Cuatro pasos para tener un hábito de lectura de la Biblia

En diciembre de 1999 el mundo estaba enloquecido por algo llamado el efecto 2000. Las personas estaban preocupadas porque los computadores no soportarían el cambio a un nuevo milenio y así el mercado colapsaría y el mundo, básicamente, terminaría. Algunas personas sacaron sus ahorros y se prepararon para lo peor. Era como una escena de una película de un apocalipsis zombie, pero… era real (y claramente, ¡no había zombies!).

Y bueno, como sabrás, ya que estás leyendo esta publicación, nada fantástico o catastrófico sucedió en el momento en que la manecilla del reloj llegó a la medianoche del 1 de enero del 2000. Sin embargo, algo más importante que titulares de noticia y provisiones acumuladas sucedió en mi vida.

Empezando lentamente

En febrero de ese año, mi padre me regaló la Biblia en un año. Cada uno de mis padres tenía una copia y durante mucho tiempo vi cómo sus separadores avanzaban día a día a medida que completaban un año en la Palabra. Ahora tenía mi Biblia, y estaba determinada a empezar el hábito que había visto tan bien modelado en mis padres. 

Aunque no leí toda la Biblia ese primer año, lo hice muy bien para ser una niña de diez años. El siguiente año fue un poco mejor, pero esos pasajes del Antiguo Testamento parecían taan laaargos, que luchaba para terminar de leer todo el pasaje que correspondía a cada día. Sin embargo, al tercer año de empezar de nuevo Génesis 1, algo hizo clic. Desde ahí, comencé con un ritmo que seguí hasta el final, y no me ha faltado un año desde entonces. 

Creando nuevos ritmos

Te cuento esta historia no para gloriarme de mí misma, sino para mostrar cómo una simple herramienta me ayudó a entrar en la Palabra y a que la Palabra entrara en mí. 

Crear ritmos y formar hábitos nuevos son las resoluciones comunes de Año Nuevo, pero toman tiempo y esfuerzo. Tener un método organizado con rendición de cuentas te ayuda a mantenerte en el camino. Esto fue la Biblia en un año para mí. Para una niña que no había leído un libro de más de 200 páginas, esto era una gran tarea; mas cuando mis padres me dieron esta Biblia, me dieron una herramienta que me dio un objetivo ambicioso y lo dividió en piezas más pequeñas y manejables. 

Si creciste en una familia cristiana, sabes la sinopsis general de las Escrituras gracias a los profesores de la Escuela Dominical, pastores y miembros de tu familia; pero oír estas historias contadas de segunda mano no es suficiente. Dios no escribió este Libro para que estuviera en un estante o en la parte trasera de un banco de iglesia. Lo escribió para que tú lo leyeras y encuentres respuestas a preguntas como:

  • ¿Quien es Dios? ¿Él es real? ¿Cómo es Él? 
  • ¿Cómo fui creada? ¿Tengo un propósito en esta vida?
  • ¿Donde pasaré la eternidad?
  • ¿Es posible conocer y estar con Dios?
  • ¿Cómo puedo ser como Cristo?

¿Estás lista para formar un nuevo hábito y profundizar en la Palabra de Dios? Aquí tienes cuatro cosas que necesitarás para abrir el tesoro de las promesas que te esperan.

  1. Necesitas el deseo

Después de leer mi historia, podrás pensar que empiezo todos los días leyendo la Palabra de Dios con entusiasmo, llena de alegría hasta el tope y una satisfacción continua. Realmente, no es así.

Seré honesta: aunque agradezco que Dios me haya dado el deseo de leer su Palabra a tan temprana edad, hay muchos días, probablemente la mayoría, que lucho por concentrarme o comprender lo que estoy leyendo. De hecho, muchas veces me siento seca y desinteresada. Por eso, necesito la gracia diaria del Señor para encontrar el deseo.

Si nunca has leído la Biblia o has estado en un largo paréntesis, pídele a Dios que te dé el deseo de tomarla y comienza hoy. Y luego, pídeselo de nuevo mañana. Porque la falta de deseo no es una excusa para renunciar. Por eso...

  1. Necesitas una herramienta

Tener un método me ayudó a mantenerme en la lectura de la Palabra de Dios fielmente. Apuesto que has escuchado que «no planificar es planificar el fracaso». Pues bien, lo que me gusta de la Biblia en un año es que divide las Escrituras en 365 lecturas de 15 minutos del Antiguo y Nuevo Testamento junto con Salmos y Proverbios. Te da una variedad de pasajes todos los días con un calendario en la página. Así que yo sé cuando me falta un día, porque la fecha en la página me lo dice. Pero esa no es tu única opción.

Hay varios planes de lectura que he usado a través de los años, como el que estamos desarrollando en Mujer Verdadera 365 y muchos otros que puedes escoger. Con tu teléfono también es muy fácil ser constante con aplicaciones tales como YouVersion. Aprovecha la tecnología. Encuentra algo que te guste y persevera en ello.

  1. Necesitas rendición de cuentas

Nadie ha logrado grandes cosas actuando solo. Cristóbal Colón nunca hubiera llegado a América. Los hermanos Wright nunca hubieran sentido el viento bajo sus alas. Y tú nunca llegarás a Apocalipsis 22 si nadie sabe que lo estás intentando. Comparte tu plan con una amiga o un familiar y pídeles que te pregunten cómo vas cada cierto tiempo. Mejor aún, júntate con alguien e inicien este reto juntas. 

  1. Necesitas oración

Hora silenciosa, devocional o como quieras llamar a tu tiempo con el Señor no es un tiempo exclusivo para la lectura de la Biblia. Debe empezar, terminar y estar saturado de oración. Por ejemplo, inicia tu tiempo de lectura orando para que Dios te dé hambre por su Palabra. Mientras lees, pídele a Dios que abra tus ojos y ablande tu corazón a lo que Él quiera mostrarte en su Palabra. Finalmente, cierra tu tiempo con una oración de agradecimiento por la revelación de su Palabra y pidiendo una fe humilde para aplicar en obediencia lo que acabas de leer.

Ahora, este no es un patrón que sigo a la perfección y consistentemente, pero es un modelo que trato de seguir. Tu tiempo devocional no será igual al mío, tampoco tus oraciones. Eso está bien. El punto es que pases tiempo con Jesús para ser más como Él.

¿Cuando comenzarás?

Espero que te hayas embarcado este 2020 con un plan para leer la Palabra de Dios. No porque tengas que hacerlo o porque te sientes presionada, sino porque es un medio para conocer a Dios. Nunca te arrepentirás de pasar tiempo en la Palabra, ¿por qué no empiezas hoy?

¿Tienes un plan para leer la Biblia este año? Cuéntame en la sección de comentarios, ¡me encantaría saber!

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Sobre el autor

Leanna Shepard

Leanna Shepard

Leanna comenzó a servir como parte del staff de Revive Our Hearts en el verano del 2014. Aunque es originaria de Akansas y se encuentra residiendo en Michigan, su ciudadanía está en los Cielos, habiendo sido adoptada como hija del Rey cuando tenía 10 años. Le encanta el té caliente, los buenos libros, probar nuevas recetas en la cocina y apoyar a su equipo favorito, los Cardenales de San Luis.

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