitamos en la persona de Jesús.

Annamarie: Has estado escuchando un resumen de una conversación entre Laura González de Chávez y el pastor Joselo Mercado. Encuentra el acceso a la conversación completa de este Arraigadas en la transcripción de este programa, en AvivaNuestrosCorazones.com.

Espero que lo que has escuchado te haya animado a aferrarte con valentía a la verdad de Dios, y a crecer en el conocimiento de Él. Esto es lo que hemos estado haciendo a través del reto de lectura de la Biblia que hemos llamado Mujer Verdadera 365. En nuestro próximo programa te estaremos trayendo una conversación acerca del libro de la Biblia que terminamos de leer ayer, el libro de Job. Asegurate de acompañarnos aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Diciendo, «sí, Señor» juntas, Aviva Nuestros Corazones es un ministerio de alcance de Revive Our Hearts.

La lectura para hoy en el Reto Mujer Verdadera 365 son los Salmos 1 al 8.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de las Américas, a menos que se indique lo contrario.

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Sobre la Maestra

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a un avivamiento espiritual y a la feminidad bíblica. Su amor por Cristo y por Su Palabra es infeccioso y permea todos sus alcances, desde sus conferencias, y sus programas de radio (Aviva Nuestros Corazones, Revive Our Hearts y Seeking Him).

Ha escrito veintidós libros, incluyendo Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres, En busca de Dios (junto a Tim Grissom), y Adornadas. Sus libros han vendido más de cuatro millones de copias y están llegando a los corazones de las mujeres alrededor del mundo. Nancy y su esposo, Robert, radican en Michigan.

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