Podcast Aviva Nuestros Corazones

Carmen Espaillat: Nancy DeMoss de Wolgemuth te pregunta, ¿Has reconocido a Jesús como el Gobernante legítimo de tu vida?

Nancy DeMoss Wolgemuth: ¿Batallas contra Jesús como Señor? Vas a perder. La única forma de ganar es que digas, “Sí, Señor. Sí, Su Majestad. Me inclino ante Usted como Rey.”

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Durante este tiempo en el que anticipamos la celebración de la Pascua hemos llegado a conocer mejor a Jesús, a través de una serie de enseñanzas llamada “La maravilla de Su Nombre.” Aquí está Nancy con el siguiente nombre de Jesús que estaremos viendo.

Nancy DeMoss Wolgemuth: Bueno, este fin de semana vamos a celebrar lo que se conoce como el Domingo de Ramos, y esto nos recuerda otro nombre importante de Jesús, el que queremos ver en el día de hoy, sus muchos nombres nos dicen mucho acerca de quién Él es y lo que Él hace y por qué Él vino, y nosotras Lo adoramos por todos estos nombres maravillosos.

Pero quiero tomar un momento para ir a uno de los relatos de los Evangelios a la entrada triunfal en Jerusalén, que celebramos como Domingo de Ramos. Estoy leyendo en Juan capitulo 12, el Evangelio de Juan capítulo 12, comenzando en el versículo 12:

Al día siguiente, cuando la multitud que había venido a la fiesta oyó que Jesús venía a Jerusalén.

Ahora, Jerusalén está en Judá, la tribu real. Y Jerusalén es conocida como la ciudad del gran rey.

Tomaron hojas de las palmas y salieron a recibirle, y gritaban, “¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor, Rey de Israel!” (v. 13).

Ese es el nombre que quiero ver en el día de hoy.

Ahora te das cuenta, al leer en el Antiguo Testamento, que los Judíos estaban esperando un Mesías que sería un gran líder político y militar. Para el tiempo en que Jesús vino a la tierra, la esperanza de los judíos era que este Mesías vendría a derrocar el odiado gobierno Romano. Y por eso ellos gritaban a Jesús, pensando que quizás este era el Rey de Israel. “Bendito el que viene en el nombre del Señor.”

Bueno el versículo 14 dice: “Jesús hallando un asnillo, se montó en él; como está escrito…” Ahora tenemos una cita en Zacarías capitulo 9, en el Antiguo Testamento. Como está escrito “¡No temas, hija de Sion; He aquí, tu Rey viene, montado en un pollino de asna!”

Así que cientos de años después, esta promesa, esta profecía que había sido escrita, y ahora se estaba cumpliendo mientras Jesús viajaba hacia Jerusalén.

Así que Jesús viene a afirmar Su autoridad sobre la ciudad del gran rey. Pero mira, Él no viene montado en una típica montura militar--lo que sería un caballo--, sino que en vez de eso Él viene en un asno como un humilde rey pastor; nada parecido a lo que los judíos estaban esperando.  

De hecho, el versículo 16 nos dice:

Aun sus discípulos no entendieron esto al principio, pero después, cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que esto se había escrito de Él, y de que le habían hecho estas cosas.                      

Ahora, Rey de Israel, Rey de los Judíos, el Rey, es uno de los nombres maravillosos de Jesús. Y como ocurre con los otros nombres, este nombre nos recuerda que Él es Dios. Nos recuerda la deidad de Cristo. Porque cuando vamos al Antiguo Testamento, vemos en términos inequívocos que Dios es El Rey.                                

Vemos, por ejemplo, versículos que nos hablan de la duración de Su reino:

El Señor es rey eternamente y para siempre (Salmo 10:16)

El Señor se sentó como Rey cuando el diluvio; Sí, como Rey se sienta el Señor para siempre (Salmo 29:10).

El Señor es el Dios verdadero; Él es el Dios vivo y el Rey eterno (Jer. 10:10).

Él reina por siempre. Este es un Rey sin límites de mandato! Su reino es para siempre.

Luego vemos no sólo la duración de Su reino, sino que también vemos la extensión de Su gobierno. Los salmos nos dicen esto:

El Señor, el Altísimo, es digno de ser temido; Rey grande es sobre toda la tierra (Salmo 47:2)

La extensión de Su dominio es el mundo entero. Él creó todo lo que hay en este mundo, y Él es legítimamente su gobernante soberano.

Y luego vemos no sólo Su duración y la extensión de Su dominio sino también Su rango. El Salmo 95 nos dice:

Dios grande es el Señor, y Rey grande sobre todos los dioses (v. 3). No hay ninguno superior o mayor que Él. Él es el Rey de Reyes.

Ahora, Dios se preparó a Sí mismo para ser el Rey de Israel. Él era su Rey legítimamente. Él los había escogido; Él los había llamado. Él era su Rey. Pero cuando llegamos a 1ero Samuel al capítulo 8, --no te voy a pedir que vayas allí-- pero quizás quieras anotar esta referencia porque es realmente un momento crucial en la historia de Israel. Los líderes de Israel vinieron donde Samuel, quien había sido su juez. Él había sido un profeta y le dijeron, “Samuel, danos un rey que nos juzgue como todas las naciones” (v. 5).

Así que fueron donde Samuel y le dijeron, “Sí, sabemos que tenemos esto de un Dios/Rey, pero queremos un rey terrenal. Queremos un rey que podamos ver. Queremos uno que podamos tocar, y que podamos visitar.” Samuel se perturbó por esto porque él sabía que Dios era el Rey de Israel, así que él oró, y habló con el Señor acerca de esto.

Y el Señor le dijo, “Está bien dales un rey.” Él dice, “…me han desechado a mí para que no sea rey sobre ellos” (1 Sam. 8:7). Y luego Él le dice a Samuel, “les advertirás solemnemente y les harás saber el proceder del rey que reinará sobre ellos y diles que, como ellos no quieren que yo sea su rey, ellos tendrán un rey terrenal que gobernará sobre ellos y se servirá a sí mismo en lugar de a sus súbditos”.

Estos reyes que vendrán a gobernar sobre ustedes, este próximo rey, les gravarán y confiscará sus propiedades. Reclutará a sus hijos y a sus hijas; ustedes mismos le servirán como esclavos (ver v. 9-18).

Y luego dice “Ese día clamaréis por causa de vuestro rey a quien escogisteis para vosotros... Puedes escoger tu rey, pero no puedes escoger las consecuencias. Si rechazas a Dios como tu Rey, vas a sufrir las consecuencias de tener a cualquier otro rey que no sea Dios.

Así que Israel rechaza a Dios como su Rey. Entonces tienen esta relación de amor y odio con Dios. “Oh, sí, te queremos. Oh Dios, Te necesitamos.” Ellos se desesperan. Claman a Él, luego Dios los ayuda; Él los libra. Ellos vuelven a querer hacer las cosas a su manera y a tener sus propios gobernadores. Y terminan con una lista absurda de reyes—algunos buenos, otros malos—pero ninguno como Dios.

Así que a través de todo el Antiguo Testamento vemos profecías que dicen que Dios un día enviaría un Rey a gobernar sobre Su pueblo. Permíteme leerte algunas de estas profecías.

Miqueas capitulo 5:

Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti saldrá el que ha de ser gobernante en Israel. Y sus orígenes son desde tiempos antiguos, desde los días de la eternidad (v. 2).

Él ha existido desde hace mucho, mucho tiempo. Pero Él va a ser el gobernante de Israel. Es una profecía Mesiánica.

Jeremías 23 tiene esta otra:

He aquí, vienen días—declara el SEÑOR - en que levantaré a David un Renuevo justo; y Él reinará como Rey y actuará sabiamente, y practicará el derecho y la justicia en la tierra (v.5).

Viene un rey. Saldrá de la línea de David, y Él reinará como el Rey. Él será un rey sabio, justo y recto.

Y luego en Zacarías capitulo 9, una profecía que fue mencionada en la entrada triunfal que leímos en el Evangelio de Juan, dice:

¡Regocíjate sobremanera, hija de Sion! Da voces, hija de Jerusalén. He aquí, tu rey viene a ti; justo y dotado de salvación; humilde y montado en un asno, en un pollino hijo de asna (v. 9).

Así que vemos que este Rey que vendría, este Mesías prometido, sería un Rey justo. Un Rey humilde. Y vendría a traer salvación.

Y cuando vamos a las páginas del Nuevo Testamento…claro, estos Judíos del Nuevo Testamento esperaban ansiosamente la llegada de este rey,…ahora miramos atrás y vemos que “ciertamente estos pasajes estaban hablando de Cristo, Jesús.” Jesús cumplió todas estas promesas Mesiánicas. Él es el Rey prometido. Él descendió de la línea real de David.

En Lucas capitulo 1 leemos que el ángel le dijo a María, este hijo que vas a tener...”Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo. Y el Señor Dios le dará el trono de su padre David, y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.” (vv. 32-33).

Lo que el ángel le estaba diciendo era, “Todas estas profecías que están en el Antiguo Testamento acerca del rey que vendría, están a punto de cumplirse. Este niño que vas a tener, Él es el Rey prometido.”

Ahora, durante la vida y el ministerio terrenal de Jesús, y aún más allá de eso, en el resto del Nuevo Testamento, la gente reconoció a Jesús como Rey. Mateo capitulo 2 dice:

Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, [ahora tenemos cierta competencia], he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? (vv.1-2).

Ahora tenemos rivalidad. Tenemos a Herodes que piensa que él es el rey de los judíos. Pero estos hombres ven esta profecía. Y vienen y dicen: “¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle” (v.2).

Aquí ves un montaje de lo que será hasta el final de la era actual, una batalla entre los reyes de la tierra y el Señor Jesús que es el Rey de Reyes.

Vemos a otro reconociendo a Jesús como Rey. ¿Recuerdas en Juan capítulo 1 cuando Nataniel conoció a Jesús? Y Jesús le dijo a Natanael cosas sobre él mismo que nadie más podría haber sabido. Y Natanael estaba asombrado y le dice, “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios! Tú eres el Rey de Israel!” (v. 49)

¿Qué estaba diciendo él? “Tú eres el que hemos estado esperando. Tú eres aquél que se nos prometió. Tú eres aquél de quien las profecías hablaron. Tú eres el Mesías, el Rey de Israel.”

En el libro de los Hechos, en el capítulo 17, cuando la iglesia primitiva fue fundada dice.

Al no encontrarlos, arrastraron a Jasón y a algunos de los hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando “Esos hombres…todos ellos actúan contra los decretos del César, [César creía que él era el rey] diciendo que hay otro rey, Jesús” (v.6-7).

Así que aquí de nuevo vemos el conflicto, esa "tirantes”, la batalla entre reyes terrenales y gobernantes y Jesús, quien reclama el derecho de ser el Rey de Reyes y quien en verdad lo es.

Ahora, lo que es interesante ---a medida que lees los Evangelios--- es cuántas veces Jesús rechazó los esfuerzos del pueblo para hacerlo un rey terrenal, porque ellos tenían un concepto equivocado de la clase de rey que el Mesías sería y cómo sería Su reino . Así por ejemplo, vemos en Juan capitulo 6,

Por lo que Jesús, dándose cuenta de que iban a venir y llevárselo por la fuerza para hacerle rey, se retiró otra vez al monte Él solo (v. 15).

¿Alguna vez has visto a alguien así? La gente proclamaba, “Queremos que seas el Presidente. Queremos que seas el Primer Ministro. Queremos que seas el Rey.” Y Él dice, “No, gracias. No me estoy postulando. Estas no son elecciones. Esto no es un concurso. Mi reino no es como ustedes piensan, y yo no soy el tipo de rey que ustedes creen.” Así que se retiró.

En Juan 18 vemos esta conversación que Jesús tuvo con Pilato. Y Jesús le dice a Pilato,

Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, entonces mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; mas ahora mi reino no es de aquí (v.36).

Y porque Su Reino no es de este mundo, Él no usa los métodos de este mundo para cumplir Sus propósitos. Él es un tipo de Rey totalmente diferente.

Bueno, este domingo que viene celebraremos el Domingo de Ramos, y luego entramos a lo que se conoce como la Semana Santa o la Semana de la Pasión de Cristo. Al final de esa semana, durante el juicio de Jesús el cual probablemente tomó lugar entre el jueves por la noche y el viernes temprano en la mañana Jesús fue interrogado por Pilato. Lucas 23 nos dice:

Entonces toda la asamblea de ellos se levantó y llevaron a Jesús ante Pilato. Y comenzaron a acusarle diciendo, “Hemos hallado que éste pervierte a nuestra nación, prohibiendo pagar impuesto al César, [eso era una mentira] y diciendo que Él mismo es Cristo [o el Mesías], un Rey.” Pilato entonces le preguntó, diciendo ¿“Eres tú el Rey de los judíos?” Y Jesús respondiéndole, dijo, “Tú lo dices” (vv. 1-3).

 

Ahora, Jesús no negó que Él era el Rey, pero Él no era la clase de rey que ellos estaban esperando.

Y mientras el juicio de Jesús se desarrollaba, mientras la pasión de Cristo se desarrollaba, ellos se burlaron de Jesús como Rey de los judíos. Él fue rechazado como el Rey de los judíos. Déjame leerte algunos versículos de Juan capitulo19:

(v.2) Y los soldados tejieron una corona de espinas, la pusieron sobre su cabeza y le vistieron con un manto de púrpura.

Las coronas y los mantos pertenecen a los reyes, ¿no es cierto? Púrpura es el color de la realeza. Pero ellos no eran sinceros en absoluto cuando le coronaron como rey.

Y acercándose a Él, le decían, “¡Salve, Rey de los judíos!” [Se burlaban de Él] y le daban bofetadas…era el día de la preparación para la Pascua; era como la hora sexta. Y Pilato dijo a los judíos, “He aquí vuestro Rey.” Entonces ellos le gritaron, “¡Fuera! ¡Fuera! ¡Crucifícale! Pilato les dijo, “¿He de crucificar a vuestro Rey?” Los principales sacerdotes respondieron, [los líderes religiosos principales dijeron] “No tenemos más rey que el César” (vv. 3, 14-15).

Ahora, ten en cuenta que los judíos odiaban al César. Ellos odiaban a los romanos. Ellos no querían ser gobernados por los romanos. Ellos querían deshacerse de las reglas romanas. Querían liberarse de los romanos. Muchos judíos querían matar a cada romano, si eso hubiera sido posible. Pero aquí tenemos hasta los líderes religiosos, y especialmente los líderes religiosos, prefiriendo el gobierno romano que aceptar a Jesús como su Rey. “¡Crucifícale! Él dice que Él es el Rey. No queremos que Él nos gobierne. No es el tipo de rey que queremos”.

Bueno, Pilato probablemente entendía mejor que estos líderes religiosos, aunque él mismo estaba con fundido. Y él declaró la realeza de Cristo en la cruz. En Juan 19 a partir del versículo 19 dice:

Pilato también escribió un letrero y lo puso sobre la cruz. Y estaba escrito, “Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos.”…Los principales sacerdotes de los judíos decían a Pilato, “No escribas, ‘el Rey de los judíos’; sino que Él dijo “Yo soy El Rey de los judíos.’” Pilato respondió, “Lo que he escrito, he escrito” (vv. 19, 21-22).

Pilato estaba en cierto, no es así? Él es el Rey de los judíos. Ahí en la cruz, el Rey de los judíos, el Rey del Universo, el Rey de Reyes dio Su vida por Sus súbditos.

Ahora, sabemos que Él no permaneció en la cruz. Él volvió a la vida. Él resucitó de entre los muertos. Él pasó cuarenta días aquí en la tierra, y luego ascendió al cielo donde Dios lo exaltó y lo puso a Su mano derecha, como el Rey de Reyes. Y sabemos al leer el Nuevo Testamento que un día ese Rey va a volver en todo Su esplendor y toda su gloria a gobernar sobre todas las naciones del mundo.

Ese era la clase de rey que los judíos esperaban en el primer siglo, Él es esa clase de rey. Pero Él no iba a venir y mostrar Su poder en ese momento y de esa manera. Él vino primero como un Rey sufriente, a morir como rey de ellos. Pero cuando Él regrese, Él regresará para cumplir todas aquellas profecías del Antiguo Testamento que hablan de reinar y gobernar para siempre de mar a mar.

Así que leemos en Mateo capitulo 25: “Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con Él, entonces se sentará en el trono de su gloria” (v.31).

Y llegamos así al libro del Apocalipsis, donde ves el último el capítulo final de esta historia. Cuando estés desanimada, cuando parezca como si los reyes de esta tierra estuviesen ganando, que todo les está saliendo bien, que están venciendo a los santos, el Apocalipsis habla de guerra en el cielo y guerra en la tierra, entre los seguidores de Cristo y los seguidores del anticristo. Y cuando pienses que el anticristo y su fuerza están ganando, necesitas leer el final del libro y recordar lo que viene, lo que realmente está sucediendo. Apocalipsis capitulo 11 nos dice:

El séptimo ángel tocó la trompeta, [estas son todavía trompetas de juicio] y se levantaron grandes voces en el cielo que decían, “El reino del mundo ha venido a ser el reino del Señor y de su Cristo; y Él reinará por los siglos de los siglos” (v.15).

 

Luego vamos a ese capítulo, al Apocalipsis 19, que es uno de mis capítulos favoritos de toda la Palabra de Dios. Me encantan todos, pero este es un capítulo increíble. Yo sigo repitiéndome esta historia, recordándome a mí misma a donde todo esto va a parar, porque todavía vemos personas tratando de crucificar a Jesús, ¿no es así? Rechazándolo como Rey. Nosotras lo amamos, pero la mayoría no lo aman.

Es desalentador, muy desanimante ver la economía la política, la educación, el entretenimiento y todos los gobernantes de esta tierra tratando de tomar el lugar que le corresponde a Jesús como Rey y Señor en nuestra cultura. Y algunas veces sentimos que parece que están ganando. ¡Pero no por mucho tiempo!

Apocalipsis 19, esta es una visión de lo que está por venir.

Y vi el cielo abierto, y he aquí, un caballo blanco; [Esta vez no en un asno. Esta vez es un magnífico corcel real, un caballo blanco.] El que lo montaba se llama Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y hace guerra. Sus ojos son una llama de fuego, y sobre su cabeza hay muchas diademas (vv. 11-12).

 

No coronado más con la corona de espinas. Ahora está coronado con la corona que Dios le ha dado al ser exaltado a la diestra del Padre como el Rey de Reyes. Sobre Su cabeza hay muchas diademas.

Y los ejércitos que están en los cielos, [los reyes tienen ejércitos, ¿verdad? Él tiene todos los ejércitos del cielo, las fuerzas angelicales] vestidos de lino fino, blanco y limpio, le seguían sobre caballos blancos. De su boca sale una espada afilada para herir con ella a las naciones, y las regirá con vara de hierro.

 

Aquellos que le rechazaron, aquellos que lo empujaron del trono, aquellos que dijeron, “No tenemos más rey que el César.” A todos esos reyes pasados y futuros que han rechazado a Jesús como Señor, Él los regirá con vara de hierro.

 

Él pisa el lagar del vino del furor de la ira de Dios Todopoderoso. Y en su manto y en su muslo tiene un nombre escrito: Rey de Reyes y Señor de Señores (vv. 14-16).

 

Y luego, este no es aún el final de la historia. Todavía hay una batalla. Y te digo, Satanás y sus secuaces y los gobernantes de esta tierra y todas nosotras que en nuestros corazones nos exaltamos a nosotras mismas por ser las reinas de nuestras vidas,… está esa batalla contra Jesús como Señor.

Y el versículo 19 del capítulo 19 de Apocalipsis dice,

Entonces vi a la bestia, a los reyes de la tierra y sus ejércitos.

Dos reyes: Un rey, el Rey de reyes sobre un caballo blanco con Su ejército, y luego todos los reyes de la tierra, aquellos que tienen títulos y aquellos que piensan que son reyes y que están a cargo.

Reyes de la tierra con sus ejércitos reunidos para hacer guerra contra el que iba montado en el caballo blanco y contra su ejército.

 

Y no hay duda de cuál es el resultado. Esos reyes de la tierra piensan que son tan poderosos. Y esos gobernantes, todos esos congresistas, todos esos criminales, personas en eminencia, artistas, todas esas personas laicas que viven una vida normal y que están tratando de manejar sus propias vidas…, cada impostor terrenal que quiere usurpar el rol de Cristo,…no hay duda de cuál será el final de esa batalla.    

Apocalipsis capitulo 19 versículo :20 dice:

Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta…los dos fueron arrojados vivos [a propósito, ellos fueron los que encabezaron todas estas rebeliones contra Cristo como Rey] fueron lanzados vivos al fuego que arde con azufre. Y los demás [todos esos reyes, todos sus otros seguidores, todos sus ejércitos, todos aquellos que rechazaron a Jesús como rey, todos los demás] fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de sus carnes. (vv. 19-21)

 

No es un cuadro bonito, ¿verdad? Es una imagen de caos, devastación y ruina para aquellos que rechazan arrepentirse y postrarse ante Jesús como Señor. Entonces vemos que al final, el Rey Jesús triunfa. Y Él tendrá la última palabra sobre todos los reyes y sobre todas las vidas y sobre todos los asuntos de este mundo.

Hay una batalla hoy (¿no es así?), y con frecuencia hay una batalla en nuestros propios corazones para ver quién estará en el trono de nuestros corazones. “¿Voy a gobernar mi propia vida?” ¿”O voy a dejar que Jesús tome el lugar que justamente le corresponde como Señor?” ¿Sabes qué? No puedes participar en esa batalla y ganar. ¿Tienes una batalla contra Jesús como Señor? Perderás. La única forma de ganar es que digas, “Sí, Señor. Sí, Su Majestad. Me inclino ante Usted como mi Rey.”

Ahora, pienso que hoy en día hemos perdido el sentido de admiración hacia Jesús—la majestad, el poder de Jesús como Señor y Rey. Lo vemos como un amigo, un amante, alguien que nos alienta que nos anima. Y Él es todo eso y mucho más, Él es también el Rey soberano de la historia y del universo y de todos los mundos pasados, presentes, y futuros. Él es un Rey que se debe temer y obedecer, y nosotras somos Sus súbditos.

Ahora, afortunadamente, Él es un Rey justo que siempre quiere lo mejor para aquellos a quien Él gobierna. Así que mientras nos inclinamos ante Él, sabemos que tenemos una esperanza segura de ser parte de Su Reino eterno. Jesús es el Rey.

  • Él es el Rey de los judíos (Mat 2:2).
  • Él es el Rey de Israel (Juan 1:49).
  • Él es el Rey de las naciones (Apoc. 15:3-4).
  • Él es el Rey del Cielo (Dan 4:34, 37).
  • Él es el Rey de justicia (Hebreos 7:1-3).
  • Él es el Rey de paz (Heb. 7:1-3).
  • Él es el Rey de la gloria (Salmo 24:7-8).
  • Él es el Rey de las edades (1Timot 1:17).
  • Él es el Rey de reyes (Apoc. 10:12, 16).

Adora a Jesús el Rey.

 

Carmen: Nancy DeMoss de Wolgemuth nos ha estado recordando Quién realmente está en control. Ella volverá enseguida para orar.

Ese mensaje sobre Jesús como nuestro Rey es parte de una serie llamada “La maravilla de Su Nombre: 32 Nombres de Jesús que cambian la vida.”

Recientemente una oyente nos escribió,

“Me ayuda mucho oírles. Pareciera que Dios me guía para escuchar los mensajes y retomar el camino que parece ser fácil de abandonar. Gracias.”

Anímate a bendecir a mujeres como esta oyente, al compartir estos programas con otras mujeres en tu círculo de influencia.

 

Espero que tengas un bendecido Domingo de ramos este fin de semana, que sea un tiempo lleno de significado y lo puedas celebrar en comunidad en tu iglesia local. Regresa el lunes con nosotras para otro programa de Aviva Nuestros Corazones. Nancy nos mostrará el contraste entre dos roles: Rey y Siervo. Aquí está ella para orar con nosotras.

Nancy: Señor, inclinamos nuestros corazones ante Ti Te honramos; Te exaltamos; Te reverenciamos. Tú eres el Rey, el Señor, El Gobernante, Jefe Poderoso, así como Pablo le dijo a Timoteo. Tú eres el Rey de Reyes.

Señor, perdónanos por las tantas veces que tratamos reinar nuestra propia vida o por la frecuencia con la que cedemos al desánimo o al temor, pensando que los gobernantes de este sistema terrenal están venciendo, y así parece algunas veces. Gracias que Tú promesa es que Tú eres quien ganas, Tú eres el Rey Jesús. Los reinos de este mundo se convertirán en el reino de nuestro Señor y de Su Cristo. Y Él reinará por siempre y para siempre. Y todo el pueblo de Dios dice, “Amén.”

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Dawn Wilson, Lindsay Swartz, y Darla Wilkinson contribuyeron de manera significativa con la investigación para esta serie.

Canciones utilizadas: Rey Soberano (con Dionnis Peña), Iglesia Cristiana Oasis, El misterio de Tu amor ℗ 2015 Iglesia Cristiana Oasis

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.