Podcast Aviva Nuestros Corazones

Annamarie Sauter: ¿Por qué Mark DeMoss es tan cuidadoso al hacer sabias elecciones que promueven la pureza? 

Mark DeMoss: Estoy totalmente consciente de que grandes hombres y mujeres de Dios han tropezado y han caído, hasta el rey David en la Biblia. Y sería insensato si yo pensara que de alguna manera soy inmune a esa clase de problemas.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia Saladín.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Quiero dar la bienvenida nuevamente a mi hermano Mark DeMoss a Aviva Nuestros Corazones. Estoy segura de que estoy un poco parcializada y ciertamente amo a mi hermano, pero también aprecio mucho su corazón para el Señor y la sabiduría que Dios le ha dado a él como hombre, como esposo y como padre. Yo sé que nuestras oyentes han sido motivadas esta semana al escuchar algunos de los puntos de vista que él nos ha compartido.

Mark, eres esposo; eres padre, hombre de negocios, y ahora eres escritor. Yo recuerdo la primera vez que alguien me llamó autora o escritora y lo miré como diciendo, «¿de quién está hablando?» Porque yo no pensaba de mí misma de esa manera. Yo sé que tú particularmente no aspirabas ser un escritor, pero este es un libro que estaba en tu corazón, y te sentiste obligado a escribirlo.

Mark: Bueno, sí. He estado fascinado con la sabiduría la mayor parte de mi vida: cómo la obtienes y quién puede obtenerla, y dónde la encuentras. Es más o menos de lo he escrito. Creo que la sabiduría es para todo el mundo. No es para un grupo selecto o para supertalentosos o para una clase de personas muy inteligentes. Es para todos nosotros, y he tratado de escribirlo de esa manera. Es la única manera que conozco. Cubrimos un amplio rango de temas, algunos muy sencillos y prácticos, y algunos bastante profundos. Estoy muy emocionado acerca de esto.

Nancy: El libro se llama, The Little Red Book of Wisdom (El pequeño libro rojo de la sabiduría, disponible solo en inglés). Mark dijiste que el libro cubre un amplio rango de tópicos. Y lo hace. Hemos hablado desde prioridades y valores y el enfoque de la vida, hasta escribir cartas. Hoy quiero tocar un número de diferentes temas de los que hablas en el libro que pienso que pudieran escucharse sencillos, pero de hecho son profundos. Hacen una gran diferencia en el resultado de nuestras vidas.

Por ejemplo, tienes un capítulo entero sobre la sabiduría de los años y el valor que le das en tu vida a obtener sabiduría de las personas mayores. ¿Por qué sentiste que valía la pena hacer un capítulo entero con relación a eso?

Mark: Siento como si... uno, ha sido un factor en mi vida, adquirir sabiduría de gente mucho mayor que yo. Y segundo, siento que una de las maneras en que obtenemos sabiduría es de personas sabias, de estar alrededor de personas sabias. Hay algo acerca de cómo la mayoría de nosotros vivimos nuestras vidas. Naturalmente somos atraídos a personas de nuestra propia edad. Y esto es verdad desde nuestro nacimiento. Somos agrupados en la escuela con personas de nuestra edad. Tendemos a ir al trabajo y asociarnos con personas de nuestra edad. Vamos a cualquier iglesia en este país…

Siempre he pensado que algo no está bien con esto, porque creo que puedes aprender algo de cualquier persona. Siempre esto ha sido una meta para mí, aprender algo de todo aquel con el que yo entro en contacto. Pero alguien de mi edad solamente ha vivido el mismo tiempo que yo.

Si quiero saber de los retos con relación a criar hijos, por ejemplo, prefiero aprender de alguien que haya criado hijos. Así que yo escribo acerca de varias personas, usualmente treinta años mayores que yo, que han tenido algún tipo de impacto sobre mi vida o de quienes he aprendido.

Pienso que cualquier persona que nos escuche podría identificar ahora mismo a alguien quien es mucho mayor que ella, y si lo piensa bien, probablemente podría adquirir algo sabio de su vida.

Nancy: ¿Quién es una de esas personas mayores que viene a tu mente que ha tenido un impacto en tu vida y qué aprendiste de ella?

Mark: Algunas personas en este capítulo son bien conocidas y han fundado organizaciones grandes. Pero una de mis favoritas es la historia que cuento de un hombre que todos conocemos como el señor Lussi, Lamar Lussi. La primera vez que entramos en contacto con él, y él es treinta años mayor que yo, supongo que él está en la mitad de sus setentas, él era parte del equipo que se encargaba del mantenimiento y de la limpieza en la escuela cristiana de nuestros hijos.

Él siempre estaba tan lleno de gozo y feliz, y siempre tenía una sonrisa en su rostro. Él estaba afuera en las mañanas cuando las personas iban llegando a la escuela y era la clase de persona que iluminaba el día de todo aquel con quien él entraba en contacto.

Desde entonces se ha convertido en lo que nosotros llamamos, «el director de ánimo», y es algo como un pastor del campus y amigo de nuestros estudiantes.

Nancy: Así que ¿la escuela tiene una posición de director de ánimo?

Mark: Ese es el título de su cargo. Y él lo hace muy bien. Él lo toma muy en serio. Esto no es como aparecerse a la hora del almuerzo y apretar algunas manos o ese tipo de cosas. Él está allí, temprano en la mañana y él está allí al final del día. A medida que he conocido más acerca del señor Lussi, las historias que yo escuchaba me maravillaban. Y supe que él llamaba a cada estudiante en sus cumpleaños.

Nancy: ¿A cada estudiante de la escuela?

Mark: Sí. Él llama a cada estudiante y le dice, «quiero desearte un feliz cumpleaños y orar por ti». Y él ora con ellos por su próximo año. Usualmente hace esto temprano en la mañana

Recuerdo que una mañana él llamó a las seis y cuarenta y cinco de la mañana y habló con Georgia en su cumpleaños. Y tan asombroso como es esto, yo empecé a escuchar historias acerca de estudiantes que se habían graduado y continuaban recibiendo esas llamadas telefónicas de él, en sus cumpleaños.

Nosotros tuvimos un estudiante que se había graduado y estaba sirviendo como  militar en Irak y de alguna manera recibió una llamada en su cumpleaños en Irak, de Lamar Lussi. Este hombre nunca será famoso. Él no tiene mucho dinero. Él no es el director de la escuela y nunca lo será, pero para los estudiantes que entran por esas puertas, él ha tenido un impacto extraordinario.

Y cuando tú piensas acerca de esto, él es treinta años mayor que yo, así que él es cincuenta o sesenta años mayor que la mayoría de los estudiantes. Y pienso que estos estudiantes lo recordarán, con recuerdos notables, como un hombre muy anciano que tuvo un impacto en ellos, en un tiempo particular de sus vidas.

Tú vas encontrar a Lamar Lussi en el hospital cuando un estudiante está enfermo o un miembro de la familia va a ser operado. Un padre en la escuela me dijo recientemente que un miembro de su familia iba a ser operado, «Lamar Lussi fue la única persona que no era miembro de la familia que vino al hospital».

Hay docenas y docenas, y cientos, supongo, de historias con relación a este hombre. Así que yo lo señalo a él como un ejemplo de que realmente no hay mayor llamado en la vida que el de ser un siervo. Este hombre es un siervo. Él ha dado su vida a estos estudiantes y a sus familias.

Nancy: Tú como un hombre más joven, ¿qué has tomado para tu vida de todo esto? ¿Cuál ha sido la sabiduría que has obtenido de este hombre mayor?

Mark: He aprendido que es difícil sobrestimar el impacto en la vida de una persona a la que llamas, le escribes una nota o la visitas u oras con ella; y que Lamar  es una persona positiva y alegre, truene, llueva o salga el sol. Nadie está libre de angustias, de luchas y tormentas personales, y él las ha tenido en su familia. Pero al verlo en la fila de autos en la mañana, tú no te das cuenta que él está luchando con algo porque tiene una gran sonrisa en su rostro y gozo en su corazón.

Él es la clase de persona que tú quisieras tener en la escuela de tus hijos y nosotros somos afortunados de tenerlo.

Nancy: Y probablemente el tipo de persona que te gustaría ser. Y hablando de aprender de personas mayores, ¿haces muchas preguntas?

Mark: Hago muchas preguntas. Yo quiero saber cómo fue perder un hijo o haber sido despedido del trabajo o ser calumniado en un artículo del periódico. Lo que sea que yo pueda aprender de alguien que es veinte o treinta años mayor que yo es información valiosa. Nosotros no lo sabemos todo, no lo podemos saber todo.

Eso es algo grandioso de la vida, haber sido colocado aquí al lado de personas que han caminado este camino antes. Yo tengo una atracción especial por las personas mayores. De verdad la tengo. Abril y yo los buscamos a ellos. Con frecuencia hablamos de, «vamos a cenar con fulano de tal porque sus hijos ya se casaron, y ahora sus hijos están teniendo hijos. Vamos a ver qué podemos aprender acerca de cómo manejaron las citas amorosas de sus hijos, cuando se fueron a la universidad, cuando trajeron una nueva familia con un yerno o una nuera, etc.»

Ese es un recurso valioso que tenemos disponible. Una vez más, esto no es complejo o fuera de nuestro alcance. La sabiduría de los años está disponible para cada persona que esté escuchando en este momento. Todos conocemos personas mayores.

Nancy: Y el otro lado de la moneda es decirles a las personas mayores, «tú tienes algo que ofrecer. Dios te ha dado sabiduría, quizás a través de tomar algunas decisiones correctas en la vida, pero también de decisiones incorrectas que has tomado, remordimientos que puedas tener».

Yo sé que tenemos muchas oyentes mayores que pueden sentir que no tienen nada que ofrecer. Como personas más jóvenes les estamos diciendo, «nosotras necesitamos escuchar de ustedes. Necesitamos que ustedes estén dispuestas a compartir y a permitir que nuestras vidas sean tocadas por ustedes». 

Sabes que aprender de personas mayores implica que tengas un espíritu enseñable y que quieras escuchar. Yo sé que tú amas el libro de Proverbios. Tú lees un capítulo de Proverbios cada día. Yo he leído a través de Proverbios muchas, muchas veces a través de los años también.

Para mí, una de las más grandes enseñanzas del libro de Proverbios es esta: si yo tuviera que decir cuál es la cualidad número uno de una persona sabia en el libro de Proverbios, sería alguien que es un aprendiz, alguien que tiene un espíritu enseñable, alguien que escucha consejo. Tú tienes un capítulo entero en tu libro, The Little Red Book of Wisdom (El pequeño libro rojo de la sabiduría), sobre escuchar en vez de hablar todo el tiempo.

Mark: Se llama, «Cállate y escucha», el cual puede ser un término fuerte. Pero esto es importante para mi, Nancy, porque primero que todo, me he dado cuenta que en toda mi vida no he aprendido ni una cosa mientras estaba hablando. Cuando estoy hablando, estoy diciendo lo que yo ya sé. Solo puedo aprender algo mientras estoy escuchando o leyendo. Mi estilo y mi comportamiento es muy moderado, bajo perfil y hablo despacio. Pienso que Abril muchas veces desea que hable más rápido.

Hablar despacio para mí no es solo el resultado de mi estilo y mi comportamiento. Yo hablo despacio porque elijo mis palabras. Espero de esta manera evitar decir algo que pueda herir o algo de lo que me pueda arrepentir de haber dicho. Es un gran principio escuchar antes de hablar. Es un desafío en mi área de trabajo. Yo estoy en el negocio de las relaciones públicas. Y se nos paga, a menudo, por hablar.

Nancy: Por dar consejo.

Mark: Por dar consejo, por dar asesoramiento. Muchas personas en mi profesión son muy rápidas para dar consejo. Pero lo que yo he aprendido, de años de estar en reuniones y situaciones donde se estaba buscando consejo y el asesoramiento, es que muchas veces las personas dan un consejo tan rápido, que ellos realmente no han escuchado el problema o la pregunta o el dilema.

Así que al escuchar y dilatar mi hablar y dilatar el consejo y la asesoría, he tenido el beneficio de obtener más información, más tiempo para pensar y procesar las cosas que quiero decir. Nosotros estamos en una era donde tenemos cabezas parlantes donde quiera que volteamos. La televisión está llena de programas de cabezas parlantes. Hay programas de entrevistas donde el entrevistador está hablando en vez de hacerle preguntas al invitado.

Esta es la sociedad donde estamos viviendo. Yo he aprendido a ser un buen oyente y pienso que a las personas les gusta tener alguien que escuche. Algunas veces no es fácil porque nosotros queremos hablar. Queremos aportar nuestro grano de arena y el escuchar requiere paciencia.

Nancy: Estoy pensando en ese versículo en Santiago que dice: «Pero que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira» (Sant. 1:19). Es interesante que cuando no somos tan rápidos para escuchar y somos rápidos para hablar, tendemos a ser propensos también a enojarnos, a calentarnos o a decir lo que sea.

Y luego tenemos todo tipo de remordimientos, y las palabras dichas que no pueden ser recuperadas, y el daño que se hace, a los niños, al matrimonio, a las relaciones, las cosas que quisiéramos recuperar o no haber dicho y ya no se puede. Así que hay mucha sabiduría en este asunto de aprender a escuchar, tener un espíritu enseñable y aprender de personas que tienen algo que ofrecer. Como tú dijiste, cada persona puede ser nuestro maestro.

Mark: Así es. Este principio, Nancy, puede prevenir una gran cantidad de contiendas, conflictos, argumentos y estrés en nuestros hogares. Tantas veces yo puedo responder a algo de una manera que pudiera ser lo que estoy pensando y el resultado puede ser muy explosivo. O yo puedo detener mis pensamientos un minuto y luego decir algo diferente, y eso puede tener un efecto de calma o un resultado totalmente diferente. Literalmente, en un período de treinta segundos, el resultado de una conversación puede ser totalmente diferente.

Nancy: Esta mañana vine al estudio con tu esposa, Abril, y estábamos hablando precisamente sobre esto. Ella me decia de tu paciencia y de tu disposición para escuchar, y de tu calma y de no decir lo primero que te viene a la mente, en muchos casos –aún en su matrimonio– la desactiva cuando ella está enojada por algo. Yo sé que esto va en ambas direcciones en tu matrimonio, y que Abril es muy buena en esto también. Es una gran ilustración de la diferencia que eso puede hacer en un matrimonio.

Hablando de matrimonios, quiero tocar un área que no está relacionada con lo que hemos estado hablando hasta ahora, pero sí es algo de lo que tú hablas en tu libro que pienso que es importante. Es algo de lo que nosotras hablamos mucho aquí en Aviva Nuestros Corazones, y es amar a tu pareja y a tu matrimonio y la gloria de Dios, lo suficiente para protegerlos en la manera en que tu manejas relaciones con los miembros del sexo opuesto aparte de tu pareja.

Tú hablas en este libro acerca de defender tu matrimonio al protegerlo de relaciones y contactos inapropiados en tu lugar de trabajo o fuera de tu hogar. Quisiera que compartieras con nosotras el principio y cómo ves que esto es sabio.

Mark: El principio, esencialmente, es evitar estar solo con una mujer que no sea April en ninguna habitación, el auto, absolutamente en ningún lugar.

Nancy: Estamos hablando aún de almuerzos de negocios...

Mark: Estamos hablando de almuerzos, viajes, compartir un taxi, reuniones. Y tú dirás, «esto suena muy  arcaico y crea inconvenientes». A veces es inconveniente para hombres y mujeres que trabajan, pero es mucho menos inconveniente que tratar luego de enmendar un hogar roto, es mucho menos inconveniente que pagar pensión alimenticia, conseguir custodia conjunta de tus hijos, y muchas otras cosas que resultan de casos donde estas cosas salen mal.

Estoy totalmente consciente de que grandes hombres y mujeres de Dios han tropezado y caído, viendo atrás, hasta el rey David en la Biblia. Yo sería insensato si pensara que de alguna manera soy inmune a esa clase de problemas. Pero la manera en que yo me acerco a esto es decir, «aunque es posible para cualquiera de nosotros tropezar en estas áreas, quiero hacerlo más difícil, humana y físicamente hablando, quiero hacerlo más difícil». Una de las maneras en que yo lo hago, es no trabajar solo en una oficina con una mujer.

En mi profesión, por cualquier razón, el setenta por ciento son mujeres en relaciones públicas. Pero yo decidí no hacer eso. Nosotros empleamos mujeres pero no trabajo solo en mi oficina con una. Si dos de nosotros vamos a un trabajo asignado que requiere viajar, no nos sentamos juntos en el avión, aunque eso fuera tiempo productivo de preparación.

Nancy: Asumo que no se van al aeropuerto juntos.

Mark: No nos vamos al aeropuerto juntos. Del otro lado, rentamos dos autos. Le cargamos un auto al cliente, y nosotros pagamos el segundo auto, lo cual para muchas personas suena absolutamente ridículo. «¿Quieres decir que dos personas que vienen del mismo aeropuerto, y van al mismo lugar de reunión rentan dos autos? Eso suena como una locura».

Pero te diré lo que ha hecho. Me ha protegido. Ha protegido a las mujeres que trabajan para mí. Le ha mostrado a Abril, mi esposa, que esto es importante para mí y que ella es más importante para mí que ellas. Esto envía muchas señales, pienso que son buenas señales. Y no me arrepiento ni un momento, no me arrepiento ni un poco de los inconvenientes. Esto realmente se ha convertido como una segunda naturaleza.

Nancy: Probablemente has visto algunas situaciones donde la gente no tomó esa clase de precauciones y pagaron el precio por ello.

Mark: Las he visto, y escucho acerca de otras, y parece como si fuera casi cada semana.

Nancy: La gente puede estar diciendo, «solo es un almuerzo de trabajo, eso no es un romance», y puede estar pensando, «¿por qué tienes que tomar ese camino? Desde luego que podemos tener nuestras reuniones de trabajo juntos y evitar eso». Pero tú estás diciendo que es sabio empezar desde el principio pensando acerca de cuáles son las implicaciones potenciales que pudieran haber.

Mark: Todas las historias desastrosas que cada uno de nosotros pudiera recolectar tuvieron raíces más simples, más inocentes.

Nancy: No comenzaron como un amorío.

Mark: Correcto. Si almuerzan juntos, están ahora un poco más cómodos juntos de lo que estaban el día anterior. Si yo le doy un aventón a una mujer después del trabajo, es decir, todos conocen estas circunstancias. Una mujer tiene su auto en el taller y necesita de alguien al final del día de trabajo: «necesito un aventón para ir a recoger mi auto. Y parecería una oferta muy inocente.

Yo le digo, «¿sabes qué? Tenemos más mujeres que hombres trabajando en esta oficina. Una mujer te llevará a recoger tu auto. Yo no voy a llevarte a buscar tu auto al final del día». Para mí esto no es legalista. Pienso que es la mejor parte de la sabiduría. Y lo hago por mí. No le estoy predicando a nadie sobre esto. Yo hago esto por mí.

Nancy: A mi no me molesta que prediques sobre esto, y yo predico sobre esto en el programa. El pensamiento que cruza mi mente muchas veces, y pienso que lo escribiste en el libro también, es que es poco probable que alguna vez un hombre y una mujer que nunca están solos en una oficina, o en un auto, o en un restaurante o en cualquier otro lugar tengan una relación adúltera.

Mark: Así es. Lo peor que pudiera pasar, si sigues esta línea, es que te puedas envolver en una atracción emocional no saludable con alguien. Pero no vas a caer en una relación física con alguien con quien no has estado a solas detrás de una puerta cerrada. Esto es imposible.

Nancy: A través de los años, yo he compartido este principio del libro de los Proverbios y de otras partes de las Escrituras con nuestras oyentes y he sentido una urgencia sobre esto, aún en cosas como la comunicación a través del correo electrónico. Nuestras oyentes saben que cuando yo tengo cualquier tipo de diálogo personal con hombres casados por correo electrónico, yo les copio a sus esposas.

Nuevamente, puedes decir que esto suena exagerado o no necesario, pero esos matrimonios son importantes para mí. Me importa proteger sus relaciones. Me importa proteger mi propio corazón. Estas son cosas que han sido de mucha ayuda para mí. Son como las barandillas que te impiden caer a un precipicio. Tú no necesitas preocuparte de caer al precipicio si manejas dentro de esas barandillas.

Mark, yo sé que muchas de nuestras oyentes quieren ser mujeres sabias, esposas y madres sabias. Muchas gracias por escribir este libro y por compartir esta semana en Aviva Nuestros Corazones.

Annamarie: A lo largo de esta serie, Mark te ha ayudado a aprender a guardar las cosas más importantes en tu vida: tu relación con Dios, con tu familia y con otras personas. Te ha animado a usar tu tiempo con sabiduría y a tomar decisiones sabias. Esta serie se titula, «Sabiduría para la vida diaria».

Nancy: Aunque Aviva Nuestros Corazones está dirigido específicamente hacia las mujeres, hay algunos hombres que también lo escuchan. Un hombre nos escribió desde Wisconsin y nos dijo:

«Solo quiero agradecerte por el trabajo que estás haciendo a través de tu programa de radio. Mi esposa ha sido beneficiada de esto enormemente. Y yo he sido testigo de una transformación increíble en ella. Esto es asombroso considerando quiénes éramos ella y yo en el pasado».

Este esposo escucha el programa también y nos escribió acerca del cambio en su vida través de este ministerio. En la medida en que leo correos electrónicos como este pienso, «no hubiéramos podido llegar a esta pareja y a muchas, muchas otras como ella, sin la ayuda de ustedes, nuestras oyentes».

Estoy tan agradecida de que hayamos podido durante toda la semana en Aviva Nuestros Corazones compartir contigo la verdad que nos hace libres. No subestimo ningún día del ministerio. Cada episodio de Aviva Nuestros Corazones, cinco días a la semana, doscientos sesenta días de programas al año, están disponibles gracias al apoyo de amigas como ustedes. Reconocemos que somos verdaderamente dependientes de la provisión del Señor para este ministerio; Él es quien mueve a las oyentes que oran y a las que donan y luego el Señor utiliza esos recursos para proveer un nuevo día para el ministerio. Si quieres continuar escuchando Aviva Nuestros Corazones día a día, puedes ayudar a que este ministerio sea posible, a través de tu apoyo financiero.

Tu aporte es particularmente importante en el mes de mayo, ya que es nuestro término de año fiscal, y es cuando hacemos el cierre de nuestros libros contables y planificamos para la próxima temporada del ministerio. Es un tiempo en el que necesitamos estar en una situación financiera saludable, mientras hacemos los planes para invertir en los próximos meses. Si te sientes agradecida por cada programa, cada día de la semana y quieres que continúe, te animo a que consideres hacer una donación y apoyarnos. Estamos viviendo días difíciles días oscuros, pero conocemos al Dios de esperanza y tenemos un mensaje que vale la pena compartir. Un mensaje que brinda verdadera esperanza. Así que ahora es el tiempo para trabajar juntas, llamando a las mujeres a libertad, plenitud y abundancia en Cristo.

Quiero aprovechar para darles las gracias a nombre de todo el equipo de Aviva Nuestros Corazones, por ser fieles oyentes de nuestro programa, de nuestra página web y por hacer posible que este programa sea una realidad para tantas mujeres alrededor del mundo. ¡Gracias de todo corazón!

Annamarie: ¿Qué clase de legado deseas dejar? Mañana examinaremos juntas la vida de Miriam, en quien vemos un ejemplo de alguien que sigue una guía y cuya vida también nos ofrece una advertencia. A través de la vida de Miriam, entenderás el poder de un modelo femenino piadoso, y serás recordada de que no importa cuánto hayas caminado con el Señor, no eres inmune a caer. Acompáñanos mañana, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Trayéndote enseñanza práctica de la Palabra de Dios, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Envíame, La IBI & Sovereign Grace Music, La Salvación es del Señor, ℗ 2014 Sovereign Grace Music.  Canción usada con permiso.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

Únete a la discusión