Mujer Verdadera 365 Podcast

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Día 319 | Hechos 14 – 15

Día 319 – noviembre 15

Hechos 14 – 15

Hoy continuamos viendo narraciones de este primer viaje misionero de Pablo y otras situaciones que fueron surgiendo en la medida que se establecen estas primeras iglesias, y en la medida que los gentiles se fueron convirtiendo al cristianismo. 

Hay tanto que espigar que hoy preferí ir caminando por cada capítulo para resaltar algunas ideas en lugar de dividir la reflexión por temas.

Capítulo 14

  • Cuando el evangelio es predicado bajo la unción del Espíritu Santo tiene un impacto poderoso sobre los que escuchan. Hoy leemos que Bernabé y Pablo «hablaron de tal manera que creyó una gran multitud» (v.14:1).Ellos estaban llenos del Espíritu y hablaban valientemente, confiando que el Señor confirmaría la Palabra y la acompañaría con señales y prodigios. 
    • Esto me lleva a preguntar: ¿Qué tanto descanso en el poder del Espíritu Santo cuando enseño o discípulo a alguien? ¿Descanso más en mi preparación o en mis capacidades que en el poder del Espíritu Santo? 

«Estuve entre ustedes con debilidad y con temor y mucho temblor, y mi mensaje y mi predicación no fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que la fe de ustedes no descanse en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios». –1 Corintios 2:3-5

  • Siempre tendremos personas que no van a creer el mensaje y que van a odiarnos. Los judíos que no creyeron pusieron a otras personas en contra de Bernabé y de Pablo (vv.14:2-5). Como hemos visto hasta aquí, Satanás siempre trata de obstaculizar la obra de Dios. 
    • Dios nos ayude a tener la misma valentía y la llenura de estos hermanos que no consideraban ni aun su vida ni los maltratos y apedreamientos con tal de llevar el mensaje, en dependencia total de la obra sobrenatural del Espíritu.

«Acuérdense de la palabra que Yo les dije: “Un siervo no es mayor que su señor”. Si me persiguieron a Mí, también los perseguirán a ustedes; si guardaron Mi palabra, también guardarán la de ustedes». –Juan 15:20

  • Mientras Pablo y Bernabé estaban en Listra las personas se quedaban maravilladas con las señales, ¡al punto que ya los querían tratar como dioses y ofrecerle sacrificios! De nuevo los apóstoles apuntan en la dirección correcta y aprovechan para predicar el evangelio: «Señores, ¿por qué hacen estas cosas? Nosotros también somos hombres de igual naturaleza que ustedes, y les anunciamos el evangelio para que se vuelvan de estas cosas vanas a un Dios vivo, que hizo el cielo, la tierra, el mar, y todo lo que hay en ellos» (v. 14:15). Sin embargo dice el texto que ni aun aclarando esto pudieron impedir que las multitudes les ofrecieran sacrificios. ¡Cómo nos gusta idolatrar a las personas! 
    • Examina tu propia vida. Hoy vivimos expuestas a múltiples «personalidades» cristianas, buenos maestros y maestras de la Palabra. ¿Sientes la inclinación de adorarlos y de colocarlos en un lugar que no les corresponde? Guardemonos de los ídolos hermanas, y no seamos piedra de tropiezo para estos hermanos y hermanas fieles que son solo seres humanos débiles y pecadores. 
  • Cuando estamos pasando por situaciones difíciles es muy importante recibir el aliento y la exhortación de los demás para continuar corriendo la carrera fielmente. Aparte de predicar el evangelio y hacer muchos discípulos, Pablo y Bernabé fortalecen los ánimos de los discípulos, exhortándolos a que perseveraran en la fe y diciendo: «Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos al reino de los cielos» (vv. 14:21-22).

Esto nos recuerda que siempre es necesario impartir a los hijos de Dios mensajes de aliento para ayudarlos a perseverar en medio de las pruebas para que su fe no decaiga. Cuando estamos en situaciones desesperadas no hay nada mejor que un hermano o hermana me recuerde las promesas de Dios y me anime a continuar corriendo. La carrera cristiana no se vive aislados, nos necesitamos unos a otros y necesitamos ser recordadas de la Verdad, y saber que no estamos solas en este trayecto.

«Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis». –1 Tes. 5:11

Igualmente importante es recordar que de este lado del cielo ¡tendremos tribulación! Muchas veces caemos en el error de creer que porque somos cristianos no debemos tener problemas. Pero ese concepto no lo aprendemos de las Escrituras. 

«En el mundo tienen tribulación; pero confíen, Yo he vencido al mundo». –Juan 16:33

  • ¿Cómo ha usado Dios el aliento de otros hermanos en tu vida? 
  • ¿Sueles alentar a los hermanos que están en necesidad? Te invito a enviar un mensaje de texto o de audio a una hermana en necesidad hoy. Recuérdale una de las promesas de Dios para su vida y circunstancia.
  • Una vez escuché decir que el «avivamiento vuela sobre las alas de los testimonios». Me encanta la lectura de hoy cuando leemos acerca de los reportes de la obra de Dios que los hermanos daban a la congregación a su regreso (vv. 14:27). No hay nada que aliente más nuestra fe que escuchar sobre las obras portentosas de nuestro Dios. Cada historia nos recuerda que Él no está pasivo, sino que está vivo y activo, y continúa trabajando en el mundo cumpliendo Sus propósitos.

«Señor, Tus obras todas te darán gracias, y Tus santos te bendecirán. La gloria de Tu reino dirán, y hablarán de Tu poder, para dar a conocer a los hijos de los hombres Tus hechos poderosos y la gloria de la majestad de Tu reino. Tu reino es reino por todos los siglos, y Tu dominio permanece por todas las generaciones». –Salmos 145:10-13

  • ¿Acostumbras contar los testimonios de la obra de Dios en tu vida? ¡Te animo a hacerlo en tus reuniones de familia, tu grupo pequeño o estudio bíblico! 

Capítulo 15

  1. Muchos judíos se habían convertido con el mensaje del evangelio, pero supongo que no debió ser fácil para ellos desprenderse de tantos rituales y obras a las que estaban acostumbrados. Muchos querían imponer algunas cosas tales como la circuncisión conforme a la Ley de Moisés y esto ocasionó un debate en la iglesia primitiva. ¿Debían estos nuevos creyentes adoptar las doctrinas del judaísmo? Me vienen a la mente las palabras de Jesús:

«Nadie pone un remiendo de tela nueva en un vestido viejo; porque el remiendo al encogerse tira del vestido y se produce una rotura peor. Y nadie echa vino nuevo en odresviejos, porque entonceslos odres se revientan, el vino se derrama y los odres se pierden; sino que se echa vino nuevo en odres nuevos, y ambos se conservan». –Mateo 9:16-17

Dios estaba haciendo algo nuevo. Los judíos debían abandonar todos esos rituales y no debían integrarlos a este nuevo pacto de gracia que se había instaurado, pero puedo reconocer que debe haber sido algo difícil para los fariseos acostumbrados a todas sus tradiciones. ¡Muchas cosas habían cambiado muy rápidamente! 

Me maravilla la forma como los apóstoles resolvieron este conflicto por medio del concilio de Jerusalén, juntándose allí con los ancianos y las iglesias para considerar las implicaciones de la obra de Jesús y cómo debían moverse de ahora en adelante con los gentiles. Las conclusiones de este concilio eran de vital importancia para el futuro del cristianismo porque implicaba la naturaleza misma de la salvación por la fe solamente. Decidieron no ponerles yugos difíciles de llevar a estos hermanos y determinaron solo pedirle algunas cosas esenciales (vv. 15:28-29) para no ofender a los judíos (la ley del amor puesta en práctica). Ellos confiaron en la dirección del Espíritu Santo para llegar a esta determinación. 

Aunque hoy no imponemos circuncisión ni ninguno de estos rituales, muchas veces queremos imponer en otros cosas que la Palabra de Dios no manda explícitamente, sin darnos cuenta de que ponemos cargas en otros que no están conforme al evangelio de gracia que hemos recibido. Algunas (¡entre muchas!) de estas cosas pudieran ser:

  1. Mandar el uso de una vestimenta específica para las mujeres. Aunque la motivación es buena (la modestia) no podemos legislar donde la Biblia no legisla, restando a la libertad cristiana que tenemos como creyentes.
  2. Prohibir el maquillaje o las joyas en las mujeres, basados en que la conducta exterior no es la que debe preocuparnos sino la interior.
  3. Legislar en cuanto a qué tipo de escuela deben ir nuestros hijos.
  4. Legislar acerca de las comidas que comemos.
  5. Legislar en cuanto a los lugares que visitan, música que escuchan, o preferencias, etc.

Al conocer la decisión del concilio los hermanos se regocijaron cuando lo escucharon por «el consuelo que les impartía» (v. 15:31).Qué consuelo da saber que no tenemos que someternos al yugo de la esclavitud. ¡En Cristo somos libres! (ver capítulo Gálatas 5:1-12).

  • ¿Te consideras una persona legalista? ¿Por qué si o por qué no? ¿Entiendes y vives y proclamas la libertad que Cristo ganó por nosotros en la cruz?

«Para libertad fue que Cristo nos hizo libres. Por tanto, permanezcan firmes, y no se sometan otra vez al yugo de esclavitud». –Galatas 5:1

  1. Pablo y Bernabé laboraron juntos hasta el momento en que Bernabé quiere incluir a Juan Marcos en el próximo viaje misionero. Pablo se sentía defraudado por Marcos, ya que los había abandonado antes. Esto provocó un desacuerdo grande entre Bernabé y Pablo y cada uno siguió por su lado haciendo la obra de Dios, aunque es posible que más adelante se hayan reconciliado. Es válido diferir en criterio con otras personas, con respeto y amor y sin albergar resentimientos, para que cada uno cumpla el plan de Dios fiel y libremente. 

¡De nuevo Dios nos recuerda que Él hace su obra a través de instrumentos débiles! 

Te invito a gozar de la libertad que Cristo ganó para nosotros entonando esta canción.

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Sobre el maestro

Laura González de Chávez

Laura González de Chávez

Laura vive en Illinios, Estados Unidos. Es esposa de Fausto. Su pasión es discipular a las mujeres de todas las edades con el fundamento sólido de la Palabra de Dios y ayudarlas a vivir de acuerdo a la fe que han abrazado. Laura es consejera bíblica y mentora de muchas mujeres jóvenes. Actualmente dirige el ministerio de Aviva Nuestros Corazones, una labor que le ha ayudado a alcanzar a las mujeres de su generación con el mensaje del Evangelio y de la feminidad bíblica. También produce, junto a su esposo, el programa radial semanal "Un Hogar Sobre la Roca", que busca contribuir a redimir el diseño de Dios para la familia. Laura tiene una hija, Sarah, casada con Jonathan, y cuatro hermosos nietos, Zoë, Noah, Joy y Levi. 

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