¿Cómo soy «ayuda idónea» si estoy soltera?

¿No te pasa muchas veces que al escuchar a alguien hablar del diseño de la mujer como ayuda idónea, piensas inmediatamente en que esa descripción pertenece solo a una mujer casada? A mí me sucedió por un tiempo; sin embargo, esto es totalmente erróneo y muy alejado de la cosmovisión bíblica.

Sí, es cierto que cada mujer casada es ayuda idónea de una manera única y particular para el hombre que Dios le dio como esposo; entonces, ¿cómo es para las solteras? ¿Ellas también están diseñadas para ser ayuda idónea?

Primeramente quiero decirte que, sin importar la edad que tengas o la etapa de vida en la que te encuentres, entonces has sido diseñada para ser ayuda idónea; de manera que tu diseño te llevará a reflejar esa característica de ayudador del Señor, como Él mismo se define en varias ocasiones dentro de Su Palabra.

Seguramente has escuchado acerca de la palabra «ezer», un vocablo hebreo que define a Dios como ayudador. Nuestro Dios en Su Palabra es nombrado el Ayudador, tu pronto auxilio en las tribulaciones, el que está pendiente de ti, el que te cuida, el que tiene misericordia y compasión de ti. Todo este despliegue de ayuda, es lo que involucra nuestro diseño de ayuda idónea; de esta manera reflejamos a Dios como mujeres.

Para entenderlo mejor, vayamos a Génesis 2:8: «Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él».

Aquí encontramos por primera vez este término de «ayuda idónea», y lo que podemos ver en el texto es que la soledad del hombre no era buena, pues si él había sido creado para ser imagen de Dios, debía reflejar a ese Dios en su relación de igualdad y diversidad que tiene en la Trinidad. El hombre necesitaba a alguien que fuera igual a él, pero diferente de alguna manera; así que, Dios crea a la mujer con un diseño que complementara ese reflejo de la gloria de Dios.

Vemos también que la mujer fue creada como ayuda para el hombre, pero que ese diseño de ayuda no se limita al papel de la mujer como esposa, sino que se encuentra intrínsecamente relacionado con su identidad como creación femenina de Dios.

Por lo tanto, Dios nos da un diseño que nos capacita para reflejarlo en ese carácter de Ayudador, que podemos desplegar como mujeres redimidas. Así como Él ha sido ayuda para nosotras de maneras distintas, tales como:

  • Siendo nuestro defensor (Éxodo 18:4)
  • Peleando nuestras batallas (Deuteronomio 3:22)
  • Acogiendo al desvalido y siendo amparo del huérfano (Salmo 10:14)
  • Sosteniéndonos, protegiéndonos y siendo nuestro escudo (Salmo 33:22)
  • Siendo nuestro socorro y libertador en tiempo de angustia, rescatando al pobre, al menesteroso y al débil; ayudando al que no tiene quien le auxilie (Salmo 72)
  • Consolándonos (Salmo 86:17)

Si Dios tiene en Sus planes que te cases, claro que ayudarás de manera particular a tu esposo a glorificar a Dios, y le mostrarás tu ayuda compasiva, misericordiosa e incondicional de una manera que solo Dios pudo establecer que se diera dentro de la relación del matrimonio.

Sin embargo, tu diseño no está en pausa cuando eres soltera, sino que ese diseño de ayuda se mostrará en todas las relaciones que el Señor te permita tener y en las funciones que desempeñas, tanto en el hogar como en la iglesia, la escuela y cualquier lugar y contexto en el que te encuentres.

ayuda compasiva para aquellos que sufren (Salmo 10:14), acoge a los que están desvalidos, dale amparo al huérfano cuando sea posible, y muestra tu disposición a auxiliar y consolar a los que sufren (Salmo 72).

Presta ayuda defensora clamando por aquellos que han sufrido ofensas, persecución e injusticia; hazlo a través de la oración y de actos de misericordia que puedan reflejar el amor de Cristo. Hazlo de manera intencional y decidida por los necesitados.

Destina recursos económicos, de tiempo y servicio para atender las necesidades de otros. Sostenlos también en oración o aliméntalos con palabras de ánimo cuando atraviesan por etapas difíciles, dolorosas o de debilidad. Así se desplegará tu diseño de ayuda sostenedora.

Con tu corazón maternal, muestras esa ayuda protectora a las nuevas generaciones invitándolas a tu vida e instruyéndolas en la Palabra. Anímalas con ternura a abrazar su diseño y a amar la palabra de Dios en el día del desánimo.

Hermanas, estamos equipadas para saber de qué manera alentar a otros a esperar la ayuda y protección de Jehová (Salmo 33:20), esa es la manera de vivir nuestro diseño: apuntando todo a la gloria de Cristo.

ayuda enpalabra y obra (Ro. 15:18); instruye a otras mujeres con la Palabra y ponla por obra en el contexto de tu casa e iglesia, llevando el ministerio de misericordia y esperanza.

Al ser ayuda idónea en cada lugar donde Dios te ha llevado (casa, iglesia, comunidad), estarás llevando esperanza, como dice el Salmo 146:5: «Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en Jehová su Dios». Estamos diseñadas para que en este mundo tan desesperanzado, podamos llevar a esos corazones desolados, la proclamación de Aquel que es nuestra esperanza y salvación en tiempos de angustia. La ayuda sin esperanza es superficial y temporal, pero la ayuda que proclama a Cristo lleva esperanza eterna, y ese es el tipo de ayuda que hemos sido capacitadas para ser.

Recuerda los escenarios perfectos para ser ayuda: tu hogar, escuela, iglesia, etc. Es ahí donde podrás desplegar tu diseño y donde podrás aprender también cómo hacerlo. De igual manera, podrás enseñar a otras, haciendo todo para el Señor y cumpliendo nuestro propósito como iglesia: glorificarle a Él. Apuntar a otros a Cristo te convierte en un vaso útil que mostrará quién es Él: el Redentor y Ayudador por excelencia, el único que puede llenarnos de esperanza, y darnos las mejores dádivas.

Así luce nuestro diseño de ayuda como solteras, ocupándonos de esas cosas espirituales a las que se refiere Pablo en 1 Corintios 7:32; adornadas con las pinceladas del diseño que nos ha sido dado para ser ayuda idónea dentro de nuestro hogar y con nuestra familia en Cristo.

¿Cómo lucirás ahora ese diseño de ayuda idónea? ¿Cuáles crees que sean esas cosas espirituales a las que se refiere Pablo y de las cuales te puedes ocupar hoy?

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Sobre el autor

Myrna Ortiz

Myrna Ortiz

Myrna es de la Ciudad de México, donde también reside, y ha sido testigo de lo que el Señor hace en esa gran y concurrida ciudad. A través del servicio a las mujeres con este ministerio y su iglesia local, Myrna aprendió a amar a las mujeres a través de la enseñanza alentándolas a adoptar la condición de mujer en cualquier época de su vida... El mandato de Tito 2 ha impactado mucho su vida y ora para que cada vez más mujeres lo adopten, por lo que la Palabra de Dios continúa siendo el mejor legado para las mujeres de las siguientes generaciones. Su mayor deleite es enseñar y aprender más acerca de quién dice Dios que es Él y ver cuán grande es su amor mientras responde al deseo de las mujeres de todo el mundo de conocerlo profundamente. Ver un avivamiento y ser una mujer de oración es el deseo de su corazón y la oración que tú puedes estar haciendo por ella. Myrna es parte del equipo de Aviva Nuestros Corazones siendo la representante para Latinoamérica del ministerio.

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