Podcast Aviva Nuestros Corazones

Una visión mayor de la maternidad

Carmen Espaillat: Erin Davis sostiene que vivimos en un mundo que ejerce presión sobre las madres.

Erin Davis: Nuestra cultura es muy anti-mamá en muchas formas, quieres pruebas compra una minivan, la gente se siente apenada por ti si le dices que tienes que comprarte una minivan, es como si estuvieras intercambiando la esperanza de tener el vehículo que te gusta para acomodar a tus hijos a otro tipo de vehículo que no necesariamente es lo que prefieres, eso es lo último tu vida se acabó si tienes una minivan.

Y otro ejemplo son los pantalones jeans para mamá, ahora te vistes como una madre y realmente eso no es lucir a la moda, o sea tal vez seas una mamá pero sería mejor que no parezcas una, y sería mejor también que no manejes un carro que diga con una calcomanía que eres una mamá. Debes de tratar de alguna manera de mantener una imagen de no mamá porque "los hijos son una carga".

Carmen Espaillat: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Uno de los mayores gozos que estamos experimentando en Aviva Nuestros Corazones es ver a Dios levantar a toda una nueva generación de mujeres jóvenes que con gran entusiasmo están abrazando el llamado de Dios para sus vidas como mujeres. Esto luce diferente para diferentes mujeres en diferentes etapas y estaciones de sus vidas.

Estoy encantada de recibir en el día de hoy en Aviva Nuestros Corazones, a una querida amiga que nos visita una vez más. Ya la han escuchado antes en Aviva Nuestros Corazones y ahora ha escrito un nuevo libro. Estaremos hablando de este libro, de su vida y del llamado de Dios, especialmente para las madres. Erin Davis está con nosotros, y Erin, bienvenida a Aviva Nuestros Corazones. Muchas gracias por ser parte de esta serie.

Erin: Gracias por tenerme de vuelta.

Nancy: El esposo de Erin, Jason era pastor de jóvenes anteriormente y ahora es el gerente de mercadeo de Aviva Nuestros Corazones. Esto es algo nuevo desde la última vez que estuvimos juntas en el estudio. Estamos muy contentos de que tu familia sea ahora parte del equipo de Aviva Nuestros Corazones.

Erin: Nosotros también estamos muy contentos.

Nancy: Erin y me encanta este nuevo libro que has escrito. Hablaremos de él en un momento, pero primero déjenme referirles otros libros que Erin también ha escrito. Tu primer libro, "Graffiti: Aprendiendo a ver el arte en nosotros mismos" (disponible en inglés), es un libro sobre belleza e imagen corporal, dirigido particularmente a jovencitas. También estuviste involucrada en ayudar a escribir la guía de estudio de "Mentiras que las mujeres jóvenes creen", junto con Dannah Gresh y una servidora, y -¡wow!- cómo está Dios usando este material en la vida de tantas jóvenes. Tú ves esto porque eres una de las principales escritoras del blog de "Mentiras que las mujeres jóvenes creen". Así que has podido ver algunos destellos en las vidas de estas jóvenes mujeres.

Erin: Dios continúa usando el contenido de este libro para exponer las mentiras y reemplazarlas por Su Verdad. Sí, veo esto todos los días, y es muy emocionante ver cómo Dios continúa trabajando a través de este libro.

Nancy: Y has sido tan valiente de adentrarte con estas jóvenes en estos tópicos en donde "hasta los ángeles temen pisar". Hay algunos de los temas que tratas en el blog que son crudos y difíciles. Incluso, no nos sería permitido tratar muchos de estos temas, en algunas estaciones de radio. Pero la realidad es que estas jóvenes están lidiando con estas rudas y crudas realidades, y tú te has lanzado justo a tratar con ellas.

Erin: La oración de aquellas que estamos liderando este blog es que, este blog sea un faro de verdad en línea. Es cierto que tendemos a traer algunas preguntas rudas, pensamientos para algunas jovencitas en situaciones horribles, y no rehuimos de ellas. Utilizamos la Palabra de Dios como nuestra espada y ha sido muy emocionante ver como Él ha estado cambiando las vidas de estas jóvenes mujeres alrededor del país y realmente, alrededor del mundo.

Nancy: Me encanta tu corazón por guiar y discipular a estas jóvenes así como tú misma has sido guiada y discipulada por mujeres mayores. Es realmente estupendo ver como se te ha pasado a ti el bastón de la fe, y de ti, a la próxima generación. Ahora te has adentrado en otro tema, que no es realmente tan diferente, porque sigue siendo sobre discipulado y consejería. Tu nuevo libro se llama: " Más allá del tiempo de baño: Abrazando la maternidad como un rol sagrado ". (Disponible en inglés)

Erin: Tenía miedo de escribir un libro sobre la maternidad, porque aquellos que me conocen y conocen a mi familia saben que yo no tengo el tema de la maternidad totalmente resuelto. No soy una mamá perfecta criando hijos perfectos.

Nancy: Entonces ¿no escribiste este libro como una experta?

Erin: Yo no escribí este libro como experta en maternidad- ¡ciertamente que no! Lo escribí como parte de mi propio caminar y de lo que el Señor me está enseñando a través de la maternidad. Hay mucho que aprender en el caminar de la maternidad.

Nancy: Tu libro es un gran aliento porque lleva a las madres a reflexionar en que va más allá de los detalles - de la comida y de los peligros -y de cambiar y alimentar a los niños, y de llevarlos a clases de piano, o cualquiera que sea la demanda de la etapa de la vida del niño. Lo que estás diciendo a las madres es que tienen una misión y una visión para abrazar, que va más allá.

Erin: Hay muchos afanes que vienen junto con la maternidad, sin importar la edad en que estén tus hijos. Si te enfocas en estos afanes y no ves el cuadro completo, de seguro que te sentirás abrumada. Pero si puedes ir a la Palabra de Dios para una visión mayor sobre la maternidad, seguirás haciendo sándwiches y jugos, pero podrás encontrar un propósito mayor al hacer esto. Es mucho más llevadero, y mucho más divertido, porque estás haciendo un trabajo sumamente importante.

Nancy: Lo que me encanta de ti, Erin, es que eres tan honesta y transparente. En este libro compartes mucho acerca de tu propia experiencia y del hecho de que la maternidad no fue algo que te vino naturalmente, fácilmente, o gozosamente al principio, sino que Dios utilizó un incidente cuando tenías doce semanas de embarazo de tu primer hijo, para empezar un cambio completo de paradigma en tu vida.

Fue en el momento en que el doctor te dio la noticia de que el bebé que llevabas no sobreviviría el embarazo y el doctor te aconsejó algo que probablemente no estabas realmente preparada para escuchar.

Erin: Eso es correcto. No había avanzado mucho mi embarazo cuando decidimos hacernos un ultrasonido. La doctora me llamó. Estaba alistándome para salir a un viaje de negocios por tres semanas. Ella me dijo, "He visto los resultados de tu ultrasonido, y hay un problema con tu embarazo". Yo dije, "Bueno, tendrá que esperar; estoy preparándome para salir a un viaje de negocios", que era un indicador de dónde estaba mi corazón antes de que esto sucediera. Entonces ella dijo: "Tendrás que tomar una decisión acerca de este embarazo antes de que pasen las tres semanas".

Yo le dije: "¿Una decisión sobre este embarazo? Yo había decidido. Me embaracé, eso era lo que había decidido". Pero ella sutilmente estaba tratando de decirme que la situación era mala.

Mi pequeño varón, no sabía en ese momento que era varón, tenía una obstrucción en la vejiga. Esto no sonaba tan serio, excepto que los bebés cuando están en el útero procesan el líquido amniótico a través de su sistema urinario y así es como se desarrollan sus pulmones. Si mi bebé no podía procesar el líquido amniótico, entonces él no iba a poder desarrollar sus pulmones.

Tuvimos un difícil fin de semana, de mucha oración, y ese lunes fuimos a donde una especialista y me hicieron otro ultrasonido. Ella irrumpió en la habitación con una carpeta en la mano (yo estaba acostada en la mesa de ultrasonido todavía) mi esposo estaba a mi lado y nuestras madres estaban también en la habitación.

Este doctor dijo, sin ninguna sutileza, "su bebé probablemente no sobreviva este embarazo. Si lo hace, tendrá muchas discapacidades. Le sugiero que lo aborte". La habitación se volvió borrosa, y recuerdo que delegué en mi esposo el manejo de las preguntas desde ese momento. Yo estaba aturdida.

Nancy: ¿Y cómo manejó tu esposo las preguntas?

Erin: Calmadamente y con sabiduría. No estoy segura de cómo logró evadir el expresar lo enojado que debió haberse sentido. Él simplemente dijo calmadamente, "Nosotros no abortaremos a este bebé, por lo que usted necesita decirnos cuáles son las otras opciones". Entonces tuve una serie de pruebas en la oficina del doctor ese mismo día, y durante el resto del embarazo.

Estuve yendo cada semana para un ultrasonido, y esto significó siete meses de ultrasonidos. Al mirar atrás esa etapa, recuerdo que nunca estuvimos devastados. Estábamos en calma… y ese bebé lo íbamos a llamar Truett.

Un día mi esposo dijo, "cambié el nombre del bebé".

¿El nombre del bebé que está en mi barriga? ¿Tú le cambiaste el nombre?

Y él dijo, "yo lo quiero llamar Eliseo porque esto significa "Dios salva" o "Dios es mi salvación".

En ese punto era todo tan incierto. Yo le dije, "cariño, Dios puede que no lo salve".

Y Jason me dijo: "Bueno, Dios como quiera salva. Por lo que quiero que su nombre sea un testimonio de esto".

A partir de ese momento el bebé que estaba en mi vientre se convirtió en Eliseo. Desde muy temprano pudimos usar esta prueba para testificar…y pasajes de la Biblia acerca de que Dios es nuestra fuerza cuando somos débiles y que podemos depender de Él. Estos pasajes eran vida; eran como pan para nosotros en esta etapa, mientras continuaba llevando a este bebé en mi vientre y esperaba a ver que iba a suceder.

Nancy: Quiero ir un paso atrás por un minuto y hablar acerca de las cosas que condujeron a este embarazo, pero para aquellos que están aguantando la respiración, esperando saber qué le sucedió a Eliseo, síguenos contando Erin.

Erin: Eliseo es el niño de cuatro años más tierno, cómico y bulloso que yo conozca. Él ama la pelota, y le encantan las cosas de vaqueros, y está completamente saludable.

Teníamos un ultrasonido cada semana, y su pequeña vejiga era solo un punto negro. Creció y creció con cada ultrasonido porque su sistema urinario falló, y se estaba llenando de líquido.

Hasta el día en que él nació, nos hicieron un ultrasonido, y su vejiga llenaba todo su abdomen. Había un equipo de especialistas esperando en un ala de la habitación para llevárselo inmediatamente a cirugía de emergencia. Estábamos preparados. Dimos a luz en otra ciudad diferente de donde está nuestro hogar. Estábamos preparados para vivir allí por varias semanas hasta que el bebé se recuperara de lo que tuvieran que hacerle.

Déjenme decirles que, al dar a luz fue evidente para todos los allí presentes que su sistema urinario estaba funcionando perfectamente. El cirujano que estaba esperando para llevárselo se rió y dijo, "Acaban de comprar un ticket de salida de la Unidad de Cuidados Intensivos". El bebé nunca tuvo que ser intervenido; él nunca tuvo cirugía…él es un niño saludable.

Eliseo tiene un poquito de hidronefrosis en su sistema urinario y tiene un riñón que es un poco más pequeño. Yo continúo orando para que él sea sanado completamente, pero la verdad es que él fue sanado el día de su nacimiento. Él es feliz y lo está haciendo muy bien.

Nancy: Eliseo . . .

Erin: Eliseo

Nancy: Dios salva…

Erin: Dios salva, eso es correcto.

Nancy: Déjame volver a cuando te enteraste que estabas embarazada de tu primer hijo, de este hijo que estamos hablando. Escuché que la prueba de embarazo salió positiva más rápido de lo que esperabas.

Erin: Es correcto. Tienes que conocer un poquito acerca de mi pasado, de quién yo soy hoy día y de quién era en aquel momento. Yo tenía todo lo que el mundo decía que una mujer debía de tener. Fui a la escuela de pregrado y luego a la universidad. Siempre me ha gustado referirme a mí misma como "tipo doble A". Hice la universidad como ya te conté durante tres años y luego fui nuevamente a la universidad para hacer la maestría. Tenía el esposo, tenía la casa, tenía la carrera, y embarazarme era lo próximo en la lista, del guión, que el mundo había escrito por mí.

Entonces decidimos, bueno, esto es lo próximo. Pero sí, la prueba salió positiva mucho antes de lo que esperábamos, y le di la noticia a mi esposo Jason, de que un bebé venía en camino mientras estaba sentada en mi cama con mi bata de baño, llorando incontrolablemente. Yo sentía como si en mi vida hubiera explotado una bomba.

Nancy: No porque no tuvieran, en algún momento, el tener hijos entre sus planes… ¿por qué fue entonces tan traumático ese momento?

Erin: Creo que planeaba tener hijos porque estaba dentro del listado de cosas por hacer, pero cuando los hijos se volvieron de repente una realidad, yo estaba muy, muy consciente de todas las formas en que esto iba a interrumpir la vida que yo quería para mí. No sabía cómo continuar la trayectoria profesional que quería y ser una mamá. No tenía idea de cómo continuar con el matrimonio que yo quería y ser una mamá…tener las amistades, e incluso el ministerio.

Mi esposo y yo habíamos estado ministrando a estudiantes por doce años, y no sabía cómo íbamos a continuar dedicando nuestras vidas a adolescentes y a la vez tener a un bebé de por medio. Entonces cuando eso se hizo una realidad, fue que de repente yo me percaté de todas las formas en que esto iba a alterar mi vida, y esto me disgustaba mucho.

Nancy: Es decir que te sentías como, "Simplemente no tengo el tiempo para ser una mamá".

Erin: Absolutamente. Mi sentir era, "no sé cómo voy a encajar a un bebé en alguna esquina de mi vida", y yo tenía cada rincón de mi vida bien planificado.

Nancy: En ese sentido entonces, ¿estabas viendo a los hijos más como una carga que como una bendición?

Erin: Absolutamente. Creo que la carga o bendición es la pregunta en la que muchas mujeres, mamás incluidas, están todavía enganchadas. Tengo una buena amiga, y es muy citada en el libro, que dice que nuestra cultura tiene una personalidad doble con respecto a las madres.

Vamos a las fiestas de bebés que son los (baby showers) y pensamos "Oh, no es esto tierno" y admiramos las barrigas de las embarazadas. Pero por dentro sentimos pena por ellas y pensamos, "Oh pobre, ¿se estará ella preparando para lo que viene?" Es decir que de cierta manera nos encanta la idea del embarazo, de la maternidad, de tener familia, pero en realidad estamos pensando que es una pesadez.

Esta fue realmente la forma en que me sentía sobre la maternidad, y la forma en que algunas veces todavía pienso sobre la maternidad. Todavía tengo una lucha interna sobre creer lo que Dios dice, que los hijos son una bendición, en vez de creer lo que me dice mi carne, que ellos son una carga. Tengo que resistirme al deseo de algunas veces llamar a mis dos hijos "reductores de velocidad", porque me están desacelerando de hacer tantas cosas. Esto es realmente una elección, de verlos o no, como una bendición o como una carga.

Nancy: Es una elección ante la cual muchas mujeres de nuestra cultura se enfrentan, y nuestra cultura realmente no ha contribuido para que veamos a los hijos como una bendición.

Erin: Nuestra cultura es muy anti-mamá en muchas formas. ¿Quieres pruebas? Compra una minivan. La gente se siente apenada por ti si le dices que tienes que comprarte una minivan. Es como si estuvieras intercambiando la esperanza de tener el vehículo que te gusta para acomodar a tus hijos a otro tipo de vehículo que no necesariamente es lo que prefieres, eso es lo último, "tu vida se acabó", si tienes una minivan.

Y otro ejemplo es "Pantalones jeans para mamá". Ahora te vistes como una madre y realmente eso no es lucir a la moda, o sea tal vez seas una mamá, pero sería mejor que no parezcas una. Y sería mejor también que no manejes un carro que diga con una calcomanía que eres una mamá.

Debes de tratar de alguna manera de mantener una imagen de no mamá porque los hijos son una carga.

Nancy: Entonces luego de los nueve meses de espera estabas sosteniendo en tus brazos al precioso Eliseo, que era un regalo de Dios, un niño milagro que Dios sanó en el vientre. Entonces instantáneamente cargaste a este pequeño ser lleno de vida, ¿inmediatamente abrazaste la maternidad como un gran llamado?

Erin: No, no lo hice. Claro que lo amaba, y el milagro de todo lo ocurrido no fue en vano para mí, pero no fue algo tan natural como había pensado. Creo que esto es verdad con muchas cosas, en la maternidad. Conozco de muchas amigas que han tenido algo similar a un estrés postraumático en la lactancia. No pueden descifrarlo, y se traumatizan hasta muchos años después de que sus hijos están bien crecidos.

Hay muchas áreas como éstas en la maternidad. Creemos que la disciplina ocurrirá naturalmente, y no es así. Pensamos que el vínculo se dará naturalmente o que simplemente estará ahí, y no es así. Pensamos que nuestros matrimonios se van a adaptar a los hijos, y esto no sucede fácilmente.

Esto fue verdad para mí y Eliseo. Yo lo amaba mucho, mucho, desde el momento en que lo vi, pero la maternidad no vino naturalmente. Mi primer año como mamá fue realmente, realmente difícil.

Nancy: Cuéntanos un poco más.

Erin: Yo simplemente no me ajusté bien por todas las razones que te dije. Tenía miedo de convertirme en una mamá. Estas eran preocupaciones reales, y realmente sucedieron. De repente, toda mi vida giraba alrededor de esta pequeña cosa que no tenía sentido de horario.

Él no distinguía entre el día y la noche, y cuando fuera que tuviera hambre o sueño o lo que fuera que necesitara, yo tenía que adaptarme a eso.

Me quedé en casa con él al principio y realmente me aislé porque no tenía ninguna amiga que fuera mamá. Todas mis amigas estaban en la misma etapa de la vida en que yo estaba, antes de tener bebé, y de repente me di cuenta que no había diversificado mis amistades muy bien porque al menos que fuera una mujer que estuviera exactamente en la misma etapa de la vida que yo, no tendríamos nada en común…hacer un horario fue realmente difícil.

Estaba en casa con este bebé que no tenía consciencia de horario y era extremadamente demandante y mi vida laboral fue puesta en pausa y a la vez fue duro para mi matrimonio - justo como lo sospechaba.

No podíamos salir a comer sushi cada vez que queríamos. Cuando dices que un bebé cambia todo, no es solo una frase bonita de tarjeta. Tener un bebé cambia todo, y yo no tenía un marco bíblico para entenderlo.

Yo no entendía que era mucho más que cambiar un millar de pañales cada día. Yo no entendía que era más que establecer una rutina de sueño. Para mí era lo cotidiano de todo, el aburrimiento, la repetición de lo mismo… yo no tenía ningún marco de Dios o de la Biblia porque no lo había estudiado como para tener una imagen mayor.

Realmente me enfrasqué en las cosas pequeñas, y fue un año difícil.

Nancy: Vamos a conversar más acerca de tu caminar y lo que Dios te ha enseñado desde que tuviste a tu primer hijo, y vamos a ver la Palabra de Dios y a compartir algunas, de las que pienso, serán ideas liberadoras y alentadoras para las mamás y para aquellos que alientan a las madres. Vamos a dar un vistazo. ¿Qué Dios ha utilizado, desde un principio de tu maternidad, para darte un sentido de esperanza, gozo o propósito, para ayudarte a perseverar a través de ese primer año?

Erin: Yo pienso que la historia que ha tenido más impacto de la Biblia desde el principio ha sido del libro de Nehemías. Ellos estaban reconstruyendo las murallas de Jerusalén, y Nehemías le dijo a los israelitas: "Quiero que peleen con sus familias, y que peleen por sus familias". Los enemigos de Israel han venido a ver qué está sucediendo, y la encomienda de Nehemías fue: "Estén lado a lado".

Hay una descripción en la Biblia, de esposos, esposas, hijos, con espadas en una mano, pala en la otra mano, reconstruyendo su muralla. Y construyeron la muralla milagrosamente rápido, y los enemigos de Dios tuvieron miedo (ver Neh. 4:13-14)

Cuando comencé a ver la maternidad como algo más que interminables tomas de alimentos, cambios de pañales, disciplina, todas las cosas de la rutina…y más como mi parte de construir la muralla, como mi contribución para mi familia y de hacer algo por mi familia como parte de mi cuota en la construcción de la muralla, porque no podría hacerlo de ninguna otra forma, comencé a tener una visión mayor de la familia y del trabajo del reino. Entender que Dios podía usarme para hacer un trabajo del Reino (hasta ese momento me sentía marginada del trabajo del Reino como mamá de acuerdo a lo que yo creía que era el trabajo del Reino).

Pero cuando Dios comenzó a usar el pasaje de Nehemías para ayudarme a entender que construir el Reino con mi familia y por mi familia era algo que haría temblar a los enemigos de Dios, esto fue algo que realmente comenzó a redefinir mi visión de la maternidad y el ministerio, y lo que Dios quería hacer a través de mí y de mis hijos.

Carmen: Erin Davis y Nancy Leigh DeMoss están hablando acerca del impacto que tienen las madres cuando se invierten en la vida de sus hijos.

Nancy: Cuando Dios le habla a las mujeres a través de Su Palabra, no solo las impacta, sino que también impacta a sus hijos y a las generaciones por venir. Es por esto que me encantó recibir un correo electrónico de una mujer que describió mucho de lo que Dios está haciendo en su vida. Ella dijo:

Aviva Nuestros Corazones ha sido una gran bendición para mí. En las últimas semanas he estado reprogramándome. Crecí en una familia con padres inconversos y nunca tuve el ejemplo de cómo luce la feminidad bíblica. Desde que me hice adulta y me casé he luchado por encontrar cómo una mujer de Dios debe ser.

Gracias sean a Dios, mis padres recibieron a Cristo hace unos años. De todas formas, ha sido difícil ser la mentora de mi propia madre. Yo no era la imagen perfecta de lo que es la feminidad bíblica, y no tenía una mentora o modelo que me enseñara.

Luego ella sigue describiendo cuán exhaustos estaban ella y su esposo, luego de algunas intensas oportunidades de hacer ministerio. Y ella continúa diciendo:

Escuché acerca de Aviva Nuestros Corazones a través de la Internet. Aviva Nuestros Corazones era exactamente lo que mi cansado y hambriento corazón necesitaba. Sus enseñanzas me están ayudando a reaprender lo que significa ser una mujer de Dios. Doy gracias a Dios por Su gracia y por usarles a ustedes para ayudarme. Gracias por ser obedientes al obrar del Padre.

Esta oyente tiene dos niños pequeños en casa. Imagina el impacto que la Palabra de Dios está teniendo en estos pequeños, mientras crecen con una mamá comprometida a aprender a cómo ser una mujer de Dios.

Carmen: ¿Sientes como si debieras retrasar la maternidad porque estás muy ocupada en el ministerio? Erin Davis lo sintió así.

Erin: Nosotros decidimos no tener hijos por siete años de nuestro matrimonio, y muchas personas nos presionaron sobre tenerlos durante estos siete años. Nuestra respuesta era que no queríamos tener hijos porque teníamos una gran pasión por el ministerio de estudiantes. Sentíamos que eso era parte del sacrificio que teníamos que hacer para poder ser excelentes ministros para los estudiantes.

Creo que llegamos a esta idea por diferentes fuentes. Creo que estábamos equivocados, y siento como si hubiera muchos jóvenes que sienten que esto es lo correcto, no tener hijos para poder tener un ministerio. Esta era la lucha constante de mi corazón. Yo no quería tener hijos porque no quería tener que dejar el ministerio.

Lo que yo no entendía es que tener hijos es un ministerio. Yo no estaba dejando de hacer algo importante para el Señor por tener hijos.

Carmen: En el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones sabrás qué llevó a Erin a cambiar de parecer sobre los hijos y el ministerio.

Nos sobrecoge la emoción cuando leernos algunos de los testimonios que las oyentes nos envían, hoy queremos compartir este recibido recientemente.

Mi nombre es Ivelisse, conocí al Señor a la edad de doce años, cuando crecí anhelaba continuar haciendo la voluntad de Dios, sin embargo no tenía claro el diseño de Dios para la mujer y esto me hizo trabajar mucho fuera del hogar, soy casada y tengo tres hijas por la gracia de Dios.

El Señor utilizó a mi hija mayor para explicarme con mucha paciencia y cariño que yo estaba fuera del diseño de Dios y me recomendaba una y otra vez escuchar los programas del ministerio Aviva Nuestros Corazones.

Cuando mi estilo de vida afectó finalmente mi salud entonces tuve el tiempo suficiente para escuchar lo que Dios tenía que decirme, al estar recluida tuve tiempo de escuchar los mensajes y escudriñar los recursos de la página, ver cómo Dios cambió mi forma de pensar y como ciertamente está cambiando mis actitudes y conducta me hace estar más que agradecida de Dios por ello.

El proceso de mi enfermedad se ha convertido en una bendición para mí y para mi familia, sé que soy una obra en proceso pero "Aquel que comenzó la buena obra la perfeccionará hasta el día de Cristo". Doy gracias al Señor por Aviva Nuestros Corazones, oro para que el Señor los siga sosteniendo y usando, desde que conocí este ministerio no he dejado de recomendarlo a mis amigas tanto cristianas como inconversas y créanme que me doy cuenta enseguida si están escuchando los mensajes porque el cambio es notable.

Doy gloria a Dios por ustedes y quisiera ser parte de su equipo de apoyo permanente, es lo menos que puedo hacer.

Alabamos a Dios con corazones agradecidos por Su obra en medio nuestro y por usar este ministerio para bendecir a tantas mujeres a ¡Él sea toda la gloria!

Vives en los EE. UU. y tienes una posición de enseñanza a otras mujeres de tu iglesia, queremos animarte a participar de un evento muy especial : Revive 15, a celebrarse en Indianápolis los días 24, 25 y 26 de septiembre habrá traducción al español, visita AvivaNuestrosCorazones.com para que obtengas mas información.

Por favor no te pierdas el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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