Mujer Verdadera 365: Nuevo Testamento y Salmos Podcast

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Dios: revestido de gloria

Este salmo inicia igual que el salmo 103: «Bendice, alma mía, al Señor». Anteriormente, vimos que este es un llamado personal a adorar a Dios con todo nuestro ser, desde lo más profundo de nuestro interior. En el salmo anterior contemplamos lo que Dios ha hecho por nosotras y los beneficios que, por gracia, nos concede. Ahora, el enfoque se amplía: somos invitadas a contemplar lo que Él hace en toda la creación, para, una vez más, responder en adoración con todo nuestro corazón.

En los versículos 1 al 4, vemos que el salmista exalta la majestad y la gloria de Dios: «Te has vestido de esplendor y de majestad…». Desde el inicio, nuestra mirada es dirigida no solo a las obras de Dios, sino a Su grandeza misma. Luego, el salmista describe cómo esa gloria se hace visible en la creación: «Cubriéndote de …

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Sobre el maestro

Lyan Rojas

Lyan Rojas nació en la República Dominicana. Disfruta de un buen libro con una taza de café, una buena conversación y compartir con amigos. Es licenciada en Psicología Educativa y trabajó como maestra durante 8 años. Actualmente está sirviendo como … leer más …

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