Mujer Verdadera 365 Podcast

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Día 235 | Ezequiel 5 – 8

Día 235 – agosto 23

Ezequiel 5 – 8

Hoy seguimos viendo las profecías de Dios contra Su pueblo. Quiero resaltar los siguientes conceptos:

1. Dios juzga el pecado.

Independientemente de que lo creamos o no, Dios lleva a cabo lo que dice que hará. Lo vimos en el Antiguo Testamento y lo veremos cuando Él regrese para juzgar al mundo. Su Palabra debe ser creída si queremos ser salvadas de Su ira. Dios nos invita a convertirnos de los ídolos a Dios depositando nuestra fe en la obra de Jesucristo.

«...cómo se convirtieron de los ídolos a Dios para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a Su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos, es decir, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera». –1 Tesalonicenses 1:9-10

  • ¿Te has convertido de los ídolos a Dios? ¿Has rendido tu vida al Señorío de Jesucristo?

2. Cuando Dios habla debemos obedecer. Él es el Señor.

«¡Yo, el Señor he hablado!». –v. 5:17

El Señor había mandado a sus profetas una y otra vez para exhortar al pueblo y advertirlo de la calamidad que vendría por su idolatría, su perversidad, soberbia, y orgullo. El pueblo cometía más impiedad incluso que las naciones a su alrededor. Aun el templo estaba siendo profanado con ídolos y abominaciones. Pero Dios no puede ser burlado, y  les advertía que pronto ellos sabrían «quien es el Señor» (vv. 7:9, 27).

Dios debe ser obedecido. De no obedecerlo y desechar sus caminos veremos consecuencias dolorosas temporales aquí en la tierra. 

Dios siempre tiene la primera y la última palabra, y Él desea que reconozcamos que únicamente Él es Dios.

  • ¿Qué haces con la Palabra de Dios? ¿La obedeces? 

«Porque si alguien es oidor de la palabra, y no hacedor, es semejante a un hombre que mira su rostro natural en un espejo; pues después de mirarse a sí mismo e irse, inmediatamente se olvida de qué clase de persona es». –Santiago 1:23-24

3. Nuestras posesiones materiales no nos salvan.

Muchos ponían su confianza en su oro y su plata pensando que esto los salvaría de la ira del Señor. Pero las posesiones y riquezas son como telas de araña… ¡no pueden sostenernos!

Dios no hace acepción de personas, ni para extender misericordia, ni para traer juicio. Cuando rechazamos a Dios, ni nuestras riquezas, ni conocimiento, ni clase social, ni nada puede salvarnos.

«La fortuna del rico es su ciudad fortificada, y como muralla alta en su imaginación». –Proverbios 18:11

  • ¿Dónde está puesta tu confianza verdaderamente? ¿En tus ahorros o en el Señor que ha prometido darte el pan de cada día?

4. Todo hombre y mujer deberá rendir cuentas a Dios.

No somos dueños de nosotros mismos. No podemos vivir como nos da la gana. Existe un Dios creador que es nuestro dueño y Él nos invita a ponernos a cuentas con Él. 

«Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana». –Isaías 1:16-18 (RV60)

5. Un día Dios juzgará el mundo. 

«[Él] viene a juzgar la tierra; Él juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con equidad». –Salmos 98:9

«… está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio…» –Hebreos 9:27

  • Ante esta realidad, ¿cómo hemos de vivir?

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Sobre el maestro

Laura González de Chávez

Laura González de Chávez

Laura vive en Illinios, Estados Unidos. Es esposa de Fausto. Su pasión es discipular a las mujeres de todas las edades con el fundamento sólido de la Palabra de Dios y ayudarlas a vivir de acuerdo a la fe que han abrazado. Laura es consejera bíblica y mentora de muchas mujeres jóvenes. Actualmente dirige el ministerio de Aviva Nuestros Corazones, una labor que le ha ayudado a alcanzar a las mujeres de su generación con el mensaje del Evangelio y de la feminidad bíblica. También produce, junto a su esposo, el programa radial semanal "Un Hogar Sobre la Roca", que busca contribuir a redimir el diseño de Dios para la familia. Laura tiene una hija, Sarah, casada con Jonathan, y cuatro hermosos nietos, Zoë, Noah, Joy y Levi. 

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