Mujer Verdadera 365 Podcast

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Día 311 | Juan 17 – 19

Temporada:  Mateo a Juan | 0

Día 311 – noviembre 7

Juan 17 – 19

Hoy leemos sobre la traición y el arresto de Jesús, la negación de Pedro, el juicio de Jesús ante el sumo sacerdote y Pilatos, su crucifixión y sepultura. Todos estos hechos históricos ocurrieron tal cual fueron planificados por Dios desde antes de la fundación del mundo.

El capítulo 17 que contiene la oración intercesora de Jesús está lleno de contenido doctrinal. Él oró por Él mismo, por Sus discípulos y por la futura iglesia. 

Algunos conceptos teológicos que vemos en esta oración:

  • El anhelo y la voluntad de Jesús era traer gloria al Padre (17:1).
  • El Padre le dio a Cristo toda autoridad sobre los hombres. Cristo da vida eterna a todos los que el Padre elige (17:2).
  • La vida eterna se obtiene como consecuencia de creer y conocer al Padre y al Hijo de manera salvífica (17:3).
  • El Hijo vivía en la gloria con el Padre antes de ser enviado a completar la obra de redención en la tierra (17:5). Ver también Filipenses 2:5-11.
  • Cristo revela al Padre a aquellos que el Padre eligió (17:6).
  • Nadie que el Padre ha elegido y que Cristo ha guardado se pierde (17:12).
  • Cristo vive para interceder por los hijos de Dios (17:9, 20) y los guarda del maligno. Ver también Hebreos 7:25.
  • El mundo odia a los hijos de Dios al igual que rechazaron a Jesús (17:14).
  • Al igual que Jesús, los hijos de Dios no pertenecen a este mundo, pero han sido enviados al mundo para darlo a conocer (17:14-16).
  • Los hijos de Dios son lavados y santificados por la Palabra de Dios (17:17). La santificación del creyente es directamente proporcional a su relación con la Palabra de Dios.
  • El deseo del Padre y del Hijo es que sus hijos sean UNO, que sean perfeccionados en unidad para que «el mundo sepa» que el Padre envió al Hijo (17:22-23). Él quiere que seamos uno como Él y el Padre son uno.
  • Jesús quiere que Sus hijos estén con Él para que seamos testigos de Su gloria y para que seamos testigos del amor del Padre (17:24).
    • Nuestro anhelo como hijos de Dios debe ser el de glorificar a Dios, gozarnos en Cristo mientras somos santificados por Su Palabra, darlo a conocer al mundo y preservar la unidad de Su Iglesia.
    • Viendo la iglesia de Cristo hoy, ¿piensas que está dando testimonio de unidad? ¿Cómo podemos contribuir a que esto sea una realidad?
    • ¿Estás anclada en Su Palabra?

Negación de Pedro

Tal y como Jesús predijo (ver Jn. 13:36-38) Pedro lo niega tres veces. Los evangelios de Mateo y Marcos registran que Pedro lloró amargamente al darse cuenta de que había negado a Su Señor (Mat. 26:75, Mar. 14:72). 

A veces nosotros creemos que estamos más firmes de lo que realmente estamos, y cuando fallamos nos sentimos muy tristes. Pero Jesús conoce nuestras debilidades y sabe que somos polvo. Más adelante veremos como Él restaura y anima y comisiona a Pedro.

«Como un padre se compadece de sus hijos, así se compadece el Señor de los que le temen. Porque Él sabe de qué estamos hechos, se acuerda de que solo somos polvo». –Salmos 103:13-14

  • ¿Sientes que le has fallado a Dios? No huyas de Él y corre a Cristo.

Jesús no se defiende

«Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?». –18:11. Pedro actuó impulsivamente para defender a Su Señor, pero Jesús lo detuvo pues estaba determinado a obedecer el plan de Dios.

Tal y como lo vimos profetizado en el Antiguo Testamento y como Jesús anuncia a Sus discípulos, vemos el desenlace final: Jesús fue entregado, arrestado, azotado de manera inhumana, abofeteado, escupido, burlado, torturado y crucificado. 

Jesús no tenía una espada en su mano porque Él se entregó a sí mismo; nadie le quitó Su vida sino que Él la entregó por voluntad propia (Jn 10:18). Él no fue un mártir; fue victorioso. Él estaba en completo control.

En ningún momento se defendió, excepto para contestar con la verdad cuando era cuestionado. Sus respuestas no eran «políticamente correctas» como las que damos los cristianos hoy. 

Algunas de las respuestas de Jesús me llaman la atención porque están llenas de significado e implicaciones para nosotros:

  • Su reino no es de este mundo. Jesús no vino a salvar a los judíos de los romanos, ni a establecerse como Rey terrenal: «pero ahora Mi reino no es de aquí».Jesús vino esa primera vez para dar testimonio de la Verdad y para llamar a muchos hacia sí (18:36).
    • Muchas veces nosotros somos como los judíos de aquella época que pensaban que Jesús vino a «cambiar el mundo», «cambiar o derrocar los malos gobiernos de la tierra», o «arreglar mis circunstancias». Pero ese no es Su plan.
  • Dios es quien tiene control de todas las circunstancias de la tierra; es la fuente de autoridad y la da a quien Él quiere. Jesús dejó claro a Pilato quién realmente estaba en control (19:11). 

Recuerda: 

  • Ceder ante otros de manera sacrificial o rendir nuestros derechos por amor a Jesús pudiera parecer una posición de debilidad, pero no lo es si estamos haciendo la voluntad de Dios.
  • Al igual que Jesús, no somos mártires ni víctimas cuando nos sometemos a las autoridades o circunstancias que Él soberanamente pone en nuestro camino porque lo hacemos con determinación y voluntad propia por amor a Él.
    • ¿Te está pidiendo Dios ceder tus derechos o sacrificarte en alguna circunstancia? Confía y obedece.

¿Qué es la verdad?

Es la pregunta que Pilatos le hace a Jesús y es una que muchos se hacen hoy. Piensan que hay muchas verdades para escoger. Pero la realidad es que hay UNA SOLA VERDAD y esta es Cristo.

  • ¿Has elegido el camino de la Verdad?

Crucifixión, muerte y sepultura de Jesús

  • Los detalles profetizados acerca de Su muerte se cumplieron (ver Sal. 22:18; 34:20; 69:21).
  • Lo que escribió Pilatos a manera de burla irónicamente quedó escrito para condenación de los judíos: «Jesús, Rey de los Judíos». 
  • Me llama la atención la forma en cómo Jesús hizo provisión para su mamá, pidiendo a Juan ser su protector. Mientras era crucificado aún estaba pensando en los demás.
  • Tetelestai = consumado es. Jesús había completado la misión que Su Padre le había encomendado: morir como sustituto de toda una humanidad que había dado la espalda a Dios. Jesús cumplió de una vez y para siempre todo lo que los sacrificios del antiguo pacto no pudieron lograr. 
  • José de Arimetea (un hombre rico y miembro del Sanedrín) y Nicodemo (miembro de la corte suprema Judía) dejaron ver públicamente su fe al pedir el cuerpo y sepultarlo. Esto seguramente les costó sus posiciones y reputación. ¿De qué forma te llama Dios a vivir tu fe sin contar las consecuencias?

Todos pecamos y nos hemos hecho enemigos de Dios. Todos merecemos la muerte eterna. Pero Dios, en Su gran amor por nosotros, envió a Su Hijo al mundo a morir por nosotros para que todo aquel que cree en Él no se pierda, más tenga vida eterna junto a Él. ¿Crees esto?

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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Sobre el maestro

Laura González de Chávez

Laura González de Chávez

Laura vive en Illinios, Estados Unidos. Es esposa de Fausto. Su pasión es discipular a las mujeres de todas las edades con el fundamento sólido de la Palabra de Dios y ayudarlas a vivir de acuerdo a la fe que han abrazado. Laura es consejera bíblica y mentora de muchas mujeres jóvenes. Actualmente dirige el ministerio de Aviva Nuestros Corazones, una labor que le ha ayudado a alcanzar a las mujeres de su generación con el mensaje del Evangelio y de la feminidad bíblica. También produce, junto a su esposo, el programa radial semanal "Un Hogar Sobre la Roca", que busca contribuir a redimir el diseño de Dios para la familia. Laura tiene una hija, Sarah, casada con Jonathan, y cuatro hermosos nietos, Zoë, Noah, Joy y Levi. 

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