Mamá: Persevera cuando el viento es contrario
Hoy vamos a estar reflexionando de una manera fresca en un pasaje que quizás conoces muy bien, y es Marcos 6:45-52. Los discípulos acaban de presenciar uno de los milagros más impactantes: la multiplicación de los panes y los peces. Vieron a Jesús alimentar a miles. Vieron Su poder, Su provisión y la abundancia. Pero justo después de este gran milagro, de esta obra poderosa de Dios… viene la tormenta. ¿No te parece que eso también nos pasa a nosotras?
Frases destacadas del episodio de hoy
-
A veces acabamos de ver la fidelidad de Dios. Acabamos de ver una respuesta a la oración. Acabamos de experimentar Su provisión. Y, sin embargo, poco después, nos sentimos otra vez abrumadas. Cansadas. Dudosas. Temerosas.
«Ya muy entrada la noche, la barca estaba en medio del mar, y Él solo en tierra. Y viéndolos remar …
Hoy vamos a estar reflexionando de una manera fresca en un pasaje que quizás conoces muy bien, y es Marcos 6:45-52. Los discípulos acaban de presenciar uno de los milagros más impactantes: la multiplicación de los panes y los peces. Vieron a Jesús alimentar a miles. Vieron Su poder, Su provisión y la abundancia. Pero justo después de este gran milagro, de esta obra poderosa de Dios… viene la tormenta. ¿No te parece que eso también nos pasa a nosotras?
Frases destacadas del episodio de hoy
-
A veces acabamos de ver la fidelidad de Dios. Acabamos de ver una respuesta a la oración. Acabamos de experimentar Su provisión. Y, sin embargo, poco después, nos sentimos otra vez abrumadas. Cansadas. Dudosas. Temerosas.
«Ya muy entrada la noche, la barca estaba en medio del mar, y Él solo en tierra. Y viéndolos remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario…»(vv. 47–48).
- El texto dice que Jesús envió a los discípulos en la barca, y Él se quedó en el monte orando. Pero lo más conmovedor es que «Él los vio remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario». ¡Él los vio! Los vio esforzándose. Los vio batallando. Los vio remar contra el viento.
Querida mamá, Jesús te ve:
- Cuando estás «remando hasta el cansancio».
- Cuando el viento es contrario.
- Cuando estás tratando de educar con paciencia, pero el cansancio pesa.
- Cuando estás ayudando con tareas mientras la casa está en medio de un caos.
- Cuando la agenda está llena de actividades, citas, compromisos.
- Cuando sientes que todo el día fue dar y dar y aun así parece que no fue suficiente.
- Cuando el pecado remanente en tu propio corazón se manifiesta en irritación, impaciencia o comparación.
- Cuando ves el pecado en tus hijos y te sientes impotente y te duele, porque quieres que amen a Cristo y crezcan en sabiduría.
- Cuando anhelas que aprendan, que maduren.
- Sin embargo, este esfuerzo, anhelo y encomienda santa terminan agotándote. Así mismo estaban los discípulos.
Pero el texto no termina ahí. Dice que Jesús vino hacia ellos caminando sobre el mar. Él no gritó instrucciones desde lejos. No les dijo: «¡Esfuércense más!» o «¡Sigan remando hasta que no puedan más!». Les dijo: «¡Ya deberían haber llegado al otro lado!». Él fue hacia ellos. Y cuando entró en la barca… el viento se calmó.
- El mismo Jesús que se quedó orando en el monte, intercediendo, es el que te ve a ti y también se acerca a ti. Él no te mira de lejos. Mientras tú estás en medio de la rutina diaria, Él no está ausente, sino que está intercediendo por ti. Él te está observando con compasión y está acercándose en ese momento preciso.
La mayor seguridad no es la ausencia del viento. Es la presencia de Cristo en la barca. A veces pensamos que el descanso vendrá cuando:
- Las tareas estén terminadas.
- La casa esté ordenada.
- Los niños sean obedientes o más independientes.
- Nuestra agenda esté más ligera.
- O cuando hayamos sido más santificadas.
- Pero el verdadero descanso viene cuando tú puedes recordarle a tu alma en medio del caos y del cansancio: «Jesús está aquí».
«Ellos estaban totalmente asombrados porque todavía no entendían el significado del milagro de los panes. Tenían el corazón demasiado endurecido para comprenderlo» (vv. 51-52).
- ¿No nos pasa igual? Ayer vimos la provisión de Dios. La semana pasada vimos Su respuesta. El año pasado vimos Su cuidado. Vimos un avance en nuestros hijos; quizás han ido aprendiendo a hacer sus tareas solos, quizás los vemos más obedientes. O tal vez tenemos un bebé que ya duerme la noche entera y hoy… dudamos otra vez, pero no porque Él no haya sido fiel, sino porque nuestro corazón se endurece.
- El cansancio, la rutina y la sobrecarga pueden endurecer el corazón, y poco a poco dejamos de ver con ojos de fe. Pero este pasaje es una invitación para que digamos: «Señor, ablanda mi corazón. Ablándalo cuando estoy cansada. Ablándalo cuando el viento es contrario. Ablándalo cuando estoy remando con todas mis fuerzas. Ablándalo cuando me irrito, cuando me amargo. Recuérdame lo que ya has hecho. Recuérdame tu fidelidad pasada. Recuérdame que Tú ves».
Jesús vio a Sus discípulos luchar en la oscuridad de la noche, y hoy Él ve a cada mamá.
- Te ve a ti que luchas en medio de la noche, literal o figurada.
- Te ve cuando te levantas temprano.
- Te ve cuando nadie más nota tu sacrificio.
- Te ve cuando lloras en silencio en el baño.
- Te ve cuando oras mientras doblas ropa.
- Te ve cuando corriges con firmeza y amor.
No estás sola en medio del mar de tareas no terminadas y no estás olvidada en medio del viento. Quizás hoy el viento no se detenga inmediatamente, pero puedes descansar en esto:
- Jesús está intercediendo.
- Jesús está viendo.
- Jesús siempre se acerca, y cuando Él entra en la barca, cuando tú vuelves a recordar Su presencia, algo cambia en tu interior, aunque las olas sigan arropando tu barca.
Pasajes bíblicos para profundizar:
«Por nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús». —Filipenses 4:6-7
Recursos recomendados:
Episodio, ¿Cómo luce el descanso en una mamá con niños pequeños?
Episodio, Entre el «yo también» y el «ven a Cristo»
Blog, Mi descanso vs. Mi rol de madre
¡Te invitamos a unirte al canal oficial de QAASH en Instagram aquí!
*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la series de podcast.

Únete a la conversación