Aviva Nuestros Corazones Podcast

— Reproducción de audio —

De las cadenas a la verdadera libertad, día 3

Annamarie Sauter: Con nosotras Piroschka Ventura.

Piroschka Ventura: Si yo digo que soy provida y tengo la oportunidad de ayudar y poder responder y poder tener un canal de ayuda para la mujer, y no la utilizo, es como si no estuviéramos haciendo nada. 

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

«De las cadenas a la verdadera libertad». Así se titula nuestra serie actual. Has estado escuchando la historia de Piroschka Ventura, una mujer ha visto a Dios obrar con poder en su vida a pesar de su pasado, y que ahora comparte esa esperanza y libertad con otras mujeres. 

Patricia continúa con la conversación.

Patricia de Saladín: Al inicio de esta serie decíamos que el testimonio Piroschka Ventura, iba a ser una gran bendición para mujeres de todas las edades; y hoy en este último programa, sé que hay muchas mujeres que nos escuchan que han estado –pudiéramos decir– en una cárcel sufriendo por este tema u otros temas de pecado que han mantenido en secreto, encerradas en esa cárcel de culpabilidad, de vergüenza.

No queremos que este programa de hoy termine, que esta serie termine, sin que tú encuentres esperanza viva, libertad en Cristo, plenitud. Que al conocer la verdad, al ver a Dios obrar tan poderosamente en la vida de Piroschka, puedas ser bendecida, animada, alentada a buscar ayuda, a acercarte a Dios, y que podamos regocijarnos contigo en la gran obra de restauración y de completa sanidad, como la que Dios hizo y hace en nuestras vidas, pero en este caso especial en la vida de Piroschka.

En el programa anterior terminamos hablando de ese retiro, un retiro de sanación donde había un estudio bíblico, y donde Dios quiso llevar a Piroschka para realmente traerla a libertad plena y a total restauración, a abundancia y a una nueva senda de vida. 

Piroschka: Gracias, Patricia. Qué feliz estoy de estar con ustedes de nuevo, y bueno, para mí es de gran honor el traer gloria a Dios a través del servicio en el que me ha puesto en estos centros de atención para la mujer, pero lo que más me sorprende es que Dios no se quedó ahí, todavía siguió poniendo deseos en mi corazón y pidiéndome que hiciera más. Después de que salí de este retiro, de este estudio de sanación, pude ver claramente cuál era mi llamado y cuál era mi propósito, y pude darme cuenta de que hay tantas mujeres que están en las mismas circunstancias y en la misma situación en que yo me vi. 

No solamente cuando tenía 19 años, donde me di cuenta que estaba embarazada, donde no sabía dónde ir. Pero también hay muchas mujeres que están en la situación que me vi cuando ya fui creyente, cuando ya sabía la verdad, pero aún no quería hablar la verdad, aún no quería sacar a la luz mi secreto. Sé cómo se siente una mujer cuando no está completamente libre porque ese pecado no confesado la tiene esclava. Entonces Dios puso en mi camino un ministerio que se llama PassionLife, Pasión por la vida. Este ministerio es un ministerio de misiones, un misterio que viaja a diferentes países del mundo y cuyo propósito es traer entrenamientos a iglesias, pastores, líderes, mujeres, congregaciones, para que puedan saber manejar el valor sagrado de la vida, y cómo van a reaccionar y cómo van a responder a esa mujer que necesita ayuda, que necesita algún tipo de apoyo. Entonces PassionLife ofrece un entrenamiento que cubre de principio a fin. Este entrenamiento está basado cuatro preguntas:

  • ¿Qué dice Dios acerca de la vida humana, incluyendo la vida en el vientre?
  • ¿Qué dice Dios acerca del derramamiento de sangre inocente, incluyendo el aborto?
  • ¿Cómo llevamos la gracia del evangelio a los que son culpables por el aborto para que sean perdonados y libertados?
  • ¿Qué nos llama a hacer Dios para detener el derramamiento de sangre inocente y cómo lo han hecho otros?

Con esto se cubre, no solamente cómo manejar este tema en una congregación, pero también cómo esa congregación va a abrir el centro de atención para la mujer donde ella va a poder ir a buscar ayuda, y al mismo tiempo se le entrena –a esas mujeres que ya han tomado la decisión y que estuvieron en la misma situación que yo estuve, en la cual no han podido sacar este pecado a la luz– sobre el retiro de sanación, el estudio bíblico de sanación relacionado al aborto.

Patricia: Las mujeres que pueden ser parte de este retiro ¿son mujeres que se han practicado abortos? ¿O son mujeres que quieren entrenarse para PassionLife?

Piroschka: No, la forma en que lo hacemos es que nos invitan a dar estos entrenamientos en estos países, como una de las respuestas a una de las preguntas del entrenamiento es entrenarlas a dar este retiro de sanación, nosotros impartimos un retiro con mujeres que quieran recibir este retiro, con líderes de esa congregación que sean observadoras inicialmente en uno de los primeros retiros, y ya luego que ellas han sido observadoras en un retiro, se les entrena, se les da un entrenamiento a estas líderes.

La idea es que ellas continúen dentro de su congregación llevando este retiro de sanación a otras mujeres. Podemos volver a los países. Hay momentos en que somos invitadas de nuevo a hacer otros retiros porque hay más mujeres que quieren hacerlo, pero la idea es que esa líder, ese grupo de mujeres, sean entrenadas para que ellas puedan darlo, al tiempo que ellas consideren dentro de sus congregaciones. 

Patricia: Déjame decirte, Piroschka, que el estar en contacto contigo y con este material, a mí personalmente, me ha abierto los ojos porque yo no sabía que América Latina es de los lugares número uno en el mundo donde hay más prácticas de aborto; y que por ejemplo, hay lugares como Cuba en que es una de cada una, algo así. También en China, o sea que muchas mujeres, aún a veces por políticas gubernamentales, se ha practicado un aborto. Pero también el estar cerca de toda esta información me ha hecho pensar que quizás la mujer que se sienta al lado mío en la iglesia sufre y yo no lo sé, porque no estamos apercibidos, como cuerpo, de esas cosas porque son como hemos hablado durante todos estos programas, son secretas, son cosas que traen mucha vergüenza.

Pero sin embargo, ahí está esa hermana sufriendo, y nadie lo sabe. Ahora, también he visto que en muchos sentidos estamos como en pañales queriendo ayudar, y que en una iglesia, los pastores tienen que abrazar este concepto de que quieren traer este tipo de ayuda a las mujeres. Generalmente se ve como ayuda social esto de ayudar al necesitado, al que sufre, al desvalido. Hay muchos centros quizás que no son cristianos. Pero sabemos que esto está en la esencia misma de una persona, porque la libertad del pecado es lo que trae el perdón, la confesión… El evangelio es lo que trae verdadera vida, verdadera libertad, verdadera plenitud.

Se han acercado a mí dos personas, y yo te comentaba que es maravilloso ver cómo, al estar relacionada contigo, hermanas de otros países y de otras iglesias aquí se han acercado y puesto el tema y han comenzado a hablar de esto. Y el poder decir, «wow, yo tengo la persona para ti», porque definitivamente Dios así lo ha hecho. Pero ¿cómo pudiera una persona interesada, o sea, una mujer que quisiera llevar esto al liderazgo de su iglesia para comenzar o gente que ya está avanzada, ponerse en contacto con ustedes, contigo, en caso de que quiera ser parte –quizás solo del retiro o si quiere ser voluntaria del ministerio, o si quiere ser una voz o simplemente traer ayuda a una mujer que tiene cerca que sabe que necesita ayuda y quizá no puede ir al retiro?

Mencionaste ese material, el libro que se llama Perdonada y puesta en libertad, que está en español también. De maneras prácticas, ¿cómo podemos involucrarnos e identificar una mujer que está así? ¿Qué rasgos pudiéramos ver –y no por estar ahora hurgando, ¿qué le pasó a Fulana? ¿Qué le pasó a la otra? Sino simplemente con el deseo de venir y traer a Cristo y el evangelio y esos nombres de Dios con que terminaste el programa, Jehová Rafa, el Roi, el Dios que me ve, el viviente que me ve, todo eso– ¿cómo podemos, de manera práctica, traer esto a las mujeres?

Piroschka: Antes que nada, quiero mencionar que ser provida, decir que somos provida y no hacer nada, estamos apoyando al movimiento contrario; si yo digo que soy provida y tengo la oportunidad de poder ayudar y poder responder y poder tener un canal de ayuda para la mujer, y no lo utilizo, es como si no estuviéramos haciendo nada. Con esto quiero decir, que de la manera en que pudiéramos nosotros servirles a ustedes, a toda la comunidad, no solamente de habla hispana sino a toda la comunidad del mundo, es entrenándolos a cómo responder a estas situaciones en cada uno de sus países.

Como tú muy bien dijiste, en Latinoamérica estamos hablando de estos temas hoy en día más que nunca. En muchos países, a nivel político, se habla con relación a que si es aprobado o desaprobado el aborto, pero nosotros, la iglesia ¿qué estamos haciendo? ¿Qué está haciendo la iglesia? ¿Qué están haciendo los pastores, los líderes, las mujeres? ¿Nos estamos preparando? ¿Hay una mujer que está sentada –como tú dijiste– que sabe dónde ir?

Para eso está el Ministerio PassionLife. Podemos ir a impartir estos entrenamientos para ustedes, no hay costo para la comunidad, no hay costo para la iglesia. Somos un ministerio de misiones para ir, este es nuestro llamado. Vamos y les entrenamos. Pueden dirigirse a la página de PassionLife que es PassionLife.org, y ahí van a ver toda la información de lo que hacemos mundialmente.

El tema del aborto es un tema que se ve mucho en Latinoamérica, como dijiste. En Cuba es su método anticonceptivo. Imagínate cuántas mujeres con tanta necesidad hay en Cuba. Ahí se llevó el entrenamiento de PassionLife, y hoy en día hay un grupo de mujeres al que le pudimos donar un ultrasonido pequeño. Estas mujeres van de casa en casa a mujeres embarazadas y les pueden mostrar el ultrasonido de su bebé y pueden escuchar los latidos del corazón de su bebé.

Recordemos que esto –como dije anteriormente– es una salvación; no solamente para ese bebé que tendrá la oportunidad de vivir sino también es encaminar al evangelio a esa madre y a ese padre y a esta familia. Así que, a través de PassionLife les vamos a llevar a que puedan tener las bases necesarias para abrir el centro de atención para la mujer, y para poder dar estos retiros de estudios bíblicos.

Patricia: Y ¿hay una hay una página en español para PassionLife o es la misma página con alguna pestaña?

Piroschka: Sí, es la misma página y ahí pueden enviar un email, lo pueden dirigir a mi persona. Parte de lo que también Dios ha hecho, aparte de que soy voluntaria de este ministerio, es que fui invitada para ser parte de la junta de directivas de PassionLife. Estoy involucrada completamente en en el ministerio y recibimos a través de la página emails y a través de ahí pueden llegar directamente a mí. 

Patricia: Bueno, y hablando de que en nuestras iglesias podemos tener mujeres, inclusive tan cerca de nosotras, y no saber que están sufriendo por algo oculto de su pasado, por un aborto, ¿cuáles son esos rasgos de una mujer que tiene ese pecado oculto, que ha pasado por un aborto? ¿Cuáles serían esos rasgos que la pueden caracterizar para poder ayudarla y para poder identificarlas?

Piroschka: Sí, bueno, en todas las mujeres es diferente. Creo que uno de los rasgos principales es la ira y la amargura. Son rasgos específicos en una mujer, pues desarrolla esos rasgos porque está enojada consigo misma por las decisiones que tomó y también está enojada con las personas que estuvieron involucradas en un aborto. Hay muchos otros rasgos, problemas alimenticios, bulimia, problemas de depresión, mujeres que tienen que estar bajo analgésicos para poder dormir, pesadillas… Patricia, yo te puedo decir que después de que el Señor empezó revelar y a traer a mi mente de nuevo los abortos, yo soñaba mucho estando embarazada. Era un sueño totalmente real, de estar embarazada. Y me despertaba con un gozo… pero a la vez con una tristeza, que no podía conmigo misma.

También hay mujeres que tratan de quitarse la vida, en otras hay promiscuidad, falta de respeto por ellas mismas, toman el aborto como si fuera el método anticonceptivo, mujeres controladoras, mujeres que piensan, «es mi cuerpo y yo hago con mi cuerpo lo que yo quiera», mujeres egocéntricas que se creen las víctimas y que todo gira alrededor de ellas… Esos son los rasgos que podemos ver en las mujeres. En mi caso, recuerdo que cuando teníamos consejería bíblica, el tema que yo llevaba era Christopher.

El tema de mi hijo especial, y nunca llegué a sacar a la luz que lo que a mí me estaba matando por dentro era el hecho de mis decisiones de abortar que crearon en mí un control, de una manera que yo tenía que controlar lo que iba a salir de Christopher. Yo quería otra persona en él. Recuerda que a Christopher yo sí le di la oportunidad de vida, y Dios me mandó un joven especial; y a través de ese joven especial Dios nos llevó a Sus pies.

Mira qué tan maravilloso y misericordioso es Dios, que lo que yo pensé que era un pago, que yo estaba pagando por algo, que yo estaba pagando por mis acciones, fue la gran bendición que Dios usó para traernos a Él.

Patricia: Me maravilla cómo Dios colocó las personas adecuadas, porque a medida que tú hablas, me doy cuenta cuán necesario es eso que tú decías de la consejería bíblica, de que tiene que haber una persona que conozca la Biblia. Dios puede usar lo que Él quiera y como Él quiera, pero definitivamente, cuando nuestros pecados están como en lo profundo, enraizados durante años, esa maraña, esa bola de nieve que tú decías, ese daño, se necesita esa Palabra de Dios.

Dios con una palabra te hace te hace libre, pero definitivamente en este mundo caído tenemos tantas ramificaciones, y como capas de una cebolla tenemos que ir pelando. Y cuán necesario es que cualquier mujer que nos escuche, que esté oyendo o que haya oído estos programas, que inclusive haya llorado con estos programas, que haya visto su condición, busque ayuda.

Busca ayuda en tu iglesia, con personas maduras que te puedan ayudar y caminar contigo durante ese tiempo. Fíjate Pirochka que desde que tú te conviertes, hasta cuando llegas a este retiro, pasaron años. Años en que lentamente Dios iba trabajando contigo quizás de manera imperceptible, pero Dios estaba trabajando, Dios te estaba guiando a las personas, estaba trabajando con tu corazón, estaba despojándote, como dice Hebreos 12: «Teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos (tantas personas que ya corrieron esta carrera) sabiendo que no hay no hay ninguna prueba que no sea común a los hombres (eso que tú estás pasando ya otro lo pasó, por eso Piroschka está aquí hoy) entonces, despojémonos de todo peso y del pecado que tan fácilmente no se enreda (ese pecado está enredado ahí, pero nosotros podemos correr esta carrera con paciencia porque ya está trazada para nosotras, no es una carrera al azar, Dios la puso por delante) los ojos puestos en Jesús, el autor y consumador de la fe», y por eso Dios nos salva y nos inserta en una iglesia, en una comunidad de fe, con otras personas que vienen a nuestro lado y nos brindan la ayuda necesaria para el momento oportuno.

Entonces, busca esa ayuda; esa es la exhortación que te damos en el día de hoy, porque para eso Dios nos ha hecho una familia.

Piroschka: Amén. Así es Patricia, gracias. 

Patricia: Cuánto me entusiasma, y me gustaría ver estos centros de ayuda a mujeres embarazadas, donde podamos contribuir, a manera de legislar para que se proteja la vida desde la parte legislativa, pero creo que es el tiempo ahora, sobre todo en nuestros países, de comenzar a hacer estas cosas de una manera más estructurada, y con ayuda –como tú decías– y aún sin costo. Entrenamiento, ayuda…quiera Dios bendecir. Y aun de las personas que nos escuchan –como hablábamos– no solamente una joven, una mujer adulta, no solamente quien se ha practicado un aborto, no solamente los, quizás, padres que están involucrados en situaciones así, quizás mujeres en sus iglesias que quieran llevarlo a los pastores para que abracen este tipo de iniciativa.

Que Dios tome todo este testimonio que hemos hablado y lo lleve de una manera puntual donde Él quiera llevarlo. Primero, para hacer que el evangelio de Cristo resplandezca y que las mujeres abracen la salvación que hay en Cristo, la vida que hay en Cristo; y luego, que podamos realmente traer la compasión, la compasión de Cristo en medio nuestro, y salvar esas vidas, esos indefensos que están siendo asesinados en el vientre.

Piroschka: Así es. Y para Dios no hay obstáculos. Y si alguien se comunica con nosotros y dice, «mira, queremos aprender cómo impartir el retiro», o «queremos aprender cómo abrir un centro de atención a la mujer» o «queremos ser entrenados»; realmente nosotros no tenemos una estructura en que «si no es de esta manera no lo hacemos». Nosotros estamos aquí para servir, y cada país es diferente, y tal vez la manera en que Dios quiere traer el entrenamiento, eventualmente, a los líderes y pastores –porque la iglesia es necesaria– es a través de que se haga primero un retiro con un grupo de mujeres y luego esas mujeres van y hablan con los pastores y vean los resultados, vean cómo Dios ha obrado en las vidas de esas mujeres que tomaron esos retiros, y donde ellas quieran ser parte de eso, impartir estos retiros, entonces así poco a poco Dios guía, «cómo podemos hacer una estructura para que estas mujeres puedan llegar y tengan a dónde ir». Entonces hablamos de cómo abrir un centro.

O sea que no hay un orden, no necesariamente tenemos que ir y entrenar. Puede ser de la manera en que cada país lo vea necesario dentro de su comunidad. Esas son las diferentes formas en que nosotros entendemos que debería tener la respuesta la iglesia, la congregación, debe estar desde el principio hasta el final, y ya es opción del pastor de la iglesia cómo quiera empezar estos entrenamientos. Pero estamos aquí para servirles y estamos aquí para poderles entrenar y poder tener esto que yo no tuve, Patricia.

Yo no tuve nada de eso, yo no tuve dónde ir, yo no tuve un centro donde me pude haber hecho una prueba. Yo me hice mi prueba yo misma, yo no tuve a nadie que me detuviera, que me dijera, «mira mi hija, tú tienes un bebé en tu vientre, mira desde qué momento hay concepción. Desde el momento que una mujer sabe que está embarazada el bebé está completamente formado, a las 5 semanas, que generalmente es cuando te haces esa prueba de embarazo y te da positiva, tu bebé está completamente formado».

Entonces, ¿cómo decimos que no hay vida? ¡Hay vida! Hay vida desde el momento de la concepción. Ese soplo de vida Dios lo da desde el momento de la concepción. Entonces, eso yo no lo tuve. Existen muy pocos países de Latinoamérica con estos centros. Hoy en día se han abierto en Cuba, se están abriendo en Colombia, en República Dominicana tengo entendido que hay un par de centros. Pero la idea es que haya más donde la mujer pueda ir y donde podamos traer vida a través de la Palabra de Dios, no solamente para el bebé sino también para la salvación de esa persona.

Patricia: Amén. Piroschka, ya para cerrar y terminar, si yo te dijera que les dieras unas palabras finales a las mujeres. Conociendo los rasgos de esas mujeres que han pasado por abortos, quisieras decirles, «yo como mujer adulta, como mujer que ya ha vivido», ¿qué les dirías, desde tu corazón? 

Piroschka: Primero, antes que nada, te diría que el Padre celestial te ama de una manera incondicional, y de una manera muy especial. Por más difícil que sea escuchar tu historia, Él, de alguna manera, ha permitido circunstancias en tu vida, para que al final le des honor y honra a Su nombre. Él perdona todos nuestros pecados y puede perdonar el pecado del aborto.

Cristo quiere traerte a una plenitud de gozo en tu vida, donde no solo sepas que eres salva sino que des testimonio de Él, y que puedas pasar de la esclavitud a la plena libertad. Dios está escribiendo tu historia y estos temas de los que no queremos hablar son muy difíciles, pero con Dios nada es imposible.

Patricia: Amén, y el hecho de invitarlas a hablar, porque ese bebé que se está formando tiene –como tú decías– nombre para Dios, y es una criatura hecha a Su imagen. Entonces, tiene tantas tantas implicaciones, porque no es solo la vida física, sino que cada ser humano es eterno, y esa vida eterna solo la conocemos en Cristo.

Piroschka: Así es. Y nada ni nadie nos da el derecho a terminar esa vida

Annamarie: Por mucho tiempo, Erin Davis y su esposo escogieron no tener hijos porque sentían que esto les impediría avanzar en el ministerio. Pero ahora Erin ve a su familia como su ministerio. Aprende cómo invertir en tus hijos para la gloria de Dios, en la próxima serie de Aviva Nuestros Corazones.

Llamándote a libertad, plenitud y abundancia en Cristo, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

La lectura bíblica para hoy en el Reto Mujer Verdadera 365 es 1 Reyes capítulos 1 y 2.

Todas las Escrituras son tomadas de la Nueva Biblia de las Américas, a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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Sobre los maestros

Piroska Ventura

Piroska Ventura

Piroska es nuestra embajadora en Miami, EU.

Patricia Acebal de Saladín

Patricia Acebal de Saladín

Patricia vive en Santo Domingo, República Dominicana. Está casada con Eduardo Saladín, pastor de Iglesia Bíblica del Sola Gracia en Santo Domingo. Le apasiona llevar el mensaje de la feminidad bíblica a las mujeres de habla hispana. Su anhelo es verlas conocer y abrazar la Verdad que las hace libres en Cristo. Sirve en el ministerio de Aviva Nuestros Corazones como la voz de Nancy Leigh DeMoss. Tiene tres hijos adultos, Rosalía (casada con Daniel), Sarah (casada con Nazario) y Eduardo Alfredo (casado con Leticia). Además, Dios le ha regalado seis nietos: Patricia, Daniel, Samuel, Nazario, Said y Noor.

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