Joven Verdadera Podcast

¿Cuál es tu excusa para no leer la Biblia?

Con el episodio del día de hoy iniciamos un nuevo año y una nueva temporada de nuestro podcast de Joven Verdadera. Acompaña a Betsy en este nuevo inicio y descubre los temas que estaremos tratando. 

Aquí te compartimos algunos de los versículos y frases de este episodio:

  • Puedes unirte al reto de lectura de la biblia en un año aquí.
  • Sabemos que la lectura de la biblia es importante pero en ocasiones es algo que simplemente ignoramos y ponemos a un lado.
  • Es mucho más fácil pensar que la razón por la cual no leemos la escritura está fuera de nosotras y pasamos por alto la verdad que revela nuestro desinterés.
  • A veces estamos realmente en temporadas difíciles de transición, dolor o caos donde la lectura regular de la Biblia es legítimamente difícil. Pero si nos inclinamos a excusarnos en cada temporada, debemos preguntarnos si en realidad estas excusas revelan algo más profundo: nuestra incredulidad en el poder de la Palabra de y nuestro desinterés en reconocer que la necesitamos con desesperación.
  • El verdadero problema a menudo no es que nos falta tiempo, estructura o disciplina (aunque realmente nos faltan esas cosas). El problema más profundo podría ser que nos falta fe.
  • Cuando nosotras oramos pidiéndole al Señor que renueve nuestro apetito por la Palabra de Dios, Dios lo va a hacer.

Salmos 19 – La ley del Señor es perfecta, que restaura el alma; El testimonio del Señor es seguro, que hace sabio al sencillo. Los preceptos del Señor son rectos, que alegran el corazón; El mandamiento del Señor es puro, que alumbra los ojos. El temor del Señor es limpio, que permanece para siempre; Los juicios del Señor son verdaderos, todos ellos justos.

  • La Palabra de Dios aviva nuestra alma.
  • Cuando carecemos de sabiduría tenemos que ir a la Palabra de Dios.
  • En lugar de correr hacia las cosas que nos drenan la vida, necesitamos correr a la verdadera fuente de avivamiento.
  • La Palabra de Dios es un fuego que derrite mi corazón cuando está congelado y un martillo que rompe mi incredulidad. Es cavando en sus tesoros que entendemos su valor superior. Es sumergiéndolo en que podemos discernir nuestros propios corazones y la voluntad de Dios. Eso no sucederá en un momento, sino en la lectura constante, repetitiva y fiel de la Palabra de Dios.
  • No hay sustituto terrenal para el gozo eterno que proporciona la Palabra de Dios. 
  • Cuando te sientes tentada a hacer otra cosa que se siente más importante que leer la Biblia, recuerda… tienes que tomar la decisión de leer tu Biblia por fe, porque él valor que hay en ella es superior a cualquier otra cosa.
  • Irónicamente, es al leer la Biblia que nuestro deseo crecerá para leer la Biblia. Es solo exponiéndonos a ella que la encontraremos satisfactorio y más dulce que la miel.

Ya sea que lo leas o lo escuches, si estudias grandes porciones a la vez o leas lentamente a través de un pasaje, ¡no te detengas! Incluso si no has estado leyendo y no sabes por dónde empezar, no es demasiado tarde para intentarlo de nuevo. Si estás en Cristo, Dios no te está dando la espalda ¡Él quiere que regreses y abras su Palabra! 

Piensa qué cosas debes de rendir al Señor para que aunque sea 5 o 10 minutos pases tiempo en la Palabra de Dios. La elección de ir día a día a la Palabra de Dios en fe, puede hacer de este año, el año en que tú leas la Biblia.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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