50 maneras de servir a otros

¡Me encanta cuando ustedes hacen preguntas difíciles!

Una lectora me escribió recientemente: «¿Cómo sirvo a otros?» ¡El simple hecho de que me este haciendo esa pregunta hace que yo quiera darle una estrella de oro! Muchas de nosotras pasamos el tiempo preguntándonos secretamente lo opuesto: «¿Cómo puedo conseguir que otros me sirvan a mi?». Pero no es así como la Biblia nos enseña a vivir. Vamos a desmenuzar el servicio por un minuto y luego les daré una lista con 50 maneras súper prácticas de servir a otros. ¡Sí, 50!

¡Hey! ¡Tú importas!

La Biblia tiene mucho que decir acerca del servicio. Ya que el tema aparece tanto en la Palabra de Dios, podemos asumir que es algo que Dios quiso que nosotros entendiéramos y luego lo viviéramos hasta el fin.

Pero, ¿qué significa servir a otros exactamente?

Filipenses 2:3-4 nos ayuda a entenderlo.

«Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás».

¿Les molesta si digo esto a la manera de Erin?

Servicio = encontrar maneras prácticas de mostrar a otras personas que ellos importan. Se parece al dicho: ¡Usted es importante y yo quiero demostrárselo!

Esto es algo que suena maravilloso en teoría, pero no es siempre muy atrayente en tiempo real. El servicio verdadero requiere sacrificio. Debemos sacrificar nuestras capacidades para el bien de otros, no solo de nosotras mismas. Debemos sacrificar nuestros talentos para invertir en los demás, no solo para hacernos quedar bien. Debemos sacrificar nuestro tiempo, algo que siempre escasea. Y aquí está el golpeador: para servir verdaderamente como la Biblia nos llama a hacerlo, debemos hacerlo con la promesa nula de un reembolso personal. No existe garantía de que las personas a las que servimos nos devolverán el favor o de que incluso noten nuestros esfuerzos. Estamos llamadas a servir a otros de todas maneras.

Colocado al revés

Cuando leemos los Evangelios, vemos que Jesús tiene un hábito de tomar lo que pensamos que sabemos sobre cómo debe funcionar el mundo y colocarlo al revés. El seguramente hizo eso con la idea del servicio.

«Sentándose, llamó a los doce y les dijo: Si alguno desea ser el primero, será el último de todos y el servidor de todos». (Marcos 9:35)

«Pero entre vosotros no es así, sino que cualquiera de vosotros que desee llegar a ser grande será vuestro servidor, y cualquiera de vosotros que desee ser el primero será siervo de todos». (Marcos 10:43-44)

Aquí está la ecuación que Jesús está esquematizando:

  • ¿Quieres ser el primero? Sé el último.
  • ¿Quieres ser la gran cosa? Sirve a otros.
  • ¿Quieres ser grande? Sé un servidor.
  • ¿Quieres ser el número uno? Sé un esclavo.

Si hemos estado en la Iglesia por mucho tiempo, conocemos esos versículos, pero, ¿alguna vez te has tomado el tiempo para considerar el absurdo y chiflado consejo que Jesús está dando aquí? ¿Cómo es posible convertirse en la gran cosa haciendo a otros la gran cosa? ¿Cómo podemos hacernos los número uno siendo el esclavo de alguien más? Jesús nos muestra que el valor es asignado de manera diferente en el reino de Dios que en nuestro mundo. Vivimos en una cultura en la que se valora altamente el yo. Jesús está diciendo lo contrario, que Él valora altamente a los que tienen cuidado de otros.

Él no nos dejó con la interrogante, tratando de resolver esta mezclada ecuación por nuestra propia cuenta. Él es la solución. Su vida es la fórmula que podemos seguir.

Marcos 10:45 lo dice de esta manera: «Porque ni aún el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos».

Si alguien merece ser servido, es Jesús. Pero Él pasó Su vida mostrándole a otros que ellos importan. También podemos hacerlo nosotras.

Menos hablar – Más hacer

Lo que pasa con el servicio es que requiere de mangas enrolladas y uñas sucias. Para que realmente podamos servir a otros, tenemos que dejar de hablar y comenzar a hacer. Es por eso que cuando Jesús describió el servicio en lugares como Mateo 25:35-40, Él hizo sugerencias muy prácticas como alimentar al hambriento, vestir al desnudo y visitar a los enfermos y presos.

Con aquel consejo en mente, aquí están 50 maneras prácticas de cómo puedes comenzar a servir a otros ahora mismo.

1. Lava los platos sin que te lo pidan.

2. Ofrécete a ayudar a un hermano más joven con su tarea.

3. Enciende el carro de sus padres así estará agradable el clima y caliente el motor cuando ellos entren a él.

4. Contacta al director/directora de tu escuela y pregúntale cómo puedes ser voluntaria en la escuela.

5. Pasa 5 horas por semana siendo voluntaria en la oficina de tu Iglesia.

6. Examina tu armario y dona viejos libros y juegos a un hospital local.

7. Visita a alguien de tu Iglesia que esté hospitalizado; tu pastor puede ayudarte con eso.

8. Se voluntaria en el centro de atención a embarazadas más cercano.

9. Cómprale el almuerzo a alguien.

10. Dependiendo de la estación del año, palea la nieve o corta el césped en tu patio.

11. Ofrécete a ayudar a tu mamá a limpiar a fondo los armarios, organiza una venta de garaje y da las ganancias a la caridad.

12. Se una mentora. Encuentra una chica que sea menor que tu y ofrécele hacer un estudio bíblico juntas.

13. Enseña en la escuela dominical.

14. Lleva productos horneados caseros a alguien que esté enfermo o lastimado. Hay muchas recetas de galletas que puede hacer.

15. No tomes el mejor asiento en la casa.

16. Escribe una nota alentadora y esperanzadora y déjala en el armario de un amigo/amiga.

17. Apoya un ministerio económicamente.

18. Promueve las ideas de alguien. Cuando te sea posible, aboga por otros.

19. Comienza un estudio bíblico en tu escuela.

20. Pregunta a tu pastor de jóvenes como puedes ayudar a instalar o a recoger en el grupo de jóvenes.

21. Envía una donación anónima a alguien que sabes está luchando con sus finanzas.

22. Sé voluntaria para mecer bebés en la Unidad Neonatal de Cuidados Intensivos de un hospital cercano.

23. Ve a un viaje misionero de corto plazo a través de tu Iglesia.

24. Patrocina a un niño a través de una organización cristiana de patrocinio.

25. Escoge a un misionero y comprométete a orar por él/ella una hora cada semana.

26. Planta un jardín. Comparte tus productos con una pareja anciana del vecindario.

27. Dona una caja de zapatos para un niño en Navidad.

28. Dona a nuestro Blog.

29. En vez de tirarla, regala tu ropa vieja a un refugio local.

30. Envía un paquete de cuidados a soldados desplegados.

31. El día de la basura, empuja los contenedores de basura de los vecinos hacia la parte trasera de sus casas.

32. Llama a una mamá que conozcas y ofrécele cuidar a su bebe de gratis.

33. Haz unos carteles alentadores y anónimamente cuélgalos por toda la escuela. Aquí unos eslóganes que puedes utilizar: ¡Tu importas! ¡Eres grande! ¡Estoy orgulloso de ti! ¡Eres un sol!

34. ¿Cuál es la tarea del hogar que a tu mamá le gusta menos? (¿lavar, fregar, barrer el piso?) Asume ese trabajo por ella.

35. Ayuna un día a la semana para orar por otros.

36. Adopta un abuelo o una abuela en el hogar de ancianos local y hazle una visita regularmente.

37. Da elogios generosamente.

38. Envía flores.

39. Deja que otra persona elija que show o película van a ver.

40. Escribe notas alentadoras en todos los muros de tus amigos de Facebook.

41. Escribe tus versículos favoritos en una tarjeta e insértalos dentro de libros de la escuela o en la biblioteca.

42. Prepara y entrega paquetes de cuidados para quimioterapia. Aquí está como hacerlo: 2 pares de utensilios plásticos (cuchillo/tenedor/cuchara), goma de mascar o gotas de limón para el mal sabor de boca, desinfectante de manos, bálsamo para los labios, cepillos de dientes desechables, una tarjeta con mensajes hermosos de parte tuya (y/o tu familia), otras ideas (medias, sábanas, bufandas, etc.)

43. Deja flores o un paquetito con delicias en la puerta de alguien. ¡Toca el timbre y corre!

44. Escribe una nota a tus profesores diciéndoles lo mucho que aprecias su inversión en ti.

45. Haz una tarea del hogar por un hermano/hermana sin que él/ella lo sepa.

46. ¿A quién conoces que esté solo? Llámalo y hagan planes.

47. Deja una moneda en un parquímetro para que alguien más la pueda usar.

48. Organiza un paseo de merienda en tu iglesia o escuela.

49. Planea una noche de talentos y da el dinero ganado a las misiones.

50. Ofrece darle un día completo a alguien que conoces. Deja que esa persona sea quien haga la agenda del día.

¡A movernos!

Si la meta de servicio es simplemente para apreciar y conocer las necesidades de otros, las posibilidades son infinitas. Entonces, ¿vas a dejar de hablar sobre eso y vas a empezar a hacerlo? ¿Puedes? ¿A quien puedes servirle hoy? ¿Qué harás para seguir la iniciativa de Jesús y poner a otros primero? Deja tu comentario debajo y háblame sobre eso.

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Sobre el autor

Erin Davis

Erin Davis

Erin Davis es una autora, bloguera y oradora popular a la que le encanta ver a mujeres de todas las edades correr hacia el pozo profundo de la Palabra de Dios. Es autora de muchos libros y estudios bíblicos, incluidos Connected, Beautiful Encounters y la serie My Name Is Erin. Ella sirve en el equipo del ministerio de Aviva Nuestros Corazones. Cuando no está escribiendo, puedes encontrar a Erin persiguiendo pollos y niños en su pequeña granja en el Medio Oeste.

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