Aviva Nuestros Corazones Radio

La doble naturaleza de Cristo

Leslie Basham: Jesús poseía la doble naturaleza, humana y divina. ¿Puedes entender esto completamente? Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Si pudiéramos poner a Jesús en una dimensión en la que pudiéramos entenderle, ya no nos sería posible maravillarnos de Él. No sería incomparable. No somos capaces de entenderlo completamente. Tenemos que hacer esto por fe. Pero al hacerlo, nos maravillamos y le adoramos. Él realmente es el Cristo incomparable.

Leslie: Estas escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia Saladín. Nancy nos ha estado guiando por  la serie llamada El Cristo incomparable. Hemos visto varias razones del porque Jesús es verdaderamente incomparable. Ha sido enriquecedor en esta temporada de Pascua.

Nancy ha estado siguiendo el bosquejo de un libro llamado “El Cristo incomparable” de J. Oswald Sanders, [The Incomparable Christ - disponible en Inglés]. Aquí está Nancy con la continuación de la serie.

Nancy: Algunos cientos de años después de la vida de Cristo aquí en la tierra, surgieron dentro de la iglesia algunas controversias que tuvieron que ver con la persona y la naturaleza de Cristo. ¿Quién fue Él realmente? Querían poner en orden esto y asegurarse de estarlo haciendo bien, así que al inicio del programa de hoy quiero darte una rápida lección de historia de la iglesia. Todo esto ocurrió en los  primeros 300 ó 400 años después de la vida de Cristo en la tierra.

Primero, había un hombre llamado Arío. Lo he mencionado en programas anteriores. Era un maestro de Alejandría, Egipto, que creía que Cristo era un ser supremo exaltado, pero que era un ser creado y no era el Dios eterno. Elevaba a Cristo, pero decía que no era completamente Dios. Esa fue una herejía que se perpetuo muchas veces y de diferentes maneras durante los últimos 160 ó 170 años, el arrianismo.

Luego hubo un obispo en Laodicea de nombre Apolinar. No pretendo que  recuerden todo esto, solo quiero que echemos un vistazo a cómo estas corrientes aparecieron y cómo estas herejías se desarrollaron. Este hombre estuvo de acuerdo en que Cristo era completamente Dios, pero no podía ver cómo podía ser a la vez completamente Dios y completamente hombre, así que enseñó que Cristo tenía un cuerpo humano pero no una mente y un espíritu humano. Por fuera lucía como un hombre, tenía un cuerpo humano, pero por dentro era completa y solamente Dios.

Así que Ario dijo que Jesús no era completamente Dios. El segundo Apolinar, dijo que Él no era completamente hombre. Y después surgió otro predicador y obispo famoso en Constantinopla cuyo nombre era Nestóreo. Él afirmó que en efecto Jesús era completamente Dios y completamente hombre, pero pensó que por lo tanto Cristo debió ser dos personas en un cuerpo. Una persona divina y una persona humana. Así que negaba la unidad de las dos naturalezas en un cuerpo.

Entonces la controversia o herejía opuesta surgió en relación a como estaban estas dos naturalezas divina y humana, relacionadas. Un hombre llamado Eutiques, un clérigo, un maestro, negó la diferencia entre las dos naturalezas. Dijo que Cristo tenía solo una naturaleza la cual era una mezcla de humana y divina. No era completamente humano; pero tampoco era completamente divino. Era una mezcla de las dos.

Ahora, con relación a cada una de estas herejías, los líderes de las iglesias se reunieron y convocaron lo que fueron llamados concilios para clarificar la verdad acerca de Jesús. ¿Quién fue Él —fue Dios u hombre? ¿Cómo se relaciona todo esto?

No podemos culparlos por esta difícil tarea. Tenemos problemas en entenderlo con nuestras mentes limitadas porque es algo sobrenatural. Es un misterio. No es algo comprensible para los seres humanos con una mente finita. Pero ellos regresaron a las Escrituras y bajo la dirección del Espíritu Santo aclararon estos temas.

El final de esos concilios que se convocaron para tratar sobre quién fue Jesús fue en el año 451 D.C.  Se reunieron en una ciudad llamada Calcedonia, que se encuentra en la actual Turquía.  Y abordaron diversos temas y herejías. Allí surgió lo que se conoce como el Credo de Calcedonia —que desde entonces, aunque no estés consciente o familiarizada con ello, ese credo ha sido aceptado por las iglesias católicas, protestantes y ortodoxas como la posición bíblica sobre la persona y la encarnación de Cristo.

Es un documento muy importante. No es la Biblia, pero toma las enseñanzas bíblicas y las resume todas en un documento. Ahora, ese documento, El Credo de Calcedonia puede ser resumido en cuatro importantes declaraciones doctrinales acerca de Cristo. Déjame darte estas declaraciones.

  • Número uno: Cristo es total y completamente divino, completamente Dios.
  • Número dos: Cristo es total y completamente humano —totalmente Dios, totalmente hombre.
  • Número tres: Las naturalezas divina y humana de Cristo son distintas. No son una misma.
  • Número cuatro: Las naturalezas divina y humana de Cristo están completamente unidas en una sola persona.

Eso significa  que eran dos naturalezas distintas, una humana y una divina, unidas en una persona, la persona de Cristo. Todo este concepto de que Cristo es completamente Dios,  completamente hombre, de que tiene distintas naturalezas, humana y divina, dos naturalezas unidas en una persona—ese concepto fue conocido por los teólogos como (aquí te voy a dar una palabra elegante) la unión hipostática de Cristo, así como lo oyes unión hipostática de Cristo.

 

No entraré en detalle de cómo surgió todo esto, pero es uno de los conceptos más profundos e importantes en la teología. Esto es lo que hace a Cristo incomparable, al incomparable Cristo, el hecho de que tiene dos naturalezas distintas, una humana, una divina, que están unidas en una persona.

Él no es dos personas, Él es una persona, completamente Dios y completamente hombre, Hijo de Dios e Hijo de Hombre, y esto lo hace incomparable. No hay otro "dios" en la historia del universo que se haya convertido en hombre, y no hay otro líder religioso que haya proclamado ser  Dios. Pudieron haber dicho que eran Dios, pero no lo eran.

Jesús es el Dios/hombre. Hemos estado viendo este tema en los programas pasados. Lo hemos abordado, pero quiero  extraer  lo que hemos hablado acerca de la deidad de Cristo, de la humanidad de Cristo—quiero arrastrar hoy todo esto, unirlo y darle un vistazo más profundo a la doble naturaleza de Cristo.

Si estás leyendo con nosotras el libro de Oswald Sanders, lee el capítulo 12, "La doble naturaleza de Cristo"  Verás que es un poco difícil de manejar. Reconozco que estamos en un territorio profundamente doctrinal.

Pero déjame decirte que el objetivo de todo esto no es que seas capaz de manejar abiertamente términos como la unión hipostática o nombrar a estos padres de la iglesia. El objetivo es ver a Cristo, llegar a conocerlo, a amarlo, a ser asombradas con Su belleza, y al hacerlo, te darás cuenta que el pecado es menos atractivo y las presiones de la vida son menos abrumadoras cuando ves la grandiosidad de quien es Cristo.

Te podrías preguntar al oírnos hablar de estas cosas, el porqué de todo esto ¿Cuáles son las implicaciones prácticas? Bueno, lo que es  realmente práctico es que estamos conociendo a una Persona, al estudiar estas cosas. Esto es, quien es Él realmente y si vamos a conocerlo,  a confiar en Él y a amarlo, entonces es importante entender todo esto.

Ahora, no estoy diciendo que algún día podremos entender esto completamente porque en realidad no lo haremos, pero necesitamos al menos afirmar que esto es verdad—Jesús,  el Dios/hombre. Esta es una doctrina cristiana cardinal, fundamental, y como he dicho, es algo que nuestras mentes finitas no pueden bajo ninguna circunstancia o motivo comprender o explicar. Esto es un misterio, y necesitamos reconocer esto cuando tratemos de explicarlo.

Has tratado de explicarle a tu niño de cuatro años, ¿como Jesús pudo ser Dios y pudo ser hombre? Tengo problemas explicándotelo a ti. He pasado muchas horas en las últimas semanas tratando de pensar en cómo hacer esto por lo menos un poco más comprensible, pero estamos lidiando con un misterio.

Estamos tratando con cosas que están fuera de nuestro alcance, y el mundo secular lo ve como una excusa. Dicen, que si no puede ser explicado, no puede ser verdad, pero el hecho es que, si lo pudiéramos entender, si pudiéramos meter a Jesús en nuestra cajita para poder entenderlo, entonces, no sería asombroso para nadie. No sería incomparable.

No deberíamos ser capaces de entenderlo completamente. Tenemos que aceptar muchas de estas cosas por fe. Pero al hacerlo, nos maravillamos, y lo adoramos. Él realmente es el Cristo incomparable.

El concepto de que Cristo tiene dos naturalezas en una persona se afirma tanto en el Antiguo como en  el Nuevo Testamento. Primero veamos al Antiguo Testamento. Por ejemplo, en Isaías capítulo 9, versículo 6, tenemos lo que para muchas de nosotras es una profecía del Antiguo Testamento muy conocida acerca del Mesías.

"Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo" (NVI). Ahora, aquí vemos una referencia, una referencia encubierta velada, 700 años antes de que Cristo naciera, al hecho de que Él sería una persona. Esto está hablando de una persona. Aquí no se está hablando de dos personas diferentes, un niño y un hijo. Esta es una persona, pero con dos naturalezas.

"Un niño nos ha nacido", habla de ¿cuál naturaleza? Habla de Su humanidad. "se nos ha concedido un hijo" (del cielo) habla de ¿qué naturaleza? Su deidad, del hecho que Él es Dios. Así que un niño es nacido de la virgen María. Un hijo nos es dado. Este es el regalo de Dios desde el cielo. Esta es Su deidad.

Y ves el mismo concepto—dos naturalezas, una persona—En Gálatas capítulo 4, en el versículo 4, "Pero cuando vino la plenitud del tiempo", esto es cuando celebramos la navidad. "Dios envió a Su Hijo,"Él mismo del que estaba hablando en Isaías capítulo 9. Dios envió a Su Hijo, "nacido de mujer" dos naturalezas.

Hijo de Dios, Él es Dios. Él es igual o tiene la misma naturaleza de Dios y nació de una mujer—Su deidad y Su humanidad. Lo vimos anteriormente en esta serie por separado. Pero ahora estamos viendo la doble naturaleza de Cristo, al mismo tiempo.

Ves este concepto, las dos naturalezas en una persona, ratificado en mucho de nuestros grandes himnos. Por ejemplo, uno de los grandes himnos que cantamos y uno de los más bellos villancicos navideños, "Ven Tú tan esperado Jesús," tiene esta frase, "Nació niño y sin embargo rey", las dos naturalezas en una persona— nació niño y sin embargo rey.

Este concepto, dos naturalezas, una persona, es reafirmado en muchas de las grandes confesiones y credos de nuestra fe. Por ejemplo, La confesión Belga, escrita en 1561, dice,

Nosotros confesamos que Él es verdadero Dios y verdadero hombre; verdadero Dios por Su poder para vencer la muerte y  verdadero hombre para que pudiera morir por nosotros.

Dos naturalezas; una Persona. Ahora, Jesús siempre fue el  divino Hijo de Dios. Siempre fue igual a Dios. Siempre fue de la misma naturaleza del Padre. Antes de los tiempos, en la eternidad pasada—hablamos de esto anteriormente en la serie, cuando hablamos de la pre-existencia de Cristo—antes de que existiera el tiempo, antes de que la eternidad comenzara, antes de que Él viniera a la tierra. Él siempre fue el divino Hijo de Dios.

Pero cuando Él fue concebido por el Espíritu Santo en el vientre de la virgen María, adquirió la segunda naturaleza, la naturaleza humana y lo hizo—no me pidas que te lo explique. Solo te estoy diciendo—Él lo hizo sin que disminuyera en lo más mínino Su deidad. Él agregó esa naturaleza humana a la naturaleza divina que tuvo eternamente.

Puedes ver estas dos naturalezas en los evangelios. Por ejemplo, Jesús fue a una boda. Esa es Su humanidad, Su naturaleza humana, pero  ¿qué hizo mientras estuvo en la boda? Convirtió el agua en vino.

Esa es Su deidad, Su divinidad.

Él salió en bote con Sus discípulos y se quedó dormido en la parte inferior del bote porque estaba cansado. ¿Qué naturaleza era esa? Su humanidad, y después se levantó, reprendió y calmó la tormenta. ¿Qué naturaleza es esa? Su deidad—dos naturalezas, una Persona.

Crisóstomo fue uno de los padres de la iglesia que vivió a finales del año  300 y principios del 400 después de Cristo. Y él lo dijo de esta manera,

No pienso en Cristo solo como Dios, o solo como hombre, sino como una unidad. Porque sé que tuvo hambre, pero también sé  que con 5 piezas de pan alimento a 5000. Su humanidad y Su deidad.

Sé que le dio sed y también sé que convirtió el agua en vino. Sé que  se subió a un bote, pero también sé que caminó sobre las aguas. Sé que murió, pero también sé que Él resucitó de entre los muertos.

Sé que fue traído ante Pilato, y sé que está sentado a la diestra del Padre en Su trono. Sé que fue alabado por ángeles, pero también sé que fue apedreado por los judíos. . . Algunos de ellos le atribuyeron ser humano, otros  tener naturaleza divina—por esta razón Él dice que ha sido Dios y hombre a la vez.

Ahora, tenemos que darnos cuenta que esta doble naturaleza de Cristo no es temporal, sino permanente. Él aún es Dios/hombre, y lo será siempre. Hoy está en Su trono en el cielo en Su resucitado y glorificado cuerpo. Las cicatrices de los clavos en Sus manos, las cicatrices de la lanza en Su costado aún son visibles en Su cuerpo glorificado.

¿Y qué hace con esa naturaleza humana,  el Dios/hombre? Él nos representa frente al Padre. Él es nuestro abogado, Él intercede a nuestro favor. ¿Qué precioso y poderoso es esto?

Así que vemos aquí al dar un vistazo  a estas cosas, a los padres de la iglesia lidiando con todo esto  —y a nosotras también, aquí tratando de lidiar con estas cosas que nos bloquean la mente—vemos la importancia de  pensar de manera correcta con relación a Cristo. No nos sorprendamos de que esta fue una batalla continua, no solo en la iglesia primitiva sino también en nuestros días.

Satanás no quiere en realidad que sepamos quien es Cristo, así que en los primeros días de la iglesia, surgieron enseñanzas erróneas acerca de la naturaleza de Cristo, tuvieron que regresar a las Escrituras, estudiarlas a fondo y afirmar la verdad acerca de Cristo. Este no fue el fin. Hoy en día, aún hay gente, aun en algunas de nuestras iglesias, promoviendo falsa y errónea doctrina acerca de Cristo. ¿Y qué tenemos que hacer? Regresar a la Palabra y ratificar la verdad acerca de Cristo.

Ahora la doble naturaleza de Cristo, completamente Dios, completamente hombre, dos naturalezas en una persona, era absolutamente necesaria para nuestra redención. Esto no es sólo el análisis sintáctico del  misterio teológico. Esto es algo crucial. Es muy importante. No podemos ser salvos apartados del hecho de que Cristo fue el Dios/hombre.

Este es el plan que Dios puso en marcha en la eternidad. Con el fin de salvarnos de nuestros pecados, Cristo tenía que convertirse en hombre. Tenía que ser verdaderamente un hombre para representarnos y completamente Dios para ser capaz de salvarnos. Como hombre, Él obedeció perfectamente la ley de Dios, y eso es lo que lo califica a morir en nuestro lugar como sustituto de nuestros pecados.

Como un hombre que es citado en el libro de Oswald Sanders diciendo, "Si no hubiese sido hombre, Él no habría podido compadecerse de nosotros; y si no hubiese sido Dios, no hubiese podido salvarnos."1 Tenía que ser las  dos cosas, Dios y hombre.

Una de las mejores explicaciones que he leído acerca de por qué esto es importante en la redención se encuentra en el libro de, C.J, Mahaney titulado, “Cristo nuestro mediador”. Así que déjame leerte una extensa porción del libro. No creo que yo lo pueda explicar más claro. Él dijo,

Solo alguien completamente divino y verdaderamente humano puede verdaderamente ser un mediador eficaz entre Dios y los hombres. . .

Puesto que el pecado ha sido cometido por un hombre, el pecado debe ser expiado por un hombre. Solo un ser humano puede ser el perfecto sustituto para otros seres humanos. La deuda, la obligación y la responsabilidad son solo de la humanidad. Ni tú ni yo, sin embargo, podemos expiar nuestro pecado de manera  que satisfaga los requisitos de la justicia de Dios; nuestra propia desobediencia ya nos condena ante un Dios justo. Además, somos cautivos del pecado; es humanamente imposible liberarnos de sus garras.

Esta es nuestra condición—no tener forma posible para expiar nuestro pecado, ni ninguna otra posible forma de liberarnos de la esclavitud del mismo.

Es necesario un rescate divino. ¡Necesitamos un salvador! Y para ser nuestro salvador, para poder pagar nuestra deuda, este individuo debe ser como nosotrosno solo Dios en una forma que parezca humana, sino  alguien completamente y verdaderamente humano. Aún así, debe ser distinto a nosotros, ya que solo un sacrificio perfecto es aceptable…

¿Entiendes esto? Tiene que ser como nosotros para representarnos. Pero no puede ser como nosotros o tendría que morir por Su propio pecado.

Así que C.J, Mahaney continúa diciendo—y estas es la buena noticia; este es el Evangelio.

Solo Jesucristo, verdadero Dios y completamente hombre puede ser nuestro sustituto y hacer este sacrificio. Solo Jesús pudo pararse en  ese lugar y en esa posición única. El único que vivió la vida perfecta también tuvo una muerte única en rescate por nuestros pecados. Él pago el precio, que  tú y yo le debíamos a la parte ofendida,  agraviada,  a Dios nuestro creador y juez. 2

Gracias a Dios por la claridad que le dio a C.J. Mahaney para redactar esto.

La humanidad de Cristo significa que Él está dispuesto a salvarnos, pero si solo fuese humano, no tendría el poder para salvarnos. Su deidad significa ¡que Él es capaz de salvarnos! Porque Él es Dios/hombre, Él es las dos cosas y es capaz y está dispuesto a salvarnos. ¡Gloria a Dios!

Y les voy a dar una noticia mejor que esta. Él lo hizo—se convirtió en Dios/hombre por nosotros. Recuerdas el versículo que leí anteriormente, en Isaías capítulo 9, versículo 6 "Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo" (NVI) Qué increíble demostración del maravilloso amor de Dios.

Así que sin dejar de ser completamente Dios, sin dejar a un lado Su deidad, Jesús tomó  nuestra naturaleza humana para así Él reconciliarnos con Dios. Y si eso no te conmueve, nada lo hará.

Ahora, pudiera ser que algunas de ustedes hayan escuchado esto por primera vez, y estén reflexionando. Lo estén pensando. Tratando de entenderlo. Y estén diciendo, que este es un asunto muy pesado, y yo solo quisiera decirles, "¡sigan adelante!" Es una verdad descomunal. Y vale la pena seguir adelante.

Pero aquí está mi preocupación es que  para muchas de nosotras esto es bastante familiar. El problema es que perdemos la capacidad de asombro de maravillarnos. Nos olvidamos lo increíble que esto es.

Déjame ayudarte a restaurar esa capacidad de asombro  un poco al leerte un extracto de un mensaje del pastor John Piper cuando predicó acerca del Dios/hombre, Jesucristo. Él dijo,

La unión de la deidad de Cristo y Su humanidad en una persona hace posible que nosotros tengamos todo lo que necesitamos en un solo salvador.

Porque Jesús es Dios,  Él es todo poderoso y Él no puede ser vencido. Porque Él es Dios, Él es el único salvador adecuado. Porque Él es Dios, los creyentes están a salvo y nunca perecerán; tenemos seguridad. Porque Él es Dios, tenemos la confianza de que Él nos dará el poder para realizar la tarea que Él nos ha mandado. Y porque Él es Dios, todas las personas serán responsables ante Él cuando regrese a juzgar al mundo.

Porque Jesús es hombre, Él ha experimentado las mismas cosas que nosotros. Porque Él es hombre, puede identificarse con nosotros más íntimamente. Porque Él es hombre, puede venir a nuestro rescate como nuestro sumo sacerdote que se compadece de nosotros  cuando llegamos al límite de nuestras debilidades humanas. Porque Él es hombre, podemos establecer una conexión con Él— Él no está lejano y sin involucrarse. Porque es hombre, no podemos quejarnos de que Dios no sabe por lo que estamos pasando. Él fue el primero en experimentarlo.

Estaba hablando con una amiga el otro día acerca de esta sesión. Ella acababa de leer este capítulo sobre la doble naturaleza de Cristo en el libro de Oswald Sanders. Y me comentó cuando hablábamos, "este capítulo me llevo a la adoración porque es un misterio maravilloso". Esa es la respuesta que debemos tener. Y esa es mi oración por ti también.

Leslie: Nancy Leigh DeMoss  regresará para orar con nosotras. Ha estado hablando acerca de una pregunta que ha mantenido a los teólogos ocupados por siglos: ¿Cómo pudo Jesús ser completamente Dios y completamente hombre? El programa de hoy ha sido más que un ejercicio intelectual. Al nosotras considerar que nuestro Mesías fue completamente humano y completamente divino, estamos llamadas a la adoración.

Nancy ha titulado la serie, El Cristo incomparable, y ha sido así, ha sido intensa y profunda, práctica y honorable. La serie está basada en el libro de Oswald Sanders, “El Cristo incomparable”. Nancy ha estado usando pequeños capítulos de este libro como resumen, pero ella ha desarrollado el contenido y lo ha hecho propio. El libro está disponible solamente en inglés.

Bueno, Jesús vivió Su vida y Su ministerio aquí en la tierra mientras permanecía soltero. Esto realmente es significativo para mí. ¿Por qué? Descúbrelo el lunes cuando Nancy explique la soltería de Cristo. Ahora, ella está de regreso para orar y terminar el mensaje de hoy de Cristo completamente Dios y completamente hombre.

Nancy: Estamos en tierra santa, Padre. Solo quiero agradecerte por Cristo, el Cristo  incomparable, completamente Dios, completamente hombre, dos naturalezas en una persona. No solo dispuesto a salvarnos porque Él es hombre, sino capaz de hacerlo porque Él es Dios. Oro en el precioso nombre  de Jesucristo. Amén.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1W. Graham Scroggie quoted in The Incomparable Christ by Oswald Sanders, p. 128.

2C. J. Mahaney. Christ Our Mediator: Finding Passion at the Cross. Multnomah, 2004. p. 43-4.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la serie de radio.

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